Archive for the 'Videos sobre Perlas' Category
Una imagen recurrente que tengo en mi mente desde hace un par de meses es la de un ahogado flotando en el mar. Tétrico, pero una realidad. Y hace unos días buscaba información en el Museo Smithsonian (luego les contaré la razón) y allí encontré esta foto de una escultura de un tal Benjamin Paul Akers, que se llama “The Dead Pearl Diver” o “El Buzo de Perlas Muerto” y sentí como que era el momento de hablar sobre las pesquerías de perlas en el Noroeste de México y de incluso tratar las leyendas de los buzos de perlas Yaqui, incluyendo la de “El Mechudo”.
Pero, antes de tocar el tema de las leyendas y mitos, hablemos de hechos y datos.
Las Pesquerías de Perlas en Baja California Sur y Sonora
Las pesquerías de perla en el Noroeste de México dependían principalmente de los buzos Yaqui del Estado de Sonora. En la época en que aparece la leyenda de “El Mechudo”, muchos de los Yaqui de Sonora se encontraban en calidad de “alzados” en contra de los Gobiernos de Sonora y México. El Presidente de México –el General Porfirio Díaz- ordenó la captura de los Yaquis alzados para hacerlos trabajar en las haciendas del estado de Yucatán…y es de aquí que proviene el nombre de este sector de Guaymas, Sonora, que se conoce como “la Yucatán” y que era el lugar donde se mantenía a los Yaquis capturados para posteriormente enviarlos a Yucatán. Este sombrío periodo de la historia regional y nacional se conoce como la “Guerra del Yaqui”. Otros tantos Yaquis eran enviados a los armadores de pesca de perla en la Baja California. Estamos pues, en el período que marca el fin del siglo XIX y el inicio del XX.
En esos años, la pesquería de perlas era una parte importante de la economía de Baja California Sur y algo menor en la de Sonora (que se encontraba ya más desarrollada), aunque la mayor parte de los ingresos terminaba beneficiando a unas cuantas familias: las de los armadores. Los buzos obtenían trabajo, recibían malos tratos y esto un ambiente de trabajo peligroso.
Ante esta situación, es fácil entender la gran enemistad que existía entre estos dos grupos de mexicanos: los “blancos” (o “Yoris”) y los Yaquis. Asi pues, los encargados de manejar a los buzos no permitían que los Yaquis tuvieran ningún tipo de arma con la cual les pudieran atacar: un cuchillo era algo impensable. ¿Cómo se protegían los buzos de el ataque de algún animal marino? Algunas fuentes mencionan que se armaban con un suerte de “estaca” de madera, pero aparte de los tiburones realmente no hay depredadores de humanos en las zonas donde se buceaban perlas asi que es muy probable que no utilizaran ningún artefacto de defensa; sin embargo Vicente Calvo menciona varios de los peligros que afligían a los buzos de perlas en Sonora en los 1840’s:
…pero las Mantas, arrojándose sobre de ellos (los buzos) de golpe, los comprimen contra el fondo y los ahogan en pocos minutos.
Aunque la verdad: yo no creo que esto último sea posible. Nunca he visto una manta-raya realizar este tipo de maniobra, pero si un buzo realmente creía en esto, podría ser presa de un “ataque de pánico” y ahogarse al encontrarse frente a una manta-raya.
La Pesca de las Perlas se llevaba a cabo con una embarcación “nodriza” de la que descendían varios pequeños botes, cada uno con 2 a 4 hombres, y que así lograban abarcar la mayor área de pesca posible en un “placer” o “banco” de perlas. Los buzos vestidos apenas con un taparrabo se lanzaban al mar desde la embarcación, algunos ayudados con piedras amarradas para llegar rápidamente al fondo. De esta actividad podemos ver un poco al ver la clásica película mexicana “La Perla” en este video que contiene unos cuantos segmentos de la misma (alrededor del minuto con 25 segundos):
Los buzos descendían a profundidades entre los 2 y 26 metros para encontrar los bancos de ostras perleras. En ocasiones el agotamiento físico causado por la pesca continua (buceaban por hasta 6 horas diarias) y la falta de agua y alimentos (¿acaso creías que los buzos recibían una adecuada alimentación?) provocaba que algunos perdiesen la conciencia y se ahogaran.
Nuevamente tenemos la descripción de Vicente Calvo sobre la pesca de perlas en Sonora (y hago especial hincapié aquí, ya que muchas personas creen que solamente la Baja California tuvo una pesquería importante de perlas):
Comienza la pesca en junio y concluye en octubre, empleándose en ella dos o tres embarcaciones de 40 a 60 toneladas cada una. A principios de noviembre principian a llegar estas embarcaciones en el Puerto de Guaymas…el tiempo regular que se mantienen los buzos bajo del agua es de minuto y medio, sin embargo en tan corto tiempo cada uno saca de una sambullida muchas ostras.
La pesca de perlas en el litoral Sonorense comenzaba cuando las aguas se calentaban lo suficiente para los buzos y se detenía cuando esta se enfriaba. El Golfo de California es un mar sub-tropical, por lo que tenemos grandes diferencias de temperatura entre el verano (con 32 grados Celsius en superficie) y el invierno (ya hemos registrado hasta 12 grados aquí en Bacochibampo). Desgraciadamente, este periodo de pesca también coincidía con la época reproductiva de la “Madreperla” (Pinctada mazatlanica), por lo que los efectos de la pesca eran doblemente nocivos sobre las poblaciones de esta ostra.
Otra descripción interesante de Vicente Calvo menciona que:
Todos los buzos sienten al principio de cada tarea a salirles sangre por las narices, lo que consideran como buena señal, y siguen con más contento la tarea, que no dura más de seis horas.
Y esto nos remite a otra referencia sobre las penurias asociadas a la pesca de perlas, pero en esta ocasión realizada por un Teniente inglés de nombre R.W.H. Hardy, quién en 1825 visitó varios puntos dentro del Mar de Cortés –incluido Guaymas- y que realizó un buceo en busca de perlas en la bahía de Mulege, y quien menciona:
En mis primeros intentos solo pude descender unos 6 pies, e inmediatamente me veía obligado a salir a superficie, pero posteriormente pude bajar hasta los 3 o 4 Fathoms; a esta profundidad la presión del agua es tan grande sobre los oídos que solo lo puedo puedo comparar con que alguien the introduzca violentamente un pico de hierro en este órgano…me aseguraron que tras el “estallamiento de los oídos” –como le llamaban al fenómeno los buzos- ya no tendría ninguna dificultad en descender a cualquier profundidad;
Esta era realmente una profesión riesgosa en muchos sentidos, ya que los buzos exponían la vida y su salud…en los casos citados vemos que el cuerpo del buzo es sometido a un sangrado de nariz y el estallamiento de los tímpanos. Un riesgo muy similar –pero en estos tiempos- practican los buzos de Bahía Kino y Guaymas para la obtención del preciado “Callo de Hacha”, aunque ahora se posee equipo más moderno (hookah) y que permite que los buzos alcancen profundidades aún de mayor riesgo.
La Leyenda de “El Mechudo”
Esta es probablemente una de las historias o leyendas que más me gustan de las referentes a las pesquerías de perlas en México. Es una leyenda muy mexicana (y estamos en el mes patrio de Septiembre) y muy de Sonora y Baja California Sur.
Ahora bien, ya se ha descrito bastante esta leyenda en varias otras fuentes, incluyendo en el Blog de mi amigo Benjamín Arredondo, autor de mi Blog favorito “El Bable”. Sin embargo, creo que hay cosas que habría que reconsiderar dentro de esta leyenda, reinterpretarla de forma que tenga mayores tintes de realidad…y ¿a que me refiero con esto? Detalles que hacen que la historia sea irreal en algunos puntos, pero que con un re-enfoque de la misma se puede tornar en una verdadera historia.
Bueno, mucho hablar de la pesca…y nada de la leyenda. Esto es lo que menciona Fernando Jordán sobre un lugar cercano a La Paz, B.C.S., que se conoce como “Punta el Mechudo”:
Al suroeste de la isla San José y a 12 km de la bahía La Amortajada, se encuentra un placer que a fines del siglo pasado era un buen productor de perlas, y en el cual se reunían cientos de buzos todos los años. Al final de cada temporada, antes de que el frío y los vientos del noroeste hicieran imposibles las maniobras de buceo, los pescadores acostumbraban sacar una última perla “para la Virgen”. En cierta ocasión, un buzo se disponía a tirarse por última vez al mar, cuando alguien, advirtiendo el intento, le gritó:
-No bucees más. Ya tenemos la perla de la Virgen.
El pescador, irónico, hizo un gesto de desdén, y respondió con burla:
-Yo no voy por la perla de la Virgen, voy a buscar una para el diablo.
Y se lanzó al agua.
Satanás le tomó la palabra, y el pescador no reapareció ni las aguas devolvieron su cadáver. El lugar ahora es un tabú y nadie va ahí a buscar perlas. Quienes lo han hecho, encontraron en el fondo al fantasma del buzo blasfemo, a quien le ha crecido una enorme cabellera y una lengua barba. Parece vivo, y en sus manos sostiene una enorme concha de madreperla. Es la perla del diablo, dicen; y como el fantasma lleva cabellos largos se le ha dado el nombre de El Mechudo y a ese lugar punta Cabeza Mechuda.
Fernando Jordán, El Otro México. 1967
Esta es básicamente la versión oficial de la leyenda…que como habrás visto también se conoce como la “Leyenda de la Perla del Diablo”. En la siguiente entrada de este Blog desglosaremos bien la leyenda y le daremos un vuelco a la misma.
Por cierto, si te interesan las historias y leyendas de la Baja California, puedes visitar la página del Ayuntamiento de La Paz, donde encontrarás buen material. Haz clic aquí si te interesa.
¡Hasta la próxima!
Apenas ayer terminé de publicar el tema sobre cultivo de perlas y el medio ambiente y avisaba que la próxima entrada sería sobre un comparativo del impacto ambiental entre el uso de ostras adultas recolectadas del medio contra la colecta de semilla silvestre…pero resulta que de la OCV-San Carlos me mandaron fotos sobre el reportaje realizado por la revista “Donde ir” en su edición especial “Donde Ir de Viajes” y también de la filmación de segmentos del programa de TV Azteca “Fiesta Caliente”, conducido por la guapa Shanik Aspe. Si quieren saber más sobre este programa pueden consultar este video:
Le tocó a nuestro socio y amigo Manuel Nava ser el anfitrión ante los medios de comunicación…los dejo con estas imágenes y cuando el reportaje y programa sean dados a conocer les haré conocer la información por este mismo medio.
Ahora sí: ¡Hasta la Próxima!
Existen pocos momentos tan emocionantes en la vida de un perlicultor como lo es el momento de la cosecha de perlas. En este momento culminan los 4 años de cultivo de las ostras, los años de preocupación causados por los fenómenos naturales (los años “Niño” y “Niña”, los huracanes y tormentas tropicales) o los humanos. Es en este momento cuando uno respira hondo y siente que la presión aminora, que la respiración se corta y el ritmo cardiaco aumenta con la esperanza de encontrar esa perla que John Steinbeck llama la “perla del Mundo”, tal como describe a la enorme y bella perla que encuentra el personaje de Kino en su novela “La Perla”.
Y por lo visto no somos los únicos en esperar tan preciado momento del año –ya que solamente acontece en el mes de Junio de cada año- ya que este año tuvimos el Honor de recibir la visita de la gran gemóloga Alemana Elisabeth Strack, autora del libro que es considerado “La Biblia” de los amantes de esta increíble gema orgánica: “Perlen” (en Alemán) o “Pearls” (en Inglés). Desgraciadamente no hay ediciones en otros idiomas, pero se trata de un libro imponente por la gran cantidad y calidad de información sobre las perlas.
Y no se si decir si Elisabeth tuvo mala o buena suerte -eso dependerá de su opinión personal- al visitarnos los primeros días del mes de Junio, ya que tuvimos la visita en Guaymas del Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, también en esos días y le tocó ver todo un despliegue de marinos, helicópteros y buques de guerra en Guaymas por motivo del “Día de la Marina”, pero ella nos trajo “buena suerte” ya que la cosecha de perlas de este año tiene visos de ser la mejor de toda nuestra trayectoria, por lo menos en color y belleza de las perlas.
Los Motivos
Elisabeth Strack nos visitó debido a que se encuentra trabajando en su segunda edición del libro ya mencionado, y requiere actualizar datos e información. Al estar con nosotros en la cosecha mencionó que algunos de los colores de nuestras perlas parecían ser imposibles…porque simplemente no podía dar crédito a algunos de los colores que estaba viendo…aún cuando veía las perlas salir de la ostra. Y asumo que eso es algo normal para las personas que han visto cosechas de perlas en otros tipos de ostras perleras –del género Pinctada, como la “Madreperla”- o de Mejillones de Río (Familia Unionidae), pero que es la primera vez que ven perlas de cultivo de nuestra “Concha Nácar” (Pteria sterna). La increíble saturación de colores de esta ostra se observa incluso en sus conchas.
La Cosecha 2011
Y me preguntaba si has visto ¿cómo se cosechan las perlas de cultivo? Tenemos varios videos disponibles en YouTube, aunque probablemente mi favorito sea este de la cosecha 2009:
Y mencionaba que Elisabeth se encontraba asombrada con los colores naturales de nuestras perlas ya que es poco común encontrar tal variedad de colores en una sola cosecha en una sola localidad. Las “perlas negras” de Polinesia Francesa son principalmente obscuras, pero cada atolón puede llegar a producir determinados colores. Aquí en Guaymas se dan todos los colores y sobretonos imaginables. Y para muestra un botón…
La perla central es de un morado obscuro, pero detrás de ella se observan una perla “roja”, una “verde olivo” y una azul.
A continuación un par de perlas “blancas” o de un gris muy claro, con sobretonos de verde y rosa.
Hay que aclarar que las perlas salieron asi, tal cual se pueden apreciar en las fotos y que no fueron procesadas de ninguna forma: no fueron pulidas para mejorar su lustre (o “brillo”), no fueron “blanqueadas” químicamente para hacerlas blancas, ni teñidas para obscurecerlas. Simplemente son el resultado de un increíble proceso natural.
Este grupo están dentro del rango del Verde-Azul. Muy pocas veces hemos visto perlas de estos tonos azulados en otros lugares del mundo…siempre las hemos visto en fotos, nunca en “persona”.
Estas últimas perlas poseen un cuerpo rojizo (violeta intenso) con sobretono verde. Parece que este año este color va a ser algo abundante. Las “perlas rojas” o “Cranberry” (arándano) son increíblemente raras, por lo que la mayoría de las que se ven a la venta son de color artificial (y se les nota), aunque aquí en Guaymas llegamos a tener la fortuna de producir una decena de estas al año.
Notas Adicionales
Y Elisabeth se regresó a Alemania, donde se encuentran luchando contra una mortífera cepa de bacteria (Escherichia coli), por lo que también aprovechó para actualizar su conocimiento de la auténtica comida mexicana (no como la que tienen en Alemania) y de la comida Sonorense, degustando unos deliciosos platillos en nuestro restaurante favorito (“Los Arbolitos de Cajeme”): una torre de callo de hacha, toritos de camarón y marlín, tostadas de jaiba, machaca de mariscos (pulpo, camarón y callo), filete de pescado con nopalitos…asumo que Elisabeth tendrá razones adicionales para regresar el año entrante a Guaymas.
Espero que esta entrada de la cosecha 2011 fuera de su interés, más adelante tendremos la información completa de la cosecha ya que aún falta cosechar el 60% de las ostras y estamos esperanzados –como todos los años- en encontrar la “Perla del Mundo”.
Hasta la próxima entrada…
Esta parte es el cierre de este tema, el cuál tuve que descuidar por varios meses debido a la falta de tiempo para continuarlo y porque fueron más “relevantes” las entradas sobre el Turismo regional y la “Calamabe”. Asi, que sin mayor preámbulo continuamos con mis comentarios sobre el Tucson Gem Show 2011.
¡ Más Granjeros !
Cuando vamos a eventos internacionales de esta naturaleza estamos más expuestos a convivir con compradores, distribuidores, diseñadores de joyería y gemólogos que con el tipo de personas que somos: Granjeros o productores. Pero este año notamos que la tendencia del año 2010 continuaba: hay más productores en estos eventos.
Por ejemplo, hemos podido conocer a muy buenas e interesantes personas como la familia Lattendresse (de la empresa “American Pearl Company” de Estados Unidos), que producen perlas de río en el Mississippi, a nuestro amigo tahitiano Josh Humbert de “Kamoka Pearls” que produce excelentes perlas negras y a Jacques Cristophe Branellec de “Jewelmer” de Filipinas. Este año tuvimos la oportunidad de conocer a Kazuhisa Yanase y a Kiyoshi Yonegushi de la empresa “Seiwa Pearl Co.” del norte de Japón, pioneros en la producción de las perlas “Kasumiga”, quienes fueron invitados a Tucson por nuestra amiga Sarah Cannizzaro de “Kojima Company”.
Así que este año tuvimos el gusto de conocer a los Yanase y Yonegushi, y después de lo acontecido el 11 de Marzo con el devastador terremoto y tsunami me acordé de nuestros amigos granjeros y me comuniqué para ver cómo estaban. Afortunadamente, no tuvieron pérdidas humanas personales aunque sí tuvieron daños en su granja (50% de pérdidas en sus balsas de cultivo) y daños en sus edificios. Sabemos que se van a recuperar, aunque en este negocio la recuperación siempre toma años…desde Guaymas les deseamos fortaleza, para que puedan sobrellevar esta desgracia que ha afectado severamente a Japón.
Y así como les sucedió a los granjeros nipones, esto me recuerda como el año pasado Josh Humbert avisó de un tsunami que iba en camino a Tahití y que –afortunadamente- no fue realmente de consecuencia. Pero creo que ese es parte del lazo o vínculo que se forma entre los perlicultores: nadie puede comprender mejor que otro que vive situaciones similares y que –día a día- lucha por producir esta bella gema.
Más Perlas Naturales
Las perlas naturales se han vuelto un artículo cada vez más codiciado debido a que el volumen de producción de las perlas de cultivo ha continuado en ascenso y –debido a la ley de oferta y demanda- esto ha ocasionado que el precio de muchas perlas disminuya. Por ello la importancia de limitar el volumen de producción –como lo hacemos nosotros- y así lograr que el precio se mantenga en un nivel adecuado y evitar los “desplomes” que han sufrido los Japoneses, Chinos y Tahitianos.
Así que visitamos a un proveedor de perlas naturales (no puedo proporcionar más información, me disculpo) y tuvimos acceso a una gran cantidad de perlas naturales de las formas, colores y tamaños más inusuales que se puedan imaginar…incluso pude tomar un pequeño video que muestra la “flama”, este bello efecto óptico que se puede ver en excelentes ejemplares de las conchas de caracola y de las que ya hablé anteriormente. Este video lo pueden ver aquí:
Pudimos apreciar perlas de Abulón Rojo (Haliotis rufescens) con las tradicionales formas de “Uña de Velociraptor”, algunas barrocas más tradicionales e incluso una enorme perla que asemejaban una combinación de pepita de oro y una almeja surrealista (difícil de explicar, mejor aprecia las imagen). Realmente unos especímenes fuera de serie. Por cierto, muchas personas confunden continuamente a nuestras perlas -y muy en especial a las Medias-Perlas o Mabes- con las perlas de Abulón, ya que presentan colores muy similares…pero no: las “Perlas del Mar de Cortez” son capítulo aparte.

También tuve acceso a perlas de la Escalopa “Mano de León” (Lyropecten subnudosus), una de ellas con forma por demás extraña…algo así como una “alita de pollo picosita” (creo que me comienza a dar hambre).

Otro apartado de interés serían las perlas de “Callo de Hacha” (que pueden ser de varias especies: Pinna rugosa, Atrina maura y A. texta), que son realmente bellas pero muchas de ellas tienden a ser quebradizas. Entre estas perlas se encontraba un magnífico collar y aretes con perlas negras de “Callo de Hacha”, trabajado en oro blanco de 18K y diamantes Pavé. Ciertas perlas de callo de hacha (presumo que de Atrina texta, ya que los pescadores muestran poco interés por la taxonomía) han salido con color verde-jade…interesante color. Por último: una “Perla Monstruo” (casi perfecta para salir en una película de luchadores mexicanos de los 1970′s: “El Zanto contra las Perlas Monstro“) hecha prácticamente de proteína (conquiolina) y cuyo valor se basa más en su rareza que su belleza…
Otras perlas interesantes: las perlas de “Almeja Gigante” (Tridacna gigas) que tienen una “flama” muy bella, pero que es difícil de captar en fotografía. Es más fácil de apreciar utilizando una lámpara LED y haciendo que la luz pase por la perla y que este efecto visual se “materialice”.

Ya para finalizar, las famosas “Perlas de Nautilus” de nuestro amigo Steve Metzler. Pero esas perlas son algo aún fuera de serie: su apariencia externa es muy similar a la de las almejas gigantes, pero al utilizar la lámpara se revelan detalles que hacen que de inmediato pienses en una imagen del telescopio “Hubble” y que estás viendo un vórtice sideral o una distante galaxia. Los dejo con estas apantallantes imágenes de las perlas de Nautilus…
¿Qué les pareció esta serie de entradas? ¿Interesante? ¿Aburrida? ¿Aprendieron algo nuevo? Su opinión siempre será importante asi que dejen sus comentarios por favor. ¡Hasta la próxima!
Cada nuevo día nos ofrece una increíble oportunidad para observar la belleza y la perfección de la Naturaleza. Al observar las conchas de moluscos y ver sus increíbles patrones y texturas, o cuando observas a una pequeña escalopa nadando con gracilidad o al ver a decenas de pelícanos zambulléndose al mismo tiempo en el mar… bueno, ante cosas tan sencillas -pero bellas- resulta de lo más comprensible. Pero, a veces llegas a tener esa misma oportunidad al examinar la mercancía de un vendedor local del centro de Guaymas: y eso fue lo que me sucedió hoy.

Procedencia: El origen de estas “perlas”
Bueno, si estas “perlas” proceden de calamar, la fuente más obvia tenía que ser el “Calamar Diablo”, como algunos pescadores los llaman, pero también es conocido como el “calamar de Humboldt“, o Dosidicus gigas. Aquí en Guaymas estamos muy familiarizados con estos deliciosos mariscos, porque en existe una importante pesquería de estos moluscos y porque hemos sido capaces de capturarlos en las proximidades de nuestra granja de perlas… claro que sin mucho esfuerzo: sólo hay que tener mucho cuidado de que su poderoso “pico” y los anillos de sus ventosas no destrocen tus carnes.
Bueno… los calamares no tienen “cáscara” ni concha y ni siquiera secretan algún tipo de sustancia nacarada. Las partes más duras de su cuerpo son el “pico” (se parece a un pico de perico) en la boca del animal y la “pluma”, una estructura transparente en forma de pluma de ave, que le ofrece al manto del calamar un punto de unión sólida para algunos músculos (haz clic en este enlace si deseas ver un video con información sobre la Anatomía del calamar). Y de las tantísimas veces que he comido calamar ¿por qué jamás me he llegado a encontrar algo parecido a una “perla” en uno? Entonces ¿de dónde salieron estas “perlas de calamar”? Al interrogar a Don Sansón, este me mostró un par de “perlas crudas” y me comentó que es así como las encuentran dentro de los ojos de los calamares. Estas aún conservaban una corteza seca alrededor y una vez que se retira se puede observar ver el dorado de la “perla”. Supongo que a mí nunca se me ocurrió cortar y abrir el ojo de un calamar, ni para ponerle un poco de jugo de limón y salsa picante… y es por eso que nunca me encontré una de estas “gemas” antes. Lo normal es que los ojos son tirados… ¿no? ¿Alguien quiere un taquito de ojo?
Así que, ahora sabemos de dónde vienen estos objetos… pero ¿qué son? Buscando en mis viejos libros de texto me pareció que la única posibilidad sería el que se tratara de un “lente” (descrito por algunos como: “un objeto duro, parecido a una bolita de mármol”). Y realmente es un objeto de increíble perfección. Su forma es la de un hemisferio, como la de una perla Mabe de gran altura (12 mm) y con un diámetro perfectamente redondo (14.6 mm). La cúpula de esta lente muestra un poco de iridiscencia, a pesar de que se ha roto debido a la deshidratación. Una capa de la proteína se “descascaró” de la perla y tiene un espesor similar al de un lente de contacto. Su peso es menor al de una perla, ya que básicamente se trata de una proteína; pesa apenas 1.3 gramos, cuando una Mabe de tamaño similar pesa unos de 2.2 gramos. Era imperante que darle un nombre a esta… “lente”, es un nombre demasiado impersonal para un objeto increíble, así que le tuve que dar un nuevo nombre: “CalaMabe” (unión de las palabras “Calamar” y “Mabe”).

Izq. a Der.: Una "Calamabe" y una "Mabe" Mexicana.
La belleza está en el Ojo del Observador
Pero la parte hermosa de estas piezas no está en la “cúpula” (como sucede con las perlas Mabe) sino en la parte plana, la parte inferior de la “CalaMabe”; y esta es la parte que los joyeros utilizan para fijar la Mabe a una pieza de joyería. Y sería un desperdicio montar una “calamabe” con su lado plano ¿Por qué? Debido a que es en esta parte donde se puede apreciar el “Ojo”. Lo que yo llamo el “Ojo” es un efecto óptico extraño o desconcertante: asemeja un ojo que te observa y que te sigue la mirada, y al mover lentamente la pieza se puede apreciar como un “ojo flotante con un halo de luz” (me recuerda en cierta forma al “Ojo de Sauron” de la película de el “Señor de los Anillos”, quitando la “Torre Negra”, las llamas alrededor del ojo y la siniestra voz del “Señor Obscuro”)… algo verdaderamente fascinante. Hasta creo que podría, no sé…convertirse en algo Preciossso para mí…

De izquierda a derecha: la parte plana (trasera) de una Calamabe y una Media-Perla Mexicana.
No he podido capturar fielmente este efecto óptico con mi cámara de vídeo, por no disponer de un buen lente, pero si deseas revisar el video aquí los tienes, junto con una suerte de entrevista a Don Sansón Galindo:
En resumen
Si quieres comprar una de estas “Calamabes” no pagues más de $100 pesos. No son piedras preciosas, ni siquiera son piedras semi-preciosas: son piezas 100% orgánicas, hechas de proteína por lo que se queman, se deshidratan, se resquebrajan y descarapelan… pero si son piezas interesantes y si fuesen recubiertas con una capa de plástico protector, podrían verse muy bien en aretes o dijes; pero, no recomendaría su uso en anillos porque no podrían soportar los golpes que estas piezas suelen recibir. Si quieres una pieza para tu colección personal: ¡adelante caminante! y ama a estas “calamabes” por lo que son: una asombrosa pieza de Ingeniería natural y hecha con una perfección absoluta.
Espero sus comentarios y si les gustó esta entrada y se les ocurre algo interesante para publicar: ¡Hagánmelo saber!

¿El "Ojo de Sauron"? ¡No! Una Calamabe que te mira fijamente.
Thomas Hainschwang:
Un reconocido gemólogo de Liechtenstein, fundador del laboratorio GEMLAB. Thomas vino a hablar de sus recientes descubrimientos sobre un elaborado fraude que se está cometiendo en la industria de la perla de cultivo. Esta es la historia –resumida- de los hechos:
En el año 2009 comienzan a aparecer una gran cantidad de enormes y redondas “perlas naturales” provenientes del Indo Pacífico (entre Indonesia y Filipinas). Como esto –la aparición de grandes cantidades de perlas naturales- no es algo común, algunos compradores enviaron sus perlas a analizar en los principales laboratorios gemológicos del mundo, y algunas perlas llegaron al laboratorio de Thomas.
Inmediatamente se dio cuenta que las perlas naturales tenían una enorme similitud con las perlas de cultivo (tamaño, formas y colores) y que eran muy parecidas entre sí…otro detalle revelador. Total que las analizaron con rayos X (un método muy socorrido para saber si una perla es natural y de cultivo) y efectivamente las perlas parecían tener la estructura de una perla natural…pero había algo que no le gustaba: unas pequeños huequitos entre una capa de nácar y el centro de la perla –algo muy común entre las perlas de cultivo- asi que decidió pedir permiso al dueño de las perlas para partir una perla y examinar el interior.
Lo que encontró lo dejó pasmado: algún granjero utilizó perlas naturales de “callo de hacha” (habría que mencionar que las perlas utilizadas eran de pésima calidad o incluso rotas) como núcleo para producir “perlas naturales”. Asi, ante un análisis no detallado las perlas pasarían a ser consideradas como naturales, con un valor por mucho superior al de las perlas de cultivo. Esto se conoce como FRAUDE. Quienquiera que diga que tiene perlas naturales debe de tener un certificado emitido por algún laboratorio de renombre (GIA, AGTA, SSEF, GEMLAB) y el defraudador sabía que con esta técnica podía engañar a muchos…pero no a todos.
Thomas recomienda no adquirir perlas naturales de ostras del género Pinctada en estos tiempos, para evitar al máximo el riesgo de ser engañado. Para leer toda la información, puedes descargar este archivo PDF (en inglés).
Kenneth Scarratt:
Director del laboratorio gemológico del Gemmological Institute of America (GIA) en Tailandia, nos ofreció un extenso repertorio sobre los métodos de tratamientos en perlas: básicamente sobre los métodos que han sido utilizados desde hace más de un siglo -asi como los más recientes- para “embellecer” a las perlas de cultivo que carecen de algún atributo deseable (como la belleza) y que se vuelvan “comerciales”, el “arte” de convertir a la basura en algo deseable.
Y aunque no fue nada nuevo para nosotros conocer de todo esto, no deja de ser interesante el conocer detalles íntimos sobre las técnicas utilizadas para “mejorar” a las perlas. A nuestro parecer esto no es más que un refinado tipo de fraude, pero digamos que es un fraude aceptado en la industria…como todos lo hacen –bueno, nosotros no lo hacemos- entonces es algo válido y no está mal.
Pero bueno, van los detalles:
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Todas las perlas que se producen en el mundo son procesadas de una u otra forma…aunque asumo que no estaba pensando en nuestras “Perlas del Mar de Cortez”, que no son procesadas. En este apartado mencionó más de 10 tipos de procesos industriales para mejorar la apariencia de las perlas.
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Una cosa que nos llamó la atención a más de uno (incluyendo a Antoinette Matlins) es que la mayoría de los gemólogos no considera que el pulido de la perla es un tipo de proceso…cosa con lo cual difiero. ¿No sería acaso como distinguir entre un trozo de carne cruda y otro trozo de carne cocida? Para algunos esto es una cosa seria.
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Menciona que el 99.99% de las perlas “Akoya” –que se producen en la ostra Pinctada imbricata (=fucata) en países como Japón, China, Vietnam e India- son BLANQUEADAS con agua clorada y rayos ultravioleta (UV)…y aunque no mencionó a las perlas de agua dulce, yo asumo que es un porcentaje muy similar.
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Relevante: Kenneth hizo notar que las variedades de coloración en las perlas es algo muy normal en ellas…hasta que se les procesa para lograr UNIFORMIDAD de color.
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Sobre las “Perlas Negras” teñidas: inicialmente se les pintaba por medio de Nitrato de Plata y se obtenía una coloración negra-café que era fácil de determinar (por medio de una prueba de detección de plata), pero por el costo del metal y por ser más sencillo hoy se utiliza la IRRADIACIÓN o utilización de Rayos Gamma, para quemar la conquiolina de la perla y que esta se torne negra. Esto se detecta porque el núcleo de la perla también se quema y se torna negro. Es el método favorito de los productores de perlas de agua dulce (¿han leído sobre las “auténticas y genuinas perlas negras” que hay a la venta en “Mercado Libre” de México? Hay demasiadas perlas “quemadas” a la venta allí).
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Un tratamiento interesante: el “coating” o “recubrimiento”, que al parecer es muy socorrido entre productores de perlas chinas y tahitianas. Se aplica una fina capa de óxido de aluminio (a veces de titanio) para hacer que las perlas mejoren de apariencia, pero este tratamiento no dura mucho y se identifica con rayos UV.
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Otro dato interesante para quienes saben poco de Perlas Mabé o Medias-perlas: el color de la perla se puede “inducir” utilizando resina epóxica colorida…así, junto con una capa delgada de nácar, la perla Mabe puede aparentar tener el color deseado: azul, rosa, verde, etc…mencionó a las perlas de abulón de Nueva Zelandia como un ejemplo clásico.
Por último, habló de un fenómeno que el calificó como “admirable”: la fluorescencia especial de las “Perlas del Mar de Cortez”, ya que al ser producidas por la ostra Pteria sterna, son capaces de tener una fluorescencia que varía del rosa pálido al rojo sangre bajo un haz de luz Ultravioleta (UV de alta longitud). Este fenómeno está bien documentado y lo tenemos disponible en video:
Al término de las ponencias hubo que regresar al área de exhibición y ventas…pero este relato aún continúa…
Elisabeth Strack:
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Dentro de las cosas importantes que mencionó Elisabeth estuvieron:La producción de perlas Akoya calidad “Hamadama” en Japón, en cantidades aún no muy grandes, con excelente color y con un grosor de 0.5 mm de nácar.
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La producción –en Vietnam- de perlas barrocas de hasta 10-12 mm de diámetro con buen grosor de nácar (0.5 mm) y con iridiscencia, que según le informan se han logrado gracias al uso de híbridos de dos especies de ostras perleras: la ostra Pinctada imbricata del Golfo Pérsico y la Pinctada radiata de Vietnam.
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La excelente producción de perlas negras en Islas Fijii, de colores naturales y con excelente grosor de nácar (0.8- 1.5 mm) y que han bajado su producción a tan solo 10 mil perlas al año, para concentrarse en la calidad de su gema. Hasta el momento han alcanzado tallas de 17 mm de diámetro en sus perlas.
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El uso de nuevas técnicas para “Inducir Colores” (color inducement) para que las perlas producidas tengan colores bellos y especiales. Se discute que estas técnicas incluyen la inyección de ciertas proteínas o carotenoides dentro de las ostras o el uso de óxidos metálicos (como se hace en una granja en Tanabe, prefectura de Mie, Japón).
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Mencionó también que todavía no existe una sola granja del mundo que produzca perlas (libres o “redondas”) en una ostra del género Pteria, a excepción de la granja de perlas de Guaymas, Sonora, México y que estas perlas siguen teniendo una producción muy limitada (4 kilos anuales o 3,800 perlas) y que de esta granja se siguen produciendo perlas de colores naturales y con excelente grosor de nácar (0.8-1.5 mm).
En lo personal no creo la historia de los híbridos de ostra de Vietnam, ya que ya anteriormente se dijeron cosas similares sobre la perlas de río de Japón –las “famosas” perlas “Kasumis”- hecho que posteriormente se desmintió y se supo que los productores japoneses simplemente introdujeron una variedad de mejillón de China al lago Kasumigaura. Lo más probable es que hayan introducido una especie de otra localidad, cosa que logró vigorizar genéticamente a la población local de ostras.
Lo otro que me da gusto es saber que ya hay productores que se han dado cuenta que el camino a seguir en la producción de perlas es a través de producciones limitadas –como la nuestra en Guaymas y la de Fijii- y de alta calidad y con colores naturales. Por lo visto no todo mundo está contento con tener perlas “baratas” y de falsa belleza.
Héctor Acosta-Salmón y Megan Davis:
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Les toma dos años a los caracoles (que son producidos en laboratorio) alcanzar la talla mínima necesaria para ser operados y que logren producir perlas.
Los caracoles son vegetarianos y son alimentados con una dieta formulada por ellos en la Universidad de Florida.
Se logró la producción de perlas nucleadas y sin núcleo (keshis). -
Si las perlas se cosechan tras 6 meses se obienen formas más redondas, mientras que al pasar el tiempo las perlas se vuelven más alargadas en sus formas.
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La deposición de calcita es de 1.52 mg diarios…una excelente tasa de deposición. Lástima que esta empresa no va a estar en México.
Y pareciera broma, pero apenas pasando un mes de la entrevista que tuvimos en Televisa, ahora tuvimos la fortuna de recibir en Guaymas, Sonora, a Agustín Rodríguez de TV Azteca, quien realizó una entrevista a José Manuel Nava y Enrique Arizmendi, socios de Perlas del Mar de Cortez.
La entrevista tiene una duración cercana a los 3 minutos, pero estuvieron con nosotros varias horas, realizando preguntas, haciendo tomas de la granja y de la joyería. Como nota curiosa: las tomas submarinas se realizaron con mi cámara digital Flip, que cuenta con una carcasa que facilita su uso para estas tomas. Y el equipo de TV Azteca estaba bastante impresionado por lo fácil de su uso y la calidad de las tomas. Como el mismísimo Agustín Rodríguez me dice en su correo: “las tomas sub-acuaticas quedaron sensacionales”.
Pero ahora, quiero presentarles la entrevista, que fue transmitida por vez primera la noche del 28 de Febrero del 2011 en el noticiero de “Hechos” con Javier Alatorre. Utiliza el siguiente acceso para ir a la página donde podrás ver el video:
Perlas del Mar de Cortez en TV Azteca
Agradecemos a TV Azteca, a Agustín y su equipo de trabajo por su interés y por su visita.
ACTUALIZACIÓN: Debido a que no sabemos si -eventualmente- el video será removido del portal de TV Azteca, acabo de finalizar un video con la entrevista…pero, para no socavar derechos de autor lo que hice fue poner la entrevista como video-dentro-del-video (Picture-in-Picture o PiP) e incluyendo videos que fueron tomados con mi cámara. Asi que si no desean ir más lejos que este Blog…aquí tienen mi versión del reportaje (disculpen el audio…no salió de muy buena calidad).
Ahora, el momento de una pequeña encuesta…por favor dame un minuto de tiempo y de antemano: ¡Gracias!
¿Has visto algún programa o reportaje sobre las “Perlas del Mar de Cortez”? ¿En dónde?
El pasado día 18 de Enero del 2011, las “Perlas del Mar de Cortez” tuvieron la oportunidad de tener exposición a través de la televisión nacional a través del programa “Respuesta Oportuna”, conducido por la Dra. Diane Pérez y Marta Guzmán. Fueron Enrique Arizmendi Castillo y Guillermo Soberón Chávez quienes pasaron al estudio a ser entrevistados.
Ya hemos tenido exposición en medios televisivos (estamos muy agradecidos con la televisora estatal Telemax –con agradecimientos especiales a Katy Amavizca y Don Francisco Rojo Gastélum por la cobertura especial que nos dieron-, asi como de Televisa y Telehit), pero nunca habíamos tenido tan buena cobertura a nivel nacional. Agradecemos a la Dra. Diane Pérez y a Marta Guzmán por la invitación a su programa.
Para quienes no tuvieron oportunidad de ver el programa en vivo, está disponible en la página de Foro TV de Televisa…y aquí les ponemos el video en directo para que no tengan que buscarlo, asi que hagan clic aquí. (Nota del 16 de Febrero del 2011: Televisa saca de “circulación” los video de Foro TV tras unos 15 días de su transmisión, por lo que ya no podrán ver el video allí, sin embargo puse en YouTube unos 5 minutos de la entrevista, aunque con pésima calidad de audio y video. Mil disculpas).

La Conductora del programa "Respuesta Oportuna", la Dra. Diane Pérez con un collar de perlas mexicanas.
Por cierto, una vez que han visto el video…podrán apreciar que Diane Pérez portaba un muy bello dije o pendiente de perla, y aunque por el tamaño de la imagen no es posible ver muchos detalles, esa perla es de Guaymas, Sonora, de nuestra humilde granjita. Y de hecho, hace apenas un par de años Diane Pérez apareció en la revista “Hola” (aunque no soy lector de tan prestigiada publicación, debo admitir) y portaba uno de nuestros más bellos collares de perlas.
Lo más importante de la aparición de nuestras perlas a nivel nacional es que muy probablemente pasemos –ahora sí- a ser reconocidos, ya que en México una parte muy importante de la población vive, respira y acepta gracias a la TV. Afortunadamente para Don Jesús “el Pipi” Valenzuela, este reportaje le permitirá pedir “de fiado” en el abarrotes de la esquina…¿la razón? Desde que comenzó a trabajar con nosotros (desde 1994) aún hay personas que no pueden creer que trabaje en una granja de perlas y lo consideran “un loquito”. Esperemos que Doña Cata ya pueda creer en Jesús y le preste crédito.
Parte de lo curioso de este asunto es que desde hace muchos años existe un reconocimiento de las “Perlas del Mar de Cortez” en el extranjero, pero que no llega a permear en México. Hay extranjeros que llegan a nuestra granja y reconocen a Jesús Valenzuela por las múltiples fotos en las que ha aparecido en revistas de gemología…pero como bien lo plasma el Nuevo Testamento: “Pero Jesús les decía: No hay profeta deshonrado sino en su tierra, y entre sus parientes, y en su casa.” (Marcos 6:4). Jamás seremos profetas en Nuestra Tierra.
Unas Disculpas…
Disculpen la escasez de noticias nuevas en el Blog, pero estamos “atrapados” en el laboratorio de producción de perlas y no tenemos mucho tiempo para otras cosas, pero muy pronto –esperamos- este año tendremos nuevas e interesantes historias para compartir con ustedes.
Aquí estamos de regreso con este tema que encuentro cada vez más satisfactorio, tal vez porque me sirve de catarsis y me permite recordar la razón por la cual dimos comienzo a un proyecto de “cultivo de perlas” hace ya unos 17 años, cuando aún éramos unos estudiantes de la carrera de Ingeniero Bioquímico en el Campus Guaymas del Tec de Monterrey. En esos tiempos, primero queríamos comprender las razones por las cuales las perlas –naturales, obviamente- se originaban dentro de las ostras y –por supuesto- no nos faltaba el “conocimiento básico” sobre el origen de las perlas: el místico, mágico y musical…”granito de arena”.
Mi abuela me contó de niño que las perlas crecían dentro de la ostra como resultado de una irritación causada por un granito de arena, de forma que no había mejor opción para el adolorido animalillo que recubrir a la ofensiva partícula con suaves capas de nácar. Yo por supuesto que asimilé esta importante información y la utilicé siempre que hubo ocasión –que no fueron muchas debo de admitir- hasta que llegó el momento de poner la teoría a prueba.
Ya en 1993, nuestro selecto grupo de amigos –entre ellos Mauricio Atl Tahuilan, Carlos Navarro Serment y Jesús Gutiérrez- nos habían ayudado a colectar unas 70 ostras perleras para dar inicio a nuestros estudios sobre reproducción de ostras perleras en laboratorio. La mayoría de las ostras eran madreperlas (Pinctada mazatlanica) y solo unos cuantos ejemplares eran de concha-nácar (Pteria sterna), así que utilizamos estos pocos organismos para un experimento muy sencillo: utilizar arena para producir múltiples perlas naturales. Y el resultado fue simplemente decepcionante: no obtuvimos una sola perla. Nada. Y de allí surgió la pregunta de ¿por qué no funcionó? Porque TODOS sabemos que un granito de arena forma una perla…así que mil granitos debieran formar mil perlas y un millón de granitos…un millón de perlas. Obvio e infalible.
Pero no fue así. Por más arena que utilizábamos, la ostra NO PRODUCÍA perlas. Ni una sola. En cambio, al ver el interior del animal nos dábamos cuenta que la ostra se encontraba perfectamente LIMPIA, sin restos de arena. Claro está que no podíamos saber que pasaba ya que simplemente no teníamos el tiempo de estar allí frente a la ostra unas 24 horas, observando a un animal que –para algunas personas- puede llegar a ser tan interesante como una roca. Por lo tanto, realizamos conjeturas e hipótesis, pero jamás supimos a ciencia cierta qué era lo que sucedía, pero estábamos “satisfechos” con nuestras conjeturas. Pasaron todos estos años hasta que la tecnología necesaria estuvo disponible para realizar estos pequeños experimentos…y por supuesto, que este Blog “naciera” para tener la motivación de escribir al respecto.
Experimentando con Arena
Utilizamos una pequeña pecera con agua de mar limpia para introducir 2 ostras concha-nácar a las que previamente les introducimos un par de cucharadas de arena. Pusimos una pequeña cámara a tomar un video time-lapse por espacio de 18 horas para presenciar lo que sucede con una ostra que tiene arena en su interior. Los resultados no nos asombraron y fueron apegados a lo que esperábamos:
Tras 3 horas en la pecera, las ostras realizaron un movimiento fuerte de abrir-cerrar sus valvas y lanzaron fuera de su cuerpo una “nube” de arena.
Dicha acción removió una buena cantidad de arena del interior de la ostra, pero por las siguientes 8 horas las ostras continuaron, lentamente, lanzando pequeños “paquetes” de arena. Estos “paquetes” de arena constan de un moco pegajoso que las ostras secretan para que la arena se pegue allí y así les resulta más fácil eliminar las molestas partículas. Para la mañana siguiente, las ostras se observaban limpias.
A pesar de que –a primera vista- las ostras parecían estar limpias, una ostra fue sacrificada para revisar a fondo su cuerpo y aún logramos encontrar un poco de arena dentro de ella. Bajo condiciones naturales, la ostra hubiera logrado remover toda la arena restante, pero aquí era necesario ver el “moco en acción”: en el video se observa como el moco de la ostra atrapa las partículas de arena y ayuda a eliminarlas.
Este video (en YouTube, duración de 10 minutos) contiene el experimento de la arena en las ostras. Ojalá lo encuentren entretenido y me disculpan la narración…primera vez que hago una narración para un video y no encontré la “voz” adecuada, asi que tuve que emplear la mía.
Conclusiones
Las ostras perleras son organismos perfectamente adaptados a su medio natural –el mar- el cual posee una fuente inagotable de arena para suministrar, en especial en aquellos días con oleaje y vientos fuertes. Las ostras están perfectamente adaptadas a su entorno y puedne –con relativa facilidad- remover los molestos granitos de arena, por lo que podemos descartar que la arena –bajo condiciones naturales- sea capaz de producir perlas naturales.
Así pues, esperamos que con este video y pruebas logremos –de una buena vez- acabar con el falso mito del granito de arena. Esperamos que no resucite de entre las falsedades y regrese a atormentarnos en el futuro… les juro que si vuelvo a escuchar la pregunta “¿Qué no es un granito de arena?” va a pasar algo malo… muy malo. No creo, ya hemos vivido esa pregunta una y otra vez en carne propia.
¡ Una Perla Ampolla ¡
Qué no se nos confundan: las perlas no ampollan ni empollan. A lo que me refiero es que dentro de la ostra sacrificada en el experimento del granito de arena, encontré una pequeña perla “ampolla” (ver entrada anterior sobre perlas naturales), por lo que rompí la capa nacarada y de este “pequeño túnel” salió un pequeño gusanito de color naranja. Claramente un gusanito del género Polydora, de los mismos de los que les platicamos en la entrada anterior. Y como estaba elaborando el video para esta entrada, este hecho quedó inmortalizado en el mismo.
Próximamente
Este Blog seguirá teniendo más información de interés para ustedes, aunque probablemente esta información venga un poco más “espaciada” en el tiempo, ya que nuestras actividades en la granja se intensifican durante la temporada invernal y pasaré más tiempo en la granja que en la oficina (donde escribo el Blog).
Así que, por favor no desesperen y sigan visitándonos y manden sus comentarios y sugerencias.














