Nueva Diseñadora–Alma Flores

ago 17
Posted by DougMcLaurin Filed in Piezas de Joyería Especiales

Como productores Mexicanos, siempre nos enorgullecemos de los excelentes productos de calidad que elaboran otros compatriotas en varias regiones de nuestro extenso y hermoso país, ya sea café de altura, flores, arte, frutas, hortalizas, gemas preciosas y semi-preciosas y joyería. Por lo mismo, buscamos a personas que tienen una forma de pensar similar para crear sinergia y enriquecer nuestra variada oferta de joyería única con Perlas del Mar de Cortez.

En esta ocasión tenemos el gusto de presentarles a Alma Flores, abogada y diseñadora, oriunda de Navojoa, Sonora, y que maneja una mística muy mexicana en sus diseños de joyería exclusiva: desde la selección de las perlas, hasta la piel y madera que utiliza para la elaboración de los estuches y los colores de los mismos..una auténtica “Fiesta Mexicana”, donde sus piezas derrochan alegría, festividad y elegancia.

Todas las piezas de Alma Flores, que forman parte de su concepto “Almas de México”, se elaboran con la plata más pura posible (0.970 y 0.999, a petición del cliente) y en esta ocasión quisiera compartir con ustedes una línea exclusiva con Perlas del Mar de Cortez que se llama “Ostra”, inspirada en nuestra ostra “Concha Nácar”, la especie productora de nuestras bellísimas perlas de cultivo.

A continuación, información que procede de la folletería de esta innovadora diseñadora:

Alma posee un espíritu creativo para hacer de lo ordinario, algo extraordinario. Su pasión por su cultura y la joyería la han llevado a enfocar todos sus conocimientos para realizar diseños contemporáneos con toques artesanales difíciles de imitar.

Al reconocer el potencial que tiene México frente al mundo, Alma Flores cree fervientemente en la idea de que su país puede imponer modas, crear nuevas tendencias y enriquecer las que ya existen. Con esta visión Alma Flores decide mostrarle al mundo los materiales, la creatividad y el trabajo de calidad que ofrece su país en cada pieza.

La propuesta de Alma Flores, va más allá del diseño y la calidad de sus materiales, ya que genera una marca que le permitirá a sus clientes el tener una pieza de joyería de la más alta calidad y elegancia, hecha completamente a mano con un diseño registrado, que pueda ser usada cualquier día de la semana con un arreglo casual pero al mismo tiempo adornar los más elegantes vestidos.

Todos sus diseños buscan aportar al consumidor además de buen gusto, la experiencia de poder combinar dentro de las mismas piezas diferentes materiales, colores y formas. La versatilidad, la elegancia, la pasión por las joyas mexicanas y su firme dedicación hacen de Alma Flores una promesa latente del reconocimiento mundial. Y por supuesto, un orgullo 100% mexicano.

Brazalete de Media-Perla en Plata por Alma Flores

Contamos con un “set” o juego completo de joyería de la línea “Ostra” de Alma Flores, donde lo único que falta es integrar las perlas, pero esto a petición del cliente: cada persona podrá seleccionar las perlas que desee (en tamaño, forma, calidad y color) en base a sus gustos o necesidades.

El juego completo de “Ostra” está elaborado en plata 0.970 e incluye:

  • 1 Brazalete con Media Perla calidad “AA”
  • 1 Dije
  • 1 Anillo
  • 1 par de Aretes
  • 1 par de mancuernillas

La compra de todas estas piezas te permite recibirlas con un certificado especial de Alma Flores y un bello y elegante estuche elaborado con materiales 100% naturales y mexicanos (piel y madera). Realmente un regalo que no se puede adquirir en cualquier lugar.

Ostra caja

Esperamos que disfruten de estas piezas tanto como lo hacemos nosotros y pronto tendremos más piezas de Alma Flores en exhibición, ya que les auguramos gran éxito en las joyerías donde estas piezas se están presentando: en las joyerías de “Optional Fine Art Jewelry” en las ciudades de Sarasota y Martha’s Vineyard en los Estados Unidos de América, y en Richmond y Vancouver, Canadá …y –por supuesto-en Guaymas, México.

Asi que, nuestros clientes ya disponen de una nueva opción en cuanto a diseños en nuestra exclusiva joyería en Bahía de Bacochibampo, justo frente al cultivo de perlas…

Hasta la próxima entrega…

Perlas y Medio Ambiente – 3ra Parte

jun 16

Obtención de “Semilla”

Para “engordar” ostras perleras desde una etapa de “juvenil” o “semilla” (que miden entre 2 y 8 mm) requieres de comprar tus juveniles a un laboratorio especializado en producción de bivalvos o de establecer un programa de “colecta de semilla silvestre”. La “semilla de laboratorio” puede ser una buena opción, pero puede tiene un par de desventajas que son solucionables. Veamos primero las ventajas y después las desventajas:

  • Puedes tener juveniles en el momento deseado (producción programable).
  • Puedes tener la cantidad de juveniles deseada.
  • Los juveniles tienen talla muy similar (homogénea).
  • Puede que el Laboratorio no produzca juveniles por falta de demanda.
  • La calidad de los juveniles puede ser muy baja (=alta mortalidad y/o bajo crecimiento).
  • Tienen baja variabilidad genética: por proceder de un grupo pequeño de progenitores.
  • Puedes seleccionar a los “sementales”.
  • Las ventajas de obtener “semilla de colecta” son varias, así como las desventajas:
  • La semilla tiene bajo costo (¡casi gratis!)
  • Los juveniles han pasado por un proceso de “selección natural”: son más “fuertes” que las de laboratorio.
  • Hay mucha variabilidad genética: lo que las hace menos propensas –como grupo- a morir por algún cambio ambiental o enfermedad.
  • Sin embargo, en lo que se refiere a las desventajas tenemos:

  • Dependes del Medio Ambiente para su captura y producción: y cada vez resulta más difícil predecir el momento exacto para su colecta y
  • Es casi imposible prever las cantidades de semilla que se van a obtener, además de que
  • Los juveniles tienen tallas variables (heterogénea) y simplemente
  • Desconoces la “genética” del grupo.
  • Por lo anterior, es necesario llevar a cabo -por meses o años- pruebas para encontrar las zonas más propicias para la colecta de semilla y conocer a detalle el comportamiento reproductivo de las ostras perleras en la zona de cultivo. Aun así, es fácil fallar y obtener menos ostras de las deseadas, por lo que una estrategia mixta puede ser más rentable: obtener tanto semilla de laboratorio como silvestre.

    En nuestra granja en Guaymas, hemos encontrado buenas zonas de colecta de semilla que nos han permitido depender al 100% de semilla silvestre, pero hemos experimentado fenómenos ambientales (como los “Año Niño” o “Año Niña”) que nos han causado problemas en este rubro. Sin embargo, los laboratorios de producción de semilla de la región no comercializan semilla de ostras perleras…por falta de clientela.

    Hasta este momento solamente hemos visto que esta estrategia –la obtención de semilla- te sirve para iniciar tu granja de cultivo…pero ¿qué opina el medio ambiente al respecto? Seguramente te va a sorprender esto que vas a aprender (a menos de que ya conozcas algo sobre el tema)…

    ¿Qué puede pasar si utilizo “Semilla de Laboratorio”?

    Si esta estrategia se utiliza adecuadamente, podemos disfrutar de una fuente ininterrumpida de semilla de ostras, sin tener que depender del medio ambiente, pero –como sucede con tantas otras cosas en las que los humanos ponemos nuestras “manotas”- también pueden suceder al menos un par de “desgracias” ambientales. Entre ellas tenemos a la “Contaminación Genética” y las “Mortalidades Masivas”. Veamos el por qué:

    Fue en Japón en la década de los 1960’s cuando la industria perlícola comenzó un período de crecimiento que parecía inagotable…miles de granjas de cultivo abarrotaban las bahías del sur de ese país isleño, con miles de millones de ostras “Akoya-gai” en cultivo en balsas, y simplemente ya no había más ostras silvestres (todas fueron pescadas para surtir a la industria) y tampoco había suficiente semilla silvestre para los granjeros. Siendo los japoneses un pueblo adelantado en tecnología, generaron conocimientos suficientes para la producción en el laboratorio (podrían decir que “in vitro”) de las pequeñas larvas de todo tipo de bivalvo. Todo lo que era necesario era tener un “Adán” y una “Eva”: una pareja de ostras para realizar la fertilización de los huevecillos y la obtención de millones de semillas (una hembra de ostra puede generar –dependiendo de la especie y otras condiciones- entre 100 mil  y 1 millón de óvulos en una sola “descarga”).

    El problema que se genera con este sistema es que TODAS las ostrillas descienden de la misma pareja, así que son ostras hermanas y genéticamente hablando son muy similares (pero no idénticas, recuerda que en genética existe un efecto conocido como “recombinación genética” que facilita la aparición de diferencias genéticas) entre sí. Esto las hace más propensas a que reaccionen de manera similar ante un cambio ambiental o una enfermedad: si una enferma…es probable que la mayoría también lo haga.

    Este problema se puede evitar utilizando un mayor número de genitores o “sementales”, así habrá mayor variabilidad genética entre las ostras. Pero, una vez que los productores han probado de este sistema comienzan con la selección de “cepas” o líneas “genéticamente mejoradas” en las que se selecciona a los genitores en base a características deseables como serían:

  • La velocidad de crecimiento
  • Forma y/o
  • Color de la Concha (=color de la perla)
  • Y aquí entra en acción un círculo vicioso que no parece tener fin hasta que las consecuencias se vuelven catastróficas y de las que muy pocos parecen interesarse. En un principio se seleccionan ostras con las características de mayor crecimiento y color de concha y se obtiene una generación de ostras que son más grandes y crecen mejor y además producen perlas de un color más similar. En un principio esto es muy positivo para el productor, ya que puede tener un producto más adecuado para el mercado masivo: las perlas serán muy similares y podrán producir miles de piezas iguales.

    Sin embargo, el productor vuelve a realizar selección de genitores (de entre organismos de la F1 o primera generación de selección) y obtiene así ostras de características aún más refinadas: crecen más y los colores están aún más seleccionados. Y se repite el proceso por varias generaciones…hasta que se obtienen organismos “genéticamente débiles” por un proceso conocido como inbreeding o endogamia. Hago nuevamente la pregunta: ¿Qué opina el Medio Ambiente de todo esto? La Wikipedia reporta lo siguiente para este tema:

    “La endogamia es la reproducción de dos padres genéticamente emparentados, que pueden aumentar las posibilidades de que los hijos se vean afectados por rasgos recesivos o nocivos. Esto generalmente lleva a una disminución de la aptitud de una población, que se conoce como depresión por endogamia. Los Alelos nocivos que causan la depresión endogámica pueden ser removidos posteriormente por medio del sacrificio, que es también conocida como purga genética.”

    Así pues, los productores deberán evitar este fenómeno de “contaminación genética” mediante una selección menos estricta o mediante la introducción de “sangre nueva”, que proceda de ostras silvestres, de forma que se evite este fenómeno.

    Afectación Negativa al Medio Ambiente

    Aunque me gustaría decir que no hay ninguna afectación negativa, debo de decir todo lo contrario. Hay evidencia de que el uso de organismos producidos en laboratorio puede tener un efecto de “contaminación genética”. Esto es algo que se cree pudo haber afectado a las ostras japonesas (ver entrada anterior) y que pudo ayudar a causar las mortalidades masivas.

    Es un hecho que las ostras se reproducen en las granjas y sus productos sexuales (gametos: óvulos y espermatozoides) se combinan con los de las ostras fuera de las granjas (silvestres) y dan lugar a poblaciones contaminadas, que mostrarán “taras” o defectos y serán más propensas a enfermar. En pocas palabras: se afecta a la población de un área y se provocan daños al medio ambiente. Hay que recordar que todas las especies están vinculadas unas con otras y con el medio ambiente: causar daño a una especie causa daños a multitud de otras (en el caso de las ostras perlíferas te remito a la entrada de “Hablando de Perlas Naturales”).

    La Solución

    Pteria sterna en coralUtilizar siempre organismos con selección genética mínima o cuidando que siempre utilicemos “sangre nueva” –organismos silvestres, de la localidad- para evitar los daños que la industria perlícola ha causado en otros lugares. México, como un país Megadiverso, se lo merece y debemos de proteger los recursos naturales que aún poseemos: no nos pertenecen, son de nuestros hijos y de las generaciones futuras. Aprendamos de los errores ajenos y evitemos caer en el vicio de realizar un continuo “control de daños”.

    En la próxima entrada hablaremos de la “colecta de semilla silvestre”. ¡Hasta la próxima!

    Asesoría y Capacitación

    Me preguntaban -vía correo electrónico- si impartimos cursos de capacitación y asesoría, así que aprovecho para dejar constancia que si lo hacemos. Podemos planear y asesorar en la instalación de granjas de maricultivos con las especies que quieran, ya que tenemos experiencia con:

  • Ostras Perleras
  • Callos de Hacha
  • Escalopas
  • Mejillón y otras almejas
  • Además hemos impartido cursos de capacitación para joyeros y valuadores de joyería interesados en aprender a valuar e identificar:

  • Perlas Falsas
  • Perlas de Cultivo
  • Perlas Naturales
  • Perlas Nacaradas de otras especies y
  • Perlas No-Nacaradas
  • Si desean más información, favor de ponerse en contacto con nosotros al teléfono (622) 221-0136 o dejando un mensaje aquí en nuestro blog o al correo electrónico info arroba perlas punto com punto mx (escrito asi para evitar que los “bots” de los “hackers” nos bombardeen con más correo basura).

    Perlas y Medio Ambiente – 1ra Parte

    may 12

    HamburguesaHace unas semanas platicaba con un amigo Canadiense que se encuentra jubilado y que ahora vive en Guaymas; en su tiempo se dedicó a la ganadería de ovejas en Ontario y me comentaba sobre como la “Industria de la carne” (de res, puerco y ovejas, así como de aves de corral,) de Norteamérica había desviado el camino en la constante búsqueda de mayores volúmenes de producción (y esto, ciertamente, representa DINERO), pero esto se hace a expensas de los animales y de los consumidores (que somos todos nosotros). Mi amigo comenzó por hablarme sobre su experiencia al tratar con los representantes locales de lo que para nosotros serían los “Inspectores de Sanidad Animal” y como la agencia encargada de sanidad animal hacía un uso indiscriminado de antibióticos en el ganado y sobre la simple falta de “sentido común” por parte de los involucrados en la industria.

    Me dijo: “Yo jamás inyectaba a mis animales con antibióticos; pero a cambio les ofrecí tierras de forraje (pastizales) y camas de paja limpia. Simplemente con eso, mis animales no desarrollaron las infecciones que me dijeron que tendrían que sufrir si no los inyectaba, y además engordaron mejor que aquellos bajo régimen de antibióticos”. El hecho simple de cuidar de sus animales y de tratarlos con respeto hizo una gran diferencia. Algunas personas involucradas en la industria de la carne parecen haber notado lo mismo y algunos han regresado a “sus orígenes”. Por cierto, si este tema les parece interesante, no dejen de ver la película-documental “Food Inc.” que describe muchas de las peores prácticas de la industria de producción de alimentos en los Estados Unidos. Probablemente se pueda conseguir con sub-títulos en español.

    Sólo un par de días después, nos encontramos un “viejo” artículo escrito por Shigeru Akamatsu, un hombre con influencia en la Industria de la Perla, (actualmente consejero de la “Sociedad de Promoción de Perlas del Japón” y que comenzó como un investigador del cultivo de perlas bajo órdenes del mismísimo Kokichi Mikimoto) y sentí que este artículo empataba perfectamente con la conversación que tuve con mi amigo Canadiense, y fue así que di inicio a esta entrada.

    El Cambio de Paradigma

    ¿Quieres tu "perlita feliz"?

    El artículo “Perlicultivo y el ambiente biológico” (disponible en inglés y publicado en “Ship & Ocean Newsletter” #8G el 5 de marzo de 2004) es bastante interesante porque finalmente aborda el declive de la industria perlícola japonesa de una forma que finalmente es entendible: la industria en su conjunto tuvo que admitir su culpabilidad. Ya no simplemente se culpa a la “ira de la naturaleza“, ni a las mareas rojas o a “enfermedades misteriosas”. Y aunque el Sr. Akamatsu no lo menciona de este modo, se podía leer –entre líneas- la palabra “codicia” en el documento…pero, aunque jamás hace mención de esta palabra, hace uso de una forma más suave y política, pero medio del uso de la expresión “en la búsqueda de la eficiencia económica”.

    En este artículo, el Sr. Akamatsu afirma:

    “Japón dominó la industria de perlas de cultivo durante muchos años, pero en los últimos tiempos esta situación cambió rápidamente. Aunque la rápida globalización de la industria del Perlicultivo puede considerarse como una de las razones, la causa principal es el deterioro de las granjas de perlas, causada por la aparición de mareas rojas perjudiciales y una mortalidad masiva de ostras Akoya, debido a una enfermedad infecciosa. Tales fenómenos no son exclusivos al Perlicultivo, sino también hay casos como la EEB, la herpes de carpa, la influenza aviar, etc. y este puede ser el precio que se debe de pagar por no tratar a los animales como seres vivos, en la búsqueda de la eficiencia económica, así como por cambiar incesantemente el medio natural para la expansión de la producción”.

     

    Una granja de perlas en Japón

    Una granja de perlas en Japón

     

    Cuando el Perlicultivo comenzó en el siglo XX, la idea general era producir un sustituto de la perla natural, pero que mantendría los atributos principales de la perla: belleza y durabilidad. Inicialmente, las perlas se cultivaban por períodos largos (de 2-5 años), pero muchos en la industria observaron que las perlas con períodos más cortos de cultivo (1-2 años) se “veían bien”, pero posteriormente se dieron cuenta de que la mayoría de las personas no podía diferenciar entre “perlas instantáneas” (con períodos de cultivo cortos: de 4 a 8 meses) y aquellas perlas con un largo período de cultivo. Asi que se estandarizaron los períodos más cortos de crecimiento de la perla, para darle más beneficios al perlicultor. ¿Cómo se pueden aumentar los beneficios? Esto es algo que todo perlicultor sabe y entiende, pero permítanme explicarlo un poco para aquellos que no pertenezcan a esta industria: cada ostra en la granja te cuesta dinero, todos los días.

    Para hacerle frente al aumento de los costos (principalmente en mano de obra, equipamiento y combustible) los perlicultores pueden utilizar algunas estrategias, tales como:

    1. Aumento en la densidad de cultivo: produces más ostras en el espacio que ya tienes.
    2. Reducir la fuerza laboral: sustitución de mano de obra con maquinaria y equipo.
    3. Reducir el período de perlicultivo: producir perlas en menos tiempo.

    Hablemos sobre las implicaciones de cada una de estas estrategias.

     

    Densidad de población

    Esto significa cultivar más ostras en el mismo espacio, y esto puede parecer eficiente: si logras acomodar 10 libros en una caja donde anteriormente sólo entraban 7 libros -esto gracias a una forma más inteligente de organizar los libros- entonces hablamos de mayor eficiencia. Pero esto no es necesariamente igual con organismos vivos: los animales y las plantas van a prosperar en condiciones adecuadas, pero bajo un exceso de población se producirán organismos infelices y bajo condiciones de estrés.

    Imagine usted que vive en una habitación de 10 x 10 metros y que todas sus necesidades básicas se cumplen en este espacio que tiene un inodoro, un lavabo, un librero, una mesita con dos sillas, una litera y un televisor. Ahora imagine que un día le llega un nuevo “huésped” y que tiene que cohabitar con usted: puede llegar a ser incómodo… pero soportable; pero ahora: introduzca en la habitación a otras 8 personas. Tendrá un total de 10 personas por metro cuadrado. La Vida rápidamente se convierte en una pesadilla para todos: no se puede comer cómodamente, no se puede ir al baño ni ver televisión ni alcanzar un libro, habrá falta de alimento, subirá el estrés y, finalmente, llegarán las enfermedades y la violencia. ¿Se le antoja esta situación?… ¿Cree que algo similar sería bueno para las ostras? Y aunque nuestros moluscos no tienen cerebro ni conciencia -por lo que jamás sufrirán daño psicológico alguno- sus cuerpos van a reaccionar negativamente al hacinamiento: tendrán menor crecimiento (“enanismo”), serán menos saludables y se enfermarán (y en última instancia, morirán) y sus perlas carecerán de belleza.

    En realidad podemos decir cuando un animal no goza de una vida sana cuando vemos sus conchas y perlas: las ostras débiles y enfermas tendrán conchas opacas, sin colores intensos (algo que identifica a nuestras ostras “Concha Nácar” son los colores vivos e intensos) y sus perlas carecerán de lustre e iridiscencia. Pero el hacinamiento no es el único factor que afectará la salud de las ostras: el medio ambiente (la contaminación, el cambio climático y los huracanes), las enfermedades (causada por virus y parásitos), también lo hacen, pero estos factores no están bajo el control del perlicultor. Está en las manos del perlicultor el tener ostras perleras más saludables por medio de un cultivo a densidades adecuadas: como reza el refrán popular “ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre”.

    Las enfermedades son un gran dolor de cabeza para los productores: las ostras enfermas pueden infectar rápidamente a las saludables bajo condiciones de hacinamiento, lo que las debilita –debido a la falta de alimento y oxígeno- y los parásitos oportunistas pueden fácilmente “saltar” de una ostra a muchas otras si la distancia es corta.

     

    Actividades de cultivo de perlas en Guaymas

    En nuestro caso tenemos nuestras ostras “Concha Nácar” en condiciones más que adecuadas dentro de la Bahía de Bacochibampo: utilizamos menos del 1% de toda el área de la bahía y no hay otras granjas de moluscos en los alrededores (la más cercana es una granja de ostión cerca de Bahía de Kino, a unos 180 Km de distancia). Así nos estamos asegurando que nuestra incipiente industria no siga el mismo camino de otros productores de perlas; pero para entender de mejor manera, veamos algunos ejemplos de lo que ha ocurrido en otros países productores perla:

     

    Islas Cook: aquí citamos información sobre la mortalidad masiva en el perlicultivo, causada por el exceso de ostras en cultivo (puede leer –en Inglés- el artículo descargando el archivo PDF desde el enlace):

    “En la laguna de Manihiki, un estresante potencial que puede haber estado relacionado con la aparición de mortalidad fue la alta carga poblacional. Antes del brote de la enfermedad, el número de ostras cultivadas en la laguna de Manihiki tuvo un récord histórico. En conclusión, nuestros datos indican que el brote de enfermedad sin precedentes en P. margaritifera [la “ostra de Labios Negros”] en la Laguna de Manihiki en noviembre del 2000 se asoció a una vibriosis causada por V. harveyi [una especie de virus] y otros vibrios oportunistas.”

     

    Japón: Cuando dimos inicio a nuestra granja experimental de perla en 1994, escuchamos hablar de una “misteriosa enfermedad” que estaba matando a todas las ostras perlera “Akoya” de Japón y que nada podía hacerse para evitar este mortífero “brote viral”. Los productores japoneses jamás se responsabilizaron por las mortalidades y culparon a un “virus desconocido” de las mismas. Pueden leer un texto resumido y traducido al español (del artículo “NOVA: La Perla Perfecta”) en el párrafo siguiente:

    “Expertos atribuyen las muertes de ostras perleras de 1994 a la ‘marea roja’, una explosión poblacional de organismos microscópicos, que producen una toxina que resulta mortal para las ostras. Incluso después de varios años de investigación científica, la causa específica de la enfermedad continúa siendo un misterio. La enfermedad se reconoce cuando el músculo abductor, que mantiene unidas a las dos terceras partes de la concha de la ostra, se torna de un color rojizo. En última instancia, ocho de cada diez ostras afectadas mueren a causa de la enfermedad, que hasta ahora sólo ha afectado a las ostras Akoya. Otros piensan que los propios perlicultores podrían ser los culpables. ‘Los japoneses siempre han tendido a colocar demasiadas ostras juntas’ escribió Andy Müller [revendedor de perlas japonesas, dueño de ‘Hinata Trading Co.’ y autor del libro ‘Perlas de Cultivo: Los Primeros 100 años’] en la revista Pearl World (diciembre de 1996- enero de 1997).”

     

    Así, en ambos casos hemos visto que la tendencia a sobrepoblar a las ostras en sus jaulas o en sus bahías conduce a graves problemas en la producción de perlas. Entonces ¿Por qué hacerlo del todo? Hay muchas razones para ello, pero a final de cuentas son la misma: EL COSTO del equipo de cultivo (boyas y jaulas), de la planta laboral (sueldos y prestaciones), de pagar más “derechos” de uso de zona costera, los costos de trasladarse a una nueva área en una zona remota (y que tal vez carezca de muchos servicios necesarios), y que al final se traducen en el costo de producción de las perlas. Si las perlas mantienen un alto valor no es necesario cultivar miles de millones de perlas, pero la mayoría de los productores comenzaron a incrementar su producción de perlas y a reducir la calidad de las mismas y, de esta forma, la industria se metió un “disparo en el pie” y un terrible círculo vicioso dio inicio.

     

    Costos laborales

    Adrián Amarillas sosteniendo una jaula "zapatera" con ostras adultas (4 años de edad)

    Muchas personas creen que reducir los salarios o la planta laboral de una empresa es una solución inteligente a los problemas económicos de un negocio, pero nosotros creemos que esto realmente es un gran error: Las empresas no son nada si no tienen empleados: las empresas están compuestas por personas y uno de los propósitos de cualquier negocio debiera ser el de ofertar empleos bien remunerados. Ganar dinero no es malo y DEBE de ser un objetivo muy importante en una empresa, pero no debería ser el único objetivo: hay un cierto orgullo entre los productores de perlas y la gente que te ayuda a alcanzar tus objetivos –esto es el producir gemas de calidad- se convierten en tus aliados de confianza.

    Hablando de una granja de perlas: sin sus trabajadores una granja de perla se moriría. El Perlicultivo es una operación de trabajo intensivo, donde hay buzos, técnicos acuícolas, trabajadores, mecánicos, personal de vigilancia y muchas otras profesiones, todas ellas trabajando alrededor del mismo objetivo. Con dejar un cabo suelto,  tendrás una enorme cantidad de problemas sucesivos. Y los perlicultores suelen trabajar bajo limitaciones de tiempo muy específicas, tales como: la temporada de implante de perla, la temporada de cosecha, la temporada de colecta de semilla, etc. Esto significa que si no finalizas una actividad dentro de tu “ventana de oportunidad” es probable que ya no seas capaz para terminar del todo, y deberás pasar a la siguiente actividad antes de que esa ventana de tiempo se cierre y tampoco termines esa actividad; en última instancia, esto es algo altamente improductivo y absurdo.

    Y algo que realmente quiero resaltar aquí es que el perlicultivo es una industria muy artesanal en México: se emplea muy poca maquinaria y mucho trabajo manual. Y queremos mantenerlo así por varias razones -que algunos pueden no aprobar-siendo la más importante la siguiente: tenemos muy pocos puestos de trabajo en México. Nuestra economía simplemente no funciona para generar empleos, y básicamente es impulsada por nuestras exportaciones (principalmente en materias primas tales como petróleo, productos agrícolas y metales) y nuestra fuerza laboral barata (que también se “exporta” a otros países) que es la materia prima de la industria maquiladora. Si nosotros adquiriéramos maquinaria que nos permita evitar contratar a más trabajadores, entonces seríamos parte del problema, y no parte de la solución…así que, aunque esto nos cuesta más y nos puede llegar a hacer menos eficientes, seguiremos en este sendero. Creemos que es lo apropiado.

     

    Período de cultivo de la perla

    Entre más tiempo la perla pasa dentro su “madre-perla”, esta se hace más grande y tendrá “más perla” (nácar)…pero esto también significa que deberá de continuar creciendo su perla por períodos más largos. Muchas fuentes afirman que el período de cultivo de perlas en Japón –en las décadas entre 1940 y 1960- tomaba entre 2 a 4 años para completar, así la perla Akoya terminaba con una muy buena capa de 0.95 mm de grosor de nácar (Ward, 1995). Este buen recubrimiento de nácar hace posible que la perla sea hermosa y resistente, características normales a toda gema.

     

    Grosor de Nácar en Perlas Mexicanas

    Pero muchos en la industria perlícola (originalmente de Japón) notaron que la mayoría de los consumidores no serían capaces de diferenciar entre una perla con un recubrimiento grueso de nácar y una con una capa delgada de nácar. Así, una pésima práctica inició en la industria y los períodos de cultivo de perla disminuyeron -en algunos casos- a menos de 6 meses (con una capa inferior a 0.2 mm. Fuente: Ward, 1995). ¿Esto le ahorra a los perlicultores mucho dinero en salarios y equipo de cultivo…pero, ¿realmente vale la pena?

     

    Comparando el grosor de nácar en perlas japonesas de diferentes períodos de cultivo.

     

    Este tema fue abordado hace algún tiempo por varias personas involucradas en la industria de la perla, pero una voz fuerte fue la del finado perlicultor y consultor Australiano C. Denis George, quien en 1971 afirmó:

    “Los técnicos japoneses insisten que estas perlas de nácar adelgazadas no hacen ninguna diferencia en el aspecto de la perla, pero en mi opinión esto no viene al caso ya que existe una gran diferencia en los principios [éticos] y en su valor material en dólares pagados por el cliente en la creencia de que está adquiriendo una perla de gran valor… Como resultado, muchos [clientes] pierden su confianza en las perlas, se retiran de la industria o se van a la bancarrota; y muchas decenas de miles de mujeres en todo el mundo… sufrieron una gran decepción cuando su tesoro desapareció.” (Información publicada en “The Black Pearls: History & Development” 1971. Lapidary Journal).

    Desde la perspectiva de un perlicultor, hay muchas situaciones que te hacen reconsiderar sobre la  perspectiva de mantener largos períodos de cultivo de la perla, tales como:

    1. El calentamiento global y los huracanes
    2. La contaminación ambiental
    3. Enfermedades
    4. La Edad de las ostras

    Pero independientemente de estas situaciones, un perlicultor debe haber establecido un objetivo de espesor de nácar para las perlas de su granja, y apegarse al mismo tanto como le sea posible. Por ejemplo, nuestro períodos de cultivo de perla tiene una duración de entre 18 a 24 meses (contabilizando a partir de cuándo se opera a la ostra) y esto nos permite cosechar perlas con un excelente recubrimiento de nácar de 1.5 mm alrededor del núcleo, y aunque en muchas perlas este grosor excederá los 2.0 mm de nácar, en algunas otras será inferior al mínimo estándar aceptable de 0.8 mm. Realmente tienes que mantenerte bajo este período mínimo de tiempo de cultivo, porque simplemente no puedes aceptar nada por debajo de un espesor de 0.8 mm: si el grosor de la perla cae por debajo de esta cifra, esta deberá de realizar un viaje al gehena oceánico: las perlas se liberan a las aguas profundas del Mar de Cortés, donde micro-organismos especializados reciclarán sus materiales.

    Comparemos esta información emitida por el Ministerio de Control de Calidad de la Perla Tahitiana para ser aplicado a las perlas negras de Tahití en el año 2001:

    “…el requisito de espesor mínimo de nácar para todas las perlas Tahitianas a ser exportadas quedó en 0.6 mm y entró en vigor en Septiembre [del 2001]. La Asamblea votó para aumentar ese mínimo hasta 0.8 mm a partir de julio del 2002”. (“Tahitian Government to Improve Pearl Exports” por Victoria Gomelsky en “Precious Gemstone News” página 28 de la revista National Jeweler).

    Lo anterior significa que muchos en la industria de la perla producen –o produjeron- perlas de cultivo con un espesor de nácar simplemente insuficiente, y esto afecta a aquellos productores que si están interesados en mantener un alto estándar de calidad en sus perlas, porque –a final de cuentas- para el cliente definitivo: todas las perlas son consideradas como “iguales”. Pero esto no es cierto.

     

    Resumen Final

    • Las ostras perlíferas son especies importantes dentro de sus ecosistemas locales, pero es realmente importante que los productores no excedan la capacidad de carga del ecosistema evitando así un colapso ambiental, mortalidades masivas y asegurando la producción sustentable de perlas excepcionales.
    • Empleos Dignos: si todos pudiéramos hacer que nuestras empresas prosperen, una responsabilidad posterior debería ser la de ofrecer sueldos dignos y buenas condiciones de trabajo; claro que vamos a “perder dinero” pero ayudaremos a mejorar nuestra economía regional. Si todos hiciéramos nuestra parte en este punto, nuestra economía podría crecer por sí misma y no tendríamos que depender –como lo hacen nuestros “líderes”- en que tanto crece o deja de crecer la economía de los Estados Unidos.
    • Mantener una alta calidad: la buenas perlas son las primeras en venderse. Los buenos compradores de perlas están siempre buscando a la perla especial de su vida…la perla que les robará el aliento con su belleza. Las perlas de baja calidad solamente son buenas para producir baratijas o bisutería.

    Quisiera finalizar a este tema con una mención –muy adecuada al tema que tratamos en esta ocasión- de las Sagradas Escrituras, la cita en Mateo 13: 45-46

    45  También el reino de los cielos es semejante al comerciante, que busca buenas perlas; 46  que hallando una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.

    Los clientes deben de buscar calidad en sus perlas porque una buena gema te da lo que esperas: valor y belleza a largo plazo. Los productores necesitamos producir esas perlas preciosas para satisfacer al cliente, ya que siempre van a existir personas que exijan y demanden productos de calidad…a pesar de que la mayoría se oriente al bajo costo. No todo mundo vive bajo el esquema de “adquirir lo desechable” y sabe que una inversión en joyería (¿ya vieron los aumentos en el valor del oro y la plata?) puede ser una inversión adecuada (como lo llegó a ser antes).

    ¿Qué opinas al respecto? ¿Crees que el respeto al medio ambiente es una verdadera necesidad para el cultivo de perlas? o ¿producir calidad será una mera inconveniencia para el granjero? ¡Házmelo saber con tus comentarios!

    En nuestro próximo post detallaré algunas de las razones para no cultivar perlas por períodos más largos de tiempo y algunas de las maneras en cómo una granja de cultivo perlas puede afectar el medio ambiente…tanto de manera positiva como de manera negativa.

    ¡Hasta la próxima!

     

    La Misteriosa Perla “CalaMabe”

    abr 4

    Cada nuevo día nos ofrece una increíble oportunidad para observar la belleza y la perfección de la Naturaleza. Al observar las conchas de moluscos y ver sus increíbles patrones y texturas, o cuando observas a una pequeña escalopa nadando con gracilidad o al ver a decenas de pelícanos zambulléndose al mismo tiempo en el mar… bueno, ante cosas tan sencillas -pero bellas- resulta de lo más comprensible. Pero, a veces llegas a tener esa misma oportunidad al examinar la mercancía de un vendedor local del centro de Guaymas: y eso fue lo que me sucedió hoy.

    Artesanía con Calamabes.

    Procedencia: El origen de estas “perlas”

    Bueno, si estas “perlas” proceden de calamar, la fuente más obvia tenía que ser el “Calamar Diablo”, como algunos pescadores los llaman, pero también es conocido como el “calamar de Humboldt“, o Dosidicus gigas. Aquí en Guaymas estamos muy familiarizados con estos deliciosos mariscos, porque en existe una importante pesquería de estos moluscos y porque hemos sido capaces de capturarlos en las proximidades de nuestra granja de perlas… claro que sin mucho esfuerzo: sólo hay que tener mucho cuidado de que su poderoso “pico” y los anillos de sus ventosas no destrocen tus carnes.

    Una capa de proteína de la lente del calamar gigante: asemeja un lente de contacto.

    Bueno… los calamares no tienen “cáscara” ni concha y ni siquiera secretan algún tipo de sustancia nacarada. Las partes más duras de su cuerpo son el “pico” (se parece a un pico de perico) en la boca del animal y la “pluma”, una estructura transparente en forma de pluma de ave, que le ofrece al manto del calamar un punto de unión sólida para algunos músculos (haz clic en este enlace si deseas ver un video con información sobre la Anatomía del calamar). Y de las tantísimas veces que he comido calamar ¿por qué jamás me he llegado a encontrar algo parecido a una “perla” en uno? Entonces ¿de dónde salieron estas “perlas de calamar”? Al interrogar a Don Sansón, este me mostró un par de “perlas crudas” y me comentó que es así como las encuentran dentro de los ojos de los calamares. Estas aún conservaban una corteza seca alrededor y una vez que se retira se puede observar ver el dorado de la “perla”. Supongo que a mí nunca se me ocurrió cortar y abrir el ojo de un calamar, ni para ponerle un poco de jugo de limón y salsa picante… y es por eso que nunca me encontré una de estas “gemas” antes. Lo normal es que los ojos son tirados… ¿no? ¿Alguien quiere un taquito de ojo?

    Así que, ahora sabemos de dónde vienen estos objetos… pero ¿qué son? Buscando en mis viejos libros de texto me pareció que la única posibilidad sería el que se tratara de un “lente” (descrito por algunos como: “un objeto duro, parecido a una bolita de mármol”). Y realmente es un objeto de increíble perfección. Su forma es la de un hemisferio, como la de una perla Mabe de gran altura (12 mm) y con un diámetro perfectamente redondo (14.6 mm). La cúpula de esta lente muestra un poco de iridiscencia, a pesar de que se ha roto debido a la deshidratación. Una capa de la proteína se “descascaró” de la perla y tiene un espesor similar al de un lente de contacto. Su peso es menor al de una perla, ya que básicamente se trata de una proteína; pesa apenas 1.3 gramos, cuando una Mabe de tamaño similar pesa unos de 2.2 gramos. Era imperante que darle un nombre a esta… “lente”, es un nombre demasiado impersonal para un objeto increíble, así que le tuve que dar un nuevo nombre: “CalaMabe” (unión de las palabras “Calamar” y “Mabe”).

    Izq. a Der.: Una "Calamabe" y una "Mabe" Mexicana.

    La belleza está en el Ojo del Observador

    Pero la parte hermosa de estas piezas no está en la “cúpula” (como sucede con las perlas Mabe) sino en la parte plana, la parte inferior de la “CalaMabe”; y esta es la parte que los joyeros utilizan para fijar la Mabe a una pieza de joyería. Y sería un desperdicio montar una “calamabe” con su lado plano ¿Por qué? Debido a que es en esta parte donde se puede apreciar el “Ojo”. Lo que yo llamo el “Ojo” es un efecto óptico extraño o desconcertante: asemeja un ojo que te observa y que te sigue la mirada, y al mover lentamente la pieza se puede apreciar como un “ojo flotante con un halo de luz” (me recuerda en cierta forma al “Ojo de Sauron” de la película de el “Señor de los Anillos”, quitando la “Torre Negra”, las llamas alrededor del ojo y la siniestra voz del “Señor Obscuro”)… algo verdaderamente fascinante. Hasta creo que podría, no sé…convertirse en algo Preciossso para mí…

    De izquierda a derecha: la parte plana (trasera) de una Calamabe y una Media-Perla Mexicana.

     

    No he podido capturar fielmente este efecto óptico con mi cámara de vídeo, por no disponer de un buen lente, pero si deseas revisar el video aquí los tienes, junto con una suerte de entrevista a Don Sansón Galindo:

     

     

    En resumen

    Si quieres comprar una de estas “Calamabes” no pagues más de $100 pesos. No son piedras preciosas, ni siquiera son piedras semi-preciosas: son piezas 100% orgánicas, hechas de proteína por lo que se queman, se deshidratan, se resquebrajan y descarapelan… pero si son piezas interesantes y si fuesen recubiertas con una capa de plástico protector, podrían verse muy bien en aretes o dijes; pero, no recomendaría su uso en anillos porque no podrían soportar los golpes que estas piezas suelen recibir. Si quieres una pieza para tu colección personal: ¡adelante caminante! y ama a estas “calamabes” por lo que son: una asombrosa pieza de Ingeniería natural y hecha con una perfección absoluta.

    Espero sus comentarios y si les gustó esta entrada y se les ocurre algo interesante para publicar: ¡Hagánmelo saber!

    ¿El "Ojo de Sauron"? ¡No! Una Calamabe que te mira fijamente.

     

     

     

    ¡Va de Nuez! ahora en TV Azteca

    mar 1

    Y pareciera broma, pero apenas pasando un mes de la entrevista que tuvimos en Televisa, ahora tuvimos la fortuna de recibir en Guaymas, Sonora, a Agustín Rodríguez de TV Azteca, quien realizó una entrevista a José Manuel Nava y Enrique Arizmendi, socios de Perlas del Mar de Cortez.

    La entrevista tiene una duración cercana a los 3 minutos, pero estuvieron con nosotros varias horas, realizando preguntas, haciendo tomas de la granja y de la joyería. Como nota curiosa: las tomas submarinas se realizaron con mi cámara digital Flip, que cuenta con una carcasa que facilita su uso para estas tomas. Y el equipo de TV Azteca estaba bastante impresionado por lo fácil de su uso y la calidad de las tomas. Como el mismísimo Agustín Rodríguez me dice en su correo: “las tomas sub-acuaticas quedaron sensacionales”.
    Pero ahora, quiero presentarles la entrevista, que fue transmitida por vez primera la noche del 28 de Febrero del 2011 en el noticiero de “Hechos” con Javier Alatorre. Utiliza el siguiente acceso para ir a la página donde podrás ver el video:

    Perlas del Mar de Cortez en TV Azteca

    Agradecemos a TV Azteca, a Agustín y su equipo de trabajo por su interés y por su visita.

    ACTUALIZACIÓN: Debido a que no sabemos si -eventualmente- el video será removido del portal de TV Azteca, acabo de finalizar un video con la entrevista…pero, para no socavar derechos de autor lo que hice fue poner la entrevista como video-dentro-del-video (Picture-in-Picture o PiP) e incluyendo videos que fueron tomados con mi cámara. Asi que si no desean ir más lejos que este Blog…aquí tienen mi versión del reportaje (disculpen el audio…no salió de muy buena calidad).

    Ahora, el momento de una pequeña encuesta…por favor dame un minuto de tiempo y de antemano: ¡Gracias!

    ¿Has visto algún programa o reportaje sobre las “Perlas del Mar de Cortez”? ¿En dónde?












     

    Hablando de Perlas Naturales, 2nda Parte

    nov 2

    Aquí estamos una vez más con la intención de compartir información acerca de estas hermosas gemas marinas. En esta ocasión continuaremos con el tema de las perlas naturales y –específicamente- acerca de cómo estas gemas son creadas en la naturaleza.

    A finales de los 1800s, durante la era de la “Ilustración científica”, los científicos de todo el mundo buscaron entender cómo ciertos moluscos –entre ellos las ostras perlíferas- eran capaces de producir perlas y sus descubrimientos fueron fascinantes. Sin embargo, algunas de las primeras cosas que descubrieron tuvieron que ver con la estructura interna de la perla, ya que el fin de obtener la verdad fue necesario cortar perlas a la mitad, para poder inspeccionar su núcleo. Y lo que encontraron es que las perlas son muy similares a las cebollas.

    Cuando la cebolla se corta a la mitad, lo que vemos en el interior son numerosas capas concéntricas, cada una apilada sobre la anterior; y de una manera muy similar se organizan las perlas: la “causa original” –lo que provocó que la perla se produjera- se encuentra en el centro de la perla, y está rodeada de millones de microscópicas capas de aragonita. Tal vez esta sea una razón por la cual los antiguos griegos le dieron el nombre de “Margarita” a la perla, ya que esta es también la palabra para “cebolla” (de ahí el nombre de “Margaritifera“, que se le dio antiguamente a muchos moluscos productores de perla, un nombre que significa “dadora de perla”) en ese idioma.

    En las imágenes de arriba vemos la estructura de una cebolla y de una perla natural (ambas cortadas a la mitad) y podemos ver su enorme semejanza interna, y observando detalladamente en lo más profundo del núcleo, también podemos apreciar cómo su centro o “núcleo” no es redondo, aunque la forma final –tanto de la cebolla como la perla- se “redondea” con las capas adicionales que se depositan. Con cada capa adicional de nácar (en el caso de la perla) la forma –lentamente- se vuelve más suave, más redonda… aunque la mayoría de las perlas naturales que hemos visto  rara vez tienen una forma 100% redonda, siendo la mayoría de forma barroca (irregular) y otra buena cantidad son de formas semi-barroca (sobre todo predominan las formas de botones, “balas” y gotas).

    Pero, por supuesto, existen varios tipos de perlas naturales, el problema estriba en que muchas no se parecen a la “imagen” que tenemos “grabada” en nuestro cerebro de lo que es “una perla”, pero son sin embargo son perlas. Básicamente, tenemos dos grandes grupos de perlas naturales: las ampollas y las perlas libres. De estos dos grupos habría sub-grupos también. Comencemos con las perlas que podrían ser consideradas como las más comunes.

    Perlas Ampolla

    Tal vez algunas de las perlas naturales más comunes son las que habitualmente se les conoce como perlas “Ampolla” en español, “Blisters” en Inglés, o como “Ampoulles” en francés, e incluso podríamos decir que estas perlas sentaron las bases para la eventual producción de las “perlas Mabe” (también conocidas como medias-perlas). Las perlas ampolla se encuentran comúnmente sobre la concha de la ostra perlera, como una respuesta defensa contra un pequeño “Bio-terrorista” (por lo general un animalillo que penetra a través de la concha de la ostra). Las razones por las cuales estos organismos atacan activamente a la ostra son muy variadas y dependen de la especie de “bio-terrorista” que ataca a la ostra; las perlas ampolla son, por lo tanto, el resultado del mecanismo de defensa de la ostra en contra de estos intrusos.


    Las variedades de organismos que “atacan” la concha de la ostra son enormes e incluyen animales tales como esponjas, gusanos poliquetos y ciertos mejillones taladradores (perforadores). Muchas de estas criaturas no buscan alimentarse de la carne de las ostras, sino que en realidad están lo que están buscando un es un “hogar” y es por ello que se les ha conocido bajo el nombre de “organismos domiciliares”, ya que por lo general hacen sus hogares dentro de la de concha de las ostras y -por desgracia para la ostra- su actividad debilita a la concha, volviéndola frágil y fácil de romper. Por supuesto, estos “bioterroristas” también entran en contacto directo con la carne de la ostra, y bajo esta interacción es casi seguro que se producen las “perlas ampolla”.

    Existe una variedad de esponja conocida como “perforadora” (género Cliona, que por lo general es de un color naranja brillante o amarillo y con una consistencia pegajosa) que crece sobre una gran variedad de moluscos y también en rocas aquí en el Mar de Cortés, y que parece tener una preferencia por la Madreperla (Pinctada mazatlanica). Este organismo causa serios daños sobre las conchas y que puede ocasionar la aparición de  pequeñas “ampollas” en el interior de la concha, pero jamás he visto una perla “interesante” –por su forma y tamaño- que haya sido ocasionada por esta esponja.


    Otra criatura capaz de causar perlas ampolla es el mejillón perforador (una especie de pholido). Estas criaturas -y aquí también incluyo a la esponja Cliona- en realidad son filtradores –al igual que las ostras- por lo que podemos estar seguros de que no atacan con la intención de alimentarse de carne, pero poseen conchas frágiles y delgadas, por lo que necesitan la protección de una sustancia dura alrededor de ellos. Estas pequeñas criaturas incluso son capaces de perforar piedra, madera y todo tipo de conchas marinas. Hemos visto numerosas perlas ampollas formadas por el ataque de estos agentes, así como también en una perla libre. Estas criaturas también tienen una preferencia por las ostras Madreperla, pero en ocasiones pueden atacar a espécimenes grandes de la Concha-Nácar (Pteria sterna).

    El grupo de organismos que encontramos más interesante en el caso de la formación de perlas es el de los gusanos poliquetos, principalmente las de género Polydora: son gusanos largos y delgados, por lo general con una coloración rojo brillante. Estos gusanos tienen la capacidad de infestar las ostras de perlas hasta el punto de debilitarlas y provocar su muerte, y en el proceso formación de sus “túneles” producen numerosas “ampollas de lodo”, que eventualmente pueden llegar a ser recubiertas con nácar.

    Organismos taladradores de concha

    Las ampollas de lodo

    Hemos examinado varias “ampollas de lodo” y en la mayoría de los casos, lo que hemos encontrado son los restos de los gusanos Polydora, así como buenas cantidades de un lodo de origen orgánico. Sería difícil identificar plenamente las causas de la formación de esta variedad de perla ampolla, pero creo que es seguro decir que es una combinación de la actividad de taladrado del gusano y la entrada de lodo debido a la desaparición del gusano perforador. ¿Qué ocasionó que gusano perforador desapareciera? Bueno, también hemos visto un gran número de gusanos poliquetos depredadores sobre la concha de la ostra, y estos podrían estar alimentándose de los gusanos Polydora, así que los matan y dejan “la casa vacante”. En ese momento otros organismos podrían entrar al túnel y ayudar en la deposición de lodos.

    Al remover una ampolla de lodo y de cortarla por la mitad, lo que por lo general se encuentra es una capa protectora de proteína -secretada por la ostra- que ayuda a recubrir el lodo orgánico y que es, a su vez, recubierto con nácar. Estas perlas son –por lo general- de apariencia alargada, como el gusano que les da origen.

    Insólitas Perlas Ampolla

    Algunos ejemplares muy inusuales han sido encontrados, que incluyen otras variedades de animales como la causa, que incluyen peces y crustáceos. Tal vez la muestra más interesante es la de un pez pequeño que se encuentra en la concha de una Madreperla que fue pescada en la Baja California Sur durante los últimos días del siglo XIX (este ejemplar aún se conserva en el “Museo Americano de Historia Natural” –AMNH- de Nueva York). El pez fue identificado como un “pez perla” (familia Carapidae), que se generalmente se asocian con algunas especies de bivalvos y pepinos marinos (utiliza este enlace si quieres ver un diagrama animado de un “pez perla” introduciéndose en un holotúrido o “pepino de mar”). Y aunque hemos visto estos peces dentro de algunas muy pocas ostras, nunca hemos tenido la fantástica oportunidad de encontrar una “perla de pescado”. Encontré 3 referencias a peces convertidos en perla (la más reciente aparece en el libro de “Pearls” de Hubert Bari): dos de ellos en “Madreperlas” mexicanas (Pinctada mazatlanica) y la última en una Madreperla Australiana (P. máxima).

    Pearl Fish - Carapus dubius
    Los “Peces Perla” no son parásitos, sino que encuentran refugio dentro de las conchas de la ostra. Creo que las ostras no sienten ofensa ni daño alguno por la presencia de este pequeño pez, pero en este caso en particular, puede ser que el pez muerto pudo haber causado alguna molestia y la ostra rápidamente procedió a recubrirlo con nácar, no creo que esto podría suceder jamás con un pez vivo.

    Otras posibles fuentes de perlas ampolla

    Otros organismos que tienen el potencial de convertirse en perlas -pero que no tienen reporte de haber sido “perlificados”- son los pequeños “camarones pistola” y también los “cangrejos chícharo” que se encuentran dentro de las ostras perlíferas. El a veces llamado “camarón perla” también se encuentra en muchas otras especies de bivalvos, tales como los “callos de hacha” (familia Pinnidae), y también se encuentran dentro de las grandes ostras del género Pinctada. La especie que encontramos en el Mar de Cortés es Pontonia margarita, y por lo general se encuentran dos individuos dentro de una ostra (un macho y una hembra, el macho suele ser de menor tamaño), esta especie no parece afectar a la perla ostras y probablemente solamente sea un comensal de la misma.

    Una pareja de Camarones Perla
    Otro tipo de crustáceo hemos visto que habita en el cuerpo de la ostra es el “cangrejo chícharo”, estos pequeños cangrejos poseen una concha muy blanda y son bastante torpes, no es de extrañar que necesiten la protección que encuentran dentro de la concha de una ostra. Estos pequeños cangrejos sólo se han reportado viviendo dentro de la Madreperla australiana (Pinctada maxima), pero aquí en el Mar de Cortés existe una variedad que se encuentra dentro de la ostra “Concha Nácar” (Pteria sterna) y aquí es la primera vez que se esta información se plasma por escrito. El nombre de esta especie aún se desconoce (Pinnotheres sp.) ya que no conocemos a especialistas en Pinnothéridos, pero a futuro tendremos esta información. Por lo general, sólo encontramos un cangrejito dentro de una ostra, y hemos visto a algunos cangrejos provocando alteraciones en la ostra, algo que eventualmente podría conducir a la producción de una perla ampolla, pero todavía no hemos encontrado una “cangre-perla”.

    Cangrejo Perla

    En nuestro próximo capítulo seguiremos hablando de las perlas naturales y sus posibles orígenes, mientras tanto vamos a seguir en la búsqueda de información adicional y -por supuesto- en la eterna búsqueda míticas perlas: yo puedo visualizarme –claramente- portando un dije con diseño de Carlos Cabral y una “cangre-perla”.

    Dos Collares de Perlas Singulares

    sep 17

    Queremos compartir con ustedes la experiencia de haber logrado la producción de dos singulares –excepcionales- collares hechos con perlas de cultivo provenientes de nuestra granja en Bahía Bacochibampo, Guaymas, Sonora, México.

    Ambos collares –uno de perlas libres y el otro de perlas keshi- son de perlas producidas por la ostra nativa “Concha Nácar”, también conocida como “Ostra de Labios Arcoíris” o como Pteria sterna, por su nombre científico. Si ustedes revisan los datos de producción de perlas mundiales, podrán encontrar que esta es la única granja comercial de perlas de una ostra perlera del género Pteria en el orbe. Así es, todas las otras granjas de perlas del mundo utilizan ostras de las llamadas “Madreperlas”, que son del género Pinctada. Así pues, simplemente por su rareza, un collar de perlas de “Concha Nácar” es realmente una pieza muy especial y totalmente fuera de lo común.

    Realmente podría hablar con tecnicismos sobre la belleza de estas perlas…que su oriente o sobretonos son excepcionales, que su chroma o saturación de color es simplemente fuera de lo común, que su lustre natural es increíble, pero creo que cualquier cosa que se diga sobre estos dos collares simplemente PALIDECE ante lo que podemos captar con nuestros ojos…así que mejor les ofrecemos unas bellas fotos y ustedes…decidan si son piezas bellas y excepcionales.

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    Collar “Bacochibampo”

    Previamente conocido como “Bicentenario”, ya al pasar a manos de sus nuevos dueños recibió su nuevo -y muy apropiado- nombre: Bacochibampo. Esta es una palabra de origen Yaqui-Yoreme que significa “Bahía de la Víbora de Siete Cabezas” y hace referencia a una antigua leyenda Yaqui (de la que podremos hablar en un futuro).

    Este collar fue confeccionado con 41 perlas de cultivo, pero si bien recuerdan (ver esta nota) originalmente contenía 43 perlas, pero este par fueron utilizadas para confeccionar un bello par de aretes que hicieran juego con esta increíble pieza.

    Adicionalmente, nos da muchísimo gusto decir que este collar encontró su residencia aquí mismo en México. Con este collar, ya serían 4 los que residen en nuestro país: “Balandra”, “Bohéme”, “Stella maris” y ahora también” Bacochibampo”.

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    "Bacochibampo" un collar de perlas espectacular.

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    Collar “Mares Lucis”

    Cuyo nombre evoca la fosforescencia natural de la que disfrutamos en una calurosa y obscura noche de verano. Este es nuestro primer Gran Collar pero de perlas Keshi. Fue realizado a petición de una cliente en los Estados Unidos y resultó ser un muy agradable encargo.

    Este collar posee 61 perlas Keshi cosechadas entre los años 2007, 2008, 2009 y 2010. Es un collar graduado, lo que significa que el tamaño de las perlas disminuye gradualmente desde la perla central –la de mayor tamaño- hacia la parte posterior. La talla de las keshis varían entre los 3.9 y 6.7 mm (central).

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    Mares Lucis: nuestro primer collar de perlas Keshi.

    Realmente fue un PRIVILEGIO el trabajar para lograr la producción de estas singulares piezas de joyería. Estas son piezas duraderas y que pasarán a la historia de la familias que las poseen. Para nosotros la elaboración de estos collares simplemente significó:

    1. El cuidado de al menos 4 generaciones diferentes de ostras perlíferas (2005 a 2008), cada una siendo cuidada por 4 años (aquí van 12 años de esmero y cuidado).
    2. La operación de miles de ostras perlíferas, para que de estas miles solamente un 1% nos diera perlas de la Calidad, Tamaño y Forma necesarias para la elaboración de estas piezas.
    3. Un proceso de selección que involucra guardar las mejores perlas de la cosecha de cada año, para así poder tener las perlas necesarias para producir un collar de esta calidad al año.

    Por eso, cuando nos preguntan si no podemos hacer otro collar igual simplemente decimos: “¡¡ Ojalá !!”… y ojalá el próximo año también tengamos la oportunidad y privilegio de elaborar otro collar semejante a este. Dios mediante, así será.

    Solamente me resta invitarles a ver un video corto con fotos adicionales del collar “Bacochibampo”…

    ¿Cómo reconocer la Calidad de una Perla? Parte 1: el Grosor de Nácar

    sep 2

    "Valva II": Bello diseño de Carlos Cabral con una increíble Perla Mexicana

    Comenzamos otra entrega y en esta ocasión el tema principal es la CALIDAD de la perla. Pero, ¿por qué nos interesa la calidad de la perla? Desde el punto de vista de un cliente: ¿por qué debo de pagar más por una mejor calidad? ¿Qué recibo a cambio? Y la respuesta debe de ser clara, sin ambigüedades: la calidad te da valor y te da belleza. Y en el caso de una gema esto tiene importancia ya que se trata de productos que tienen que conservar esa belleza para seguir conservando su valor en 5 o 10 o 200 años. Una gema que pierde su belleza también pierde su valor.

    ¿Cómo podemos medir la calidad en una perla? Esa es una pregunta muy interesante e importante y esperamos poder responderles de una manera fácil y precisa. Por lo pronto adelantamos un indicador crítico de la calidad de la perla: el GROSOR DEL NÁCAR y veremos por qué es esto tan importante. Pero, demos comienzo a esta entrega con un par de relatos…

    Una Inversión de Vida

    Durante siglos los seres humanos han comprado piedras y metales preciosos, así como joyería y ornamentos elaborados con estos materiales. La joyería no solamente sirve de adorno o para “marcar Status” entre las personas, sino que también sirve como una suerte de “salvaguarda” en momentos de crisis. Por ejemplo, en algunos países las mujeres utilizan mucha joyería y esto les dio una gran ventaja en algunos momentos históricos: ¿te imaginas un ataque repentino a su aldea y una familia sale huyendo con sólo lo que tienen encima? Ya con la joyería de la madre cuentan con algo…claro está que la CALIDAD –y por ende el valor- de esta joyería repercutirá en posibilidad de que esta familia pueda sobrellevar sus pérdidas materiales. Más valdría poseer una pieza muy valiosa que 40 kilos de bisutería (que además no le ayudaría a correr con mayor velocidad). Siguiendo esta lógica, veamos un caso relativamente documentado:

    En Octubre de 1917 –durante la Revolución Rusa- el nuevo gobierno bolchevique rápidamente apresó a la Nobleza Rusa, creando una “desbandada real”: los Zaristas huyeron y tuvieron que dejar palacios, tierras y mobiliario, llevando sólo aquello de gran valor. Entre estos nobles se menciona al Príncipe Félix Youssoupov (conocido en parte por haber sido de los asesinos de Rasputín) quien escapó a París con las joyas familiares. Uno de sus más preciados tesoros consistía en un collar de Perlas (que algunos asumen eran Perlas del Mar de Cortez, debido a la voracidad que tenían los Rusos por las perlas de esta región) que probablemente había pertenecido a su madre, la Princesa Zenaida Youssopova. Durante su estancia en Francia, ya para 1922 sus problemas económicos se acentuaron y resolvió llevar a cabo la venta del preciado collar de perlas (probablemente se trate del collar que aparece en la imagen, aunque sin la famosa perla “La Regente” o “La Perla de Napoleón”, ya que esta perla tiene su propia historia), cosa que fue encomendada al prestigiado joyero Pierre Cartier, quién logró su venta –a una rica heredera norteamericana- por un valor de $400,000 dólares americanos. Para poner esta cantidad en un contexto que no sea meramente monetario: el valor del collar fue idéntico al valor de una pintura del prestigioso Rembrandt, que fue subastado ese mismo año.

    Princesa Zenaida Yusupoff

    Princesa Zenaida Yusupoff con Collar de Perlas y "La Regente"

    Ahora bien, tengo que ser franco con este asunto, ya que hay varias referencias que se contradicen entre sí en esta historia. Algunas –como esta referencia-  apuntan a que el collar de perlas perteneció a la Regente Rusa Catalina “La Grande”, pero el collar pudo haber sido parte del tesoro imperial ruso, aunque se dice que los bolcheviques lo encontraron escondido en uno de los palacios de los Romanov. Así que utilicé como válida la información de la página de “Cortez Pearls”. Ustedes están en posibilidad de encontrar otras vertientes…en estas historias hay varios cabos sueltos.

    Aquí lo importante es recalcar la importancia de contar con tu propio “tesoro” para esos momentos de crisis. Ahora, analicemos el aspecto de la Calidad de las perlas.

    El Grosor de Nácar y la Calidad de la Perla

    Para nosotros, uno de los principales atributos a considerar es el grosor de nácar. Para entender de qué se trata esto, podemos utilizar la siguiente pregunta ¿Cuánto de tu perla es realmente perla? Analicemos.

    Las perlas de cultivo se forman introduciendo –por medio de una cirugía- un núcleo nacarado (una esfera de nácar) dentro de la ostra perlífera, la cual será recubierta por delgadísimas capas de nácar, una tras otra…a semejanza de una cebolla, hasta el momento de la cosecha de la perla. Así pues, el tiempo de cultivo de la perla determina cuánta perla posee la perla: a un tiempo de cultivo “corto” (4 a 8 meses) se tendrá una delgada capa de nácar, pero a un ciclo de cultivo “largo” (18 a 24 meses) se tendrá una muy buena capa de nácar.

    Perla vista bajo Rayos X

    Perla vista bajo Rayos X

    ¿Cómo se puede medir la capa de nácar de una perla? Hay varias maneras, entre ellas tenemos:

    1. Los Rayos X – Se utilizan para observar el núcleo nacarado dentro de la perla y se puede medir el grosor. Un método muy utilizado en algunos países productores de perlas, como Tahití.
    2. Mediante Corte: se selecciona una muestra de perlas para ser cortadas y analizar su grosor de nácar. El mejor método para determinar el grosor de nácar.
    3. Inspección del orificio de taladrado: un método difícil ya que no te asegura el grosor de nácar, pero sirve para identificar perlas con bajo grosor de nácar.

    Adicionalmente, tenemos métodos indirectos que pueden ser utilizados por los perlicultores. Nosotros utilizamos un método sencillo que nos provee de muy buena información respecto al grosor: utilizamos un grupo de ostras “control” al cuál solamente les introducimos núcleos de una sola talla (por decir 6 mm, por lo que al momento de la cosecha alcanzan los 8 mm). Así, al final del período de cultivo las perlas cosechadas se miden y –por diferencia de talla- sabemos el grosor de nácar de las perlas, tanto el máximo como el mínimo y el promedio. Utilizando una combinación de estos métodos nosotros podemos sentirnos confiados en la calidad del nácar de nuestras perlas.

    Cosecha 2010 – Grosor de Nácar

    Nos sentimos muy agradecidos por la cosecha de este año 2010 ya que el grosor de nácar resultante fue EXCELENTE en las perlas. El rango que nosotros consideramos aceptable para una perla de nuestra granja es de 0.8 mm como mínimo, teniendo usualmente un promedio de 1.2 mm y en ocasiones raras con grosor superior a 2.2 mm. Este grosor de nácar en las “Perlas del Mar de Cortez” es igual al de las mejores South Seas Pearls o “Perlas de los Mares del Sur”.

    Grosor de Nácar de un Lote de Perlas MexicanasEn las imagen anterior pueden apreciar el grosor de nácar de un lote de perlas que fueron seleccionadas para este fin. Las que tienen la capa más “delgada” tienen un grosor de 0.9 mm, las intermedias poseen 1.5 mm y las más gruesas alcanzaron un grosor de hasta 2.8 mm (en todos los casos menciono el grosor de sólo uno de los lados, como se observa en la siguiente foto).

    Dos perlas gruesas a la mitad
    Dos perlas gruesas a la mitad: se puede observar el amartillamiento del nácar y las capas concentricas de nácar alrededor del núcleo de concha.

    Garantía de las Perlas del Mar de Cortez

    Dos perlas Akoya
    Dos perlas Akoya de Japón, mostrando descarapelamiento y pérdida de nácar, debido a su baja calidad.

    Una gruesa capa de nácar significa que tu perla tiene la cantidad necesaria de perla para que esta presente un buen lustre natural –así no será necesario pulirla- y para que la perla tenga DURABILIDAD y tenga la posibilidad de ser una “joya familiar”. Por el otro lado, una perla con una delgada capa de nácar se verá opaca –a menos de que se le pula-, carente de belleza, sin oriente o iridiscencia y no tendrá durabilidad (estas perlas se “pelan” y resquebrajan con facilidad).

    La perla que producimos está garantizada DE POR VIDA contra defectos naturales: si la perla sufre de algún daño (ajeno al portador) esta será reemplazada por otra perla de la misma calidad o valor. En la mayoría de los casos, los daños son imputables a quien posee la perla: raspones, uso indebido, maltrato causado por un joyero inexperto e –incluso- por haber sido arrollada por un auto o por haber estado en un incendio…pero para casos excepcionales, atribuibles a la calidad de la perla esta garantía es única en su tipo.

    Si consideramos que una perla con un bajo grosor de nácar puede tener una “vida útil” de unos cuantos meses a un par de años, entonces una perla con un valor de $100 pesos resulta un producto caro:

    $100 pesos / 8 meses = $12.50 pesos/mes

    $100 pesos / 24 meses = $4.17 pesos/ mes

    Pero si la perla posee una gruesa capa de nácar, entonces posee el potencial de tener una “vida útil” en los cientos de años (100-300 años), pero para ser francos esto es muy difícil de estimar, así que digamos que con una “Garantía de por Vida” estamos hablando de al menos 80 años y tendremos que una perla con valor de $1,000 pesos sería realmente un producto económico:

    $1,000 pesos / 80 años = $12.50 pesos anuales/ 12 meses = $1.04 pesos/mes

    Regresando a la pregunta inicial de ¿por qué nos interesa la calidad de la perla? Pero ahora, desde el punto de vista del Productor de Perlas: ¿por qué debo de invertir más tiempo para obtener una mejor calidad? ¿Qué recibo a cambio? Lo primero que se recibe es prestigio por una calidad comprobada y lo segundo es que tu perla asegura una exclusividad asociada a su calidad, además de que es un motivo de orgullo personal. Cualquier otra razón es adicional a estas.

    Vale la pena invertir en la calidad…en el futuro hablaremos de otros aspectos de la calidad de las perlas.

    Anunciando el Collar Edición Especial 2010 – “Bicentenario”

    jul 5

    Con enorme gusto y satisfacción damos aviso de la presentación de tres collares de perlas para este año 2010. Al igual que los collares de perlas que han sido producidos en México desde que comenzó operaciones la granja de “Perlas del Mar de Cortez”, estos collares se han elaborado con perlas de las cosechas 2010, 2009, 2008 e incluso del 2007, por lo que lograr un buen collar de perlas es un asunto de extrema paciencia.

    ¿Qué hace que estos collares sean tan especiales? Bueno, pues que son perlas producidas en México, en el Golfo de California -una región reconocida mundialmente por sus perlas- y que son las únicas perlas que se producen bajo los estándares del Fair Trade Gems (o “Gemas de Comercio Justo”), que son perlas que se producen en la ostra “Concha Nácar” ú “Ostra de Labios Arcoiris” (Pteria sterna) por lo que son las perlas de cultivo más raras que se producen en el mundo y que además fluorescen de color rosa-rojo bajo rayos UV y que no reciben tratamientos (físicos ni químicos)… faltaría agregar mucho más para decir cuán especiales son estas perlas, pero esto es nada más para sentar las bases.

    Lo que ahora falta por hacer es realizar una presentación de estos tres collares de perlas de la edición 2010:

    Collar 2010 – A

    Un collar graduado, de 50.8 cm (20 pulgadas), hecho con 49 perlas barrocas (con diámetro de entre 8.0 y 8.7 mm) de calidad “B” (lo que quiere decir que hay imperfecciones en las perlas y el lustre no es muy alto). Sin embargo, su color gris claro y lo tornasolado de las perlas lo hace una pieza realmente excepcional. La perla central mide 8.7 x 9.1 mm. Este collar posee un broche de oro amarillo sencillo de 18 K.

    Collar 2010 – B

    Este es un collar excepcional por su costo:beneficio. Se trata de un collar de perlas barrocas suavizadas (no por acción humana), en pocas palabras: son perlas que son asimétricas pero cuyas formas suaves dan una apariencia casi esférica. Ahora bien, es poco común que las perlas de cultivo del Golfo de California sean redondas (por razones que expondremos en un futuro) por lo que la forma “esférica” alcanza mucho mayor valor que la forma más común -la asimétrica o barroca- por lo que este collar logra un bajo costo con una gran apariencia.

    Este collar graduado mide 48.26 cm (19 pulgadas) y consta de 51 perlas con una talla de entre 8.0 y 8.6 mm de diámetro; posee perlas de calidades A y A+ (de muy buen lustre natural y de superficie limpia) con colores excepcionales, para disfrutar de un collar multicolor con perlas rojas, verdes, azules, grises, negras y moradas… un verdadero arcoiris visual. Al igual que el collar anterior, viene con un broche de oro amarillo de 18 K.

    Collar Especial “Bicentenario” 2010

    Este es un collar realmente excepcional, una pieza de joyería digna para una Reina y algo que no cualquiera puede poseer. En nivel de exquisitez -a falta de mejor palabra- solamente están “Stella maris” (2009) y “Bohéme” (2008). La perla central es un increíble perla morada con increíble sobretono verde (de la cosecha 2010).

    El collar multicolor consiste de 49 perlas semi-rendondas de entre 8.7 y 11.6 mm de diámetro en calidades A+ y Gema, con los colores más intensos, el lustre más alto y los colores más bellos que se puedan producir en una perla de color natural. Este collar graduado no incluye broche, ya que usualmente el comprador adquiere un broche especial para esta pieza única. El largo final del collar será de entre 19-20″ (48-52 cm), pero aún no ha sido preparado asi que no sabemos a ciencia cierta.

    Hasta el momento el collar lo hemos nombrado “Bicentenario”, pero este nombre será cambiado por su dueño: en la más pura tradición perlífera, estos collares excepcionales reciben un nombre o son “bautizados”, a la usanza de otros collares famosos antiguos o incluso de perlas. En el mundo actual, la vasta mayoría de collares producidos no merecen siquiera un mote o apodo…pero los collares de Leyenda, de producción limitada y de la más alta calidad si son merecedores de esta distinción.

    ¿Dónde están los otros Collares de Perlas del Mar de Cortez?

    Solamente hemos logrado producir 8 collares especiales -con características similares a las del collar “Bicentenario”- y siempre hemos querido que se queden en México, pero esto no ha sido siempre posible. Así que ¿dónde están los collares? He aquí el listado:

    • 3 collares en México, incluyendo los tres más perfectos y hermosos: “Stella maris”, “Bohéme” y “Balandra”.
    • 2 en Estados Unidos (“Marié” e “Isabella”)
    • 1 en Italia
    • 1 en Nueva Zelanda

    En el caso de “Bohéme” tuvo la distinción de aparecer en el libro de “Pearls” de los gemólogos Hubert Bari y David Lam, libro donde los autores mencionan lo siguiente (página 86) sobre las “Perlas del Mar de Cortez”: “It is perhaps the most beautiful pearl to have been cultured up to now” o en Castellano: “Probablemente sea la Perla más bella de todas las que se cultivan hasta el día de hoy” (Hubert Bari & David Lam. 2010. Pearls. Skira. Italia. 336 páginas).

    ¿Dónde se quedará el collar “Bicentenario”? ¿Cuál será su nombre definitivo? Eso lo sabrán aquí mismo…pronto…

    Cosecha 2010 – Perlas Keshi

    jun 16

    En esta nueva entrada hablaremos de un tipo de perla que es algo desconocida entre muchas personas. Se trata de una perla de cultivo conocida con el nombre de “Perla Keshi”. La palabra “keshi” es viene del idioma japonés, y es la palabra que se utiliza para referirse a las semillitas de la amapola (asumo que la variedad que termina siendo utilizada en aderezos para ensalada) o lo que en inglés llaman “Poppy Seed”.

    En México, esta palabra es aún raramente utilizada pero tal vez habría una palabra que se podría utilizar de manera equivalente: “Morralla”, que era el nombre que se le daba a las perlas naturales pequeñas (de tamaño inferior a los 5 mm). A pesar de lo anterior, el mercado internacional las conoce bajo este nombre génerico, asi que será el que utilizaremos.

    Se conoce con el nombre de “keshi” a una perla de cultivo (no natural, a pesar de lo que digan algunos) que se forma de manera “accidental” cuando uno intenta producir una perla de cultivo (para más información, visita esta página), por lo que en su formación intervino el Ser Humano. Las perlas Keshi tienen una estructura interna peculiar y los gemólogos pueden distinguirlas de las naturales con ayuda de los rayos X. Estas perlas usualmente tienen tamaños menores a los de las perlas de cultivo, aunque hemos visto perlas keshi de los Mares del Sur (de Pinctada maxima, la ostra perlífera más grande del mundo) hasta en 16 mm. La foto de abajo nos muestra perlas mexicanas de cultivo (de esta cosecha); a la derecha tenemos perlas de cultivo “tradicionales” (con núcleo de nácar) y a la izquierda las perlas keshi, y la diferencia en tamaños es notoria…

    Bueno, pero pasemos ya a ver algunas fotos de estas singulares perlas de cultivo. Y este año tenemos especímenes de mayor tamaño que en previos años…probablemente debido a las excelentes condiciones de cultivo de los meses invernales.

    Por ejemplo, aqui tenemos un bello ejemplar con longitud máxima de 10 mm, excelente forma (ovalada), coloración obscura y gran lustre…una rareza entre keshis.

    Pero una de las cosas que caracterizan a las keshis es lo variado de sus formas, asi que ahora veamos algunas formas inusuales.

    Estas perlas tienen otra cosa que las caracteriza mucho…por lo menos a esta variedad de perlas (del Mar de Cortés, México): su variado colorido y sus intensos sobretonos. Las keshis de Asia podrán ser más grandes, pero nunca he visto una keshi más hermosa que las que se producen aqui en Bahía de Bacochibampo, Guaymas, Sonora, México.

    Hasta la próxima…los dejo con esta otra keshi que parece que quiere “colgar los tenis” como decimos -coloquialmente- en México…