Hablando de Perlas Naturales, Parte 1

oct 14

Este es un tema que queríamos discutir desde hace tiempo, pero vamos dando vueltas en los diversos temas para poder captar la atención de los lectores, sobre todo porque hablar de perlas y educarse sobre perlas es ya un tema más complejo y que requiere de mayor intención. Por lo pronto, a pesar de que ya hemos hablado sobre “perlas de cultivo” y sobre “perlas naturales” (como las que producía Don Gastón Vivés en Baja California Sur, ver nuestras entradas sobre el tema) aún existen muchas personas que tienen confusión o que han recibido información errónea al respecto. Aquí les despejaremos TODA DUDA…o -al menos- ayudaremos a que tengan nuevas dudas.

Así que demos inicio a este fascinante tema de las Perlas Naturales. Primero empezaremos con un poco de historia, pasaremos a hablar de ciertas características de las perlas y finalmente hablaremos de cómo se forman las perlas naturales y esperamos poder acabar con esos populares mitos, como aquel de “las perlas se forman con un granito de arena”…si logramos hacer esto, nos daremos por bien servidos.

El Descubrimiento de las Perlas

¿Quiénes descubrieron las primeras perlas? ¿Por qué les tuvieron aprecio? ¿Qué hay para comer? Probablemente sean preguntas que muchos se han formulado a través del tiempo y para las cuales no vamos a poder tener una respuesta segura, pero imaginemos que retrocedemos en el tiempo a unos 10 mil años atrás, cuando grupos humanos en las zonas costeras o incluso en zonas con ríos comenzaron a nadar en busca de comida (por ello la importancia de la pregunta #3) y con la filosofía de “todo se come” comenzaron a sacar ostras y mejillones perlíferos. Ocasionalmente se llegaban a encontrar con una perla y esto podía ser motivo de gran gusto o de enorme disgusto… ya que una mordida fácilmente te podía ocasionar una quebradura dental. Pero, supongamos que pasamos al gusto de encontrar una “perlita” y que además era bella como la Luna, o de un verde-azul como el mar, que era capaz de lanzar destellos de un arcoíris o que reflejaba tu cara sobre ella…Magia Pura. Digamos que fue un buen comienzo para el descubrimiento de la Estética.

Ahora bien, ¿cómo fue que de apreciar y admirar a esas pequeñas bolitas de nácar pasamos a utilizarlas como gemas o adornos personales? Muy probablemente los seres humanos ya utilizábamos “adornos” variados: conchas, madera, pieles, dientes de animales, hueso, piedras…(se dice que las piezas más antiguas de joyería tienen una antigüedad de unos 100 mil años, y que son unas cuentas hechas con concha de caracol, para más información haz clic aquí) pero la perla destacaría de entre los otros adornos ya que sería mucho más hermosa y ya estaría casi lista para su uso: mientras que para casi cualquier otro artículo habría que  trabajarlo bastante para dejarlo en un estado apropiado para su uso. Pero la perla era un regalo de la naturaleza…y tenía un valor agregado que hoy no apreciamos con facilidad: su dureza (de este tema hablaremos en una entrega futura…que de hecho ya estoy trabajando).

Una vez descubierta la perla pasó a ser apreciada cada vez más por nuestros ancestros, por lo que no hay un libro sagrado que no la incluya, y así mismo generó muchas teorías sobre su formación: que si su origen era divino, que si eran la lágrimas de los ángeles cuando caían al mar y se convertían en perlas, que si cuando los rayos caían en el mar se formaban las perlas, etc. Y estas ideas fueron evolucionando junto con el punto de vista de las personas hasta llegar al clásico “un granito de arena que irrita a la ostra y se convierte en perla”. ¿Cómo fue que llegamos a esta idea?

Diseños de Joyería Ancestral

La Teoría del Granito de Arena

Lo interesante de esta idea o teoría es que la mayor parte de las personas la considera como una situación lógica, y por lo mismo debe de ser verdadera. Desmenucemos esta “teoría”, paso por paso:

1.      Las ostras perleras viven en el mar, en zonas costeras someras y crecen sobre sustrato duro (rocas, arrecifes, conchas de moluscos, etc.) y en esta área hay mucha arena.

2.      Es lógico imaginar que en un día con condiciones ambientales adecuadas (oleaje, viento, corrientes fuertes) algo de arena se levante del fondo y pueda viajar hasta encontrar una ostra abierta y que se le introduzca entre sus conchas.

3.      Lo que sigue ahora es que la ostra sienta una irritación ante lo rugoso de los granitos de arena y -como consecuencia- la ostra busque defenderse secretando suave y delicado nácar alrededor del granito de arena, hasta formar una delicada perla…¿verdad?

Una Madreperla -Pinctada mazatlanica- en su medio natural.

Pues siento mucho decirles que no sucede así, es más…voy a ser enfático y decir ¡¡¡NO NO y NO!!! Simplemente no sucede eso. Y de hecho, tenemos información confiable y científica sobre lo que realmente sucede para que una ostra produzca una perla natural…pero por alguna razón desconocida -¿acaso habrá sido marketing?- la mentirosa “teoría del granito de arena” fue la que ganó y se estableció en la conciencia colectiva de la Humanidad. ¿Con qué prueba podemos afirmar que esta teoría es incorrecta?

Tenemos dos herramientas: la primera sería la lógica y la segunda la experimentación. Vamos paso por paso.

Utilizando la Lógica

Las perlas naturales fueron siempre escasas. La mayoría de las fuentes menciona que de cada 10 mil ostras sacrificadas se obtenía una perla natural. Una perla por cada 10 mil animalillos…. Pero ¿Cuánta arena hay en el mar? ¿Por qué solamente llega un granito de arena por cada tantas ostras? ¿No podrían ser más perlas?

En nuestra experiencia, hemos visto que el mar –aquí en Bahía de Bacochibampo- puede verse severamente afectado por el mar de fondo, por tormentas tropicales y por los vientos del noroeste, al punto que el agua cambia de su color verde-azul a un color “café con leche” por la inmensa cantidad de sedimento –que incluye grandes cantidades de arena-  en suspensión. En momentos como esos, la cantidad de perlas que se podrían formar debiera de ser enorme simplemente por el potencial “arenero” de las aguas. Ahora bien, este tipo de fenómeno no es aislado: sucede muy a menudo, sobre todo en los meses de invierno. Eso significa que una ostra podría recibir varios miles granitos de arena a la semana, y si una ostra puede vivir unos 10 años…este potencial se eleva a la cantidad de millones de granitos de arena=perlas.

Así pues, cada ostra perlera debiera ser el equivalente a un TESORO: simplemente es cuestión de bucear una ostra para obtener suficientes perlas para varios collares, brazaletes, aretes para regalar con la familia e incluso con los vecinos…pero nuevamente, eso no sucede: solamente una de cada 10 mil ostras produce una perla de calidad.

Si no es un granito de arena el causante…¿qué es lo que causa que se produzca una perla natural? De esto hablaremos en nuestra próxima entrega…

¿Cómo reconocer la Calidad de una Perla? Parte 1: el Grosor de Nácar

sep 2

"Valva II": Bello diseño de Carlos Cabral con una increíble Perla Mexicana

Comenzamos otra entrega y en esta ocasión el tema principal es la CALIDAD de la perla. Pero, ¿por qué nos interesa la calidad de la perla? Desde el punto de vista de un cliente: ¿por qué debo de pagar más por una mejor calidad? ¿Qué recibo a cambio? Y la respuesta debe de ser clara, sin ambigüedades: la calidad te da valor y te da belleza. Y en el caso de una gema esto tiene importancia ya que se trata de productos que tienen que conservar esa belleza para seguir conservando su valor en 5 o 10 o 200 años. Una gema que pierde su belleza también pierde su valor.

¿Cómo podemos medir la calidad en una perla? Esa es una pregunta muy interesante e importante y esperamos poder responderles de una manera fácil y precisa. Por lo pronto adelantamos un indicador crítico de la calidad de la perla: el GROSOR DEL NÁCAR y veremos por qué es esto tan importante. Pero, demos comienzo a esta entrega con un par de relatos…

Una Inversión de Vida

Durante siglos los seres humanos han comprado piedras y metales preciosos, así como joyería y ornamentos elaborados con estos materiales. La joyería no solamente sirve de adorno o para “marcar Status” entre las personas, sino que también sirve como una suerte de “salvaguarda” en momentos de crisis. Por ejemplo, en algunos países las mujeres utilizan mucha joyería y esto les dio una gran ventaja en algunos momentos históricos: ¿te imaginas un ataque repentino a su aldea y una familia sale huyendo con sólo lo que tienen encima? Ya con la joyería de la madre cuentan con algo…claro está que la CALIDAD –y por ende el valor- de esta joyería repercutirá en posibilidad de que esta familia pueda sobrellevar sus pérdidas materiales. Más valdría poseer una pieza muy valiosa que 40 kilos de bisutería (que además no le ayudaría a correr con mayor velocidad). Siguiendo esta lógica, veamos un caso relativamente documentado:

En Octubre de 1917 –durante la Revolución Rusa- el nuevo gobierno bolchevique rápidamente apresó a la Nobleza Rusa, creando una “desbandada real”: los Zaristas huyeron y tuvieron que dejar palacios, tierras y mobiliario, llevando sólo aquello de gran valor. Entre estos nobles se menciona al Príncipe Félix Youssoupov (conocido en parte por haber sido de los asesinos de Rasputín) quien escapó a París con las joyas familiares. Uno de sus más preciados tesoros consistía en un collar de Perlas (que algunos asumen eran Perlas del Mar de Cortez, debido a la voracidad que tenían los Rusos por las perlas de esta región) que probablemente había pertenecido a su madre, la Princesa Zenaida Youssopova. Durante su estancia en Francia, ya para 1922 sus problemas económicos se acentuaron y resolvió llevar a cabo la venta del preciado collar de perlas (probablemente se trate del collar que aparece en la imagen, aunque sin la famosa perla “La Regente” o “La Perla de Napoleón”, ya que esta perla tiene su propia historia), cosa que fue encomendada al prestigiado joyero Pierre Cartier, quién logró su venta –a una rica heredera norteamericana- por un valor de $400,000 dólares americanos. Para poner esta cantidad en un contexto que no sea meramente monetario: el valor del collar fue idéntico al valor de una pintura del prestigioso Rembrandt, que fue subastado ese mismo año.

Princesa Zenaida Yusupoff

Princesa Zenaida Yusupoff con Collar de Perlas y "La Regente"

Ahora bien, tengo que ser franco con este asunto, ya que hay varias referencias que se contradicen entre sí en esta historia. Algunas –como esta referencia-  apuntan a que el collar de perlas perteneció a la Regente Rusa Catalina “La Grande”, pero el collar pudo haber sido parte del tesoro imperial ruso, aunque se dice que los bolcheviques lo encontraron escondido en uno de los palacios de los Romanov. Así que utilicé como válida la información de la página de “Cortez Pearls”. Ustedes están en posibilidad de encontrar otras vertientes…en estas historias hay varios cabos sueltos.

Aquí lo importante es recalcar la importancia de contar con tu propio “tesoro” para esos momentos de crisis. Ahora, analicemos el aspecto de la Calidad de las perlas.

El Grosor de Nácar y la Calidad de la Perla

Para nosotros, uno de los principales atributos a considerar es el grosor de nácar. Para entender de qué se trata esto, podemos utilizar la siguiente pregunta ¿Cuánto de tu perla es realmente perla? Analicemos.

Las perlas de cultivo se forman introduciendo –por medio de una cirugía- un núcleo nacarado (una esfera de nácar) dentro de la ostra perlífera, la cual será recubierta por delgadísimas capas de nácar, una tras otra…a semejanza de una cebolla, hasta el momento de la cosecha de la perla. Así pues, el tiempo de cultivo de la perla determina cuánta perla posee la perla: a un tiempo de cultivo “corto” (4 a 8 meses) se tendrá una delgada capa de nácar, pero a un ciclo de cultivo “largo” (18 a 24 meses) se tendrá una muy buena capa de nácar.

Perla vista bajo Rayos X

Perla vista bajo Rayos X

¿Cómo se puede medir la capa de nácar de una perla? Hay varias maneras, entre ellas tenemos:

  1. Los Rayos X – Se utilizan para observar el núcleo nacarado dentro de la perla y se puede medir el grosor. Un método muy utilizado en algunos países productores de perlas, como Tahití.
  2. Mediante Corte: se selecciona una muestra de perlas para ser cortadas y analizar su grosor de nácar. El mejor método para determinar el grosor de nácar.
  3. Inspección del orificio de taladrado: un método difícil ya que no te asegura el grosor de nácar, pero sirve para identificar perlas con bajo grosor de nácar.

Adicionalmente, tenemos métodos indirectos que pueden ser utilizados por los perlicultores. Nosotros utilizamos un método sencillo que nos provee de muy buena información respecto al grosor: utilizamos un grupo de ostras “control” al cuál solamente les introducimos núcleos de una sola talla (por decir 6 mm, por lo que al momento de la cosecha alcanzan los 8 mm). Así, al final del período de cultivo las perlas cosechadas se miden y –por diferencia de talla- sabemos el grosor de nácar de las perlas, tanto el máximo como el mínimo y el promedio. Utilizando una combinación de estos métodos nosotros podemos sentirnos confiados en la calidad del nácar de nuestras perlas.

Cosecha 2010 – Grosor de Nácar

Nos sentimos muy agradecidos por la cosecha de este año 2010 ya que el grosor de nácar resultante fue EXCELENTE en las perlas. El rango que nosotros consideramos aceptable para una perla de nuestra granja es de 0.8 mm como mínimo, teniendo usualmente un promedio de 1.2 mm y en ocasiones raras con grosor superior a 2.2 mm. Este grosor de nácar en las “Perlas del Mar de Cortez” es igual al de las mejores South Seas Pearls o “Perlas de los Mares del Sur”.

Grosor de Nácar de un Lote de Perlas MexicanasEn las imagen anterior pueden apreciar el grosor de nácar de un lote de perlas que fueron seleccionadas para este fin. Las que tienen la capa más “delgada” tienen un grosor de 0.9 mm, las intermedias poseen 1.5 mm y las más gruesas alcanzaron un grosor de hasta 2.8 mm (en todos los casos menciono el grosor de sólo uno de los lados, como se observa en la siguiente foto).

Dos perlas gruesas a la mitad
Dos perlas gruesas a la mitad: se puede observar el amartillamiento del nácar y las capas concentricas de nácar alrededor del núcleo de concha.

Garantía de las Perlas del Mar de Cortez

Dos perlas Akoya
Dos perlas Akoya de Japón, mostrando descarapelamiento y pérdida de nácar, debido a su baja calidad.

Una gruesa capa de nácar significa que tu perla tiene la cantidad necesaria de perla para que esta presente un buen lustre natural –así no será necesario pulirla- y para que la perla tenga DURABILIDAD y tenga la posibilidad de ser una “joya familiar”. Por el otro lado, una perla con una delgada capa de nácar se verá opaca –a menos de que se le pula-, carente de belleza, sin oriente o iridiscencia y no tendrá durabilidad (estas perlas se “pelan” y resquebrajan con facilidad).

La perla que producimos está garantizada DE POR VIDA contra defectos naturales: si la perla sufre de algún daño (ajeno al portador) esta será reemplazada por otra perla de la misma calidad o valor. En la mayoría de los casos, los daños son imputables a quien posee la perla: raspones, uso indebido, maltrato causado por un joyero inexperto e –incluso- por haber sido arrollada por un auto o por haber estado en un incendio…pero para casos excepcionales, atribuibles a la calidad de la perla esta garantía es única en su tipo.

Si consideramos que una perla con un bajo grosor de nácar puede tener una “vida útil” de unos cuantos meses a un par de años, entonces una perla con un valor de $100 pesos resulta un producto caro:

$100 pesos / 8 meses = $12.50 pesos/mes

$100 pesos / 24 meses = $4.17 pesos/ mes

Pero si la perla posee una gruesa capa de nácar, entonces posee el potencial de tener una “vida útil” en los cientos de años (100-300 años), pero para ser francos esto es muy difícil de estimar, así que digamos que con una “Garantía de por Vida” estamos hablando de al menos 80 años y tendremos que una perla con valor de $1,000 pesos sería realmente un producto económico:

$1,000 pesos / 80 años = $12.50 pesos anuales/ 12 meses = $1.04 pesos/mes

Regresando a la pregunta inicial de ¿por qué nos interesa la calidad de la perla? Pero ahora, desde el punto de vista del Productor de Perlas: ¿por qué debo de invertir más tiempo para obtener una mejor calidad? ¿Qué recibo a cambio? Lo primero que se recibe es prestigio por una calidad comprobada y lo segundo es que tu perla asegura una exclusividad asociada a su calidad, además de que es un motivo de orgullo personal. Cualquier otra razón es adicional a estas.

Vale la pena invertir en la calidad…en el futuro hablaremos de otros aspectos de la calidad de las perlas.

¿Cómo identificar entre una Perla y una Imitación? Parte 1.

ago 10
Posted by admin Filed in Calidad en Perlas, Mitos Perleros

Dependiendo de la calidad de las perlas, será muy difícil distinguirlas de las perlas falsas.

Bueno, a pesar de que no hemos tenido muchos comentarios en el Blog,disponemos de una herramienta que nos permite saber cuantas personas nos visitan diariamente, así como los temas que han sido más visitados y las búsquedas que se están realizando y -en base a esto- podemos decir que los temas favoritos tienen que ver con como distinguir entre las auténticas perlas (de cultivo y/o naturales) y las perlas falsas o imitación (como las “Perlas de Mallorca”). Algo muy entendible porque en México -y muchos otros países- abunda la desinformación y son pocos los libros -escritos en castellano- que te ayudan en este rubro. Por lo tanto, seguiremos hablando de este tema y -nuevamente- los invito a mandar sus comentarios.

Una Nueva Opción: El Orificio de la Perla

Para quienes nos han seguido a través de las pruebas de identificación de perlas (ej: la “prueba del fuego” o “la prueba del agua”) les tenemos una nueva opción: la “identificación del orificio de la perla”. No encontré un mejor nombre para esta prueba, aunque en inglés se le conoce como “drill-hole identification“. Este método solamente se puede utilizar en perlas que han sido perforadas o taladradas para ser utilizadas en joyería, así que si la perla no ha sido perforada no se puede utilizar este método. Otra posible complicación: si la montura de la joyería no permite observar el orificio de la perla.

¿Cómo funciona este método? Como la mayoría de las perlas falsas o de imitación contienen algún tipo de plástico (ya sea en su interior o en su recubrimiento) este material presenta un comportamiento muy diferente al del nácar (material del cual están hechas las perlas), así que esto es claramente visible (en la gran mayoría de los casos) y nos permite distinguir entre una perla y una imitación de perla. Veamos pues como se observa un orificio de perforación en el nácar y en perlas (auténticas):

Orificos de un botón de nácar

El orificio en la concha de nácar y en una perla es igual

Como se puede apreciar, el orificio de perforación es LIMPIO: no hay “rebabas” ni remolinillos. Simplemente tenemos un orificio perfecto. ¿Pero como es el orificio de una perla falsa? Veamos pues…

Comparando el orificio de una perla y una imitación de perla

Dependiendo del tipo de imitación, tenemos diferentes características en los orificios: con “remolinillos” en las más plásticas, con un orificio grande y abultado en las tipo “shell-pearl” hasta llegar a algunas con un orificio casi igual al de las perlas como en las “Majoricas” o “Perlas de Mallorca”. En este último caso, el orificio de la perla falsa se asemeja más al de las perlas debido a que la parte central de estas imitaciones está hecha de vidrio, concha nácar o -se dice- de vidrio con nácar molido. Aún así, es posible ver “rebabas” de la pintura de estas imitaciones, sobretodo cuando son nuevas.

Varios orificios de perlas falsas

Orificios de varios tipos de perlas falsas. Arriba: 2 perlas Mallorcas. Centro: imitación de perla filipina e imitación shell-pearl de perla negra. Abajo: shell pearl blanca

Analizando Joyería con Perlas:

La montura de oro no nos permite apreciar el orificio de la perla.

En la mayoría de las ocasiones, tendremos joyería -ya sea montada en metal o en hilos- para ser analizada y tendremos que aplicar este conocimiento para identificar correctamente a las perlas. En ocasiones, la pieza de joyería en metal no nos permitirá ver el orificio, así que la identificación de la pieza tendrá que ser utilizando el “método del agua”, el “método del fuego” (temas que ya hemos cubierto en este blog) ú otros métodos que discutiremos a futuro.

En el caso de los brazaletes, collares o “hilos” de perlas, la identificación es posible al aplicar presión sobre el collar o hilo para separar las perlas y apreciar los orificios (con ayuda de una lupa o lentilla, si es necesario). Un indicador indirecto lo puede ser el mismísimo trabajo sobre el collar o hilo de perlas: un collar o hilo con perlas finas presenta un nudo entre perla y perla. ¿Para qué? Para que en caso de que el collar se rompa, las perlas no se salgan del hilo y se pierdan…debido a que el valor de las imitaciones es muy bajo, se ahorran dinero evitando estos nudos.

Un colorido collar de perlas mexicanas

Collar de perlas donde se aprecian los nudos entre perla y perla asi como algo de la perforación.

Ahora bien, la mayoría de los collares de “perlas de río” no poseen nudo entre perla y perla, pues a pesar de que son “auténticas perlas” su valor y calidad no las hace merecedoras de un nudo.

Un collar de "Perlas Mallorcas" donde se aprecia que no hay nudo entre las "perlas" y se se distingue la "rebaba" plástica.

En nuestra próxima entrega hablaremos sobre como distinguir perlas utilizando su apariencia externa, principalmente su coloración y textura.

Mitos de Perlas: La Cena más Cara del Mundo

jun 26

Recientemente estaba pensando en un vino tinto… para mí no existe el vino blanco (a menos de que sea un vino Albariño) ni el Rosé ya que no los puedo pasar por mi garganta, pero el caso es que pensaba en un vino tinto fresco, tipo “de la casa”, tal vez español o italiano, pero al mismo tiempo estaba seleccionando perlas para su sesión fotográfica y el caso es que recordé aquella historia de corte mítico sobre la “Cena más Cara del Mundo”: Cleopatra realiza una apuesta con Marco Antonio, de que ella era capaz de ofrecer la cena más suntuosa y cara del mundo.

La historia cuenta que Marco Antonio acepta a sabiendas de que en Roma son capaces de los bacanales más excesivos del momento (aunque palidecerían con lo que un democráticamente electo representante popular es capaz de gastar en una “cenita” hoy en día). Así pues, la cena se lleva a cabo y Cleopatra recibe a Marco Antonio (en “vaporoso negligé” diría Armando Fuentes “Catón”) con una mesa semi-vacía (me imagino unos “Ibis Wings” al centro), atendidos por semi-desnudas cortesanas que les ofrecerían hermosas copas con el mejor vino tinto… pero después de un rato es obvio que Marco Antonio preguntaría: ” ¿Y la fastuosa cena? ¿O me vas a hacer como Fox con Castro?…”Cenas… ¡y te vas!”.

Asi pues que la bella Cleopatra tiene que cumplir con la apuesta, de tal forma que se quita uno de sus aretes, remueve la enorme perla natural del mismo, la deposita en su copa de vino y la perla se disuelve…acto seguido ella toma el “vino de perla” y procede a quitarse el segundo arete para ofrecerle una copa de “vino de perla” a Marco Antonio. El Romano simplemente detiene a Cleopatra y le dice: “Has ganado la apuesta”.

Las perlas del experimento

Las Perlas usadas para este Experimento

Realmente una historia muy original, que algunos consideran 100% verídica, otros mera cursilería romántica y otros como fantasiosa. Sea como sea, es una historia que es reconocida a nivel mundial. Aquí analizaremos lo que pudo haber pasado, basándonos en información veraz sobre como reaccionan las perlas ante el vino tinto y otras sustancias.

Adicionalmente, hay que entender algo sobre el valor actual de las perlas y el valor de las mismas en la antigüedad. Las perlas fueron la gema más deseada del mundo antiguo, por ser bellas y escasas. Su valor llegó a ser tan grande que por ejemplo, el historiador romano Suetonius menciona que el General Vitellius pudo hacer posible toda una invasión o campaña militar (hablamos de miles de hombres que debían de ser alimentados, vestidos y apertechados con armas por meses o años) simplemente con la venta de uno de los aretes de perla de su madre (a la que posteriormente mató de hambre…digamos que no era una buena persona). Esta referencia viene en varias fuentes, pero la versión corta viene en la página de “NOVA: The Perfect Pearl” (en inglés). Con esta referencia sabemos que Cleopatra realmente ofreció una cena realmente cara.

¿Que vamos a hacer para saber que pasó realmente en esta carísima cena? ¿Realmente se disolvió la perla en el vino? Hagamos la prueba y veamos que nos dice “El Gran Catador” sobre el tema del pH del Vino: el vino tinto tiene un pH entre 3.3 y 3.6, lo que quiere decir que no es muy fuerte. Cada punto en la escala de pH significa que es 10 veces más fuerte que el punto de partida, asi el vinagre -que tiene un pH de 2.6- sería 10 veces más ácido que un vino con pH de 3.6, e igualmente: un ácido en pH 1.0 es 10 veces más fuerte que un vinagre en 2.0, 20 veces más fuerte que un vino en 3.0 y asi consecutivamente.

La Cena de Cleopatra

Jazmín Rangel fungió como nuestra "Cleopatra"

Perla en Vino Tinto:

El primer experimento consistió en meter una perla “blanca” de 8.7 mm de diámetro y peso de 1 gramo en una copa con vino tinto (un Merlot chileno con pH 3.4). No vimos mucha acción: la perla simplemente se quedó en el fondo y no se disolvió. Si la perla de Cleopatra era “grande” posiblemente se hubiese ahogado con la perla…un serio inconveniente. Digamos entonces que dejó que la perla se disolviera lentamente…¿por cuánto tiempo? La perla se quedó 24 horas en vino y no sufrió daño de consecuencia. La perla se lavó, se pesó y midió y no tuvimos cambio alguno en estos parámetros.

Perla en Vino TintoComo no creo que Marco Antonio hubiese querido esperar a que la perla se disolviera en el vino, algo más drámatico se tuvo que realizar.

Perla en Vinagre:

Se ha sugerido que la perla de la cena se tuvo necesariamente que disolver en vinagre (que se puede obtener del vino y cuya ácidez proviene del ácido acético principalmente), pero para demostrar esto, hagamos la prueba con otra perla. La perla #2 medía 8.4 mm y pesaba 0.6 gr, se introdujo en vinagre blanco (con pH de 2.4) e inmediatamente pudimos observar la formación de pequeñas burbujas alrededor de la perla. Estas burbujas son de dióxido de carbono (CO2), resultado de la interacción de la aragonita de la perla (CaCO3) y el ácido acético (HCH2COOH). Aqui si vemos que hay un ataque agresivo hacia la perla…¿pero cuánto tardará en disolverse?

Tras las mismas 24 horas, la perla tenía un aspecto bastante dañado y disminuyó de talla y peso: 7.8 mm y 0.5 gr. El experimento continuó hasta las 42 horas, cuando la perla  llegó a medir 7.3 mm y pesó 0.4 gr. En ese momento la ácidez del vinagre se agotó y no pudo seguir adelante con su destructiva actividad. Es obvio que este no fué el método utilizado por Cleopatra para su gran cena, además que por sabor…sería indigno de un Monarca de la antigüedad.

Perla en Vinagre

Perla en Vinagre

Algo que podrán notar en las fotos es como la perla dentro de la copa (con vinagre) y la que está a su lado, parecen tener una cubierta de plástico, una suerte de forro o “cuero”. ¿Qué es eso? Cuando el ácido ataca a la perla le disuelve su aragonita (que es una forma del Carbonato de Calcio) y lo que queda es una matriz de proteína que se conoce como “Conquiolina”, que es una proteína parecida a la quitina, y sobre la cuál se depositan los cristales de la aragonita. Esa capa de proteína fué removida para tomar las fotos del daño de la perla. El daño a la perla fué severo.

Perla en Ácido Muriático

Esta si es una prueba 100% de interés científico, porque sabemos que en esa época antigua no poseían tecnología para producir ni almacenar ácidos industriales fuertes como el ácido muriático que es una forma diluida del ácido clorhídrico. Además, dudo mucho que alguien lograra convencer a Cleopatra o Marco Antonio que valía la pena consumir semejante ácido con o sin perla…perdiendo primero sus dientes y luego la vida.

Aún así, queremos saber que pasa con una perla si la introducimos en un ácido fuerte y estos son los resultados: la perla resulta irremediablemente dañada tras 24 horas y queda totalmente destruida a las 48 horas.

Perla en ácido clorhídrico

Perla en Ácido Muriático (HCl)

Como podemos observar en las fotos, se forma -al igual que con la perla en vinagre- una capa protéica alrededor de la perla, pero esta es más áctiva y se observan burbujas más grandes. Al extraer la perla del saco proteíco tras 24 horas tenemos una perla irremediablemente dañada. De una talla original de 7.7 mm pasamos a 7.0 mm y de un peso original de 0.6 gr pasamos a 0.5 gramos. Tras otras 24 horas (48 horas totales) tenemos la destrucción total de la perla: esta flota en la superficie del ácido ya que no tiene peso (es una bolsita de proteína y gas carbónico) y al remover esta cubierta solamente encontramos un poco de materia orgánica de color obscuro. Conclusión: los ácidos fuertes destruyen las perlas en poco tiempo.

Los invito ahora a ver este video sobre estos experimentos…tengo que agradecerle a Jazmín Rangel por haber accedido a ser nuestra “Cleopatra”. Yo quería salir de “Marco Antonio” pero no hubo disfraz de Romano de mi talla en Guaymas. Todavía faltan más mitos por desmitificar, asi que en un futuro espero poder salir de Conquistador Español o de buzo Yaqui.

¿Qué les pareció el video? Espero que divertido…yo me divertí bastante haciéndolo. Pero ahora hablemos de la solución final de Cleopatra (si viste el video ya sabes a que me refiero).

La Solución Final

¿Qué pudo haber hecho Cleopatra entonces? No pudo haber utilizado vino, ya que no tenía tiempo para esperar a que se disolviera y a pesar que el vinagre si podía ser una opción tampoco tenían tiempo para esperar 72 horas a la disolución completa de la perla y sabemos que no utilizaron un ácido fuerte.

La única solución era pulverizar la perla. Ya con la perla en polvo se disolvía en el vino -de manera parcial- y podías disfrutar de la cena más cara del mundo.

Otro mito más que cae por su peso…y faltan varios más. ¡Hasta la próxima!

Cosecha 2010 – Perlas Naturales

jun 15

Perlas Naturales… la sola frase puede llegar a causar desde un nacarado éxtasis hasta un enorme coraje (dependiendo de en que parte de la pirámide alimenticia te encuentres). Pero asi es, cada año tenemos la fortuna de encontrar unas cuantas perlas naturales dentro de nuestras ostras en cultivo. La cantidad fluctúa tremendamente, dependiendo de las condiciones ambientales (algunos incluso dicen que depende del antojo del “Sindicato Único de Perlicultores de la Nación”  -SUPENA- y de su eterno líder, democráticamente electo…por supuesto) y la presencia/ausencia de ciertos bio-elementos (“bichitos” diría mi Madre) que hay en el agua de mar, debido a estas condiciones.

Total que el año 2007 fué increíble para la cosecha de perlas, mientras que el 2008 y 2009 no lo fueron en cantidad…pero si en su calidad (ver la historia de “La Perla de la Virgen” en este mismo Blog). Este año 2010 parece querer repetir al 2007 en cantidad y calidad.

Asi que, antes de seguir con los datos de la cosecha de perlas naturales de este año, veamos un video de la cosecha de perlas naturales del 2007:

Ahora bien, como pudieron ver en el video, las perlas naturales se encontraban dentro de un saco semi-traslúcido en el manto (un órgano muy especializado, que entre sus varias funciones posee la capacidad de secretar nácar) de las ostras. La diferencia con las perlas de cultivo tiene que ver con el sitio donde se desarrollan estas /dentro de la gónada) y que no hay intervención humana en la producción de perlas naturales…nosotros simplemente las encontramos: son una gran sorpresa (similar a la que te dan cuando te dicen que tu esposa está embarazada con gemelos). Para que vean la diferencia en la extracción de perlas naturales (el video de arriba) con las de cultivo, vean ahora este video:

Se aprecia claramente como estas dos variedades de perlas tienen una manera diferente de “ver la luz” o venir a este mundo. También podrán notar la diferencia en tamaño entre las perlas naturales -que suelen ser de mucho menor tamaño: 3 a 7 mm- y las de cultivo -con un tamaño promedio de 9 mm- pero otra importante diferencia es la cantidad de perlas que puedes obtener en una cosecha: siempre obtendrás muchas más perlas naturales.

Más adelante podremos hablar de las perlas naturales: su incidencia, que hace que se formen (¡ un granito de arena ! si…como no: también prometieron bajar los impuestos y no realizar aumento a las gasolinas), pero en este momento solo quiero poner fotos y detalles de algunas de las perlas naturales que hemos obtenido, asi que… ¡comenzamos!

Esta es una simpática perlita natural que mide 1 cm en su parte más ancha. Tiene mucha personalidad: parece una tortuguita terrestre, con todo y su pequeño ojo.

No es el ejemplar más bello que hemos tenido, pero si uno de los más simpáticos… junto con otras perlas que hemos tenido antes con formas de: corazón, una cara de gato, bala (nada de uso exclusivo del ejército, que quede claro), tortólitas, un alienígena (creo que era un “Gris”) y el francamente agringado “Mickey Mouse”.

Los siguientes ejemplares son mucho más hermosos y con formas más “normales” para las perlas… ¿normales? se preguntarán algunos… pues ¡porque no son formas redondas! Y asi es…raramente hemos encontrado perlas naturales perfectamente redondas…excepto por aquellas que son realmente diminutas (menos de 3 mm).

A la derecha tenemos un par de perlas que miden 7 mm cada una y con formas ovoides, ligeramente achatadas, que son formas muy típicas de las perlas naturales. Sus colores obscuros las identifican claramente como “perlas negras”, aunque en lo personal detesto este nombre o referencia: las perlas del Golfo de California no son negras sino multicolor o tornasoladas…

A continuación otras perlas de tamaños menores, pero no por ello menos bellas…de hecho, tal vez más bellas…

Estas tres bellas perlitas naturales miden unos 5 mm, pero lo que les falta de tamaño les sobra en belleza.

Y estas últimas 3 perlitas (de 3 mm de diámetro) incluso presentan un efecto óptico muy deseable conocido como “ojo de pescado”, que es causado por la presencia de fuertes sobretonos.

Ya por último…un par de hermosísimas perlas naturales de 8 mm, de colores diametralmente distintos: una de gris claro con un suave sobretono color rosa, la otra de un azul claramente eléctrico….En nuestra próxima edición hablaremos de las perlas “keshi” o perlas de cultivo sin núcleo…¡hasta la próxima!

Los Mitos de Perlas y Ostras #5: La Prueba del Diente

jun 4

Esta pruebita…esta es otra de esas reliquias universales que sirven para identificar perlas y que personas de todo el orbe utilizan para asegurar que una perla es perla y que otra es simplemente falsa. Pero lo hermoso de los mitos es como los podemos desmitificar. Veamos primero como es que funciona este sofisticado sistema de identificación dental.

El Sistema de Identificación Dental.

Muchas personas te dicen que la perla debe de ser “mordida” suavemente entre los pre-molares. Otros que debe de ser mordida -suavemente- con los caninos o los dientes frontales o incisivos y otros más que la perla debe de ser frotada sobre los incisivos. ¿Cuál es el método correcto?

La mejor manera de hacer esta prueba es sosteniendo la perla entre los dedos y utilizando uno de los incisivos superiores, cerca de la zona en contacto con el tejido blando (encías) de la boca, pero no por encima de dicho tejido…aunque olvidé mencionar que es escencial que los dientes estén limpios (por favor y por higiene). Se utiliza un movimiento hacia los lados (ver diagrama), lentamente y aplicando algo de presión o fuerza ya que queremos que la perla esté en contacto estrecho con la perla. ¿Qué vamos a sentir? Un efecto de “raspado”, como si estuviésemos rayando cerámica. Como el sonido viaja por nuestros dientes y huesos, es incluso posible escuchar un leve sonido, un rasquido.

¿Qué pasaría si la perla fuera falsa? Depende del tipo de imitación de perla. Por ejemplo, si fuera una perla falsa -pástica- del tipo económico, la sentiríamos muy ligera y lisa, no habría ese efecto de “rasquido” sobre el diente. Pero, en una imitación tipo “Shell-Pearl” tendriamos un peso mayor en la pieza dental (el interior de esta imitación es un tipo de cerámica), pero la pieza también se siente lisa y no habrá rasquido.

¿Qué tal una perla de Majorica? ¡ Ah ! Excelente pregunta, ya que esta es la imitación más común. Pues, la supuesta “perla” tendría un buen peso -debido a su núcleo de vidrio- y además habría un sonido de “rasquido” y una sensación “rugosa”, similar a la de una auténtica perla. Pero, ¿es la “Perla de Mallorca” una perla auténtica entonces? No, no lo es y a pruebas nos remitimos (ver la entrada de “Los Mitos de Perlas y Ostras #3″), pero estas imitaciones tratan de imitar de la major manera posible a una perla.

Pero para entender los del rasquido y la rugosidad en el diente, tenemos que ir a donde no hemos podido observar hasta el momento: a la superficie de la perla, pero con ayuda del microscopio.. para ver lo que no ha sido aparente hasta el momento.

Las perlas -en su gran mayoría- presentan una especie de “huella digital” sobre su superficie. Esta huella digital es conocida como el “patrón en espiral”, ya que se forman varios tipos de espirales diferentes, dependiendo de la especie de ostra que forma la perla. Podriamos -por asi decirlo- que cada tipo de perla podría ser distinguible de otra por sus espirales. Desgraciadamente es difícil obtener estas imágenes sin ayuda de un microscopio (100 aumentos como mínimo), pero la imagen adjunta puede ayudar.

A fin de cuentas, lo que sucede cuando nuestro diente y la perla interactuan es que nuestro diente termina “arañando” a las espirales de la perla. Nuestros dientes poseen “dentina” y este material es mucho más fuerte que el nácar de la perla (la dentina posee una dureza de 5 en la escala de Mohs, mientras que la perla llega a tener entre los 2.5 y 4.0 Mohs), por lo que al realizar este “excelente método” de identificación de perlas estamos dañando a nuestras perlas. Asi es, cada vez que hacemos esta “pruebita” le restamos valor a nuestras perlas.

Pero ahora ¿por qué razón la “perla de Majorica” tuvo una respuesta similar a la de la perla auténtica? Nuevamente, hay que ir a donde no podemos ver con facilidad: la superficie de estas imitaciones. Desgraciadamente no poseo -aún- un microscopio digital para tomar fotos de estas imitaciones, pero dejenme utilizar la siguiente imágen para explicar el fenómeno: la imágen de la izquierda (agradecimientos por la imagen) es de lodo/barro seco. El secado rápido permitió que la superficie se agrietara, dando lugar a esas marcas o suturas…cuyo efecto sobre nuestros dientes es similar al de los espirales de nácar de una perla. Esto lo logran por medio de la aplicación de varias delgadas capas del barniz, las cuales son tratadas con rayos UV para lograr el secado de las capas y este efecto de rugosidad.

Ahora bien, ¿que significa todo esto para ustedes? Básicamente, que no pueden confiar en el “famoso” método del diente, ya que:

  • Si se lo aplican a una perla, la están dañando y afectando su valor.
  • Si lo usan en algunas imitaciones, pueden llegar a identificarla -falsamente- como perla.
  • Si lo utilizan en perlas que han sido pulidas, puede las confundan con imitaciones.

Entonces ¿cómo puedo hacer para identificar correctamente una perla? Pues existen muchas formas diversas…y hablaremos poco a poco de ellas.

Actualizaciones

may 28

El día de hoy ingresé un par de videos sobre nuestra visita a las ruinas de la granja de perlas de Isla Espíritu Santo en Baja California, estos dentro de las secciones sobre “Las Ruinas del Gran Pasado Perlífero de México” , pero además ingresé un video de la cosecha de la perla natural negra que obtuvimos el 18 de Diciembre del 2009 (este video dentro de “La Perla de la Virgen #5″), asi que si no han leído estas secciones los invito a hacerlo para que vean estos cortometrajes…y si ya las han consultado pues las pueden revisar nuevamente para ver los videos.

Nos preparamos para la cosecha de este año 2010…

Perlas del Mar de Cortez – El Video

may 26

Asi es, tenemos ya publicado en la red -gracias a YouTube- nuestro video Original sobre las “Perlas del Mar de Cortez”. Este fué un proyecto que teníamos en mente desde hace varios años, pero no habíamos tenido ni el tiempo ni el dinero para invertir en una producción original. No llegamos al punto idóneo en el cual te sientes 100% satisfecho del video por falta de recursos fílmicos (yo quería una toma de video de un huracán en acción sobre la granja de perlas… pero cuando esto sucede uno usualmente se refugia en su casa) o de vestuario (no pudimos sacar una tropa de “conquistadores” españoles caminando penosamente por el desierto) y -lo que más nos apena- fué no conseguir una voz profesional (por falta de tiempo primordialmente) para la narración del video en español (me gustaba la voz de Katy Amavizca para la versión en español).

Sin embargo, el video quedó al 98% de nuestro gusto y expectativas y queremos compartirlo con ustedes ahora. A pesar de haber sido producido en el año 2008 (la versión “Gold” o definitiva salió en Diciembre de ese año) preferimos tener el video solamente disponible en DVD durante todo el 2009 y fué hasta este año que tomamos la decisión de compartirlo públicamente.

El video se presenta en dos partes debido a las restricciones de tiempo impuestas por YouTube. La primer parte es más una presentación de la perla en México y la segunda parte trata sobre el cultivo comercial de perlas en Guaymas, Sonora. Los pongo a su disposición y espero los disfruten…


Queremos agradecer a todas las personas que participaron directamente en este hermoso proyecto, tal como lo fueron el staff de “Cheques Films” de nuestros buenos amigos Ezequiel “el Cheque” Núñez y Esteban Ibarra (que estuvieron a cargo de la videofilmación, cámaras y edición del video), el gran trabajo de musicalización realizado por Jesús Jaime Delgado Avelar, la excelente voz de la narración en inglés del locutor retirado Charlie Bloomer y fotos tomadas por otro buen amigo, Alberto “el Gordo” Tirado. Otro par de buenos detalles furon proporcionado por el Ing. Benito Sarmiento (por el uso de tu cámara y “casing”, asi como el video de sobrevuelo sobre Bahía Bacochibampo) y el trabajo en 3-D del “Galéon Español” realizado por Abraham Castro de “Onix“. Un video realizado 100% en Guaymas, Sonora.

El guión del video fué elaborado por nostros (“trío perlero”), adicionalmente a tomas de videos y fotos que nosotros realizamos.

¿Agradecimientos adicionales? ¡Claro! Hay muchas personas a quienes agradecerles la producción de este video y entre ellos tenemos a:

“El Buzo Yaqui” – Adrián Amarillas Casillas, a Rocío Mendoza Alvarez y Diana Burgoin, asi como a Karla Valdéz Luna (quien posa en una de mis mejores fotos), a Sergio Farell Campos -amigo y antiguo mentor-, al Tec de Monterrey por haber mostrado Fe en nuestro proyecto escolar y -por supuesto- a nuestro grupo de “Yaquis Perleros” lidereados por Jesús “el Pípi” Valenzuela.

Los invito a dejar sus comentarios… yo se que para dejar un comentario se requiere de un correo electrónico (e-mail) pero para quienes no desean dejar sus comentarios para no poner su correo les digo lo siguiente: no es necesario ingresar un correo real… utilicen este chachalaca@chachalaca.com.mx (hagan “copy & paste”) y verán que no es necesario.

Los Mitos de Perlas y Ostras #3: Auténticas Perlas

may 6

Mito #3: Las Perlas de Majorica son auténticas Perlas

Perla recién cosechada

Bueno, en el mito anterior vimos que las perlas de Mallorca son un producto de manufactura industrial. Las perlas auténticas son producidas por organismos vivos, moluscos, que producen nácar. El nácar es un producto de la biomineralización de los moluscos, un proceso utilizado para la formación de sus conchas duras. Tanto las perlas naturales como las de cultivo están constituidas por este compuesto. ¿De que están hechas las perlas de imitación? Depende del tipo de perla, pero usualmente se trata de una esfera o cuenta de vidrio que es recubierta con un tipo de barniz o pintura. La página de “Gratis Perlas” nos dice lo siguiente de las perlas falsas: “A pesar de su aspecto, a veces atractivo, las perlas de imitación, hechas a través de procesos mecánicos, no pueden considerarse nunca una joya. Las perlas de Majórica o de Mallorca, no son perlas naturales, son fantasía de buena calidad.”

Perla e Imitacion

Perla China y Perla Falsa

Y allí mismo continúa con la descripción del proceso de producción: “Las mejores perlas de imitación son hechas con cuentas de vidrio, cerámica, concha o plástico, cubiertas con un barniz hecho de laca y escamas de pescado trituradas para simular el iris y el color de una perla. Por muy perfecta que sea la ejecución, cualquier experto en la materia puede conocer, sólo con verlas, la diferencia entre una perla real y otra de imitación.”. Y asi es, casi cualquier persona con moderada capacidad de observación puede distinguir entre una perla y una imitación de perla, pero es necesario que la persona posea de cierto conocimiento, cosa que trataremos en este Blog más adelante.

Diferencias entre una Perla de Cultivo y una Perla Falsa

Veamos de manera de tabla, lo que son las diferencias entre una perla de cultivo promedio y una perla falsa o de imitación:

Característica Perla de Cultivo Perla Falsa
Composición Química 1) Aragonita (Carbonato de Calcio)

2) Conquiolina (una proteína)

3) Agua y

4) Pequeñísimas cantidades (trazas) de metales

1) Cuenta de vidrio o cerámica (o incluso plástico)

2) Lacas o pinturas epóxicas

3) Laca protectora de alta densidad (para proteger del fuego y químicos)

4) Algunas tienen “Esencia de Perla”: una laca o pintura que contiene escamas de sardinas.

Apariencia 1) Las perlas sin tratamientos físicos/químicos son de apariencia diferente

2) Perlas con formas/apariencia que pueden ser diferentes (de redonda a barroca)

3) Lustre variable

1) Apariencia siempre uniforme o estandarizada

2) Forma redonda

3) Siempre con el mismo lustre (homogeinidad)

Superficie a 40x al Microscopio La superficie de la perla presenta una marca similar a una huella digital La superficie tiene apariencia rugosa o similar a la de la Luna: con cráteres.
Orificio de la perla (taladrado) Uniforme y recto, típico del nácar. Arremolinado, debido a que el calor derrite las lacas.
¿En boca de todas?

Otro Mito: La prueba del diente

Como podemos ver en la tabla, hay serias diferencias entre una perla y una imitación. Algunas de estas diferencias se pueden evaluar con fácilidad, y otras requieren de herramientas. Veamos pues, las diferentes formas de diferenciar entre una perla falsa y una perla:

  1. Órganos sensoriales: utiliza nuestros sentidos para obtener información, y pueden ser visuales o táctiles.
  2. Agentes Químicos: utilizando sustancias químicas para obtener un resultado que nos oriente.
  3. Fuego: un método dramático y divertido.

Dentro de los métodos sensoriales tenemos los siguientes:

  • La prueba del calor corporal
  • Prueba del Peso de las Perlas
  • La prueba del diente
  • Examinación con lupa (10 aumentos) o al microscopio (40 o más aumentos)
  • Revisión de la perforación de la perla
  • Prueba Visual Simple o de Contrastación/Comparación

De las otras pruebas -la química y la del fuego- hablaremos más a detalle en unas semanas, pero si debo mencionar que NO ME HAGO RESPONSABLE de lo que les suceda a sus perlas -auténticas o falsas- si realizan estas pruebas, ya que se consideran pruebas potencialmente destructivas.

En la siguiente entrada hablaremos y veremos los efectos del fuego en varios tipos de perlas e imitaciones… ¡no se lo pierdan!

Los Mitos de Perlas y Ostras #1: Las “Perlas” de España

may 4

El día de hoy me tocó revisar el nuevo libro de la CIBJO sobre perlas (conocido como el “Blue Book” o “Libro Azul”). Para quienes no conozcan este “famoso” libro ni sepan de que trata, se los voy a presentar de una forma sencilla: la CIBJO es la “Comisión Internacional de Bisutería, Joyería y Orfebrería” y son quienes dan los lineamientos sobre como referirse a cuando uno vende o comercializa un producto que esté bajo ese abanico de posibilidades. Dicho de otra forma, un joyero podría utilizar los libros de CIBJO para vender sus productos de la manera más honesta posible, sin realizar una estafa al cliente final. También puede ser utilizado por el mismo cliente para exigir una mayor información sobre el producto de su interés. Desgraciadamente, es de lo más común que tanto cliente como vendedor desconozcan de esta valiosa fuente de información, o lo que es peor: que el joyero/vendedor aproveche el desconocimiento del cliente para lograr una venta fraudulenta.

La venta fraudulenta de gemas de todo tipo -diamantes, rubíes, esmeraldas y perlas- es de lo más común en países como el nuestro, y esto es en parte debido al escaso conocimiento que tiene la población general sobre las características y atributos de las gemas que se busca adquirir. A esto añadimos el factor codicia de muchos y/o su total desconocimiento y/o el hecho de que también ellos fueron timados y asi tenemos un gran pozo de malestar y desconfianza. No han sido una, ni dos… sino decenas de veces que nos ha tocado presenciar algún tipo engaño y fraude en joyería, y para nosotros -que producimos perlas de cultivo- es más sensible aquellos casos que involucran perlas.

Variedades de Perlas Falsas o Faux Perles

Por esta razón y para celebrar la publicación del CIBJO-Blue Book: Pearls (esta liga te permite descargar el archivo PDF directamente desde CIBJO, en idioma inglés por el momento) vamos a comentar sobre los varios “mitos” que permiten el engaño y fraude en la compra o adquisición de joyería de “perlas”. Esperamos que esta nueva serie sea de su agrado o desagrado (habrá quienes terminen con una terrible sensación tras la lectura de esta serie de artículos), pero en el mejor de los casos esperamos que esto les ayude a evitar un terrible error o simplemente que les evite ser timados y engañados. Asi pues, comencemos con esta serie de “Mitos”…

Mito #1: Las “Perlas de Mallorca” o “Perlas Majoricas”

Collar Bi-color de Majoricas

Probablemente este sea el mito o fraude más común de los que nos ha tocado conocer. ¿Cuántas veces no hemos tenido la visita de alguna Señora orgullosa de su gran y fino collar de “Perlas de Mallorca”? Incontables veces. ¿Cuántas veces nos han contado como fué que estando en Mallorca, España, visitaron la “granja de perlas” y pudieron ver como las ostras eran despojadas de sus bellas “perlas”? Otro tanto de veces… y ¿cuántas veces hemos tenido que repetirles que las “perlas de Mallorca” son FALSAS o perlas de imitación o dicho de forma romántica y afrancesada: Faux Perles? Demasiadas. De hecho mi frase favorita es: “LO ÚNICO QUE LAS PERLAS DE MALLORCA TIENEN DE PERLA ES EXACTAMENTE EL NOMBRE DE PERLA” (McLaurin dixit).

Pero si quieren no me hagan caso. Simplemente vayan a la página #6 en el inciso 4.4.4 titulado “Imitation or Simulated” (Imitaciones o Simulación de Perlas). Claramente se menciona que los nombres comerciales -como el caso de “Perlas de Majorica”- no podrán ser utilizados para engañar y se deberá de describirles de la siguiente forma: “Perlas Imitación de Majorica” y que claramente las identifique como perlas falsas. Por lo pronto, aqui tenemos que una autoridad internacional del gremio joyero nos confirma que tan famosas “perlas” son simplemente… imitaciones. Y esto en si no es ningún problema en sí, a menos de que le digan/afirmen que si son perlas naturales o de cultivo y entonces le están defraudando.

¿Cuál sería el problema entonces? Que en la mayoría de los casos las dependientes de mostrador -en tiendas departamentales tales como “Sanborn’s” y “Liverpool” por mencionar un par- simplemente no tienen la más remota idea de lo que venden y han sido entrenados para repetir, al mejor estilo del perico o “merolico” lo que les han dicho que deben de decir. Pero esto no exime del fraude… y no importa si el collar o brazalete o aretes vienen con un certificado de autenticidad: una revisión del mismo le informará que no son perlas auténticas, pero utilizará verborrea tal como “se trata de perlas semi-cultivadas” o que “utilizan materiales originales del mar”. Esto lo veremos a más detalle en las próximas semanas.

Akoya vs Mallorca

Akoya vs Majorica