Perlas y Huracanes #4

abr 27

Regresando a este tema… que causa que la piernas de más de uno de los aquí presentes comiencen a temblar. Por años hemos sufrido de los embates de huracanes, que en su mayoría llegan en forma de tormentas tropicales aquí a Guaymas, pero por alguna razón han sido -para nosotros- devastadores los huracanes que han asolado otras latitudes, tal como sería el caso del huracán “Wilma” en el Caribe Méxicano (que destruyó nuestra sucursal de ventas en Cozumel).

Trayectoria del Huracán "Juliette"

En esta ocasión nos remontamos al año 2001, cuando un huracán llamado “Juliette” o “Julieta” tocó las costas de Baja California Sur, Sonora y Sinaloa, causando fuertes lluvias y dejando tras si una estela de muerte y destrucción: tal vez Cabo San Lucas fué uno de los sitios más afectados del noroeste mexicano (ya que el huracán se formó en las costas de Centroamérica y también afectó las costas de Oaxaca y Michoacán) con una lluvia de hasta 449.6 mm, ya que el huracán perdió fuerza justo encima de esta población y se “estacionó” encima de ella por varios días.

Apenas una semana después de la celebración de las tradicionales fiestas de Independencia, para el 25 de Septiembre para ser preciso, este meteoro se aproximaba peligrosamente a las costas de Baja California Sur. En Guaymas, Sonora, sentimos los efectos de “Juliette” gracias a las fuertes lluvias y nublados, pero… ¿cómo afectó a las “Perlas del Mar de Cortez”? Pues en ese entonces teníamos una Joyería-Boutique con venta de “Perlas del Mar de Cortez” allí, en el centro de Cabo San Lucas. Esta fué nuestra primera incursión en la venta de perlas y joyería de manera “foránea”, ya tras haber probado el éxito en nuestro primer local dentro del edificio CECARENA del Tec de Monterrey-Campus Guaymas.

Perlas del Mar de Cortez – Cabo San Lucas

Nuestro local fué inaugurado en Enero del año 2000, teniendo como gerente del local a nuestro amigo, el Ing. Rodolfo Brajcich, y contando con la presencia del Dr. Alberto Bustani Adem, Rector del Tec de Monterrey, al Dr. Guillermo Soberón Chávez, en ese entonces Director General del Campus Guaymas, al M. en C. Sergio Farell Campos, líder de nuestro equipo de trabajo.

De entre los muchos visitantes a nuestra joyería, tuvimos a un buen amigo y a su equipo de estudiantes: el Dr. Carlos Rangel Dávalos (co-autor del libro técnico de “Cultivo de las Ostras Perleras”). Entre el grupo venía el célebre Hugo “el Mago Wolf” Ruiz Rubio (otro buen amigo de La Paz, BCS)…quienes llevaron sus Perlas Mabe de producción experimental de la Universidad Autónoma de Baja California Sur.

Había grandes expectativas debido a la presencia de cruceros turísticos en la zona y al sello emblemático que nuestra perla le imprimía al destino. Pero desgraciadamente este experimento comercial se vino a pique con el huracán “Juliette” y le tocó a la nueva Gerente -la Lic. Mónica Ocón- hacer el cierre definitivo de la joyería, tras la debacle que se vivió en Cabo San Lucas…y aquí se cerró un capítulo.

Y ahora muchos podrán entender la renuencia que tenemos para abrir una nueva sucursal fuera de Guaymas, Sonora… ya han sido dos intentos y dos cierres por la misma razón: los huracanes…

¡Hasta la próxima!

Perlas y Huracanes, Parte 4

dic 1

Y seguimos recorriendo el tiempo y escudriñando en nuestros recuerdos para brindarles una experiencia emocional que los ponga “a tono” o “en sintonía” con lo que realmente significa ser un “Perlicultor” en México: una experiencia realmente alejada del “glamour” con el que suele asociarse a las perlas. Asi que -de nuevo- pasamos a otro huracán que se encuentra tallado en nuestra memoria colectiva y que marca un hito en la historia de la perlicultura en México: el Huracán “Marty”.

En Septiembre del año 2003, la depresión tropical “Marty” se forma frente a las costas del Pacífico Mexicano y al aproximarse a las costas de Baja California Sur toma fuerza y alcanza una categoría de huracán 2…no precisamente el huracán más poderoso pero, ya finalizado el evento fué considerado el huracán más mortífero del 2003 ya que causó la muerte de más de 12 personas, además de incontables destrozos.

Nuevamente, es importante mencionar que los daños sufridos en la granja de perlas fueron del orden económico y biológico (las ostras), pero no hubo pérdidas humanas que lamentar. Sin embargo, este ha sido el único huracán que ha estado a punto de aniquilarnos, ya que causó la destrucción de cerca del 80% de la granja de perlas.

Muelle - Antes de Marty

Muelle - Antes de Marty

En esta ocasión los efectos de “Marty” (que tras golpear dos veces a la península de Baja California) venian “aminorados” ya que entró en categoría de “tormenta tropical” al Golfo de California, y con un comportamiento errático siguió el contorno de Baja California hasta llegar a Puerto Peñasco, Sonora, donde acabó su existencia el 26 de Septiembre. Sin embargo, causó enormes marejadas y sus vientos y lluvias fuertes causaron daños en ciudades Sonorenses como Navojoa, Guaymas y Puerto Peñasco, asi como en toda la Baja California: La Paz, Mulegé, Loreto y San Felipe.

Ruta de Destrucción

Ruta de Destrucción

Tradicionalmente hemos tenido buen resguardo de otros huracanes ya que la Bahía de Bacochibampo nos ofrece excelente protección con sus cerros y la abertura de la bahía misma apunta ligeramente al norte, de forma que los vientos del Sur (que es la orientación de la que proceden la mayoría de estos fenómenos) raramente entran o llegan debilitados. Pero la trayectoria de “Marty” lo llevó al norte y el golpeteo que realizaba sobre la “Sierra de la Giganta” probablemente forzó a los vientos y olas hacia Sonora. De tal forma que el día 23 de Septiembre, vientos fortísimos y olas de hasta 10 metros de altura penetraron en Bacochibampo. La destrucción de la granja de “Perlas del Mar de Cortez” fué casi total, el muelle del Tec de Monterrey (Campus Guaymas) quedó destrozado, nuestra hermosa “palapa” desapareció bajo las aguas, la lancha del instituto hundida frente al muelle y nuestras ostras quedaron regadas -algunas dentro de sus redes- en el fondo de la bahía. La parcela de cultivo: quedó como un hilacho, un manojo de cuerdas…una verdadera desgracia.

El Muelle tras la visita de "Marty"

El Muelle tras la visita de "Marty"

El Rescate

Las labores de rescate de la parcela y las ostras se vieron dificultadas ya que no se disponía de instalaciones de apoyo funcionales, a que las lanchas y motores resultaron dañadas y que era demasiado el trabajo por realizar. Mis compañeros Manuel y Enrique, asi como nuestros trabajadores, dieron todo de si para rescatar a las ostras que -en el fondo- eran ya presa de los caracoles y del sofocamiento.

Pero incluso de estos eventos puede salir algo positivo. A raíz de este evento el Tec de Monterrey decide que ha llegado el momento de desincorporar la operación de la granja y da inicio el proceso de venta de la misma, cosa que se formaliza en Mayo del 2004 y lo que permite que pasemos a ser dueños de nuestra granja, la cual resurge de sus cenizas (no sin cicatrices) para seguir bregando en estos mares turbulentos.

La granja de perlas hoy...

La granja de perlas hoy...

Huracanes y Perlas Pt. 2

sep 29

Desgraciadamente y a diferencia de la nota previa, los huracanes nos han causado más problemas que beneficios. Asi que aquí haré un recuento de los daños causados por estos fenómenos naturales sobre nuestra granja y joyerías (puntos de venta). ¿Joyerías? Si solamente tienen la de Guaymas ¿no? Asi es, solamente tenemos la de Guaymas pero no siempre fué así.

Sin más preámbulo, comenzamos con los daños por huracán, del más reciente al más antiguo.

Huracán “Jimena” – 2009

A pesar de que este huracán tuvo una fuerza destructiva mayor que la de cualquier otro, esta capacidad destructiva residió principalmente en la enorme cantidad de agua de lluvia que tuvimos: 711 mm en 36 horas continuas de lluvia. Básicamente, tuvimos arroyos y cascadas en pleno desierto sonorense y los daños materiales a las ciudades de Guaymas y Empalme, asi como a los poblados de San Carlos y San José de Guaymas, fueron tremendos: la infraestructura hidraúlica, carreteras, caminos y calles fueron destrozados, miles de personas perdieron sus hogares o sus bienes. Fué terrible. Pero, en nuestra granja los daños fueron mínimos ya que el mayor daño es usualmente causado por el oleaje y el viento, no el agua.

Datos interesantes sobre los daños que vimos en el mar: el fondo del mar -por lo menos en Bahía Bacochibampo- se transformó en un fondo lodoso. Si, no arena ni roca marina: lodo rojizo 100% de origen terrígeno. Esto -por supuesto- altera la química del agua y muy importantemente la turbidez de la misma. La visibilidad dentro de la bahía fué -por dos semanas- de menos de 1 metro.

Hace unos años, en el 2002, las granjas de perlas de la región de Hainan, China, sufrieron grandes mortalidades de ostras perlíferas (Pinctada imbricata) debido a que un tifón provocó grandes lluvias que desbordaron un río y cuyas aguas afectaron la salinidad y turbidez de la bahía donde se encontraban diversas granjas con millones de ostras. Aquí el problema de los chinos fué:

  1. Establecieron sus granjas en el delta de un río
  2. en una zona muy somera (1-2 metros)

Por ser una zona somera, el agua dulce rápidamente alteró la salinidad del agua de la bahía y las ostras perlíferas no son organismos estuarinos, como lo serían los ostiones, sino que son 100% marinos. En nuestro caso, Bacochibampo es una bahía poco profunda (promedio 8 metros), pero no tiene descarga de un río y además tiene una boca amplia que permite que tenga condiciones 100% marinas. En esta ocasión…nos salvamos de los daños a la granja.

Bacochibampo

Bacochibampo