Las Pesquerías de Perlas en el Noroeste de México Parte 2: La “Virgen de las Perlas”

oct 5

Dando inicio con esta entrada, comenzaré platicando sobre la verdadera historia de el buzo de perlas Yaqui cuyo nombre ha sido olvidado y que solamente se le recuerda por su apodo de “El Mechudo”. La entrada anterior tenía un pequeño fragmento de esta leyenda, tal como la escuchó Fernando Jordán en su libro “El Otro México” (1967). Sin embargo el público actual puede no entender bien de lo que se trata la historia por estar tan resumida, asi que empezaré por explicar lo del asunto de la “Virgen”.

La Virgen de las Perlas

La virgen a la cuál se refiere esta leyenda no es otra sino la “Virgen de Loreto”, la cuál aún se encuentra en la que fue la capital del territorio de “Las Californias” de 1697 a 1777: Loreto. El día 8 de Septiembre se celebra el día de la “Santa Patrona” de Loreto, momento en que los fieles pasean a esta figura por las calles, en procesión religiosa. La imagen fué traída a México bajo encargo del mismísimo Padre Francisco Eusebio Kino, aunque por algunas fuentes econtré que no fue Kino quién la llevó a Baja California sino el Jesuita Salvatierra en el año de 1667.

A continuación podemos ver una imagen de la imagen arriba mencionada (la cuál obtuve de la página: http://francona.com/travels/mexico/cortez.html)

Así como era obligatorio pagar el “Quinto del Rey” (un impuesto feudal, herencia del colonialismo español en México) cuando se explotaba un banco de ostras perlíferas o una mina o se encontraba un “tesoro”, los pescadores y armadores de perlas acostumbraban dedicar una perla a la virgen de Loreto de cada tantas perlas que extraían (algunas referencias mencionan una perla por cada 10 perlas o el 10%, que sería equivalente a el “Diezmo”). De esta forma los pescadores se “aseguraban” de tener la buena disposición de su “Santa Patrona” y que obtendrían una buena temporada de pesca de perlas.

Ahora ya entendemos la referencia a la “Perla de la Virgen” en la historia. Faltaría entender la referencia a la “Perla del Diablo”, pero será en otra ocasión.

Gem Pearls 020

El Manto de la Virgen de Loreto

Tal vez más famoso que la virgen en mención sea el manto que ya no posee. Uno de los tantos robos de “arte sacro” que han sido perpetuados en México (ver entrada de “La Virgen de la Soledad”) y otros países de Latinoamérica…pero en este caso no se robaron el atuendo de la virgen sino solamente su “manto”, una especie de velo que la protegía y a la cuál las esposas de los pescadores le zurcían las perlas que habían sido ofrecidas.

Basta decir que tras décadas de agregarle perlas este velo ya estaba “cuajado” con perlas y fué robado, sin que los ladrones fueran encontrados…nadie sabe, nadie supo. Es interesante revisar archivos históricos y encontrar que este tipo de robos han sido demasiado comunes y que varias imágenes de virgenes de Loreto han sido despojadas de su joyería y ropajes a lo largo y ancho de este país (ver este archivo de la UNAM). Sin embargo, no pude encontrar una referencia a este hurto en particular, y la que yo tenía…no he logrado encontrarla en nuestros archivos de lo arcano.

En la siguiente entrada del Blog comenzaremos comparando dos versiones de la “Leyenda del Mechudo” y después analizaremos los detalles e incluso tengo mi propia propuesta o versión del desenlace trágico de esta gran leyenda regional, claro que amparado con detalles técnicos que estoy seguro serán de su interés.

¡Hasta la próxima!

 

Hablando sobre Perlas Naturales, Pt. 4

dic 17

Mucho hablamos sobre las Perlas del Mar de Cortez, pero siempre hablamos de las perlas nacaradas: de las perlas que reconocemos inmediatamente como una perla hermosa, una auténtica gema…pero, resulta que hay muchas variedades de organismos aquí en el Mar de Cortés o Golfo de California, y muchos de estos son capaces de producir PERLAS NO NACARADAS.

Las perlas no-nacaradas se distinguen de las nacaradas principalmente porque no poseen esa apariencia metálica y brillante que si poseen las perlas de los organismos nacarados, tales como serían las ostras perleras -Madreperla y Concha Nácar- y los “Callos de Hacha”. Las perlas siempre tienen características similares a la de la concha que las produce. Así pues, un Abulón puede producir perlas nacaradas, pero de textura rugosa y porosa, un callo de hacha puede producir una perla café y sin brillo o también muy nacarada y una “almeja china” puede producir una perla blanca y de escasa belleza, pero en todo caso: encontrar una perla natural es de muy buena suerte, también: hay variedades increíblemente bellas de perlas no nacaradas, tales como las de Escalopas (Pectínidos).

En esta ocasión trataremos el tema de las perlas de otras especies de organismos, diferentes a las perlas de ostras perlíferas. Espero que este tema sea de su agrado y despierte su curiosidad.

Perlas de Almejas

Las almejas que conocemos como tales poseen conchas de color blanco y son de apariencia lechosa (satinada) o en su mayoría son opacas. Dentro de este grupo de bivalvos tendríamos a los ostiones (Ostreidae), almejas “chinas” y “roñosas” (Veneroida) y otras como las “almejas mantequilla” (no me refiero a almejas con o a la mantequilla) y las almejas “chocolatas”. La mayoría de las perlas que se obtienen de estos organismos no poseen belleza, ya que son simples “concreciones calcáreas” –o “piedritas de riñon” dirían algunos- ya que tienen apariencia opaca y sin brillo. Sin embargo, en ocasiones hay ejemplares que si pueden ser llamadas “Perlas No-Nacaradas”, ya que poseen atributos de belleza y rareza.

Tal sería el caso de esta perla natural de “almeja roñosa” que fue encontrada en Guaymas, Sonora, y que nos muestra una perla de color rosa (cuando el color natural de la concha es blanco), de perfecta forma (gota) y de gran tamaño: 10.5 x 12.5 mm. A pesar de los defectos que posee en su superficie, este espécimen es digno de un museo…y permanecerá aquí en Guaymas en exhibición a partir de Enero del 2011.

Perlas de Caracoles (Gastropoda)

En México tenemos varias especies de caracoles que podrían producir perlas, tanto del tipo nacarado como del no-nacarado. Tal vez las dos especies más famosas sean el “Caracol Reina” o “Burro” (Strombus gigas), una especie que tiene amplia distribución en la costa del Mar Atlántico y que es algo abundante en el Caribe mexicano (la isla de Cozumel siendo famosa por sus platillos preparados con este increíblemente delicioso molusco), y el “Abulón Rojo” (Haliotis rufescens) de la costa de Baja California (otro sabrosísimo ejemplar), que es también muy conocido por su bella concha.

De las “perlas de caracola” (las que se obtienen del caracol reina) podemos decir que la gran mayoría de estas poseen una apariencia parecida a “caramelos”, con colores que varían entre un café claro-anaranjadizo a un rosa tenue y hasta llegar a un rosa flamingo. Su apariencia no es demasiada atractiva a menos de que presente un efecto óptico conocido como “flama”, que es muy difícil de describir (pero que se entiende al verlo en una imagen como esta). Sin embargo lo común es la apariencia que ya he descrito y que pueden ver en la imagen de abajo.

Los abulones –también conocidos como “Orejas de Mar”- han sido pescados en nuestro país desde hace mucho tiempo y si bien recuerdan su clase de historia (para aquellos que somos del Noroeste de México) sobre el legendario Misionero Jesuita, Don Eusebio Francisco Kino, este encontró unas conchas inusuales al entrar en contacto con los indígenas que tenían contacto con el Oceáno Pacífico, y estas conchas eran las del Abulón. La especie de abulón con más interés comercial en la costa del Pacífico (tanto en México como Estados Unidos) es la del “abulón rojo” y que se ha utilizado para la producción de media-perla (mabe), aunque primero hablaremos de las perlas naturales de esta especie.

Las perlas naturales de esta especie son del tipo “ampolla” en su gran mayoría, creciendo adheridas a la concha del gasterópodo, pero con la peculiaridad de que muchas de estas poseen una forma de “diente de tigre”. Otras tantas perlas serán de forma “libre”, pero tienden a ser de formas barrocas, aplanadas y de pequeño tamaño. Sin embargo, los colores tan intensos de las conchas obligaron a muchos a buscar la producción de perlas de cultivo, lo que resultó principalmente en la producción comercial de perlas ampolla (crecen adheridas a la concha). Un problema que enfrentan los productores de este tipo de perla es que la concha de abulón presenta mucha porosidad (pequeños agujeritos o poros en la concha) y una textura rugosa, además de que los colores aparecen de manera discontinua en la concha. Además, el abulón tiene un crecimiento muy lento y la deposición de nácar en la perla es lenta por esta razón, esto ocasiona que muchos productores dejen la perla por periodos cortos y que la perla carezca de calidad: esto es aparente en una perla descolorida, frágil y sin belleza.

Un detalle del que hablaremos en este tema, pero que se sale ligeramente del tema es sobre sobre el fraude de las “perlas de abulón” que se realiza en México dentro de muchos comercios y principalmente entre vendedores ambulantes. Existe un producto que se elabora con concha del caracol “Turbo” (llamado así por la forma que tiene esta concha con un turbante árabe), es una artesanía que suele ser cortada de la concha de estos caracoles, y que luego es teñida (usualmente de rosa, verde o azul) y se aplica en aretes, dijes o anillos. Este producto se comercializa como “Perla de Abulón”, pero no lo es…es concha de caracol, y su valor promedio es de $20 pesos por pieza.

Conclusiones

Hay una gran variedad de especies en México que poseen potencial de producción de perlas, las cuales se podrían producir bajo estándares de ética y calidad que harían posible el desarrollo de comunidades y de cadenas productivas. Nosotros contamos con experiencia en investigación aplicada y comercialización: si tienes una idea, nosotros podríamos ayudarte a que sea una realidad.

Seguiremos con este tema pronto…hablaremos de otro par de tipos de perlas de interés: las perlas de “callo de hacha” y las de “escalopa”.

El Mar Rojo de Cortés: Historia y Descubrimiento

ago 27

Haciendo un alto en nuestro recuento de metodologías para identificar entre perlas falsas y perlas auténticas, nos vamos a poner un poco más “históricos” ya que recientemente tuvimos un animoso debate con algunos amigos sobre el nombre de nuestro hermoso mar: el mundialmente famoso “Golfo de California” o “Mar de Cortés”. Así pues, creímos que esta información sería de interés para otros que gustan de este tema y tomando en consideración que en este año 2010 celebramos el bicentenario de nuestra nación y se antojan los temas con “historia”. Si ustedes desean formar parte del debate, no dejen de realizar sus comentarios.

¿De dónde surge el nombre de “Mar de Cortés”?

La respuesta es casi obvia, aunque hay quienes desean “olvidar” que México es un país que fue conquistado -hace ya cerca de 500 años- por España. Esta conquista fue militar y cultural y dio origen al país que hoy día conocemos como “México” (aunque oficialmente se llama “Estados Unidos Mexicanos“), razón por la cual el idioma oficial es el Español o Castellano, nuestra religión dominante es la Católica y nuestra “raza” (o “razas” dirían algunos) y cultura, incluyendo nuestra apreciada gastronomía, es de un mestizaje matizado por regiones. El nombre de “Mar de Cortés“ tiene la virtud de evocar una etapa histórica de grandes descubrimientos haciendo obligada referencia al conquistador Hernán Cortés, por ser él quien envió las cuatro expediciones que no sin grandes dificultades (Cortés mismo tuvo una participación decisiva en la tercera expedición) descubrieron y lograron la delimitación por vez primera de los litorales del Golfo de California o Mar Bermejo, conocido también como “Mar de Cortés”, nombre muchas veces empleado y consignado en numerosos mapas como un perdurable testimonio de los muchos empeños y ensueños del Marques del Valle (para leer más se recomienda: el libro “Cartografía y Crónica de la Antigua California” por Miguel León-Portilla, editado por la Fundación de Investigaciónes Sociales A.C. junto con la UNAM en 1989).

Nombre “Oficial” contra Nombre “Popular”

Ahora bien, el debate surgió porque algunos consideran que este nombre -”Mar de Cortés”- no es oficial y por lo tanto no merece ni ser recordado ni utilizado. Digamos que es como el caso expuesto anteriormente (primer párrafo de esta entrega: México vs. Estados Unidos Mexicanos), donde el nombre “oficial” es el que aparece ante organismos internacionales (ONU, UNEP, FAO, OEA, etc.) e incluso en instituciones oficiales (INEGI) y el otro es el nombre de “uso común”, el que está en el corazón y mente de las personas, el que se saborea cuando se utiliza: así sería con el uso de “México” y el de “Mar de Cortés”. Realmente no hay razón para enfrentar a uno contra el otro…cada nombre tiene su uso y no son mutuamente excluyentes. Así pues es casi imposible imaginarse una fiesta patria al grito de “Vivan los Estados Unidos Mexicanos” en lugar del más utilizado “¡Viva México!” (en ocasiones seguido por expresiones adicionales).

La Verificación del Nombre de “Mar de Cortés”

Este es el punto más acalorado del debate ya que se centra en referencias históricas sobre el uso del nombre de esta zonas y se hace una muy amplia referencia a varios nombres utilizados por un sinnúmero de personajes históricos que visitaron esta región durante su reconocimiento y exploración. Entre estos muy variados nombres se citan aquellos dados a puntos específicos dentro del Golfo de California y no en referencia a esta zona geográfica en lo general, haciendo mención de algunos como “California” (que hace referencia a la península con ese mismo nombre), “Calafia” (en referencia a una mítica Reina dentro de las gestas de “Las Sergas de Esplandián“) e incluso otros menos populares como “Mar de Anián” (en referencia a un mítico “estrecho de Anián” que no fue sino otro mito) y “Mar de las Perlas” (un nombre muy popular para las áreas de gran producción perlífera). Para el caso, otro nombre apropiado debiera ser el de “Mar de Mares” (en referencia al nombre otorgado a la Bahía de Guaymas por Francisco de Ulloa en 1539: “Puerto de Puertos”) Entonces ¿cuál es la referencia más apropiada?

La respuesta no puede venir ni de mitos, ni de gestas, ni de cuentos…estos fueron capaces de inspirar a la acción y prestanza (muy necesaria en esos días), pero nuestras referencias deben de tener una mayor solidez. ¿Quiénes en la Nueva España tenían la preparación para redactar y dejar constancia de hechos y referencias? ¿Acaso la “Soldadesca” Española? Probablemente las referencias más sólidas y contundentes provengan, pues, de los Misioneros Religiosos (principalmente Jesuitas) y Notarios Públicos que acompañaron a los conquistadores.

Presentemos pues, una referencia histórica irrefutable: el documento del Sacerdote Jesuita Miguel Venegas, escrito originalmente en 1739 (aunque publicado en Madrid hasta el año de 1752). Este  manuscrito consta de 5 tomos y se titula “Noticia de la California, y de su Conquista Temporal y Espiritual hasta el Tiempo Presente” y en el tomo 1 hace constar lo siguiente en referencia a esta área geográfica:

 

Texto Original del Jesuita Venegas, hablando del Mar de Cortés en 1739

“Los Antiguos Descubridores le llamaron Mar Bermejo y Mar Rojo por la semejanza que tiene en la figura y a veces en el color o apariencia de las aguas… Apellidaronle también Mar de Cortés, en gracia del empeño con el que el Conquistador del Imperio Mexicano solicitó adelantar por él la glorias de sus empresas”

Así pues, tenemos una constancia fidedigna sobre el nombre de este bello mar mexicano: Mar Bermejo o Mar de Cortés y que no tiene que pasar por la revisión de mapas cartográficos realizados por europeos que probablemente jamás visitaron esta región (como sería el caso de Frederick de Wit, un famoso cartógrafo holandés que realizó el famoso mapa que indica el mítico “Estrecho de Anián”).

 

 

Mapa de Frederik de Wit (1670) mostrando el mítico "Estrecho de Anián"

Conclusiones

Se pueden utilizar ambos nombres al gusto, utilizando de preferencia el de “Golfo de California” en documentos de naturaleza oficial y el de “Mar de Cortés” cuando sientes el vuelco al corazón que te causa este lugar cuando contemplas un increíble atardecer en Bahía Bacochibampo en Guaymas, cuando disfrutas de un paseo en el bello malecón de La Paz, B.C.S., cuando tienes un paseo en bote frente a la majestuosa “Isla del Tiburón” o te das un refrescante chapuzón en Puerto Peñasco…no importa en que parte del Golfo te encuentres, siempre encontrarás un lugar para el “Mar de Cortés” en tu corazón.

Nota adicional: Nos preguntaron que por qué razón el nombre comercial de nuestras perlas es “Perlas del Mar de Cortez” y no “Perlas del Mar de Cortés”. La pregunta habría que formulársela al IMPI (organismo que otorga los nombres comerciales en México)…nosotros no hicimos las reglas ni establecimos la tramitología y simplemente nos adecuamos a lo que si se podía, amén de que en inglés resulta afortunado el uso de un nombre sin acentos y que para un diseñador gráfico fue más afortunado el uso de la “Z” ya que te otorga una “simetría única” (sic).

Para nosotros, era importante que cada una de nuestras perlas tuviera su historia -su legado- en su mismo nombre, al igual que un hijo recibe los apellidos de sus padres. Para nosotros no era ni digno ni suficiente que terminasen con un nombre comercial (pudieron haber terminado con un nombre como “Perliva“…una “Diva de Perla”) como cualquier otro producto de manufactura masiva. Nosotros creemos en nuestra perla y la consideramos una auténtica heredera de la tradición perlífera de México y nos enorgullece poder producirlas en Guaymas, Sonora, en el corazón pleno del Mar de Cortés…

Los invito ahora a realizar un pequeño video-viaje -de tan sólo 5 minutos- a la historia de las “Perlas del Mar de Cortez”…

Hasta la próxima entrega…

Pearl Ruckus 2010 – Los Angeles, California USA

jul 29

Ya de regreso de un mareador viaje a la siempre imponente metropólis californiana, donde se reunió un selecto grupo de “Perleros” (personas vinculadas a la industria perlífera) para discutir sobre lo que siempre discutimos: perlas, perlas y más perlas. Lo interesante de eventos de esta naturaleza es que se involucran personas que se encuentran en diferentes áreas de interés: granjeros, productores de núcleos, mayoristas, minoristas, diseñadores, gemólogos y coleccionistas.

Fuímos un total de 16 invitados al “Pearl Ruckus 2010″, evento que fué promovido por Jeremy Shepherd, dueño de “Pearl-Paradise”, “Jewelmer” y “Classical Wines of Spain”. El evento incluyó 5 conferencias, además de varios eventos sociales donde los invitados pudimos disfrutar de excelentes vinos españoles, exquisito sushi e incluso un curso de degustación de Whisky Escocés. Fuímos atendidos a cuerpo de Rey…

Las Conferencias – Sábado 24

Comenzando a las 10:30 am y terminando a las 4 pm, con pequeños intervalos de descanso. Tuvimos la fortuna de escuchar las presentaciones de las siguientes personalidades:

Blaire Beavers (GemGeek): Una exhaustiva plática sobre “Perlas Exóticas”, entre las que destacó las perlas de Abulón de Nueva Zelanda, las perlas de Caracola “Melo-Melo”, de “almeja gigante” (Tridacna sp.), perlas del Nautilus (pariente del “Pulpo Paul”) y -por supuesto- las “Perlas del Mar de Cortez”. Debo de hacer notar que durante su reciente visita a la granja (en el mes de Mayo), esta gemóloga quedó fascinada por la comida y mariscos de la región y esto fué patente en la presentación, donde se incluyeron fotos de la coctelería y platillos regionales.

Michael Rivers (Mikeyy): Una muy completa, interesante y detallada descripción de la industria de la concha de mejillón perlífero (familia Unionidae) de los Estados Unidos desde el siglo XIX hasta la actualidad, incluyendo métodos de pesca, proceso de producción de los botones de nácar y los núcleos de perla de cultivo. La platica cerró con una discusión sobre el futuro de esta industria frente a la creciente competencia con China.

Renné Newman: Esta reconocida gemóloga aprovechó su presentación sobre el “Mercado de Perlas de Zhuji, China” para hacer la presentación de la 5ta. Edición de su ya reconocido libro “The Pearl Buying Guide”. Debo de admitir que nosotros aprendimos mucho sobre calidad de perlas utilizando la primer edición (1992) de este libro y que nos dió mucho gusto ver varias nuevas secciones sobre las “Perlas del Mar de Cortez” en esta nueva edición.

Steve Metzler (smetzler): Quien ha realizado un increíble esfuerzo para realizar la identificación y certificado de dos tipos de perlas naturales que son extremadamente raras: las perlas de “almeja gigante” y las del cefalópodo Nautilus. Esta investigación la lleva a cabo con ayuda de especialistas de España (Drs. Checa y Cartwright) y no podemos aún divulgar información al respecto…pero que será publicada en unos meses.

Douglas McLaurin (CortezPearls): Quién, como siempre, se ha divertido como enano con su presentación sobre la “Historia de las Perlas del Golfo de California”, abarcando desde la época pre-hispánica hasta la actualidad, incluyendo detalles sobre las pesquerías de perlas con Manuel de Ocio, la granja de Don Gastón Vivés y la de Don Manuel Lozano Gallo, el período de investigación de los 1990′s y la etapa comercial de cultivo en Guaymas, Sonora.

La Cena:

¿Qué puedo decir que no he dicho antes? Tuvimos un par de excelentes anfitriones en Jeremy Shepherd y su bella novia Hisano Takei (que lució un hermoso kimono), tuvimos al Sushi Cheff Hitori Hirata preparando deliciosos sushis de atún, jurel, anguila y salmón, el mejor caviar que he probado, un increíble vino Albariño de Galicia, la degustación de whisky con Michael Udhe, y para rematar la camaredería y platica con todos los invitados a este singular evento.

La cenaMe considero afortunado de haber sido invitado este año y -Dios mediante- allí estarán las Perlas Mexicanas el año entrante…