Y seguimos recorriendo el tiempo y escudriñando en nuestros recuerdos para brindarles una experiencia emocional que los ponga “a tono” o “en sintonía” con lo que realmente significa ser un “Perlicultor” en México: una experiencia realmente alejada del “glamour” con el que suele asociarse a las perlas. Asi que -de nuevo- pasamos a otro huracán que se encuentra tallado en nuestra memoria colectiva y que marca un hito en la historia de la perlicultura en México: el Huracán “Marty”.

En Septiembre del año 2003, la depresión tropical “Marty” se forma frente a las costas del Pacífico Mexicano y al aproximarse a las costas de Baja California Sur toma fuerza y alcanza una categoría de huracán 2…no precisamente el huracán más poderoso pero, ya finalizado el evento fué considerado el huracán más mortífero del 2003 ya que causó la muerte de más de 12 personas, además de incontables destrozos.

Nuevamente, es importante mencionar que los daños sufridos en la granja de perlas fueron del orden económico y biológico (las ostras), pero no hubo pérdidas humanas que lamentar. Sin embargo, este ha sido el único huracán que ha estado a punto de aniquilarnos, ya que causó la destrucción de cerca del 80% de la granja de perlas.

Muelle - Antes de Marty

Muelle - Antes de Marty

En esta ocasión los efectos de “Marty” (que tras golpear dos veces a la península de Baja California) venian “aminorados” ya que entró en categoría de “tormenta tropical” al Golfo de California, y con un comportamiento errático siguió el contorno de Baja California hasta llegar a Puerto Peñasco, Sonora, donde acabó su existencia el 26 de Septiembre. Sin embargo, causó enormes marejadas y sus vientos y lluvias fuertes causaron daños en ciudades Sonorenses como Navojoa, Guaymas y Puerto Peñasco, asi como en toda la Baja California: La Paz, Mulegé, Loreto y San Felipe.

Ruta de Destrucción

Ruta de Destrucción

Tradicionalmente hemos tenido buen resguardo de otros huracanes ya que la Bahía de Bacochibampo nos ofrece excelente protección con sus cerros y la abertura de la bahía misma apunta ligeramente al norte, de forma que los vientos del Sur (que es la orientación de la que proceden la mayoría de estos fenómenos) raramente entran o llegan debilitados. Pero la trayectoria de “Marty” lo llevó al norte y el golpeteo que realizaba sobre la “Sierra de la Giganta” probablemente forzó a los vientos y olas hacia Sonora. De tal forma que el día 23 de Septiembre, vientos fortísimos y olas de hasta 10 metros de altura penetraron en Bacochibampo. La destrucción de la granja de “Perlas del Mar de Cortez” fué casi total, el muelle del Tec de Monterrey (Campus Guaymas) quedó destrozado, nuestra hermosa “palapa” desapareció bajo las aguas, la lancha del instituto hundida frente al muelle y nuestras ostras quedaron regadas -algunas dentro de sus redes- en el fondo de la bahía. La parcela de cultivo: quedó como un hilacho, un manojo de cuerdas…una verdadera desgracia.

El Muelle tras la visita de "Marty"

El Muelle tras la visita de "Marty"

El Rescate

Las labores de rescate de la parcela y las ostras se vieron dificultadas ya que no se disponía de instalaciones de apoyo funcionales, a que las lanchas y motores resultaron dañadas y que era demasiado el trabajo por realizar. Mis compañeros Manuel y Enrique, asi como nuestros trabajadores, dieron todo de si para rescatar a las ostras que -en el fondo- eran ya presa de los caracoles y del sofocamiento.

Pero incluso de estos eventos puede salir algo positivo. A raíz de este evento el Tec de Monterrey decide que ha llegado el momento de desincorporar la operación de la granja y da inicio el proceso de venta de la misma, cosa que se formaliza en Mayo del 2004 y lo que permite que pasemos a ser dueños de nuestra granja, la cual resurge de sus cenizas (no sin cicatrices) para seguir bregando en estos mares turbulentos.

La granja de perlas hoy...

La granja de perlas hoy...