En México y otros países hispanoparlantes es común escuchar las frase que remata con “las perlas de la Vírgen”. Frase muy trillada para referirse a quienes desean o piden demasiado. Esta historia de conecciones no tiene nada que ver con esto y -de hecho- para nosotros el título correcto es “La Perla de la Vírgen”.
Comenzaré por hablar de la Vírgen en cuestión: La Virgen de la Soledad, Santa Patrona de la Cd. de Oaxaca, México.
Mencionaré brevemente que la Virgen hace de su morada -se dice que desde 1543- en la Basílica que lleva su nombre en la capital del estado de Oaxaca (http://es.wikipedia.org/wiki/Bas%C3%ADlica_de_Nuestra_Se%C3%B1ora_de_la_Soledad_%28Oaxaca%29) desde la construcción de ese bello templo, que -de hecho- fué decretado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1987. Aqui voy a remarcar el día 18 de Diciembre porque es el día consagrado a esta Virgen. Esto saldrá a colación posteriormente…
La Virgen de la Soledad fué coronada hace ya 100 años, en 1909, y para dicho fin el pueblo oaxaqueño fué diligente y le obsequiaron un ajuar digno de una Reina: en oro de 18K -y con piedras preciosas y semi-preciosas- una corona, una azucena y su manto.
El robo fué cometido hace ya 18 años (10 de Enero de 1991) y este año -2009- se cumplen 100 años de la coronación de la Virgen de la Soledad, por lo que un grupo comprometido de ciudadanos se encuentra buscando recuperar las pertenencias de la Virgen…pero no a través de la búsqueda de las piezas originales (el robo de arte sacro es muy lucrativo) sino la elaboración de nuevas piezas.
Aqui es donde comienza esta historia…