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He decidido regresar a la pelea. Después de un verano muy caluroso e inusual me encuentro en condiciones de retomar el hilo de la serie de Gemología de Perlas y de hecho me puse a pensar: ¿quién más ofrece un programa educativo sobre gemología de perlas tan completo y tan GRATUITO? Creo que nadie excepto nosotros. Si estudias todo este Blog tendrás que darte cuenta que es un curso sobre Gemología de Perlas, sobre Historia, Mitología y Desarrollo Sustentable: todo esto para ustedes, y todo esto por nada. ¡Caramba! ¡Creo que merezco un puesto en la Secretaría de Educación y Cultura!

Pero pasemos al hecho actual de compartir nuestros conocimientos con ustedes: vamos a seguir con el tema de identificación de perlas por medio de rayos UltraVioleta, y en esta ocasión toca el turno a otro tipo de perlas; ya vimos las perlas blancas, las negras y ahora siguen las PERLAS DORADAS.

Perlas Doradas, más no Fritas

Muchas personas llaman perlas doradas a las perlas de color “crema” (beige, champán), pero realmente MOP Pincatad maxima Goldpodemos llamar doradas a las perlas que se producen en las Filipinas y que se cultivan en la ostra de “labios dorados” (Pinctada maxima). Esta especie de ostra es la más grande del mundo, llegando a medir los 30 cm de diámetro y pesar ¡hasta 5 kilos! y se encuentra distribuida en una franja amplia del Pacifíco Sur que comprende las Filipinas, el Norte de Australia, Malasia e Indonesia. Se tienen dos variedades de esta especie: la de “labios plateados” (más común en Indonesia y Australia) y la de “labios dorados”, las cuales son tan parecidas entre sí que solamente una mayor pigmentación de amarillo en la concha es la que las llega a distinguir.

¿El tamaño de las perlas? Enormes. Llegan a medir hasta 30 mm de diámetro, aunque el promedio más bien ronda entre los 12 y los 18 mm.

Pearl Ruckus 2010 LA 115

En Filipinas, la empresa “Jewelmer” -lidereada por Jacques Branellec- ha logrado un impresionante crecimiento, en parte debido a que Filipinas considera que la “Perla Dorada” es su Gema Nacional y han apoyado al desarrollo de esta gran industria. Yo personalmente admiro lo que se ha logrado en esa nación: el establecimiento de una industria comprometida con el medio ambiente. Sin embargo uno también se da cuenta que el éxito no solo se debe al deseo de los productores sino también al compromiso que tiene el Gobierno con estos objetivos.

Ahora bien, una cosa que esta empresa ha conseguido es lograr la “estandarización” del color de las perlas, mediante una cuidadosa selección genética de las ostras y algunos gemólogos me han comentado –que no demostrado- que la coloración dorada tan intensa se debe a un proceso térmico que se le da a las perlas tras su cosecha. Sea una cosa o la otra o ambas, los filipinos han logrado algo que me resulta desagradable: que sus perlas se vean iguales entre sí, copias, clones…pero esto es mi gusto personal.

Golden Akoya PearlsTambién tenemos otro tipo de perla “dorada”, pero de mucho menor tamaño y que se produce en una especie de ostra muy conocida: la “Akoya Dorada” (Golden Akoya Pearl). Esta perla se obtiene en China y Japón de la ostra “Akoya” (Pinctada imbricata) pero esta coloración no se considera buena ni deseable…de hecho el reconocido empresario Jeremy Shepherd menciona en su video “Pearl: The Video” que estas perlas requieren ser blanqueadas (con cloro ¡por supuesto!) por un tiempo para eliminar lo más posible este color. Tengo que decir que esta pigmentación usualmente aparece en ostras que se encuentran bajo condiciones de estrés (por malas condiciones de cultivo y/o contaminación). Sin embargo, si existen las perlas Akoya doradas de color natural, como las que pueden ver en la foto (cortesía de Jeremy Shepherd de “Pearl-Paradise.com”).

Bueno, ¿¿cómo reaccionan estas perlas bajo la luz de una lámpara de Rayos UV?? Veamos pues…

Dorado bajo el Morado (o el ultra-violeta)

SSP Jewelmer vs Fake (3)Aquí les presento dos perlas “doradas” pero resulta que una una de estas es falsa…en este caso es fácil ver cuál de ellas es la perla de cultivo por su forma: la que no es redonda, sino con forma de trompo. El color de ambas es muy similar y usualmente las personas son engañadas con perlas falsas. Este es uno de los problemas que puedes tener cuando los colores se estandarizan: la estandarización de la apariencia lleva a la fabricación de imitaciones de apariencia asombrosamente similar. Esto es algo que nunca sucederá con las Perlas del Mar de Cortez (mientras sigamos vivos).

Ahora, aplicaremos la luz UV de alta frecuencia (onda larga) y ¿qué veremos?

Jewelmer vs Fake UV (2)

Bueno, en la imagen anterior vemos 3 perlas: la pequeña perla blanca que he utilizado como “blanco” o para comparar la fluorescencia típica de la perla blanca con otras, del lado izquierdo vemos la perla dorada con forma de trompo y a la derecha la perla falsa. Las diferencias entre la falsa y la perla dorada son notorias: la perla de “Jewelmer” tiene un color amarillo más profundo y la falsa pierde esta profundidad, pero ninguna de estas dos perlas posee fluorescencia…comparando con la perla blanca se ven INERTES. En pocas palabras: este método de identificación no sirve o no es eficiente para distinguir a estas perlas con sus imitaciones. Esto es cierto también para las perlas Akoya doradas. Al parecer, el pigmento/proteína natural que se encuentra en estas perlas interfiere con la fluorescencia.

Cortez PearlComparando con una Perla del Mar de Cortez

Bueno, este Blog es sobre nuestras perlas así que no tendría mucho caso hablar de perlas de colores que no producimos (si existen las perlas “doradas” del Golfo de California, pero siempre presentan otros colores adicionales: violeta, verde, azul… nunca son amarillas como las que ya han visto).

Pero, ¿qué pasaría si comparamos una perla mexicana “dorada” con una perla dorada de Asia? ¿Tendrá la perla mexicana los mismos pigmentos que interfieren con la fluorescencia? Creo que no queda otra opción sino probar ambas perlas bajo la misma radiación Ultravioleta.

Y aquí tengo que disculparme por haber olvidado integrar la pequeña perla blanca para la comparación, pero creo que nos queda claro que la perla “dorada” del Golfo de California es muy diferente a la perla de Filipinas: a pesar del color similar, la perla Guaymense tiene esa increíble fluorescencia que la caracteriza de cualquier otra perla.

Cortez vs Jewelmer UV

Nos queda claro que el pigmento de la perla dorada no se encuentra en la perla mexicana. La ostra “concha nácar” (Pteria sterna) es simplemente una especie realmente diferente a las especies utilizadas para la producción comercial de perlas.

¿Qué les pareció esta entrada? ¿Qué aprendieron hoy y que puedan utilizar a su favor en la identificación de perlas? Como siempre: sus comentarios son importantes para poder ayudarles a ustedes a que se “graduen” como “gemólogos”.

Me ha tomado algún tiempo en resolver algunos detalles técnicos (como la de mi disco duro, que ahora está en en el Sheol infórmatico), además de la operación normal de una granja de perlas y otros acontecimientos interesantes (tales como: la cosechas de perlas, los visitantes VIP, un par de perlas naturales gigantes), por lo que la producción de artículos en este Blog ha decaído. Sin embargo, el día de hoy les quiero hablar de uno de esos “pequeños proyectos" a los que nunca se les puede dedicar el tiempo suficiente, pero que son lo que le añade “sabor a la vida” profesional, y uno de estos proyectos es el "Proyecto de Maricultura Sostenible" que tenemos y que comenzó hace apenas unos 20 años atrás.

Déjame que te cuente un poco acerca de esta "idea" que teníamos en ese entonces: deseábamos tener una "granja de perlas", pero también en esos entonces ya habíamos experimentado con algunas variedades comerciales de moluscos, principalmente para conocer más sobre su biología básica (tasa de crecimiento, mortalidad, etc.) y para promover su repoblamiento. Ese fue el sueño original en 1994, y ahora en 2012 hemos sido capaces de continuar con este esfuerzo, gracias a la ayuda combinada de las ONG ambientales locales COBI y el proyecto de “Perlas Sustentables", que ha sido financiado por la “Tiffany & Co. Foundation” y la Universidad de Vermont.

Antes de comenzar con la descripción de la situación ambiental (en el área alrededor de nuestra granja de perlas) y comparar con la situación que encontramos a mediados de la década de 1990, quisiera aprovechar este espacio para primero AGRADECER a algunas de las personas que nos han ayudado en este esfuerzo:

  • Dr. Jorge Torre y COBI: con quienes elaboramos un proyecto (que aún busca la aprobación de alguna ONG ambiental) y cuyo equipo de buzos –lídereados por Mario Rojo- llevaron a cabo un estudio comparativo dentro de la Bahía de Bacochibampo, para medir el efecto de la granja de perlas en nuestro entorno. El análisis de los datos se encuentra actualmente bajo revisión.
  • Dres. Saleem Ali y Cartier Laurent: por su inestimable ayuda en la promoción de nuestro proyecto, al incorporarnos dentro del proyecto internacional de "Perlas Sustentables", el cuál nos ha brindado algunos recursos necesarios para realizar este trabajo y compartirlo con el mundo: un equipo de buceo SCUBA completo, así como una cámara digital acuática. Ambos equipos han sido inestimables para la obtención de fotos y videos de los bancos de ostras, de la vida marina local y de nuestras actividades acuícolas.
  • Dres. Miguel Ángel Cisneros, Jacqueline García y Marco Linné por apoyarnos en el área de análisis estadísticos, de aguas y sobre políticas pesqueras y medio-ambientales.

A ustedes: mi más sincero agradecimiento por la ayuda que ha concedido a continuar con esta noble labor.

 

El Comienzo.

De las primeras cosas que hicimos durante la fase de investigación inicial (1992-1994, bajo el mando del M. en C. Sergio Farell Campos) fue realizar un estudio básico sobre las poblaciones de especies nativas de moluscos bivalvos (con mayor énfasis en las ostras perleras, por supuesto). Lo que encontramos fue una depauperizada realidad: las poblaciones de especies más comerciales de moluscos habían sido gravemente reducidas, debido –principalmente- a la sobrepesca: los bancos de callo de hacha (Pinnidae), las escalopas (Pectinidae) y varias almejas, todas estas especies sufrieron un destino similar al de las ostras perleras. Nuestros resultados, para este primer período, mostró una muy escasa población de ostras en Bahía de Bacochibampo:

  • Apenas unas 88 ostras “Madreperla” (Pinctada mazatlanica), en su mayoría especímenes de gran tamaño (10-18 cm), en su mayoría aislados y algunos en pequeños grupos (2-5 individuos), los cuáles se encontraban principalmente en pequeñas islas y arrecifes aislados.
  • Extremadamente pocas ostras “Concha Nácar” (Pteria sterna), unos 54 individuos, en su mayoría pequeños (4-8 cm), que generalmente eran encontradas en pequeños grupos (2-3 individuos), adheridos a los corales de abanico (Gorgonidae) que se encuentran en aguas más profundas.

Al mismo tiempo también estábamos llevando a cabo la “recolección de semilla" de manera mensual (para quienes desconocen del tema, les recomiendo leer del mismo aquí), con el fin de encontrar las mejores condiciones para llevar a cabo la óptima colecta de las diferentes especies de bivalvos nativos. Claro está que, en este período (1991-1994)  y debido a nuestra falta de experiencia, sinceramente creíamos que obteníamos buenos resultados:

  • “Madreperla” – semillas por bolsa colectora: apenas 2 ostrillas por unidad.
  • “Concha Nácar” – semillas por bolsa colectora: 6 ostrillas por unidad.

 

Resultados Interesantes

A pesar de los magros resultados en la colecta de semilla, dimos inicio al proceso de cultivo en suspensión de ostras perlíferas, siempre colocando a los organismos de cada especie juntos. Al incrementarse la cantidad de ostras bajo condiciones de cultivo, también se aumentó su tasa reproductiva, algo que el investigador Neil Anthony Sims claramente advirtió como un beneficio del cultivo de perlas:

"Las granjas de perlas tienen el potencial de convertirse en sus propios agentes de su repoblación. Donde alguna vez las ostras se encontraban aisladas en los arrecifes –muchas tal vez a cientos de metros de la ostra más cercana-, ahora una granja tiene un gran número de ostras maduras y bien cuidadas en las cercanías. Esto aumenta la eficiencia reproductiva, gracias a una mejor sincronización en el desove, con una maximización de las tasa de fertilización de los huevos, con lo que resulta, en última instancia, en mayor reclutamiento". (Extracto tomado de: SPC Pearl Oyster Information Bulletin # 10 (1997), bajo el título de "Setting the Record Straight").

Así pues, debido al aumento en la cantidad de ostras dentro de nuestro cultivo piloto, la cantidad de semilla disponible en el medio comenzó a aumentar, a veces de manera espectacular:

 

  • “Madreperla” – semillas por bolsa colectora: promedio de 35 ostrillas por unidad (un incremento del 1,750%)
  • “Concha Nácar” – semillas por bolsa colectora: 220 ostrillas por unidad (un incremento del 3,666%)

Por supuesto, muchos otros factores intervinieron en dichas cifras, pero sí nos da una idea de la validez de la opinión positiva de Neil Sims en referencia al tema y que refuerza nuestra propia opinión, ya que nosotros ya antes habíamos “descubierto” estos hechos.

¿Han cambiado las cosas desde esos tiempos hasta la actualidad? Si lo han hecho, casi siempre de manera positiva: este año hemos sido capaces de captar un promedio de 10,000 semillas de “Concha Nácar” por cada bolsa colectora, lo que supone un incremento del 4,545% sobre la cifra de 1994. En última instancia: ¿qué significa todo esto para nosotros? Esto significa que nos es más fácil reunir la cantidad necesaria de semilla para las necesidades de nuestra granja (80,000 semillas anuales), pero esto también significa que hay un “bono” especial para el medio ambiente.

Algunas personas podrían decir: "¡Orále! Todas esas millones de larvas en el mar… ¡ simplemente van a morir !", y esto se debe a que algunos estudios han mostrado que de cada 1 millón de huevos fertilizados, sólo de 1 a 10 (no miles, ni cientos: es sólo un dígito aquí) organismos lograrán sobrevivir hasta la etapa de adulto. Y yo podría estar de acuerdo con estos estudios… pero el efecto de repoblamiento de nuestra granja se ha “exagerado” (por decirlo de alguna forma) hasta el momento, ya que es evidente que estamos viendo una recuperación de algunas poblaciones locales de ostras perlíferas.

 

Los beneficios ambientales

Aunque no ha sido posible revisar los datos del estudio de poblaciónes realizado recientemente por COBI,  tenemos cierta información disponible que nos habla sobre el efecto positivo de nuestra granja de perlas en la zona:

1) La población de ostras “Madreperla” dentro del área de influencia de la granja, se ha incrementado: en la década de 1990, al realizar buceos en busca de ostras, nos encontraríamos con unas muy pocas y aisladas, de tamaño grande (muy pocas jóvenes); y ahora nos encontramos con miles (mis estimaciones rondan en cerca de 5 mil ejemplares de esta especie) de estos animales viviendo en grupos (de 3 a 20 ejemplares) sobre las rocas y los corales duros, y también en el fondo arenoso. Lo fantástico de esto es que nosotros en realidad no cultivamos esta especie de manera comercial: simplemente hemos mantenido un pequeño lote (por lo general entre 100 a 300 organismos) durante años en la granja, tan sólo por su "valor genético" y, además, llevamos a cabo una “prohibición moral” a su pesca (de los organismos silvestres) dentro de nuestra esfera de influencia. El aumento de esta población de ostras, desde la década de 1990 hasta el 2012 sería de 100,000 %, así que asumo que esto es bastante bueno.

2) La población local de ostras “Concha Nácar” no ha sido evaluada todavía, pero gracias a la información compartida por el Dr. Jorge Torre de COBI y el Dr. Miguel Ángel Cisneros del CRIP-Guaymas, hemos sido capaces de vislumbrar la magnitud del cambio posible gracias a nuestros esfuerzos: se localizó un enorme “macollo” (banco de ostras) de Pteria sterna, a cierta distancia de nuestra ubicación. No podemos compartir más información (es confidencial), pero se nos dijo que este banco mide unos 40 kilómetros de longitud… algo que no se ha visto en el Mar de Cortés desde hace cientos de años, cuando los exploradores españoles describieron bancos perlíferos similares.

Ahora bien, tengo que decir que no tenemos ninguna evidencia formal de que nuestra granja es la responsable de propiciar el desarrollo de esta enorme población, y que la única manera de hacerlo sería mediante la colocación de “marcadores genéticos” en las ostras de nuestra granja, para posteriormente ver hasta dónde llega su descendencia; pero, hasta el momento, no hemos tenido posibilidades para auto-financiar este estudio. Tal vez, pronto seamos capaces de encontrar algún apoyo para realizar este proyecto, y nos gustaría que nos reclamen y culpen por este “vergonzoso esfuerzo” de recuperación de las poblaciones nativas. Por cierto: cientos de pescadores de Sonora, y sus familias, están cosechando los beneficios de la pesca de este banco de ostras, de dónde obtienen carne (callo) y perlas naturales.

3) Efecto sobre los peces e invertebrados locales: Sí, esta nota nos remonta nuevamente a aquella sobre los pepinos de mar que publicamos ya hace algunos meses; pero su efecto es aún más profundo sobre la economía local: la granja de perlas es, básicamente, un arrecife artificial semi-flotante: nuestras jaulas son colonizadas por numerosas especies de algas, las cuales luego atraen a todo tipo de pequeños invertebrados (gusanos y crustáceos) y que a su vez atraen a muchas especies de peces de todos tamaños, los cuáles pueden prosperar en la granja, encontrando alimento y protección hasta que crecen.

Adicionalmente: al evitar la pesca de estos organismos, serán libres irse a donde les plazca; por lo tanto, nuestra granja es una suerte de “estación de críanza de peces” para nuestra comunidad, lo que representa un valor que no podemos comenzar a evaluar (quizás en el futuro, si se llevan a cabo los estudios necesarios).

Habría también que tener en cuenta lo siguiente: nuestra granja ocupa tan sólo el 1% de la superficie de la bahía de Bacochibampo, y a pesar de esto no es raro ver a docenas de pescadores, siempre tratando de pescar dentro de nuestra área… algo que es a la vez indignante y triste, ya que en poco tiempo podemos llegar a perder todas nuestras “especies protegidas” (tal como ocurrió el año pasado, cuando un pescador furtivo se llevó a miles de pepinos de mar en un día). Sin embargo, hemos empezado de nuevo con los pepinos, y felizmente les comento que nuestro nuevo grupo de verrugosos amigos crecen felizmente.

Produje un vídeo de 5 minutos, que muestra la variedad y cantidad de peces que podemos encontrar en la granja, y si ustedes han pescado aquí en el Golfo de California, se darán cuenta de en el video aparecen algunas especies comercialmente valiosas, como lo son: el pargo amarillo (Lutjanus argentiventris) y el cochito (Balistes polylepis), especies que son muy buscadas tanto por los pescadores deportivos y los locales. ¡ Nuestra granja está llena de vida !

 

Vida Marina en la Granja de Perlas de Guaymas, Sonora

 

Perlas de Comercio Justo

Incluso antes del año 2000, cuando finalmente produjimos nuestras perlas de manera comercial, tuvimos el deseo de convertirnos en un jugador importante en la industria internacional de la perla, pero también sabíamos que queríamos “ser diferentes” a los otros jugadores, especialmente en referencia a:

  1. el efecto ambiental de la granja
  2. la calidad de nuestras perlas y
  3. la forma en que beneficiaríamos a nuestra comunidad.

En aquellos días poco o nada se escuchaba sobre el movimiento del Comercio Justo, y mucho menos sobre la iniciativa acerca de la Gemas de Comercio Justo, pero cuando Enrique y Manuel se reunieron por vez primera con Eric Braunwert (en el año 2003), nos dimos cuenta que nuestras ideas y las del Sr. Braunwert eran las mismas, por lo que simplemente nos fué natural el apoyar y el ser apoyados por esta causa. Desde el año 2004, hemos sido considerados productores de la primer perla en entrar a la lista del Fair Trade Gems.

Para finalizar, a menudo se dice que "cosechamos lo que sembramos"… pero, en nuestro caso en particular: ¿cuál es nuestro beneficio? ya que no nos beneficiamos directamente (en el sentido económico) con los resultados de este proyecto:

  • No pescamos ni los peces ni los pepinos de mar para nuestro beneficio,
  • No cosechamos las perlas naturales de los bancos producidos por nuestras ostras,
  • No obtenemos subsidios públicos ni privados para la operación de nuestra granja… entonces, creo yo que esto se trata más sobre nuestro Tikún Olam: la búsqueda de un mundo mejor.

Gracias a todos por su apoyo.

¡Al fin! Tras varios años de búsqueda por la voz detrás del video oficial sobre las “Perlas del Mar de Cortez”, ya tenemos el video (originalmente producido en el año 2008) con su voz en idioma Castellano.

Asi que sin más preámbulo (ya que estamos muy ocupados con la cosecha de perlas 2012) les dejo aquí el video:

 

Video de Perlas del Mar de Cortez en Castellano

Y aquí me encuentro nuevamente, dándole los retoques finales a lo que es mi versión de la leyenda de “El Mechudo”. Esta versión es diferente a todas las versiones publicadas anteriormente, ya que no posee un elemento sobrenatural: aquí la acción del diablo queda en la mente del espectador, pero la realidad es que fue un elemento fortuito.

Para darle forma a este nuevo giro de la leyenda, me doy soporte en todos los elementos aportados en la serie de “La Leyenda de El Mechudo” que he presentado aquí en el Blog de las Perlas del Mar de Cortez: desde el sitio donde se desarrollan los acontecimientos hasta la desmitificación de las “pinzas de la muerte”. Sencillamente no puedo creer que un buzo Yaqui experimentado como este fuese atrapado por una ostra y que muriera ahogado. Se necesita algo más letal que una madreperla.

 

Por lo tanto: si no fue el mismísimo Diablo y no fue una Madreperla ¿Qué fue lo que realmente causó la trágica muerte de “El Mechudo”?

 

Como Dalila a Sansón

Asi como el biblíco Sansón, “El Mechudo” portaba una magnífica melena que probablemente tenía un significado especial para si mismo. Y yo creo que fué la melena del mítico buzo Yaqui la que ocasionó su muerte. Si Dalila ocasionó la desgracia de Sansón al cortarle su cabellera…¿quién fué la Dalila del buzo Sonorense? Pasemos a revisar un poco de historia natural para entender mejor lo que pudo suceder.

 

El Hábitat de la Madreperla.

La ostra conocida como “Madreperla” en México es la Pinctada mazatlanica, una ostra que usualmente se encuentra pegada -por medio de su biso- a rocas, corales incrustantes y a otros bivalvos. Como se aprecia en el video presentado en la entrada anterior, no es muy dificil desprenderle del sitio donde se encuentran adheridas. Realmente no se aprecia un sitio peligroso para alguien con una larga cabellera.

Y es que aquí quiero hacer notar que este famoso buzo Yaqui se sujetaba el cabello, de forma que no estuviese suelto para evitar que el mismo le obstruyera la visión o que se enredase, pero no es difícil imaginar que el cabello puede soltarse durante un buceo. Es aquí donde reside el peligro para una persona de larga cabellera.

Para quien ha buceado o nadado en las costas del Golfo de California es fácil recordar que no hay realmente nada en lo que el cabello se pueda enredar con facilidad. Debido a la falta de ríos que desemboquen en las aguas del Golfo, no hay tantos aportes de material desde tierra (como ramas y arbustos) que puedan ser este peligro. No es fácil enredar el cabello entre piedras, asi que ¿dónde está el peligro?

 

El Hábitat de la Concha Nácar

La Concha Nácar (Pteria sterna) es un animal muy especial en lo que se refiere a sus “gustos”. Está adaptado a una enorme variedad de hábitats: arrecifes rocosos y coralinos, sobre otras conchas, formando “macollos” (grupos) sobre zonas arenosas y –muy especialmente- también se les puede encontrar viviendo sobre corales gorgónidos o de abanico. Adicionalmente, el biso de la concha nácar es bastante más fuerte que el de la madreperla y se requiere de mayor fuerza para desprenderle de su punto de sujeción.

Pteria sterna en coral

Conclusión y Video

Un coral de abanico es una trampa perfecta para una persona con larga cabellera. Durante la realización de mi video sobre esta leyenda utilicé un personaje de juguete al que le confeccioné una peluca (una de las cosas más dificiles que he realizado) y al pasar la cabellera artificial de “el Mechas” (apodo de nuestro juguete educativo) por un coral de abanico, esta se enreda fácilmente y resulta toda una tortura desenredarla (algo que complicó algunas tomas del video).

Adicionalmente: tengo un video que demuestra que una ostra no es capaz de retener con sus valvas a un objeto por más de un par de horas. La prueba se realizó -con ayuda de "El Tigre"- tanto en condiciones naturales como de "laboratorio" y se obtuvieron resultados consistentes en retención de menos de 60 minutos. En el siguiente video se utilizó un juguete con sistema de flotación y se realizó la filmación hasta la liberación del mismo. Como dato curioso: aparecen un par de "liebres de mar" en el video.

Mito #5

 Asi que yo afirmo que “El Mechudo” intentó liberar una concha nácar de un coral de abanico (los de mayor tamaño, con ostras de mayor tamaño se encuentran a mayor profundidad) y su cabello se enredó en el coral. No pudo zafarse. Si hubiese tenido un cuchillo filoso tal vez hubiese podido cortarse el cabello y salvar la vida, pero los cuchillos no se les entregaban a quienes pudiesen sublevarse.

Este gran buzo Yaqui se ahogó por culpa de las preferencias de sustrato de una ostra y por su larga cabellera. El diablo debe de ser exculpado de esta muerte.

 

Próxima Entrega

En la próxima entrega tendré listo el video de la nueva versión de la leyenda (“Mechudo Reloaded”) así como el texto de la misma. Gracias y hasta pronto.

 

 

 

Tras una corta ausencia por nuestras múltiples obligaciones en la granja de perlas y en la Feria Internacional de Lapidaria y Joyería de Tucson, Arizona, hemos regresado para continuar compartiendo nuestras experiencias en la producción de perlas. Y una parte importante de nuestro proceso productivo se basa en la producción con respeto al medio ambiente.

Bacochibampo 018

Es por esta razón que a través de los años hemos llevado a cabo actividades de repoblamiento de especies nativas al Golfo de California y que se encuentran amenazadas debido a las actividades extractivas realizadas por los pescadores. Entre estas especies podemos mencionar a la “Madreperla”, la “Almeja Mano de León”, los “Callos de Hacha” y al “Pepino de Mar”.

Sin embargo, nuestros esfuerzos no han podido ser transmitidos al público general ya que nosotros pasamos nuestro tiempo trabajando: ya sea en la producción de ostras y perlas o en la comercialización de perlas y joyería, y esto no nos permite llevar a cabo una labor de comunicación social efectiva. Pero este año tenemos, no una, sino un par de diferencias significativas: tenemos un par de jóvenes estudiantes del Campus Guaymas del ITSON trabajando con nosotros. Gracias a un programa académico de dicha Institución educativa, este par de estudiantes de la Licenciatura en Turismo se encuentran apoyándonos en dos importantes áreas: Ventas y Producción.

En el área de ventas tenemos el apoyo invaluable de la Srita. Verónica Machado y en el área de producción contamos con el gran apoyo de Jesús Antonio Mendoza. Jesús Antonio –conocido por todos por su apodo de “El Tigre”- se está encargando de recopilar y analizar información sobre varios pequeños proyectos, entre ellos el de “Pepinos de Mar” y el de bio-limpieza de jaulas de cultivo.

Jesus Mendoza y Jesus Valenzuela en la granja de perlas

Le he solicitado a Jesús “El Tigre” Mendoza que escriba un tanto de sus experiencias de trabajo en nuestra granja de perlas, ya que su formación se centra principalmente en el turismo y tiene una forma de ver la actividad de la perlicultura de una manera muy diferente. Y esta es su primer aportación a la Blogósfera:

Desde muy pequeño he tenido una gran admiración y respeto a la naturaleza, sobre todo a los recursos naturales que  existen en la region de donde soy, siempre he admirado la combinacion que hay entre las montañas, el desierto y el mar. A pesar de vivir en un lugar donde el clima es extremo y donde casi no llueve, siempre me ha sorprendido la forma en la que se adaptan las plantas y los animales para poder sobrevivir en tierras áridas, así como de nuestra gente para poder subsistir.

Iguana en Cardón (5)

Yo soy de un puerto muy popular en el noroeste de México, del famoso puerto de Guaymas, ubicado en el estado de Sonora, el cual se sitúa en las costas del  mar de cortés (también conocido como Golfo de California). Este puerto, se ha caracterizado por depender económicamente gran parte de su población de la pesca, aunque en los últimos años ha disminuido, al verse afectado por la sobreexplotación de los recursos marinos; y esta actividad, a su vez, sustituida por maquiladoras u otras empresas que no proporcionan la misma calidad de vida, que le daba la pesca al pueblo.

Es aquí, donde me di cuenta de la gran importancia que tiene el mar de cortes,  no solo para Guaymas sino para todo el mundo, un mar que cuenta una gran biodiversidad de especies marinas únicas e inigualables, las cuales son forman parte de un gran ecosistema marino de donde dependen de una gran cadena alimenticia para poder sobrevivir. Especies como la vaquita marina, un cetáceo endémico del alto golfo y especies nativas como el pepino de mar,  estrellas de mar,  el pez ángel, entre otros forman parte de una gran lista de flora y fauna que habitan en nuestro Golfo.

2012-01-16 12.55.06

El Golfo de California también es lugar de reproducción de belleza y rareza que no se da en cualquier parte; y la cual es producida por una especie poco conocida en el mundo, la “Concha Nácar”: Una ostra única en su tipo que produce perlas de colores intensos: rojo, púrpura, azul, verde y arco iris. Siendo piezas de joyería muy llamativas, como accesorios de lujo principalmente para las mujeres.

BrazaleteOstra-closeup

Próximamente estaremos finalizando detalles de nuestro video sobre “El Mechudo”, así como tendremos presentaciones adicionales de parte de Jesús y de Verónica.

Existen pocos momentos tan emocionantes en la vida de un perlicultor como lo es el momento de la cosecha de perlas. En este momento culminan los 4 años de cultivo de las ostras, los años de preocupación causados por los fenómenos naturales (los años “Niño” y “Niña”, los huracanes y tormentas tropicales) o los humanos. Es en este momento cuando uno respira hondo y siente que la presión aminora, que la respiración se corta y el ritmo cardiaco aumenta con la esperanza de encontrar esa perla que John Steinbeck llama la “perla del Mundo”, tal como describe a la enorme y bella perla que encuentra el personaje de Kino en su novela “La Perla”.

Y por lo visto no somos los únicos en esperar tan preciado momento del año –ya que solamente acontece en el mes de Junio de cada año- ya que este año tuvimos el Honor de recibir la visita de la gran gemóloga Alemana Elisabeth Strack, autora del libro que es considerado “La Biblia” de los amantes de esta increíble gema orgánica: “Perlen” (en Alemán) o “Pearls” (en Inglés). Desgraciadamente no hay ediciones en otros idiomas, pero se trata de un libro imponente por la gran cantidad y calidad de información sobre las perlas.

Y no se si decir si Elisabeth tuvo mala o buena suerte -eso dependerá de su opinión personal- al visitarnos los primeros días del mes de Junio, ya que tuvimos la visita en Guaymas del Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, también en esos días y le tocó ver todo un despliegue de marinos, helicópteros y buques de guerra en Guaymas por motivo del “Día de la Marina”, pero ella nos trajo “buena suerte” ya que la cosecha de perlas de este año tiene visos de ser la mejor de toda nuestra trayectoria, por lo menos en color y belleza de las perlas.

Los Motivos

Elisabeth Strack nos visitó debido a que se encuentra trabajando en su segunda edición del libro ya mencionado, y requiere actualizar datos e información. Al estar con nosotros en la cosecha mencionó que algunos de los colores de nuestras perlas parecían ser imposibles…porque simplemente no podía dar crédito a algunos de los colores que estaba viendo…aún cuando veía las perlas salir de la ostra. Y asumo que eso es algo normal para las personas que han visto cosechas de perlas en otros tipos de ostras perleras –del género Pinctada, como la “Madreperla”- o de Mejillones de Río (Familia Unionidae), pero que es la primera vez que ven perlas de cultivo de nuestra “Concha Nácar” (Pteria sterna). La increíble saturación de colores de esta ostra se observa incluso en sus conchas.

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La Cosecha 2011

Y me preguntaba si has visto ¿cómo se cosechan las perlas de cultivo? Tenemos varios videos disponibles en YouTube, aunque probablemente mi favorito sea este de la cosecha 2009:

 

Cosecha de Perlas del Mar de Cortez–Año 2009

Y mencionaba que Elisabeth se encontraba asombrada con los colores naturales de nuestras perlas ya que es poco común encontrar tal variedad de colores en una sola cosecha en una sola localidad. Las “perlas negras” de Polinesia Francesa son principalmente obscuras, pero cada atolón puede llegar a producir determinados colores. Aquí en Guaymas se dan todos los colores y sobretonos imaginables. Y para muestra un botón…

Cosecha 2011 003

La perla central es de un morado obscuro, pero detrás de ella se observan una perla “roja”, una “verde olivo” y una azul.

A continuación un par de perlas “blancas” o de un gris muy claro, con sobretonos de verde y rosa.

Cosecha 2011 008

Hay que aclarar que las perlas salieron asi, tal cual se pueden apreciar en las fotos y que no fueron procesadas de ninguna forma: no fueron pulidas para mejorar su lustre (o “brillo”), no fueron “blanqueadas” químicamente para hacerlas blancas, ni teñidas para obscurecerlas. Simplemente son el resultado de un increíble proceso natural.

Cosecha 2011 005

Este grupo están dentro del rango del Verde-Azul. Muy pocas veces hemos visto perlas de estos tonos azulados en otros lugares del mundo…siempre las hemos visto en fotos, nunca en “persona”.

Cosecha 2011 007

Estas últimas perlas poseen un cuerpo rojizo (violeta intenso) con sobretono verde. Parece que este año este color va a ser algo abundante. Las “perlas rojas” o “Cranberry” (arándano) son increíblemente raras, por lo que la mayoría de las que se ven a la venta son de color artificial (y se les nota), aunque aquí en Guaymas llegamos a tener la fortuna de producir una decena de estas al año.

 

Notas Adicionales

Y Elisabeth se regresó a Alemania, donde se encuentran luchando contra una mortífera cepa de bacteria (Escherichia coli), por lo que también aprovechó para actualizar su conocimiento de la auténtica comida mexicana (no como la que tienen en Alemania) y de la comida Sonorense, degustando unos deliciosos platillos en nuestro restaurante favorito (“Los Arbolitos de Cajeme”): una torre de callo de hacha, toritos de camarón y marlín, tostadas de jaiba, machaca de mariscos (pulpo, camarón y callo), filete de pescado con nopalitos…asumo que Elisabeth tendrá razones adicionales para regresar el año entrante a Guaymas.

Collage-Comida

Espero que esta entrada de la cosecha 2011 fuera de su interés, más adelante tendremos la información completa de la cosecha ya que aún falta cosechar el 60% de las ostras y estamos esperanzados –como todos los años- en encontrar la “Perla del Mundo”.

Hasta la próxima entrada…

HamburguesaHace unas semanas platicaba con un amigo Canadiense que se encuentra jubilado y que ahora vive en Guaymas; en su tiempo se dedicó a la ganadería de ovejas en Ontario y me comentaba sobre como la “Industria de la carne” (de res, puerco y ovejas, así como de aves de corral,) de Norteamérica había desviado el camino en la constante búsqueda de mayores volúmenes de producción (y esto, ciertamente, representa DINERO), pero esto se hace a expensas de los animales y de los consumidores (que somos todos nosotros). Mi amigo comenzó por hablarme sobre su experiencia al tratar con los representantes locales de lo que para nosotros serían los “Inspectores de Sanidad Animal” y como la agencia encargada de sanidad animal hacía un uso indiscriminado de antibióticos en el ganado y sobre la simple falta de “sentido común” por parte de los involucrados en la industria.

Me dijo: “Yo jamás inyectaba a mis animales con antibióticos; pero a cambio les ofrecí tierras de forraje (pastizales) y camas de paja limpia. Simplemente con eso, mis animales no desarrollaron las infecciones que me dijeron que tendrían que sufrir si no los inyectaba, y además engordaron mejor que aquellos bajo régimen de antibióticos”. El hecho simple de cuidar de sus animales y de tratarlos con respeto hizo una gran diferencia. Algunas personas involucradas en la industria de la carne parecen haber notado lo mismo y algunos han regresado a “sus orígenes”. Por cierto, si este tema les parece interesante, no dejen de ver la película-documental “Food Inc.” que describe muchas de las peores prácticas de la industria de producción de alimentos en los Estados Unidos. Probablemente se pueda conseguir con sub-títulos en español.

Sólo un par de días después, nos encontramos un “viejo” artículo escrito por Shigeru Akamatsu, un hombre con influencia en la Industria de la Perla, (actualmente consejero de la “Sociedad de Promoción de Perlas del Japón” y que comenzó como un investigador del cultivo de perlas bajo órdenes del mismísimo Kokichi Mikimoto) y sentí que este artículo empataba perfectamente con la conversación que tuve con mi amigo Canadiense, y fue así que di inicio a esta entrada.

El Cambio de Paradigma

¿Quieres tu "perlita feliz"?

El artículo “Perlicultivo y el ambiente biológico” (disponible en inglés y publicado en “Ship & Ocean Newsletter” #8G el 5 de marzo de 2004) es bastante interesante porque finalmente aborda el declive de la industria perlícola japonesa de una forma que finalmente es entendible: la industria en su conjunto tuvo que admitir su culpabilidad. Ya no simplemente se culpa a la “ira de la naturaleza“, ni a las mareas rojas o a “enfermedades misteriosas”. Y aunque el Sr. Akamatsu no lo menciona de este modo, se podía leer –entre líneas- la palabra “codicia” en el documento…pero, aunque jamás hace mención de esta palabra, hace uso de una forma más suave y política, pero medio del uso de la expresión “en la búsqueda de la eficiencia económica”.

En este artículo, el Sr. Akamatsu afirma:

“Japón dominó la industria de perlas de cultivo durante muchos años, pero en los últimos tiempos esta situación cambió rápidamente. Aunque la rápida globalización de la industria del Perlicultivo puede considerarse como una de las razones, la causa principal es el deterioro de las granjas de perlas, causada por la aparición de mareas rojas perjudiciales y una mortalidad masiva de ostras Akoya, debido a una enfermedad infecciosa. Tales fenómenos no son exclusivos al Perlicultivo, sino también hay casos como la EEB, la herpes de carpa, la influenza aviar, etc. y este puede ser el precio que se debe de pagar por no tratar a los animales como seres vivos, en la búsqueda de la eficiencia económica, así como por cambiar incesantemente el medio natural para la expansión de la producción”.

 

Una granja de perlas en Japón

Una granja de perlas en Japón

 

Cuando el Perlicultivo comenzó en el siglo XX, la idea general era producir un sustituto de la perla natural, pero que mantendría los atributos principales de la perla: belleza y durabilidad. Inicialmente, las perlas se cultivaban por períodos largos (de 2-5 años), pero muchos en la industria observaron que las perlas con períodos más cortos de cultivo (1-2 años) se “veían bien”, pero posteriormente se dieron cuenta de que la mayoría de las personas no podía diferenciar entre “perlas instantáneas” (con períodos de cultivo cortos: de 4 a 8 meses) y aquellas perlas con un largo período de cultivo. Asi que se estandarizaron los períodos más cortos de crecimiento de la perla, para darle más beneficios al perlicultor. ¿Cómo se pueden aumentar los beneficios? Esto es algo que todo perlicultor sabe y entiende, pero permítanme explicarlo un poco para aquellos que no pertenezcan a esta industria: cada ostra en la granja te cuesta dinero, todos los días.

Para hacerle frente al aumento de los costos (principalmente en mano de obra, equipamiento y combustible) los perlicultores pueden utilizar algunas estrategias, tales como:

  1. Aumento en la densidad de cultivo: produces más ostras en el espacio que ya tienes.
  2. Reducir la fuerza laboral: sustitución de mano de obra con maquinaria y equipo.
  3. Reducir el período de perlicultivo: producir perlas en menos tiempo.

Hablemos sobre las implicaciones de cada una de estas estrategias.

 

Densidad de población

Esto significa cultivar más ostras en el mismo espacio, y esto puede parecer eficiente: si logras acomodar 10 libros en una caja donde anteriormente sólo entraban 7 libros -esto gracias a una forma más inteligente de organizar los libros- entonces hablamos de mayor eficiencia. Pero esto no es necesariamente igual con organismos vivos: los animales y las plantas van a prosperar en condiciones adecuadas, pero bajo un exceso de población se producirán organismos infelices y bajo condiciones de estrés.

Imagine usted que vive en una habitación de 10 x 10 metros y que todas sus necesidades básicas se cumplen en este espacio que tiene un inodoro, un lavabo, un librero, una mesita con dos sillas, una litera y un televisor. Ahora imagine que un día le llega un nuevo “huésped” y que tiene que cohabitar con usted: puede llegar a ser incómodo… pero soportable; pero ahora: introduzca en la habitación a otras 8 personas. Tendrá un total de 10 personas por metro cuadrado. La Vida rápidamente se convierte en una pesadilla para todos: no se puede comer cómodamente, no se puede ir al baño ni ver televisión ni alcanzar un libro, habrá falta de alimento, subirá el estrés y, finalmente, llegarán las enfermedades y la violencia. ¿Se le antoja esta situación?… ¿Cree que algo similar sería bueno para las ostras? Y aunque nuestros moluscos no tienen cerebro ni conciencia -por lo que jamás sufrirán daño psicológico alguno- sus cuerpos van a reaccionar negativamente al hacinamiento: tendrán menor crecimiento (“enanismo”), serán menos saludables y se enfermarán (y en última instancia, morirán) y sus perlas carecerán de belleza.

En realidad podemos decir cuando un animal no goza de una vida sana cuando vemos sus conchas y perlas: las ostras débiles y enfermas tendrán conchas opacas, sin colores intensos (algo que identifica a nuestras ostras “Concha Nácar” son los colores vivos e intensos) y sus perlas carecerán de lustre e iridiscencia. Pero el hacinamiento no es el único factor que afectará la salud de las ostras: el medio ambiente (la contaminación, el cambio climático y los huracanes), las enfermedades (causada por virus y parásitos), también lo hacen, pero estos factores no están bajo el control del perlicultor. Está en las manos del perlicultor el tener ostras perleras más saludables por medio de un cultivo a densidades adecuadas: como reza el refrán popular “ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre”.

Las enfermedades son un gran dolor de cabeza para los productores: las ostras enfermas pueden infectar rápidamente a las saludables bajo condiciones de hacinamiento, lo que las debilita –debido a la falta de alimento y oxígeno- y los parásitos oportunistas pueden fácilmente “saltar” de una ostra a muchas otras si la distancia es corta.

 

Actividades de cultivo de perlas en Guaymas

En nuestro caso tenemos nuestras ostras “Concha Nácar” en condiciones más que adecuadas dentro de la Bahía de Bacochibampo: utilizamos menos del 1% de toda el área de la bahía y no hay otras granjas de moluscos en los alrededores (la más cercana es una granja de ostión cerca de Bahía de Kino, a unos 180 Km de distancia). Así nos estamos asegurando que nuestra incipiente industria no siga el mismo camino de otros productores de perlas; pero para entender de mejor manera, veamos algunos ejemplos de lo que ha ocurrido en otros países productores perla:

 

Islas Cook: aquí citamos información sobre la mortalidad masiva en el perlicultivo, causada por el exceso de ostras en cultivo (puede leer –en Inglés- el artículo descargando el archivo PDF desde el enlace):

“En la laguna de Manihiki, un estresante potencial que puede haber estado relacionado con la aparición de mortalidad fue la alta carga poblacional. Antes del brote de la enfermedad, el número de ostras cultivadas en la laguna de Manihiki tuvo un récord histórico. En conclusión, nuestros datos indican que el brote de enfermedad sin precedentes en P. margaritifera [la “ostra de Labios Negros”] en la Laguna de Manihiki en noviembre del 2000 se asoció a una vibriosis causada por V. harveyi [una especie de virus] y otros vibrios oportunistas.”

 

Japón: Cuando dimos inicio a nuestra granja experimental de perla en 1994, escuchamos hablar de una “misteriosa enfermedad” que estaba matando a todas las ostras perlera “Akoya” de Japón y que nada podía hacerse para evitar este mortífero “brote viral”. Los productores japoneses jamás se responsabilizaron por las mortalidades y culparon a un “virus desconocido” de las mismas. Pueden leer un texto resumido y traducido al español (del artículo “NOVA: La Perla Perfecta”) en el párrafo siguiente:

“Expertos atribuyen las muertes de ostras perleras de 1994 a la ‘marea roja’, una explosión poblacional de organismos microscópicos, que producen una toxina que resulta mortal para las ostras. Incluso después de varios años de investigación científica, la causa específica de la enfermedad continúa siendo un misterio. La enfermedad se reconoce cuando el músculo abductor, que mantiene unidas a las dos terceras partes de la concha de la ostra, se torna de un color rojizo. En última instancia, ocho de cada diez ostras afectadas mueren a causa de la enfermedad, que hasta ahora sólo ha afectado a las ostras Akoya. Otros piensan que los propios perlicultores podrían ser los culpables. ‘Los japoneses siempre han tendido a colocar demasiadas ostras juntas’ escribió Andy Müller [revendedor de perlas japonesas, dueño de ‘Hinata Trading Co.’ y autor del libro ‘Perlas de Cultivo: Los Primeros 100 años’] en la revista Pearl World (diciembre de 1996- enero de 1997).”

 

Así, en ambos casos hemos visto que la tendencia a sobrepoblar a las ostras en sus jaulas o en sus bahías conduce a graves problemas en la producción de perlas. Entonces ¿Por qué hacerlo del todo? Hay muchas razones para ello, pero a final de cuentas son la misma: EL COSTO del equipo de cultivo (boyas y jaulas), de la planta laboral (sueldos y prestaciones), de pagar más “derechos” de uso de zona costera, los costos de trasladarse a una nueva área en una zona remota (y que tal vez carezca de muchos servicios necesarios), y que al final se traducen en el costo de producción de las perlas. Si las perlas mantienen un alto valor no es necesario cultivar miles de millones de perlas, pero la mayoría de los productores comenzaron a incrementar su producción de perlas y a reducir la calidad de las mismas y, de esta forma, la industria se metió un “disparo en el pie” y un terrible círculo vicioso dio inicio.

 

Costos laborales

Adrián Amarillas sosteniendo una jaula "zapatera" con ostras adultas (4 años de edad)

Muchas personas creen que reducir los salarios o la planta laboral de una empresa es una solución inteligente a los problemas económicos de un negocio, pero nosotros creemos que esto realmente es un gran error: Las empresas no son nada si no tienen empleados: las empresas están compuestas por personas y uno de los propósitos de cualquier negocio debiera ser el de ofertar empleos bien remunerados. Ganar dinero no es malo y DEBE de ser un objetivo muy importante en una empresa, pero no debería ser el único objetivo: hay un cierto orgullo entre los productores de perlas y la gente que te ayuda a alcanzar tus objetivos –esto es el producir gemas de calidad- se convierten en tus aliados de confianza.

Hablando de una granja de perlas: sin sus trabajadores una granja de perla se moriría. El Perlicultivo es una operación de trabajo intensivo, donde hay buzos, técnicos acuícolas, trabajadores, mecánicos, personal de vigilancia y muchas otras profesiones, todas ellas trabajando alrededor del mismo objetivo. Con dejar un cabo suelto,  tendrás una enorme cantidad de problemas sucesivos. Y los perlicultores suelen trabajar bajo limitaciones de tiempo muy específicas, tales como: la temporada de implante de perla, la temporada de cosecha, la temporada de colecta de semilla, etc. Esto significa que si no finalizas una actividad dentro de tu “ventana de oportunidad” es probable que ya no seas capaz para terminar del todo, y deberás pasar a la siguiente actividad antes de que esa ventana de tiempo se cierre y tampoco termines esa actividad; en última instancia, esto es algo altamente improductivo y absurdo.

Y algo que realmente quiero resaltar aquí es que el perlicultivo es una industria muy artesanal en México: se emplea muy poca maquinaria y mucho trabajo manual. Y queremos mantenerlo así por varias razones -que algunos pueden no aprobar-siendo la más importante la siguiente: tenemos muy pocos puestos de trabajo en México. Nuestra economía simplemente no funciona para generar empleos, y básicamente es impulsada por nuestras exportaciones (principalmente en materias primas tales como petróleo, productos agrícolas y metales) y nuestra fuerza laboral barata (que también se “exporta” a otros países) que es la materia prima de la industria maquiladora. Si nosotros adquiriéramos maquinaria que nos permita evitar contratar a más trabajadores, entonces seríamos parte del problema, y no parte de la solución…así que, aunque esto nos cuesta más y nos puede llegar a hacer menos eficientes, seguiremos en este sendero. Creemos que es lo apropiado.

 

Período de cultivo de la perla

Entre más tiempo la perla pasa dentro su “madre-perla”, esta se hace más grande y tendrá “más perla” (nácar)…pero esto también significa que deberá de continuar creciendo su perla por períodos más largos. Muchas fuentes afirman que el período de cultivo de perlas en Japón –en las décadas entre 1940 y 1960- tomaba entre 2 a 4 años para completar, así la perla Akoya terminaba con una muy buena capa de 0.95 mm de grosor de nácar (Ward, 1995). Este buen recubrimiento de nácar hace posible que la perla sea hermosa y resistente, características normales a toda gema.

 

Grosor de Nácar en Perlas Mexicanas

Pero muchos en la industria perlícola (originalmente de Japón) notaron que la mayoría de los consumidores no serían capaces de diferenciar entre una perla con un recubrimiento grueso de nácar y una con una capa delgada de nácar. Así, una pésima práctica inició en la industria y los períodos de cultivo de perla disminuyeron -en algunos casos- a menos de 6 meses (con una capa inferior a 0.2 mm. Fuente: Ward, 1995). ¿Esto le ahorra a los perlicultores mucho dinero en salarios y equipo de cultivo…pero, ¿realmente vale la pena?

 

Comparando el grosor de nácar en perlas japonesas de diferentes períodos de cultivo.

 

Este tema fue abordado hace algún tiempo por varias personas involucradas en la industria de la perla, pero una voz fuerte fue la del finado perlicultor y consultor Australiano C. Denis George, quien en 1971 afirmó:

“Los técnicos japoneses insisten que estas perlas de nácar adelgazadas no hacen ninguna diferencia en el aspecto de la perla, pero en mi opinión esto no viene al caso ya que existe una gran diferencia en los principios [éticos] y en su valor material en dólares pagados por el cliente en la creencia de que está adquiriendo una perla de gran valor… Como resultado, muchos [clientes] pierden su confianza en las perlas, se retiran de la industria o se van a la bancarrota; y muchas decenas de miles de mujeres en todo el mundo… sufrieron una gran decepción cuando su tesoro desapareció.” (Información publicada en “The Black Pearls: History & Development” 1971. Lapidary Journal).

Desde la perspectiva de un perlicultor, hay muchas situaciones que te hacen reconsiderar sobre la  perspectiva de mantener largos períodos de cultivo de la perla, tales como:

  1. El calentamiento global y los huracanes
  2. La contaminación ambiental
  3. Enfermedades
  4. La Edad de las ostras

Pero independientemente de estas situaciones, un perlicultor debe haber establecido un objetivo de espesor de nácar para las perlas de su granja, y apegarse al mismo tanto como le sea posible. Por ejemplo, nuestro períodos de cultivo de perla tiene una duración de entre 18 a 24 meses (contabilizando a partir de cuándo se opera a la ostra) y esto nos permite cosechar perlas con un excelente recubrimiento de nácar de 1.5 mm alrededor del núcleo, y aunque en muchas perlas este grosor excederá los 2.0 mm de nácar, en algunas otras será inferior al mínimo estándar aceptable de 0.8 mm. Realmente tienes que mantenerte bajo este período mínimo de tiempo de cultivo, porque simplemente no puedes aceptar nada por debajo de un espesor de 0.8 mm: si el grosor de la perla cae por debajo de esta cifra, esta deberá de realizar un viaje al gehena oceánico: las perlas se liberan a las aguas profundas del Mar de Cortés, donde micro-organismos especializados reciclarán sus materiales.

Comparemos esta información emitida por el Ministerio de Control de Calidad de la Perla Tahitiana para ser aplicado a las perlas negras de Tahití en el año 2001:

“…el requisito de espesor mínimo de nácar para todas las perlas Tahitianas a ser exportadas quedó en 0.6 mm y entró en vigor en Septiembre [del 2001]. La Asamblea votó para aumentar ese mínimo hasta 0.8 mm a partir de julio del 2002”. (“Tahitian Government to Improve Pearl Exports” por Victoria Gomelsky en “Precious Gemstone News” página 28 de la revista National Jeweler).

Lo anterior significa que muchos en la industria de la perla producen –o produjeron- perlas de cultivo con un espesor de nácar simplemente insuficiente, y esto afecta a aquellos productores que si están interesados en mantener un alto estándar de calidad en sus perlas, porque –a final de cuentas- para el cliente definitivo: todas las perlas son consideradas como “iguales”. Pero esto no es cierto.

 

Resumen Final

  • Las ostras perlíferas son especies importantes dentro de sus ecosistemas locales, pero es realmente importante que los productores no excedan la capacidad de carga del ecosistema evitando así un colapso ambiental, mortalidades masivas y asegurando la producción sustentable de perlas excepcionales.
  • Empleos Dignos: si todos pudiéramos hacer que nuestras empresas prosperen, una responsabilidad posterior debería ser la de ofrecer sueldos dignos y buenas condiciones de trabajo; claro que vamos a “perder dinero” pero ayudaremos a mejorar nuestra economía regional. Si todos hiciéramos nuestra parte en este punto, nuestra economía podría crecer por sí misma y no tendríamos que depender –como lo hacen nuestros “líderes”- en que tanto crece o deja de crecer la economía de los Estados Unidos.
  • Mantener una alta calidad: la buenas perlas son las primeras en venderse. Los buenos compradores de perlas están siempre buscando a la perla especial de su vida…la perla que les robará el aliento con su belleza. Las perlas de baja calidad solamente son buenas para producir baratijas o bisutería.

Quisiera finalizar a este tema con una mención –muy adecuada al tema que tratamos en esta ocasión- de las Sagradas Escrituras, la cita en Mateo 13: 45-46

45  También el reino de los cielos es semejante al comerciante, que busca buenas perlas; 46  que hallando una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.

Los clientes deben de buscar calidad en sus perlas porque una buena gema te da lo que esperas: valor y belleza a largo plazo. Los productores necesitamos producir esas perlas preciosas para satisfacer al cliente, ya que siempre van a existir personas que exijan y demanden productos de calidad…a pesar de que la mayoría se oriente al bajo costo. No todo mundo vive bajo el esquema de “adquirir lo desechable” y sabe que una inversión en joyería (¿ya vieron los aumentos en el valor del oro y la plata?) puede ser una inversión adecuada (como lo llegó a ser antes).

¿Qué opinas al respecto? ¿Crees que el respeto al medio ambiente es una verdadera necesidad para el cultivo de perlas? o ¿producir calidad será una mera inconveniencia para el granjero? ¡Házmelo saber con tus comentarios!

En nuestro próximo post detallaré algunas de las razones para no cultivar perlas por períodos más largos de tiempo y algunas de las maneras en cómo una granja de cultivo perlas puede afectar el medio ambiente…tanto de manera positiva como de manera negativa.

¡Hasta la próxima!

 

Cada nuevo día nos ofrece una increíble oportunidad para observar la belleza y la perfección de la Naturaleza. Al observar las conchas de moluscos y ver sus increíbles patrones y texturas, o cuando observas a una pequeña escalopa nadando con gracilidad o al ver a decenas de pelícanos zambulléndose al mismo tiempo en el mar… bueno, ante cosas tan sencillas -pero bellas- resulta de lo más comprensible. Pero, a veces llegas a tener esa misma oportunidad al examinar la mercancía de un vendedor local del centro de Guaymas: y eso fue lo que me sucedió hoy.

Artesanía con Calamabes.

Procedencia: El origen de estas “perlas”

Bueno, si estas “perlas” proceden de calamar, la fuente más obvia tenía que ser el “Calamar Diablo”, como algunos pescadores los llaman, pero también es conocido como el “calamar de Humboldt“, o Dosidicus gigas. Aquí en Guaymas estamos muy familiarizados con estos deliciosos mariscos, porque en existe una importante pesquería de estos moluscos y porque hemos sido capaces de capturarlos en las proximidades de nuestra granja de perlas… claro que sin mucho esfuerzo: sólo hay que tener mucho cuidado de que su poderoso “pico” y los anillos de sus ventosas no destrocen tus carnes.

Una capa de proteína de la lente del calamar gigante: asemeja un lente de contacto.

Bueno… los calamares no tienen “cáscara” ni concha y ni siquiera secretan algún tipo de sustancia nacarada. Las partes más duras de su cuerpo son el “pico” (se parece a un pico de perico) en la boca del animal y la “pluma”, una estructura transparente en forma de pluma de ave, que le ofrece al manto del calamar un punto de unión sólida para algunos músculos (haz clic en este enlace si deseas ver un video con información sobre la Anatomía del calamar). Y de las tantísimas veces que he comido calamar ¿por qué jamás me he llegado a encontrar algo parecido a una “perla” en uno? Entonces ¿de dónde salieron estas “perlas de calamar”? Al interrogar a Don Sansón, este me mostró un par de “perlas crudas” y me comentó que es así como las encuentran dentro de los ojos de los calamares. Estas aún conservaban una corteza seca alrededor y una vez que se retira se puede observar ver el dorado de la “perla”. Supongo que a mí nunca se me ocurrió cortar y abrir el ojo de un calamar, ni para ponerle un poco de jugo de limón y salsa picante… y es por eso que nunca me encontré una de estas “gemas” antes. Lo normal es que los ojos son tirados… ¿no? ¿Alguien quiere un taquito de ojo?

Así que, ahora sabemos de dónde vienen estos objetos… pero ¿qué son? Buscando en mis viejos libros de texto me pareció que la única posibilidad sería el que se tratara de un “lente” (descrito por algunos como: “un objeto duro, parecido a una bolita de mármol”). Y realmente es un objeto de increíble perfección. Su forma es la de un hemisferio, como la de una perla Mabe de gran altura (12 mm) y con un diámetro perfectamente redondo (14.6 mm). La cúpula de esta lente muestra un poco de iridiscencia, a pesar de que se ha roto debido a la deshidratación. Una capa de la proteína se “descascaró” de la perla y tiene un espesor similar al de un lente de contacto. Su peso es menor al de una perla, ya que básicamente se trata de una proteína; pesa apenas 1.3 gramos, cuando una Mabe de tamaño similar pesa unos de 2.2 gramos. Era imperante que darle un nombre a esta… “lente”, es un nombre demasiado impersonal para un objeto increíble, así que le tuve que dar un nuevo nombre: “CalaMabe” (unión de las palabras “Calamar” y “Mabe”).

Izq. a Der.: Una "Calamabe" y una "Mabe" Mexicana.

La belleza está en el Ojo del Observador

Pero la parte hermosa de estas piezas no está en la “cúpula” (como sucede con las perlas Mabe) sino en la parte plana, la parte inferior de la “CalaMabe”; y esta es la parte que los joyeros utilizan para fijar la Mabe a una pieza de joyería. Y sería un desperdicio montar una “calamabe” con su lado plano ¿Por qué? Debido a que es en esta parte donde se puede apreciar el “Ojo”. Lo que yo llamo el “Ojo” es un efecto óptico extraño o desconcertante: asemeja un ojo que te observa y que te sigue la mirada, y al mover lentamente la pieza se puede apreciar como un “ojo flotante con un halo de luz” (me recuerda en cierta forma al “Ojo de Sauron” de la película de el “Señor de los Anillos”, quitando la “Torre Negra”, las llamas alrededor del ojo y la siniestra voz del “Señor Obscuro”)… algo verdaderamente fascinante. Hasta creo que podría, no sé…convertirse en algo Preciossso para mí…

De izquierda a derecha: la parte plana (trasera) de una Calamabe y una Media-Perla Mexicana.

 

No he podido capturar fielmente este efecto óptico con mi cámara de vídeo, por no disponer de un buen lente, pero si deseas revisar el video aquí los tienes, junto con una suerte de entrevista a Don Sansón Galindo:

 

 

En resumen

Si quieres comprar una de estas “Calamabes” no pagues más de $100 pesos. No son piedras preciosas, ni siquiera son piedras semi-preciosas: son piezas 100% orgánicas, hechas de proteína por lo que se queman, se deshidratan, se resquebrajan y descarapelan… pero si son piezas interesantes y si fuesen recubiertas con una capa de plástico protector, podrían verse muy bien en aretes o dijes; pero, no recomendaría su uso en anillos porque no podrían soportar los golpes que estas piezas suelen recibir. Si quieres una pieza para tu colección personal: ¡adelante caminante! y ama a estas “calamabes” por lo que son: una asombrosa pieza de Ingeniería natural y hecha con una perfección absoluta.

Espero sus comentarios y si les gustó esta entrada y se les ocurre algo interesante para publicar: ¡Hagánmelo saber!

¿El "Ojo de Sauron"? ¡No! Una Calamabe que te mira fijamente.

 

 

 

Thomas Hainschwang:

Un reconocido gemólogo de Liechtenstein, fundador del laboratorio GEMLAB. Thomas vino a hablar de sus recientes descubrimientos sobre un elaborado fraude que se está cometiendo en la industria de la perla de cultivo. Esta es la historia –resumida- de los hechos:

En el año 2009 comienzan a aparecer una gran cantidad de enormes y redondas “perlas naturales” provenientes del Indo Pacífico (entre Indonesia y Filipinas). Como esto –la aparición de grandes cantidades de perlas naturales- no es algo común, algunos compradores enviaron sus perlas a analizar en los principales laboratorios gemológicos del mundo, y algunas perlas llegaron al laboratorio de Thomas.

Inmediatamente se dio cuenta que las perlas naturales tenían una enorme similitud con las perlas de cultivo (tamaño, formas y colores) y que eran muy parecidas entre sí…otro detalle revelador. Total que las analizaron con rayos X (un método muy socorrido para saber si una perla es natural y de cultivo) y efectivamente las perlas parecían tener la estructura de una perla natural…pero había algo que no le gustaba: unas pequeños huequitos entre una capa de nácar y el centro de la perla –algo muy común entre las perlas de cultivo- asi que decidió pedir permiso al dueño de las perlas para partir una perla y examinar el interior.

Lo que encontró lo dejó pasmado: algún granjero utilizó perlas naturales de “callo de hacha” (habría que mencionar que las perlas utilizadas eran de pésima calidad o incluso rotas) como núcleo para producir “perlas naturales”. Asi, ante un análisis no detallado las perlas pasarían a ser consideradas como naturales, con un valor por mucho superior al de las perlas de cultivo. Esto se conoce como FRAUDE. Quienquiera que diga que tiene perlas naturales debe de tener un certificado emitido por algún laboratorio de renombre (GIA, AGTA, SSEF, GEMLAB) y el defraudador sabía que con esta técnica podía engañar a muchos…pero no a todos.

Thomas recomienda no adquirir perlas naturales de ostras del género Pinctada en estos tiempos, para evitar al máximo el riesgo de ser engañado. Para leer toda la información, puedes descargar este archivo PDF (en inglés).

Kenneth Scarratt:

Director del laboratorio gemológico del Gemmological Institute of America (GIA) en Tailandia, nos ofreció un extenso repertorio sobre los métodos de tratamientos en perlas: básicamente sobre los métodos que han sido utilizados desde hace más de un siglo -asi como los más recientes- para “embellecer” a las perlas de cultivo que carecen de algún atributo deseable (como la belleza) y que se vuelvan “comerciales”, el “arte” de convertir a la basura en algo deseable.

 Y aunque no fue nada nuevo para nosotros conocer de todo esto, no deja de ser interesante el conocer detalles íntimos sobre las técnicas utilizadas para “mejorar” a las perlas. A nuestro parecer esto no es más que un refinado tipo de fraude, pero digamos que es un fraude aceptado en la industria…como todos lo hacen –bueno, nosotros no lo hacemos- entonces es algo válido y no está mal.

 Pero bueno, van los detalles:

  •  Todas las perlas que se producen en el mundo son procesadas de una u otra forma…aunque asumo que no estaba pensando en nuestras “Perlas del Mar de Cortez”, que no son procesadas. En este apartado mencionó más de 10 tipos de procesos industriales para mejorar la apariencia de las perlas.
  • Una cosa que nos llamó la atención a más de uno (incluyendo a Antoinette Matlins) es que la mayoría de los gemólogos no considera que el pulido de la perla es un tipo de proceso…cosa con lo cual difiero. ¿No sería acaso como distinguir entre un trozo de carne cruda y otro trozo de carne cocida? Para algunos esto es una cosa seria.
  • Menciona que el 99.99% de las perlas “Akoya” –que se producen en la ostra Pinctada imbricata (=fucata) en países como Japón, China, Vietnam e India- son BLANQUEADAS con agua clorada y rayos ultravioleta (UV)…y aunque no mencionó a las perlas de agua dulce, yo asumo que es un porcentaje muy similar.
  • Relevante: Kenneth hizo notar que las variedades de coloración en las perlas es algo muy normal en ellas…hasta que se les procesa para lograr UNIFORMIDAD de color.
  • Sobre las “Perlas Negras” teñidas: inicialmente se les pintaba por medio de Nitrato de Plata  y se obtenía una coloración negra-café que era fácil de determinar (por medio de una prueba de detección de plata), pero por el costo del metal y por ser más sencillo hoy se utiliza la IRRADIACIÓN o utilización de Rayos Gamma, para quemar la conquiolina de la perla y que esta se torne negra. Esto se detecta porque el núcleo de la perla también se quema y se torna negro. Es el método favorito de los productores de perlas de agua dulce (¿han leído sobre las “auténticas y genuinas perlas negras” que hay a la venta en “Mercado Libre” de México? Hay demasiadas perlas “quemadas” a la venta allí).
  • Un tratamiento interesante: el “coating” o “recubrimiento”, que al parecer es muy socorrido entre productores de perlas chinas y tahitianas. Se aplica una fina capa de óxido de aluminio (a veces de titanio) para hacer que las perlas mejoren de apariencia, pero este tratamiento no dura mucho y se identifica con rayos UV.
  • Otro dato interesante para quienes saben poco de Perlas Mabé o Medias-perlas: el color de la perla se puede “inducir” utilizando resina epóxica colorida…así, junto con una capa delgada de nácar, la perla Mabe puede aparentar tener el color deseado: azul, rosa, verde, etc…mencionó a las perlas de abulón de Nueva Zelandia como un ejemplo clásico.

Por último, habló de un fenómeno que el calificó como “admirable”: la fluorescencia especial de las “Perlas del Mar de Cortez”, ya que al ser producidas por la ostra Pteria sterna, son capaces de tener una fluorescencia que varía del rosa pálido al rojo sangre bajo un haz de luz Ultravioleta (UV de alta longitud). Este fenómeno está bien documentado y lo tenemos disponible en video:

 

Al término de las ponencias hubo que regresar al área de exhibición y ventas…pero este relato aún continúa…

Y pareciera broma, pero apenas pasando un mes de la entrevista que tuvimos en Televisa, ahora tuvimos la fortuna de recibir en Guaymas, Sonora, a Agustín Rodríguez de TV Azteca, quien realizó una entrevista a José Manuel Nava y Enrique Arizmendi, socios de Perlas del Mar de Cortez.

La entrevista tiene una duración cercana a los 3 minutos, pero estuvieron con nosotros varias horas, realizando preguntas, haciendo tomas de la granja y de la joyería. Como nota curiosa: las tomas submarinas se realizaron con mi cámara digital Flip, que cuenta con una carcasa que facilita su uso para estas tomas. Y el equipo de TV Azteca estaba bastante impresionado por lo fácil de su uso y la calidad de las tomas. Como el mismísimo Agustín Rodríguez me dice en su correo: “las tomas sub-acuaticas quedaron sensacionales”.
Pero ahora, quiero presentarles la entrevista, que fue transmitida por vez primera la noche del 28 de Febrero del 2011 en el noticiero de “Hechos” con Javier Alatorre. Utiliza el siguiente acceso para ir a la página donde podrás ver el video:

Perlas del Mar de Cortez en TV Azteca

Agradecemos a TV Azteca, a Agustín y su equipo de trabajo por su interés y por su visita.

ACTUALIZACIÓN: Debido a que no sabemos si -eventualmente- el video será removido del portal de TV Azteca, acabo de finalizar un video con la entrevista…pero, para no socavar derechos de autor lo que hice fue poner la entrevista como video-dentro-del-video (Picture-in-Picture o PiP) e incluyendo videos que fueron tomados con mi cámara. Asi que si no desean ir más lejos que este Blog…aquí tienen mi versión del reportaje (disculpen el audio…no salió de muy buena calidad).

Ahora, el momento de una pequeña encuesta…por favor dame un minuto de tiempo y de antemano: ¡Gracias!

¿Has visto algún programa o reportaje sobre las “Perlas del Mar de Cortez”? ¿En dónde?