El día de hoy me tocó revisar el nuevo libro de la CIBJO sobre perlas (conocido como el “Blue Book” o “Libro Azul”). Para quienes no conozcan este “famoso” libro ni sepan de que trata, se los voy a presentar de una forma sencilla: la CIBJO es la “Comisión Internacional de Bisutería, Joyería y Orfebrería” y son quienes dan los lineamientos sobre como referirse a cuando uno vende o comercializa un producto que esté bajo ese abanico de posibilidades. Dicho de otra forma, un joyero podría utilizar los libros de CIBJO para vender sus productos de la manera más honesta posible, sin realizar una estafa al cliente final. También puede ser utilizado por el mismo cliente para exigir una mayor información sobre el producto de su interés. Desgraciadamente, es de lo más común que tanto cliente como vendedor desconozcan de esta valiosa fuente de información, o lo que es peor: que el joyero/vendedor aproveche el desconocimiento del cliente para lograr una venta fraudulenta.
La venta fraudulenta de gemas de todo tipo -diamantes, rubíes, esmeraldas y perlas- es de lo más común en países como el nuestro, y esto es en parte debido al escaso conocimiento que tiene la población general sobre las características y atributos de las gemas que se busca adquirir. A esto añadimos el factor codicia de muchos y/o su total desconocimiento y/o el hecho de que también ellos fueron timados y asi tenemos un gran pozo de malestar y desconfianza. No han sido una, ni dos… sino decenas de veces que nos ha tocado presenciar algún tipo engaño y fraude en joyería, y para nosotros -que producimos perlas de cultivo- es más sensible aquellos casos que involucran perlas.
Por esta razón y para celebrar la publicación del CIBJO-Blue Book: Pearls (esta liga te permite descargar el archivo PDF directamente desde CIBJO, en idioma inglés por el momento) vamos a comentar sobre los varios “mitos” que permiten el engaño y fraude en la compra o adquisición de joyería de “perlas”. Esperamos que esta nueva serie sea de su agrado o desagrado (habrá quienes terminen con una terrible sensación tras la lectura de esta serie de artículos), pero en el mejor de los casos esperamos que esto les ayude a evitar un terrible error o simplemente que les evite ser timados y engañados. Asi pues, comencemos con esta serie de “Mitos”…
Mito #1: Las “Perlas de Mallorca” o “Perlas Majoricas”
Probablemente este sea el mito o fraude más común de los que nos ha tocado conocer. ¿Cuántas veces no hemos tenido la visita de alguna Señora orgullosa de su gran y fino collar de “Perlas de Mallorca”? Incontables veces. ¿Cuántas veces nos han contado como fué que estando en Mallorca, España, visitaron la “granja de perlas” y pudieron ver como las ostras eran despojadas de sus bellas “perlas”? Otro tanto de veces… y ¿cuántas veces hemos tenido que repetirles que las “perlas de Mallorca” son FALSAS o perlas de imitación o dicho de forma romántica y afrancesada: Faux Perles? Demasiadas. De hecho mi frase favorita es: “LO ÚNICO QUE LAS PERLAS DE MALLORCA TIENEN DE PERLA ES EXACTAMENTE EL NOMBRE DE PERLA” (McLaurin dixit).
Pero si quieren no me hagan caso. Simplemente vayan a la página #6 en el inciso 4.4.4 titulado “Imitation or Simulated” (Imitaciones o Simulación de Perlas). Claramente se menciona que los nombres comerciales -como el caso de “Perlas de Majorica”- no podrán ser utilizados para engañar y se deberá de describirles de la siguiente forma: “Perlas Imitación de Majorica” y que claramente las identifique como perlas falsas. Por lo pronto, aqui tenemos que una autoridad internacional del gremio joyero nos confirma que tan famosas “perlas” son simplemente… imitaciones. Y esto en si no es ningún problema en sí, a menos de que le digan/afirmen que si son perlas naturales o de cultivo y entonces le están defraudando.
¿Cuál sería el problema entonces? Que en la mayoría de los casos las dependientes de mostrador -en tiendas departamentales tales como “Sanborn’s” y “Liverpool” por mencionar un par- simplemente no tienen la más remota idea de lo que venden y han sido entrenados para repetir, al mejor estilo del perico o “merolico” lo que les han dicho que deben de decir. Pero esto no exime del fraude… y no importa si el collar o brazalete o aretes vienen con un certificado de autenticidad: una revisión del mismo le informará que no son perlas auténticas, pero utilizará verborrea tal como “se trata de perlas semi-cultivadas” o que “utilizan materiales originales del mar”. Esto lo veremos a más detalle en las próximas semanas.
Y ahora continuaremos con el viaje que dimos inicio el mes pasado, y comenzaremos a desglosar por partes lo que encontramos en la Isla Espíritu Santo, Baja California Sur. Para dar comienzo… tenemos un video (de hecho, en dos partes) sobre nuestra visita a este hermoso sitio histórico:
El Desembarco.
Lo realizamos justo en lo que podría ser considerada una playa rocosa pero no de características de arrecife rocoso, sino de piedra suelta y redondeada, de gran tamaño y que en conjunto dificultan mucho el caminar sobre ellas. Para quienes han visitado las playas de Guaymas, Sonora, tales como “piedras pintas” y “Punta Colorado” o “Las Saladitas” saben a lo que me refiero: las piedras se mueven bajo tus pies, se deslizan, y pueden ocasionar que caigas. La lancha se detuvo justo donde antes existieron rampas de concreto, con el fin de deslizar las lanchas y las artes de colecta y cultivo.
Y aunque las rampas ya no se encuentran en su sitio, es interesante hacer notar que utilizando Google Earth se pueden observar “marcas” en el agua, donde muy probablemente estuvieron estas áreas de acceso. Probablemente porque Vivés se aseguró del exitoso desembarco de agua y provisiones (alimentar a los entre 800 y 1,200 trabajadores no era poca cosa), asi como el atraco de los botes que transportarían a personas y bienes (cajas con concha de madreperla). La ausencia de rocas en la zona arenosa y una marcada línea perpendicular a la costa nos habla de la mano del hombre.
Lo que también resulta interesante es que a casi 100 años (en el 2014 se cumplirá un Siglo de la destrucción de la granja) de su último uso comercial, las marcas de la actividad humana no han sido eliminadas por la acción de la naturaleza.
Área de Almacenes
Caminando hacia nuestra derecha (al oeste de nuestro sitio de desembarco), a unos 100 metros de distancia de la línea costera tenemos un área severamente impactada, con escasa vegetación: uno que otro arbusto de “Chivato” (Calliandra sp.), una que otra “Choya” espinosa (Opuntia sp.), esto a diferencia de la vegetación imperante en la zona desértica circundante, que es típica al desierto Sonorense, con la presencia de grandes cactáceas -especialmente Pithayas y Biznagas- y arbustos chaparros y espinosos. Esta área debió de haber sido desmontada y compactada para ser utilizada como área de almacenes.
En su mayoría estos almacenes debieron de haber sido construidos con madera comercial (de la que encontramos restos en estado lamentable de deterioro), los techos debieron de haber sido elaborados con palmera y lámina de madera. ¿Pero qué almacenaban? Me imagino que algunos eran necesarios para mantener alimentos y agua, guarecidos del arrasador sol, pero otros tantos para implementos de uso diario como cuchillos, alicatas, pinzas, malla de gallinero, martillos y clavos, cadenas y cuerdas, hachas y machetes. Otros debieron de haber sido destinados al almacenaje de cajas con concha seleccionada de Madreperla (Pinctada mazatlanica). Según información de primera mano, había cuatro clases de nácar (concha) que se producían en esta granja:
- Calidad “Extra” con conchas grandes (más de 15 cm de diámetro), de forma uniforme y sin mancha ni picadura, con un precio de hasta Mil USD por tonelada métrica (precios de 1910).
- Calidad “Primera”: conchas de entre 9 y 14 cm y sin mancha ni picaduras. Valor de $400 USD/tonelada.
- Calidad “Segunda”: constituída por concha chica (entre 7 y 9 cm) y limpia, pero además con concha de tamaños mayores (9-15 cm) pero con lacras o defectos. Su valor alcanzaba los $200 USD/tonelada.
- Calidad “Tercera”: Constituída por conchas rotas o quebrada, y/o con defectos de consideración como manchas y picaduras en al menos el 50% de su superficie. Raramente alcanzaron un valor de $100/USD por tonelada.
Encontramos evidencia de bastantes conchas de Madreperla en toda esta área, algunas veces en montículos. Sin embargo, la mayoría de estas conchas habían sufrido bastante daño por causa de la exposición a los medios. La concha nácar tuvo un importante valor económico antes de la aparición del plástico, ya que era muy utilizado en la elaboración y manufactura de botones, incrustaciones, cachas de pistola, joyeros, empuñaduras de navajas y usos en joyería. Muchos lugares del mundo tuvieron una floreciente industria con el nácar de sus especies autóctonas, tal como: Broome en Australia, Muscatine, Iowa, en Estados Unidos de América, y -por supuesto- La Paz, Baja California Sur, en México.
De hecho, el principal ingreso económico para este empresa fué la producción de concha nácar, y las perlas debieron de haber sido un sub-producto importante… un regalo de Dios, ya que en ese tiempo solamente existían las perlas naturales (las de cultivo estaban apenas en proceso de investigación en Australia y Japón). Algunas fuentes mencionan que la cantidad de concha de nácar que se exportó del Golfo de California en el período entre 1580 y 1857 fué de 95 mil toneladas, el equivalente a 277 toneladas anuales (todo producto de la pesca), que si fuese calidad “tercera” hubiese representado cerca de $28 mil dólares de 1910…una cantidad nada despreciable sobretodo si la pasamos a su valor presente (con la ayuda de http://www.measuringworth.com):
| $652,000.00 | using the Consumer Price Index | |
| $491,000.00 | using the GDP deflator | |
| $2,790,000.00 | using the unskilled wage | |
| $4,180,000.00 | using the Production Worker Compensation | |
| $3,590,000.00 | using the nominal GDP per capita | |
| $11,900,000.00 | using the relative share of GDP |
Hagamos algo de matemáticas: la granja de perlas (CCCyP) del Dr. Gastón Vivés se dice tenía entre 8 y 10 millones de ostras en cultivo. Se dice que la cosecha de ostras anual consistía en unos 5 millones de organismos. Si una valva de tamaño de 12 cm de diámetro pesa unos 10 gramos y cada ostra tiene 2 valvas hablamos de 20 gramos por ostra, asi que extrapolamos y obtenemos 200 kilos por mil ostras, asi que 1 millón de ostras representarían 200,000 kilos y serían 1 millón de kilos o Mil toneladas anuales. Obviamente aqui hacemos un cálculo no representativo, pero no sabemos cuanto se obtenía de cada calidad de concha, ni el tamaño de las conchas ni otra información importante, pero a donde voy es a esto: una granja de perlas como esta podía proporcionar TODA la producción de concha de nácar extraída por pesca e incluso más. Incluso si reducimos la cosecha a la mitad (2.5 millones de ostras) tenemos una producción del doble de la de la pesca.
Las granjas de cultivo de ostras si pueden tener un impacto positivo sobre el medio ambiente y tener un buen impacto económico en una región.
Creo que a través de los años hemos podido contar con más personas que nos ayudan a salir adelante, que con detractores y quienes desean que desaparezcamos del mapa. Este no es el momento -aunque si es el lugar- para realmente hacer públicos nuestros agradecimientos ya que esta nota es para informar sobre un reciente acontecimiento, que para nosotros ha resultado de gran significancia: la presencia de las Perlas del Mar de Cortez en el reciente libro del Gemólogo Hubert Bari y David Lam: “Pearls”. Y es a Hubert Bari -en este momento- a quien deseamos externarle nuestro profundo agradecimiento por su apoyo para que Enrique Arizmendi visitara Doha, Qatar, estos últimos días del mes de Enero a participar en la inauguración de la exhibición de perlas (de la cuál Monsieur Bari es el Curador) y lograr que las perlas mexicanas tengan un lugar privilegiado entre las otras variedades de perlas del mundo.
Nuestras perlas tienen un sitio especial dentro del Museo de Arte Islámico de Doha, donde los visitantes podrán observar:
- 5 perlas Mabe (medias-perlas) de calidad “AA”
- 5 perlas naturales
- 10 Perlas de Cultivo (calidad Gema) y
- 1 anillo de TriGem Designs (en oro de 18K con diamantes Fair Trade Gems) con una hermosa Perla del Mar de Cortez azul cielo.
Esperemos que esta exhibición museográfica coseche el éxito que merece y que posteriormente logre tener una gira mundial. Enrique nos tendrá más detalles al respecto en un futuro Blog.
Junto a la inauguración del evento, Hubert Bari y David Lam realizaron la presentación de su libro “Pearls”, el cuál está llamado a ser el más serio contendiente para el título de “Mejor Libro sobre Perlas” de este siglo, título que actualmente detenta la gran obra de Elisabeth Strack “Perlen”. La calidad de impresión, la calidad del libro es total: fotos, imágenes, detalles. Realmente una obra recomendable para cualquiera que aprecie a la Gema más apreciada y más antigua de la Humanidad.
Este libro incluye un capítulo especial llamado “Gentlemen Farmers” sobre la historia de varios famosos emporios perlíferos tales como: “Mikimoto Pearls” de Japón, “Jewelmer” de Filipinas, “Atlas South Sea Pearl” de Indonesia, “Robert Wan Pearls” de Tahití y “Perlas del Mar de Cortez” de México. También dedica especial atención en mencionar que nuestra granja produce perlas de cultivo utilizando a la “Concha Nácar” o Pteria sterna y que es la única granja del mundo que realiza producción de perlas con este género de ostras perlíferas.
Un agradecimiento especial en este momento también para nuestros amigos Paco de la Rosa de Cancún y Alberto Tirado de Guaymas, por las fotos que engalanan este hermoso libro. ¡Enhorabuena!
Y en una nueva entrega para este recién estrenado año 2010 tenemos un nuevo relato para esta serie que ha resultado bastante exitosa. Continuamos pues con avances sobre el relato de la perla de la Virgen de la Soledad…
Este pasado día 18 de Diciembre del año 2010 -día consagrado a la Virgen de la Soledad de Oaxaca- nuevamente se dió un inusual acontecimiento: apareció otra perla natural de buen tamaño (8.5 x 8.7 mm, peso de 0.9 gramos). Tenemos un video donde se muestra la extracción de esta perla que se encontró dentro de una de nuestras ostras cultivadas (una “concha nácar” o Pteria sterna).
Aqui podrás ver el video de la cosecha de esta inusual perla negra…
Además, nos han llegado las primeras imágenes de la nueva perla de la Virgen, ya montada, y que nos fueron enviadas por nuestros amigos de Oaxaca.
Por lo pronto, este año tiene cara de que va a ser más divertido…
Y seguimos recorriendo el tiempo y escudriñando en nuestros recuerdos para brindarles una experiencia emocional que los ponga “a tono” o “en sintonía” con lo que realmente significa ser un “Perlicultor” en México: una experiencia realmente alejada del “glamour” con el que suele asociarse a las perlas. Asi que -de nuevo- pasamos a otro huracán que se encuentra tallado en nuestra memoria colectiva y que marca un hito en la historia de la perlicultura en México: el Huracán “Marty”.
En Septiembre del año 2003, la depresión tropical “Marty” se forma frente a las costas del Pacífico Mexicano y al aproximarse a las costas de Baja California Sur toma fuerza y alcanza una categoría de huracán 2…no precisamente el huracán más poderoso pero, ya finalizado el evento fué considerado el huracán más mortífero del 2003 ya que causó la muerte de más de 12 personas, además de incontables destrozos.
Nuevamente, es importante mencionar que los daños sufridos en la granja de perlas fueron del orden económico y biológico (las ostras), pero no hubo pérdidas humanas que lamentar. Sin embargo, este ha sido el único huracán que ha estado a punto de aniquilarnos, ya que causó la destrucción de cerca del 80% de la granja de perlas.

Muelle - Antes de Marty
En esta ocasión los efectos de “Marty” (que tras golpear dos veces a la península de Baja California) venian “aminorados” ya que entró en categoría de “tormenta tropical” al Golfo de California, y con un comportamiento errático siguió el contorno de Baja California hasta llegar a Puerto Peñasco, Sonora, donde acabó su existencia el 26 de Septiembre. Sin embargo, causó enormes marejadas y sus vientos y lluvias fuertes causaron daños en ciudades Sonorenses como Navojoa, Guaymas y Puerto Peñasco, asi como en toda la Baja California: La Paz, Mulegé, Loreto y San Felipe.
Tradicionalmente hemos tenido buen resguardo de otros huracanes ya que la Bahía de Bacochibampo nos ofrece excelente protección con sus cerros y la abertura de la bahía misma apunta ligeramente al norte, de forma que los vientos del Sur (que es la orientación de la que proceden la mayoría de estos fenómenos) raramente entran o llegan debilitados. Pero la trayectoria de “Marty” lo llevó al norte y el golpeteo que realizaba sobre la “Sierra de la Giganta” probablemente forzó a los vientos y olas hacia Sonora. De tal forma que el día 23 de Septiembre, vientos fortísimos y olas de hasta 10 metros de altura penetraron en Bacochibampo. La destrucción de la granja de “Perlas del Mar de Cortez” fué casi total, el muelle del Tec de Monterrey (Campus Guaymas) quedó destrozado, nuestra hermosa “palapa” desapareció bajo las aguas, la lancha del instituto hundida frente al muelle y nuestras ostras quedaron regadas -algunas dentro de sus redes- en el fondo de la bahía. La parcela de cultivo: quedó como un hilacho, un manojo de cuerdas…una verdadera desgracia.

El Muelle tras la visita de "Marty"
El Rescate
Las labores de rescate de la parcela y las ostras se vieron dificultadas ya que no se disponía de instalaciones de apoyo funcionales, a que las lanchas y motores resultaron dañadas y que era demasiado el trabajo por realizar. Mis compañeros Manuel y Enrique, asi como nuestros trabajadores, dieron todo de si para rescatar a las ostras que -en el fondo- eran ya presa de los caracoles y del sofocamiento.
Pero incluso de estos eventos puede salir algo positivo. A raíz de este evento el Tec de Monterrey decide que ha llegado el momento de desincorporar la operación de la granja y da inicio el proceso de venta de la misma, cosa que se formaliza en Mayo del 2004 y lo que permite que pasemos a ser dueños de nuestra granja, la cual resurge de sus cenizas (no sin cicatrices) para seguir bregando en estos mares turbulentos.

La granja de perlas hoy...
Desgraciadamente y a diferencia de la nota previa, los huracanes nos han causado más problemas que beneficios. Asi que aquí haré un recuento de los daños causados por estos fenómenos naturales sobre nuestra granja y joyerías (puntos de venta). ¿Joyerías? Si solamente tienen la de Guaymas ¿no? Asi es, solamente tenemos la de Guaymas pero no siempre fué así.
Sin más preámbulo, comenzamos con los daños por huracán, del más reciente al más antiguo.
Huracán “Jimena” – 2009
A pesar de que este huracán tuvo una fuerza destructiva mayor que la de cualquier otro, esta capacidad destructiva residió principalmente en la enorme cantidad de agua de lluvia que tuvimos: 711 mm en 36 horas continuas de lluvia. Básicamente, tuvimos arroyos y cascadas en pleno desierto sonorense y los daños materiales a las ciudades de Guaymas y Empalme, asi como a los poblados de San Carlos y San José de Guaymas, fueron tremendos: la infraestructura hidraúlica, carreteras, caminos y calles fueron destrozados, miles de personas perdieron sus hogares o sus bienes. Fué terrible. Pero, en nuestra granja los daños fueron mínimos ya que el mayor daño es usualmente causado por el oleaje y el viento, no el agua.
Datos interesantes sobre los daños que vimos en el mar: el fondo del mar -por lo menos en Bahía Bacochibampo- se transformó en un fondo lodoso. Si, no arena ni roca marina: lodo rojizo 100% de origen terrígeno. Esto -por supuesto- altera la química del agua y muy importantemente la turbidez de la misma. La visibilidad dentro de la bahía fué -por dos semanas- de menos de 1 metro.
Hace unos años, en el 2002, las granjas de perlas de la región de Hainan, China, sufrieron grandes mortalidades de ostras perlíferas (Pinctada imbricata) debido a que un tifón provocó grandes lluvias que desbordaron un río y cuyas aguas afectaron la salinidad y turbidez de la bahía donde se encontraban diversas granjas con millones de ostras. Aquí el problema de los chinos fué:
- Establecieron sus granjas en el delta de un río
- en una zona muy somera (1-2 metros)
Por ser una zona somera, el agua dulce rápidamente alteró la salinidad del agua de la bahía y las ostras perlíferas no son organismos estuarinos, como lo serían los ostiones, sino que son 100% marinos. En nuestro caso, Bacochibampo es una bahía poco profunda (promedio 8 metros), pero no tiene descarga de un río y además tiene una boca amplia que permite que tenga condiciones 100% marinas. En esta ocasión…nos salvamos de los daños a la granja.
Bacochibampo
Esta semana quisiera contarles de nuestras experiencias con los huracanes y tormentas tropicales. Es obvio pensar que aquellas personas que viven en las costas de los oceános Atlántico y Pacífico han experimentado los efectos de estas temibles tormentas…¿quién podrá olvidar los daños causados por los huracanes “Katrina” y “Wilma” en el año 2005? (http://es.wikipedia.org/wiki/Huracan_Katrina y http://es.wikipedia.org/wiki/Hurac%C3%A1n_Wilma). Sus destructivos efectos son legendarios.
En la mayor parte de los casos, los medios de comunicación se centran en los daños y pérdidas -tanto humanas como materiales- causados por estas tormentas, aunque también se informa de heróicos actos de valentía (tal como el del jovencito que salvó 40 vidas en San José de Guaymas http://www.elimparcial.com/EdicionEnLinea/Notas/Noticias/09092009/401135.aspx) o -desafortunadamente- de actos de rapiña.
En esta ocasión nos concentraremos únicamente a los efectos de huracanes y tormentas y las perlas, y con perlas me refiero no solamente a la gema, sino a las ostras perlíferas, las granjas y granjeros de perlas e -incluso- las tiendas o joyerías de perlas (me explicaré en ediciones futuras). Dado que nuestra experiencia en el cultivo de perlas da inicio en 1991, hemos tenido la ¿fortuna? de experimentar los efectos de varios huracanes y hemos constatado como cada uno de ellos es único y diferente en sus efectos destructivos. Aparte, tenemos datos sobre el efecto de los huracanes en granjas de perlas en otros lugares del mundo, asi que demos comienzo a este nuevo tema.
Alegría Guaymense.
Muy a pesar del devastador efecto causado por el reciente huracán “Jimena”, según Don Manuel “El Tío” Ferreira (QDEP), las tormentas tropicales y huracanes que llegaron a afectar las inmediaciones de Guaymas, Sonora, llegaron a tener un muy placentero efecto colateral. A la mañana siguiente del fenómeno, no pocas personas salían a pasear en la playa de “Miramar” en búsqueda de un tesoro, ya que -en ocasiones- miles de ostras perlíferas podían ser encontradas en la playa, tras haber sido arrancadas por el embravecido oleaje. En sus años de recolectar conchas tras las tormentas, Don Manuel llegó a juntar suficientes para llenar un frasco de vidrio con miles de perlas naturales, aunque solamente llegó a encontrar dos de ellas muy bellas y con tamaño similar al de un frijol. Desafortunadamente no pude ver muchas perlas de estas, ya que -con el paso de los años- fué regalándolas.
Tuve la oportunidad de experimentar un fenómeno similar en el año 2007, tras el paso del huracán “Henriette” por Guaymas (http://en.wikipedia.org/wiki/2007_Pacific_hurricane_season#Hurricane_Henriette). Al día siguiente del fenómeno visité la playa de “Shangri-La” (situada frente al “Club de Playa” del “Hotel Marinaterra”) y tuve la fortuna de encontrarme con cientas de almejas, mejillones y ostras perlíferas (Madreperla) que fueron “lanzadas” (algunas estabán bastante distantes al agua) fuera del mar. La mayoría aún estaban vivas.
Uno puede imaginarse que los antiguos habitantes de las costas del Mar de Cortés pudieron haberse aprovechado de situaciones semejantes para hacerse de un buen alimento y de una nueva pieza de joyería: “Taco y Perla Gratis”…¿quién dice que no se puede tenerlo todo?
![SB Drop 0.5gr 7.2x7.8mm (3) [640x480] Una Perla Natural en su Ostra](http://www.perlasshop.com/blog/wp-content/uploads/2009/09/SB-Drop-0.5gr-7.2x7.8mm-3-640x480.jpg)
Una Perla Natural en su Ostra
Y seguimos con más detalles sobre la Vestimenta de la Virgen y de sus perlas.
El Patronato de la Basílica de Oaxaca comienza a mover sus elementos en la reposición de toda la indumentaria de la Virgen. Y un detalle importante es la perla que corona el manto de la Virgen , la cual ha sido descrita como una perla calabazo de gran tamaño…y es que -a pesar de que el atuendo es una pieza de arte Sacro- muchas veces no existe una descripción bien detallada de las piezas (por ejemplo, el atuendo y corona originales tenían un peso apróximado de 15 kilogramos).
Y no sabemos mucho de la perla…solamente que las piedras preciosas del atuendo fueron donadas por las mujeres de familias acomodadas de Oaxaca. Y ya que la perla adornó la frente de la Virgen desde su coronación en 1909 solamente tenemos dos pistas: (a) se trata de una Perla Natural de algún lugar de la Costa del Pacífico Mexicano o (b) era una perla artificial.

Previo al hurto de su vestimenta y corona.
¿Cómo llegamos a estas dos posibilidades? Las perlas de cultivo comenzaron a darse a conocer y comercializarse a mayor escala con la caída del Imperio Japonés (1942) tras la segunda Guerra Mundial, además de que las perlas de cultivo de Japón tenían un tamaño de entre 3 y 7 mm de diámetro (demasiado pequeñas).
Si era una perla natural, pudo haberse extraído de las costas oaxaqueñas (donde hubo una importante pesquería de Madreperla – Pinctada mazatlanica), pero también pudo haber sido una perla natural producto de la granja de perlas del Dr. José Gastón Vivés en La Paz, BCS, (hablaremos de este tema en otra entrada a futuro). El color claro de la perla, y su tamaño se explicaría perfectamente con este orígen.
Pero ¿pudo tratarse de una perla artificial? Solamente con la imagen de la foto es difícil afirmar una u otra cosa, pero si sabemos que el atuendo tenía esmeraldas, otras perlas (el rosario tenía varias perlas, asi como la azucena), sabemos de la auténtica devoción del pueblo oaxaqueño por su Virgen y que en ese entonces México aún era una potencia perlífera (la granja de Don Gastón Vivés fué destruida durante la Revolución Mexicana, en 1914) entonces podemos creer que -efectivamente- se trataba de una perla natural auténtica.
Y continuaremos entrelazando esta historia…más adelante.
Estamos iniciando una nueva etapa en “Perlas del Mar de Cortez” (PMC) y por ello -al fin- hemos decidido dar el siguiente paso para comunicarnos con todas las personas que nos han apoyado en el pasado y con quienes -esperamos- poder contar en el futuro.
¿Qué es lo que queremos compartir por este medio? De todo un poco: nuestras historias en el día a día como perlicultores, anécdotas curiosas, leyendas y cuentos sobre las perlas, todo lo que rodea a esta magnífica gema emblemática del noroeste mexicano.
Esperemos que este Blog sea de su agrado y que nos visiten con regularidad…asi que desde Bahía de Bacochibampo, donde el desierto se une al mar, les agradecemos su visita y apoyo.
Atte. “Los Perleros” (Enrique, Manuel y Douglas)
Los Perleros







