Las Ruinas del Gran Pasado Perlífero de México

feb 13

En esta ocasión quisiera comenzar a platicar de la experiencia que tuvimos Enrique Arizmendi y yo al visitar las ruinas de la primer granja comercial de ostras de cultivo (Enrique y Manuel siempre mencionan que “no fué una granja de perlas…sino de concha nácar”) en el orbe. Sin embargo, yo si la considero la primer granja de perlas del mundo y tal vez ustedes -si terminan de leer la crónica completa- también piensen lo mismo (de hecho, en el nombre de la compañía dice “..y de Perla”). Demos inicio, pues, a este relato.

El día 24 de Junio del 2009 tuvimos la oportunidad de viajar a La Paz, Baja California Sur, para estar presentes -en calidad de Perlícultores- en una reunión en la que se delineaban las propuestas que hicimos en el año 2004 al Instituto Nacional de la Pesca para alcanzar la protección de nuestras especies de ostras perlíferas nativas y la promoción de la perlicultura, pero dentro del marco jurídico de una Norma Oficial Mexicana. De este tema hablaremos en otro momento ya que también es un proceso muy interesante (y que aún no ha terminado). Pero, como decía, tuvimos que visitar La Paz…y era justo y necesario visitar las ruinas de este emporio perlífero mexicano.

Utilizando los servicios de una empresa local -”Espíritu & Baja Tours“- tuvimos un muy placentero viaje a Isla Espíritu Santo, llegando a la Ensenada de San Gabriel que es donde se localizan los restos más evidentes de lo que a principios del Siglo XX fué la más grande obra de Perlicultivo en el Mundo: la “Compañía Criadora de Concha y Perla”, cuyo principal socio y promotor fué el Dr. José Gastón Vivés Goyorieux, de ascendencia francesa pero avecinado en La Paz. No me detendré a realizar una biografía de este gran investigador y empresario ya que esto escapa mis posibilidades y porque -además- esto ya se realizó. Lo que vamos a hacer en esta ocasión es observar y analizar lo que hemos encontrado durante nuestra breve estancia en estas ruinas.

Isla Espíritu Santo, BCS, MX

Isla Espíritu Santo se encuentra dentro del Golfo de California, frente a las costas de La Paz, Baja California Sur, y que gracias a imágenes suministradas por Google Earth vamos a poder ver con una serie de detalles. El área seleccionada por Gastón Vivés es un buen lugar para dar inicio a actividades perlíferas ya que tiene protección de los huracanes y tormentas que pudieran internarse al Mar de Cortés por el Sureste…aunque en estes últimos años hemos visto que no hay suficiente protección a los embates de los grandes huracanes y tormentas. Por otra parte pueden apreciar que una parte de las instalaciones están construidas dentro de un Estero (los mangles se encontraban en excelente estado) y es donde se observan una serie de canales en zig-zag. Un área “desmontada” muestra los restos de metales oxidados, de madera podrida y montículos de conchas marinas. Hablaré de cada área con mayor detalle.

Pero antes de proseguir con el detalle de cada área quiero dejarles con mis impresiones generales del sitio. EL SILENCIO. Un silencio que parece ahogar el ruido de tus pisadas…como cuando uno entra a un antiguo templo y sientes como si el lugar mismo te estuviera EXIGIENDO que lo respetes, que evites el ruido y que lo dejes todo cual se encuentra…lo que me hizo recordar mi visita al Panteón de Álamos, Sonora, pero sin la grotesca y agresiva sensación que tuve en dicho cementerio. Si, era como estar en un Cementerio pero sin cruces, las lápidas borrosas eran los restos desmoronables de conchas y corales, de metal anaranjado, de la madera que se hacía polvo al tacto… los canales de cultivo se mantienen en mejores condiciones, testigos de más de 100 años de abandono, como las figuras de ángeles y santos desfigurados que se mantienen cuidando los panteones. Todo en Santa Paz…y llegamos nosotros como saqueadores a perturbar esa paz y buscar respuestas: respuestas que buscaría un ingeniero, pero que tal vez no serían de interés a un historiador o antropólogo.

Hasta la próxima entrega…

Perlas del Mar de Cortez en Doha, Qatar

feb 12

Creo que a través de los años hemos podido contar con más personas que nos ayudan a salir adelante, que con detractores y quienes desean que desaparezcamos del mapa. Este no es el momento -aunque si es el lugar- para realmente hacer públicos nuestros agradecimientos ya que esta nota es para informar sobre un reciente acontecimiento, que para nosotros ha resultado de gran significancia: la presencia de las Perlas del Mar de Cortez en el reciente libro del Gemólogo Hubert Bari y David Lam: “Pearls”. Y es a Hubert Bari -en este momento- a quien deseamos externarle nuestro profundo agradecimiento por su apoyo para que Enrique Arizmendi visitara Doha, Qatar, estos últimos días del mes de Enero a participar en la inauguración de la exhibición de perlas (de la cuál Monsieur Bari es el Curador) y lograr que las perlas mexicanas tengan un lugar privilegiado entre las otras variedades de perlas del mundo.

Nuestras perlas tienen un sitio especial dentro del Museo de Arte Islámico de Doha, donde los visitantes podrán observar:

  • 5 perlas Mabe (medias-perlas) de calidad “AA”
  • 5 perlas naturales
  • 10 Perlas de Cultivo (calidad Gema) y
  • 1 anillo de TriGem Designs (en oro de 18K con diamantes Fair Trade Gems) con una hermosa Perla del Mar de Cortez azul cielo.

Esperemos que esta exhibición museográfica coseche el éxito que merece y que posteriormente logre tener una gira mundial. Enrique nos tendrá más detalles al respecto en un futuro Blog.

Junto a la inauguración del evento, Hubert Bari y David Lam realizaron la presentación de su libro “Pearls”, el cuál está llamado a ser el más serio contendiente para el título de “Mejor Libro sobre Perlas” de este siglo, título que actualmente detenta la gran obra de Elisabeth Strack “Perlen”. La calidad de impresión, la calidad del libro es total: fotos, imágenes, detalles. Realmente una obra recomendable para cualquiera que aprecie a la Gema más apreciada y más antigua de la Humanidad.

Este libro incluye un capítulo especial llamado “Gentlemen Farmers” sobre la historia de varios famosos emporios perlíferos tales como: “Mikimoto Pearls” de Japón, “Jewelmer” de Filipinas, “Atlas South Sea Pearl” de Indonesia, “Robert Wan Pearls” de Tahití y “Perlas del Mar de Cortez” de México. También dedica especial atención en mencionar que nuestra granja produce perlas de cultivo utilizando a la “Concha Nácar” o Pteria sterna y que es la única granja del mundo que realiza producción de perlas con este género de ostras perlíferas.

Un agradecimiento especial en este momento también para nuestros amigos Paco de la Rosa de Cancún y Alberto Tirado de Guaymas, por las fotos que engalanan este hermoso libro. ¡Enhorabuena!