Y seguimos con más detalles sobre la Vestimenta de la Virgen y de sus perlas.

El Patronato de la Basílica de Oaxaca comienza a mover sus elementos en la reposición de toda la indumentaria de la Virgen. Y un detalle importante es la perla que corona el manto de la Virgen , la cual ha sido descrita como una perla calabazo de gran tamaño…y es que -a pesar de que el atuendo es una pieza de arte Sacro- muchas veces no existe una descripción bien detallada de las piezas (por ejemplo, el atuendo y corona originales tenían un peso apróximado de 15 kilogramos).

Y no sabemos mucho de la perla…solamente que las piedras preciosas del atuendo fueron donadas por las mujeres de familias acomodadas de Oaxaca. Y ya que la perla adornó la frente de la Virgen desde su coronación en 1909 solamente tenemos dos pistas: (a) se trata de una Perla Natural de algún lugar de la Costa del Pacífico Mexicano o (b) era una perla artificial.

Previo al hurto de su vestimenta y corona.

Previo al hurto de su vestimenta y corona.

¿Cómo llegamos a estas dos posibilidades? Las perlas de cultivo comenzaron a darse a conocer y comercializarse a mayor escala con la caída del Imperio Japonés (1942) tras la segunda Guerra Mundial, además de que las perlas de cultivo de Japón tenían un tamaño de entre 3 y 7 mm de diámetro (demasiado pequeñas).

Si era una perla natural, pudo haberse extraído de las costas oaxaqueñas (donde hubo una importante pesquería de Madreperla – Pinctada mazatlanica), pero también pudo haber sido una perla natural producto de la granja de perlas del Dr. José Gastón Vivés en La Paz, BCS, (hablaremos de este tema en otra entrada a futuro). El color claro de la perla, y su tamaño se explicaría perfectamente con este orígen.

Pero ¿pudo tratarse de una perla artificial? Solamente con la imagen de la foto es difícil afirmar una u otra cosa, pero si sabemos que el atuendo tenía esmeraldas, otras perlas (el rosario tenía varias perlas, asi como la azucena), sabemos de la auténtica devoción del pueblo oaxaqueño por su Virgen y que en ese entonces México aún era una potencia perlífera (la granja de Don Gastón Vivés fué destruida durante la Revolución Mexicana, en 1914) entonces podemos creer que -efectivamente- se trataba de una perla natural auténtica.

Y continuaremos entrelazando esta historia…más adelante.