Pearl Ruckus 2011

ago 9

En la entrada anterior anunciaba que viajaría a Los Angeles, California, a participar en el ya tradicional “Pearl Ruckus” que organiza el magnate perlero Jeremy Shepherd para reunir a clientes y amigos de lo que es probablemente el más importante foro internacional de perlas en Internet: Pearl-Guide.com

Asi pues, nos dimos cita los días 22 al 24 de Julio en una hermosa mansión en lo más alto de Hollywood…me disculparán la falta de fotos, pero mi cámara “murió” inesperadamente y las pocas imágenes que tengo fueron tomadas con una cámara prestada (¡Gracias Sarah!). Fuímos un total de 18 personas que tuvimos la oportunidad de aprender más sobre nuestra fascinante gema y los cambios que están ocurriendo en esta industria.

Collage-Ruckus-2011-A

Presentaciones

El día sábado 23 tuvimos 3 presentaciones y una sesión especial de elaboración de collares y joyería de perlas. Las presentaciones estuvieron a cargo de:

Josh Humbert, granjero de perlas de Ahé, Polinesia Francesa, productor de perlas negras de gran calidad y en un marco de cuidado al medio ambiente. Josh detalló su sistema de utilización de peces de arrecife para limpiar a sus ostras perleras y evitar la mano de obra. Un sistema muy interesante y que evita que su granja sufra por contaminación.

Douglas McLaurin de Guaymas, México, con una plática sobre los aspectos positivos (en el Medio Ambiente) sobre la instalación de una granja de perlas en el Golfo de California, una actividad que parece tener un efecto positivo en el repoblamiento de especies nativas y

Blaire Beavers y Jeremy Shepherd nos platicaron sobre las nuevas perlas “metálicas” (que algunos han llamado “Perlas Edison”) que están produciendo en China.

La diseñadora Hisano Takei estuvo a cargo del grupo de diseñadoras y joyeras en un taller especial de elaboración de collares y joyería de perlas, entre las cuáles participaron Caitlin Williams (moderadora del foro Pearl-Guide.com) y las diseñadoras Sarah Cannizzaro (Kojima Co.) y Patricia Saab.

Todas estas actividades se llevaron a cabo en una atmósfera relajada, que te hacía pensar más en un grupo de amigos que en un ambiente formal y de negocios…esto fue un asunto de placer: el placer de hablar y compartir nuestra pasión por las perlas.

Ruckus-2011-B

Perlas y más Perlas…

Todos tuvimos la oportunidad de mostrar nuestras mejores piezas: perlas de todos los confines del mundo… Josh tenía sus perlas negras “Kamoka”, incluyendo una enorme perla de 18 mm de diámetro, Sarah Cannizaro trajo un original diseño de tiara que incorporaba perlas chinas de diversos tipos, perlas kasumi de Japón y hasta una perla Mabe del Mar de Cortez, Douglas tenía un par de collares de perlas y un grupo de las mejores perlas de la cosecha del 2011, Patty tenía un larguísimo collar de Perlas del Mar de Cortez (de unas 50 pulgadas/120 cm de largo) y otro muy bonito hecho con “Perlas Osmeñas” (un artículo hecho de concha de Nautilus) y por supuesto que Jeremy tuvo oportunidad de mostrarnos la razón por la cual es considerado el “Rey de las Perlas” ya que tenía perlas de todo país productor de perlas incluyendo 6 kilos de las “perlas Edison”.

Un momento emotivo fué cuando Jeremy agradeció a Caitlin for su labor a cargo del foro y le regaló un anillo de perla y un collar de perlitas naturales del Golfo Pérsico, otra región que fue importante productora de perlas.

Agradecimientos

A todos quienes asistieron e hicieron posible este “Pearl Ruckus”, que ha sido –desde mi óptica- el mejor de todos. Y muy importantemente a nuestros anfitriones Jeremy Shepherd y Hisano Takei, quienes nos hicieron sentir por un par de días como auténticos “Reyes y Reinas de las Perlas”. El próximo Ruckus –se rumora- podría llevarse a cabo en Filipinas, con Jacques Branellec –socio de “Jewelmer”- como anfitrión…pero esto es todavía un rumor no confirmado. ¿A dónde irán las Perlas del Mar de Cortez próximamente? Ya veremos…

Alien-vs-Predators

Ya para finalizar: esta foto es de una escultura de partes metálicas (piezas de motocicletas, engranes, partes de motor de automóvil, etc) hecha a la imágen del famoso “Predator”, mientras harponea a un terrible “Alien”. Aunque desconozco el nombre del dueño de la mansión, asumo…por la presencia de este “altar” que de alguna forma estuvo involucrado con esta serie de películas.

 

Perlas y Medio Ambiente – 4ta Parte

jul 5

Colecta de Ostras Adultas

Este método fue muy efectivo para darle un impulso a la industria perlícola mundial en sus inicios. El sistema consiste de la recolección de organismos silvestres: ostras perleras adultas, de tallas grandes (10-20 cm de diámetro), ya pre-crecidas, para de esta forma evitar el tiempo y cuidados de cultivo. Para el granjero de perlas esto representa un gran ahorro.

Este sistema aún sigue siendo utilizado en países como Australia (bajo un sistema estricto de cuotas anuales por granja), Indonesia, Polinesia Francesa, Islas Cook y –en menor medida- en otros países. Sin embargo, este es un sistema que debiera tener los días contados, dando paso a la colecta de semilla silvestre y la producción de semilla de laboratorio.

Sin embargo, este sistema de apoyo a la industria perlícola evolucionó de lo que conocemos simplemente como las “pesquerías de perlas” y tiene un interesante bagage cultural en los países donde se practicó, por lo que hablaremos un poco de este tema, porque simplemente: es fascinante.

Las “Ama”

Son muchas las personas que recuerdan o han escuchado hablar sobre las famosas “Ama” o “Mujeres Buceadoras del Japón” (y que también hubo en Corea). Estas mujeres se dedicaban a la pesca de ostras perleras, otros bivalvos y abulón en las costas de estos dos países asiáticos, y lo hacían equipadas muy básicamente: una “tanga”, goggles, una cubeta y un tipo de machete. Algunos se preguntarán: ¿por qué las mujeres pescaban perlas en Japón y no los hombres como en otros lugares del mundo? (en México lo fueron principalmente –y por muchas décadas- los hombres Yaquis) y la respuesta es sencilla: las aguas del Japón son más frías y las mujeres poseen una capa de grasa –en la piel- mayor a la de los hombres, lo que les sirve de aislante y les permitía bucear por más tiempo. Adicionalmente: eran buenas buceadoras, con una gran capacidad para sostener la respiración por espacio de hasta un minuto a profundidades de hasta 24 metros (80 pies) y a temperaturas tan bajas como ¡10 grados Centígrados! (50° Fahrenheit). Un minuto no suena a gran cosa…pero lo es a bajas temperaturas.

El caso es que Kokichi Mikimoto contrató a decenas de estas “Ama” para que le pescaran ostras “Akoya-gai” (Pinctada imbricata) adultas y poder dar inicio a sus experimentos de producción de perlas a fines del siglo XIX. De esta forma no tendría que esperar a que sus ostras crecieran a talla adecuada (cosa que tomaba entre 2 y 3 años en la bahía de Ago, Japón) y no habría pérdida innecesaria de tiempo. Adicionalmente las “uniformó” –asumo que la esposa de Mikimoto tuvo algo que ver en eso- de forma que la mayoría de los “occidentales” las reconocieran como aún se les recuerda: un pantaloncillo corto y blusa de manga larga en algodón blanco, visor, cinto de plomos, cuchillo y canasta.

Bueno, parece que me distraje un poco del tema, probablemente por culpa de la primer foto…pero retomándolo: este método –la pesca de ostras adultas- proveía la mayor parte de las ostras de las granjas de Japón y de algunos otros lugares hasta que las ostras –por sobre-pesca- ya no fueron suficientes para proveer las necesidades de las  granjas. En Japón esto sucedió en los 1960’s, en Polinesia Francesa (Tahití) este método se encontraba en franco agotamiento a fines de los 1990’s y en países como Australia aún se practica, aunque con cuotas estrictamente controladas por el Gobierno (Departamento de Pesquerías), tal como se menciona en la página del Departamento de Pesquerías de Australia, de donde cito de manera traducida:

“Las poblaciones de ostras perlíferas son manejadas por un sistema de cuotas que fija un número máximo de ostras que pueden ser capturadas anualmente por la industria [de cultivo de perlas]. Esta cuota se establece -por investigadores- en un nivel que garantice que las poblaciones de ostras se mantengan por varios años. Esta cuota está estrechamente supervisada por el Departamento de Pesca, a través de observadores en los buques de pesca y por sofisticados métodos de evaluación de poblaciones pagados por la industria.”

En pocas palabras: esta estrategia es de corta duración si la industria crece rápidamente y/o si el país no tiene control estricto de sus pesquerías (como sucedió en Tahití e Islas Cook). Adicionalmente y en el caso de México (y supongo que de otros países con especies similares): la pesquería de ostras perleras se encuentra restringida, ya que tanto la “Madreperla” (Pinctada mazatlanica) como la “Concha Nácar” (Pteria sterna) se encuentran como especies protegidas en la Norma Oficial Mexicana de 1994 (NOM‑059‑ECOL-1994). Esperemos que lo sigan estando por mucho más tiempo…

¿Qué pasa si utilizo Ostras Silvestres (adultas)?

Esta no es una buena estrategia y definitivamente no lo es a largo plazo en la mayoría de los casos, y en ciertos casos –como en México- es francamente ILEGAL. Y esto nos recuerda la evolución de las sociedades humanas desde los tiempos antiguos cuando los hombres debían salir de cacería para traer alimento –carne- a sus clanes familiares, pero al descubrirse la “domesticación de animales” se abrieron las puertas para un nuevo tipo de desarrollo basado en el trabajo y cuidado de los animales. Si hoy en día aún dependiéramos de nuestra capacidad de caza…probablemente varios miles de millones de seres humanos seríamos vegetarianos estrictos (y no por gusto).

Así pues, con esta estrategia rápidamente agotaríamos los bancos naturales de ostras perleras y la actividad no sería sustentable. Y de hecho fue algo que se documentó muy bien en la Polinesia Francesa durante la década de los 1990’s y que incluso generó problemas que ni siquiera se llegaron a imaginar, como destacaré a continuación.

Polinesia Francesa, (también conocida como Tahití y que nada tiene que ver con Haití) consiste en una extensa serie de islas y atolones que poseen abundantes recursos marinos en sus increíbles arrecifes coralinos, entre estos se encuentra la “Ostra Perlera de Labios Negros” (Pinctada margaritifera) que es utilizada para producir las “perlas negras” comerciales. Las granjas comenzaron utilizando a ostras producto de la pesca, de esta forma evitaban esperar los 2 a 4 años de crecimiento de la especie y se podían ahorrar tiempo. Sin embargo los atolones son espacios finitos, con un número finito de ostras y simplemente se “acabaron” las ostras y se les “hizo fácil” mandar buzos a otros atolones y traer ostras a la granja que las necesitaran…y empezaron a suceder cosas “raras” en las granjas.

Entre estas cosas que vieron los perlicultores estaba la muerte masiva de ostras: simplemente miles de ellas se morían. Además, algo estaba pasando con el “reclutamiento de juveniles” (se le llama así al proceso natural de cuando las ostras se reproducen y las nuevas generaciones comienzan a desarrollarse en un sitio, engrosando a la población existente): no se estaba dando igual que antes. ¿Qué estaba sucediendo?

Científicos fueron comisionados para encontrar la razón de este desastre que amenazaba a una industria generadora de millones de dólares para la economía isleña. Entre estos se encontraba el Doctor J.H.A. Benzie, a quién conocimos en Pearls ‘94, y que un una de sus presentaciones  hizo saber que tras años de estudio llegó a la conclusión de que en varios de estos atolones las ostras perleras se encontraban “diferenciandose” en sus poblaciones –debido a que sus poblaciones se encontraban “aisladas reproductivamente” o dicho de manera sencilla: las ostras de un lugar no se reproducían con las ostras de otro lugar- se estaban desar

Parte de la información la pueden ver en este artículo (en inglés) o aquí tengo una cita que considero crucial del mismo:

En el pasado, una perla se podía asociadar con el área de la que esta creció, basándose en su color, su brillo, iridiscencia y forma. Este fue el caso de las perlas negras de Tahití de hace veinte años (Benzi y Ballment, 1994). Actualmente, es difícil diferenciar entre las perlas cultivadas en diferentes lagunas en Tahití. Se cree que esto se debe a transferencias masivas de ostras entre las distintas islas (Benzie y Ballment, 1994).

Como podemos leer en la cita anterior, las perlas de cada atolón eran únicas y especiales: al ver la perla se podía decir que si era de Rangiroa o de Tuamotú o de Ahe. En un triste contraste hoy en día existe la aburrida homogeinidad: otro producto de manufactura industrial.

Un auténtico contraste se puede observar con las Perlas del Mar de Cortez que son producidas en la granja de Guaymas, Sonora, donde la gran variedad de colores, texturas y forma de las perlas son el producto de el uso de un sistema de cultivo basado en la colecta de semilla silvestre, lo que nos evita las indeseables mezclas (contaminación) genética y nos asegura una variedad que se aleja del aburrimiento estético.

Cosecha 2008 032 (2)

 

Solución al Problema

La más sencilla: no utilices esta estrategia para proveer tu granja. Simplemente no es Sustentable y puedes llevar a cabo un fuerte impacto negativo en un ecosistema.

Utiliza la colecta de semilla silvestre y/o la producción de semilla de laboratorio como quedó indicado en la entrega pasada.

Próximamente…

En la próxima entrega contrastaremos las ventajas y desventajas del uso de ostras adultas y semilla en un sistema de cultivo. Habrá información muy interesante sobre la vida secreta de las ostras perleras, esperamos que no cause censura, ya que hablaremos de Sexo. Soporten el morbo…hasta la próxima entrega.

 

Perlas y Medio Ambiente – 1ra Parte

may 12

HamburguesaHace unas semanas platicaba con un amigo Canadiense que se encuentra jubilado y que ahora vive en Guaymas; en su tiempo se dedicó a la ganadería de ovejas en Ontario y me comentaba sobre como la “Industria de la carne” (de res, puerco y ovejas, así como de aves de corral,) de Norteamérica había desviado el camino en la constante búsqueda de mayores volúmenes de producción (y esto, ciertamente, representa DINERO), pero esto se hace a expensas de los animales y de los consumidores (que somos todos nosotros). Mi amigo comenzó por hablarme sobre su experiencia al tratar con los representantes locales de lo que para nosotros serían los “Inspectores de Sanidad Animal” y como la agencia encargada de sanidad animal hacía un uso indiscriminado de antibióticos en el ganado y sobre la simple falta de “sentido común” por parte de los involucrados en la industria.

Me dijo: “Yo jamás inyectaba a mis animales con antibióticos; pero a cambio les ofrecí tierras de forraje (pastizales) y camas de paja limpia. Simplemente con eso, mis animales no desarrollaron las infecciones que me dijeron que tendrían que sufrir si no los inyectaba, y además engordaron mejor que aquellos bajo régimen de antibióticos”. El hecho simple de cuidar de sus animales y de tratarlos con respeto hizo una gran diferencia. Algunas personas involucradas en la industria de la carne parecen haber notado lo mismo y algunos han regresado a “sus orígenes”. Por cierto, si este tema les parece interesante, no dejen de ver la película-documental “Food Inc.” que describe muchas de las peores prácticas de la industria de producción de alimentos en los Estados Unidos. Probablemente se pueda conseguir con sub-títulos en español.

Sólo un par de días después, nos encontramos un “viejo” artículo escrito por Shigeru Akamatsu, un hombre con influencia en la Industria de la Perla, (actualmente consejero de la “Sociedad de Promoción de Perlas del Japón” y que comenzó como un investigador del cultivo de perlas bajo órdenes del mismísimo Kokichi Mikimoto) y sentí que este artículo empataba perfectamente con la conversación que tuve con mi amigo Canadiense, y fue así que di inicio a esta entrada.

El Cambio de Paradigma

¿Quieres tu "perlita feliz"?

El artículo “Perlicultivo y el ambiente biológico” (disponible en inglés y publicado en “Ship & Ocean Newsletter” #8G el 5 de marzo de 2004) es bastante interesante porque finalmente aborda el declive de la industria perlícola japonesa de una forma que finalmente es entendible: la industria en su conjunto tuvo que admitir su culpabilidad. Ya no simplemente se culpa a la “ira de la naturaleza“, ni a las mareas rojas o a “enfermedades misteriosas”. Y aunque el Sr. Akamatsu no lo menciona de este modo, se podía leer –entre líneas- la palabra “codicia” en el documento…pero, aunque jamás hace mención de esta palabra, hace uso de una forma más suave y política, pero medio del uso de la expresión “en la búsqueda de la eficiencia económica”.

En este artículo, el Sr. Akamatsu afirma:

“Japón dominó la industria de perlas de cultivo durante muchos años, pero en los últimos tiempos esta situación cambió rápidamente. Aunque la rápida globalización de la industria del Perlicultivo puede considerarse como una de las razones, la causa principal es el deterioro de las granjas de perlas, causada por la aparición de mareas rojas perjudiciales y una mortalidad masiva de ostras Akoya, debido a una enfermedad infecciosa. Tales fenómenos no son exclusivos al Perlicultivo, sino también hay casos como la EEB, la herpes de carpa, la influenza aviar, etc. y este puede ser el precio que se debe de pagar por no tratar a los animales como seres vivos, en la búsqueda de la eficiencia económica, así como por cambiar incesantemente el medio natural para la expansión de la producción”.

 

Una granja de perlas en Japón

Una granja de perlas en Japón

 

Cuando el Perlicultivo comenzó en el siglo XX, la idea general era producir un sustituto de la perla natural, pero que mantendría los atributos principales de la perla: belleza y durabilidad. Inicialmente, las perlas se cultivaban por períodos largos (de 2-5 años), pero muchos en la industria observaron que las perlas con períodos más cortos de cultivo (1-2 años) se “veían bien”, pero posteriormente se dieron cuenta de que la mayoría de las personas no podía diferenciar entre “perlas instantáneas” (con períodos de cultivo cortos: de 4 a 8 meses) y aquellas perlas con un largo período de cultivo. Asi que se estandarizaron los períodos más cortos de crecimiento de la perla, para darle más beneficios al perlicultor. ¿Cómo se pueden aumentar los beneficios? Esto es algo que todo perlicultor sabe y entiende, pero permítanme explicarlo un poco para aquellos que no pertenezcan a esta industria: cada ostra en la granja te cuesta dinero, todos los días.

Para hacerle frente al aumento de los costos (principalmente en mano de obra, equipamiento y combustible) los perlicultores pueden utilizar algunas estrategias, tales como:

  1. Aumento en la densidad de cultivo: produces más ostras en el espacio que ya tienes.
  2. Reducir la fuerza laboral: sustitución de mano de obra con maquinaria y equipo.
  3. Reducir el período de perlicultivo: producir perlas en menos tiempo.

Hablemos sobre las implicaciones de cada una de estas estrategias.

 

Densidad de población

Esto significa cultivar más ostras en el mismo espacio, y esto puede parecer eficiente: si logras acomodar 10 libros en una caja donde anteriormente sólo entraban 7 libros -esto gracias a una forma más inteligente de organizar los libros- entonces hablamos de mayor eficiencia. Pero esto no es necesariamente igual con organismos vivos: los animales y las plantas van a prosperar en condiciones adecuadas, pero bajo un exceso de población se producirán organismos infelices y bajo condiciones de estrés.

Imagine usted que vive en una habitación de 10 x 10 metros y que todas sus necesidades básicas se cumplen en este espacio que tiene un inodoro, un lavabo, un librero, una mesita con dos sillas, una litera y un televisor. Ahora imagine que un día le llega un nuevo “huésped” y que tiene que cohabitar con usted: puede llegar a ser incómodo… pero soportable; pero ahora: introduzca en la habitación a otras 8 personas. Tendrá un total de 10 personas por metro cuadrado. La Vida rápidamente se convierte en una pesadilla para todos: no se puede comer cómodamente, no se puede ir al baño ni ver televisión ni alcanzar un libro, habrá falta de alimento, subirá el estrés y, finalmente, llegarán las enfermedades y la violencia. ¿Se le antoja esta situación?… ¿Cree que algo similar sería bueno para las ostras? Y aunque nuestros moluscos no tienen cerebro ni conciencia -por lo que jamás sufrirán daño psicológico alguno- sus cuerpos van a reaccionar negativamente al hacinamiento: tendrán menor crecimiento (“enanismo”), serán menos saludables y se enfermarán (y en última instancia, morirán) y sus perlas carecerán de belleza.

En realidad podemos decir cuando un animal no goza de una vida sana cuando vemos sus conchas y perlas: las ostras débiles y enfermas tendrán conchas opacas, sin colores intensos (algo que identifica a nuestras ostras “Concha Nácar” son los colores vivos e intensos) y sus perlas carecerán de lustre e iridiscencia. Pero el hacinamiento no es el único factor que afectará la salud de las ostras: el medio ambiente (la contaminación, el cambio climático y los huracanes), las enfermedades (causada por virus y parásitos), también lo hacen, pero estos factores no están bajo el control del perlicultor. Está en las manos del perlicultor el tener ostras perleras más saludables por medio de un cultivo a densidades adecuadas: como reza el refrán popular “ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre”.

Las enfermedades son un gran dolor de cabeza para los productores: las ostras enfermas pueden infectar rápidamente a las saludables bajo condiciones de hacinamiento, lo que las debilita –debido a la falta de alimento y oxígeno- y los parásitos oportunistas pueden fácilmente “saltar” de una ostra a muchas otras si la distancia es corta.

 

Actividades de cultivo de perlas en Guaymas

En nuestro caso tenemos nuestras ostras “Concha Nácar” en condiciones más que adecuadas dentro de la Bahía de Bacochibampo: utilizamos menos del 1% de toda el área de la bahía y no hay otras granjas de moluscos en los alrededores (la más cercana es una granja de ostión cerca de Bahía de Kino, a unos 180 Km de distancia). Así nos estamos asegurando que nuestra incipiente industria no siga el mismo camino de otros productores de perlas; pero para entender de mejor manera, veamos algunos ejemplos de lo que ha ocurrido en otros países productores perla:

 

Islas Cook: aquí citamos información sobre la mortalidad masiva en el perlicultivo, causada por el exceso de ostras en cultivo (puede leer –en Inglés- el artículo descargando el archivo PDF desde el enlace):

“En la laguna de Manihiki, un estresante potencial que puede haber estado relacionado con la aparición de mortalidad fue la alta carga poblacional. Antes del brote de la enfermedad, el número de ostras cultivadas en la laguna de Manihiki tuvo un récord histórico. En conclusión, nuestros datos indican que el brote de enfermedad sin precedentes en P. margaritifera [la “ostra de Labios Negros”] en la Laguna de Manihiki en noviembre del 2000 se asoció a una vibriosis causada por V. harveyi [una especie de virus] y otros vibrios oportunistas.”

 

Japón: Cuando dimos inicio a nuestra granja experimental de perla en 1994, escuchamos hablar de una “misteriosa enfermedad” que estaba matando a todas las ostras perlera “Akoya” de Japón y que nada podía hacerse para evitar este mortífero “brote viral”. Los productores japoneses jamás se responsabilizaron por las mortalidades y culparon a un “virus desconocido” de las mismas. Pueden leer un texto resumido y traducido al español (del artículo “NOVA: La Perla Perfecta”) en el párrafo siguiente:

“Expertos atribuyen las muertes de ostras perleras de 1994 a la ‘marea roja’, una explosión poblacional de organismos microscópicos, que producen una toxina que resulta mortal para las ostras. Incluso después de varios años de investigación científica, la causa específica de la enfermedad continúa siendo un misterio. La enfermedad se reconoce cuando el músculo abductor, que mantiene unidas a las dos terceras partes de la concha de la ostra, se torna de un color rojizo. En última instancia, ocho de cada diez ostras afectadas mueren a causa de la enfermedad, que hasta ahora sólo ha afectado a las ostras Akoya. Otros piensan que los propios perlicultores podrían ser los culpables. ‘Los japoneses siempre han tendido a colocar demasiadas ostras juntas’ escribió Andy Müller [revendedor de perlas japonesas, dueño de ‘Hinata Trading Co.’ y autor del libro ‘Perlas de Cultivo: Los Primeros 100 años’] en la revista Pearl World (diciembre de 1996- enero de 1997).”

 

Así, en ambos casos hemos visto que la tendencia a sobrepoblar a las ostras en sus jaulas o en sus bahías conduce a graves problemas en la producción de perlas. Entonces ¿Por qué hacerlo del todo? Hay muchas razones para ello, pero a final de cuentas son la misma: EL COSTO del equipo de cultivo (boyas y jaulas), de la planta laboral (sueldos y prestaciones), de pagar más “derechos” de uso de zona costera, los costos de trasladarse a una nueva área en una zona remota (y que tal vez carezca de muchos servicios necesarios), y que al final se traducen en el costo de producción de las perlas. Si las perlas mantienen un alto valor no es necesario cultivar miles de millones de perlas, pero la mayoría de los productores comenzaron a incrementar su producción de perlas y a reducir la calidad de las mismas y, de esta forma, la industria se metió un “disparo en el pie” y un terrible círculo vicioso dio inicio.

 

Costos laborales

Adrián Amarillas sosteniendo una jaula "zapatera" con ostras adultas (4 años de edad)

Muchas personas creen que reducir los salarios o la planta laboral de una empresa es una solución inteligente a los problemas económicos de un negocio, pero nosotros creemos que esto realmente es un gran error: Las empresas no son nada si no tienen empleados: las empresas están compuestas por personas y uno de los propósitos de cualquier negocio debiera ser el de ofertar empleos bien remunerados. Ganar dinero no es malo y DEBE de ser un objetivo muy importante en una empresa, pero no debería ser el único objetivo: hay un cierto orgullo entre los productores de perlas y la gente que te ayuda a alcanzar tus objetivos –esto es el producir gemas de calidad- se convierten en tus aliados de confianza.

Hablando de una granja de perlas: sin sus trabajadores una granja de perla se moriría. El Perlicultivo es una operación de trabajo intensivo, donde hay buzos, técnicos acuícolas, trabajadores, mecánicos, personal de vigilancia y muchas otras profesiones, todas ellas trabajando alrededor del mismo objetivo. Con dejar un cabo suelto,  tendrás una enorme cantidad de problemas sucesivos. Y los perlicultores suelen trabajar bajo limitaciones de tiempo muy específicas, tales como: la temporada de implante de perla, la temporada de cosecha, la temporada de colecta de semilla, etc. Esto significa que si no finalizas una actividad dentro de tu “ventana de oportunidad” es probable que ya no seas capaz para terminar del todo, y deberás pasar a la siguiente actividad antes de que esa ventana de tiempo se cierre y tampoco termines esa actividad; en última instancia, esto es algo altamente improductivo y absurdo.

Y algo que realmente quiero resaltar aquí es que el perlicultivo es una industria muy artesanal en México: se emplea muy poca maquinaria y mucho trabajo manual. Y queremos mantenerlo así por varias razones -que algunos pueden no aprobar-siendo la más importante la siguiente: tenemos muy pocos puestos de trabajo en México. Nuestra economía simplemente no funciona para generar empleos, y básicamente es impulsada por nuestras exportaciones (principalmente en materias primas tales como petróleo, productos agrícolas y metales) y nuestra fuerza laboral barata (que también se “exporta” a otros países) que es la materia prima de la industria maquiladora. Si nosotros adquiriéramos maquinaria que nos permita evitar contratar a más trabajadores, entonces seríamos parte del problema, y no parte de la solución…así que, aunque esto nos cuesta más y nos puede llegar a hacer menos eficientes, seguiremos en este sendero. Creemos que es lo apropiado.

 

Período de cultivo de la perla

Entre más tiempo la perla pasa dentro su “madre-perla”, esta se hace más grande y tendrá “más perla” (nácar)…pero esto también significa que deberá de continuar creciendo su perla por períodos más largos. Muchas fuentes afirman que el período de cultivo de perlas en Japón –en las décadas entre 1940 y 1960- tomaba entre 2 a 4 años para completar, así la perla Akoya terminaba con una muy buena capa de 0.95 mm de grosor de nácar (Ward, 1995). Este buen recubrimiento de nácar hace posible que la perla sea hermosa y resistente, características normales a toda gema.

 

Grosor de Nácar en Perlas Mexicanas

Pero muchos en la industria perlícola (originalmente de Japón) notaron que la mayoría de los consumidores no serían capaces de diferenciar entre una perla con un recubrimiento grueso de nácar y una con una capa delgada de nácar. Así, una pésima práctica inició en la industria y los períodos de cultivo de perla disminuyeron -en algunos casos- a menos de 6 meses (con una capa inferior a 0.2 mm. Fuente: Ward, 1995). ¿Esto le ahorra a los perlicultores mucho dinero en salarios y equipo de cultivo…pero, ¿realmente vale la pena?

 

Comparando el grosor de nácar en perlas japonesas de diferentes períodos de cultivo.

 

Este tema fue abordado hace algún tiempo por varias personas involucradas en la industria de la perla, pero una voz fuerte fue la del finado perlicultor y consultor Australiano C. Denis George, quien en 1971 afirmó:

“Los técnicos japoneses insisten que estas perlas de nácar adelgazadas no hacen ninguna diferencia en el aspecto de la perla, pero en mi opinión esto no viene al caso ya que existe una gran diferencia en los principios [éticos] y en su valor material en dólares pagados por el cliente en la creencia de que está adquiriendo una perla de gran valor… Como resultado, muchos [clientes] pierden su confianza en las perlas, se retiran de la industria o se van a la bancarrota; y muchas decenas de miles de mujeres en todo el mundo… sufrieron una gran decepción cuando su tesoro desapareció.” (Información publicada en “The Black Pearls: History & Development” 1971. Lapidary Journal).

Desde la perspectiva de un perlicultor, hay muchas situaciones que te hacen reconsiderar sobre la  perspectiva de mantener largos períodos de cultivo de la perla, tales como:

  1. El calentamiento global y los huracanes
  2. La contaminación ambiental
  3. Enfermedades
  4. La Edad de las ostras

Pero independientemente de estas situaciones, un perlicultor debe haber establecido un objetivo de espesor de nácar para las perlas de su granja, y apegarse al mismo tanto como le sea posible. Por ejemplo, nuestro períodos de cultivo de perla tiene una duración de entre 18 a 24 meses (contabilizando a partir de cuándo se opera a la ostra) y esto nos permite cosechar perlas con un excelente recubrimiento de nácar de 1.5 mm alrededor del núcleo, y aunque en muchas perlas este grosor excederá los 2.0 mm de nácar, en algunas otras será inferior al mínimo estándar aceptable de 0.8 mm. Realmente tienes que mantenerte bajo este período mínimo de tiempo de cultivo, porque simplemente no puedes aceptar nada por debajo de un espesor de 0.8 mm: si el grosor de la perla cae por debajo de esta cifra, esta deberá de realizar un viaje al gehena oceánico: las perlas se liberan a las aguas profundas del Mar de Cortés, donde micro-organismos especializados reciclarán sus materiales.

Comparemos esta información emitida por el Ministerio de Control de Calidad de la Perla Tahitiana para ser aplicado a las perlas negras de Tahití en el año 2001:

“…el requisito de espesor mínimo de nácar para todas las perlas Tahitianas a ser exportadas quedó en 0.6 mm y entró en vigor en Septiembre [del 2001]. La Asamblea votó para aumentar ese mínimo hasta 0.8 mm a partir de julio del 2002”. (“Tahitian Government to Improve Pearl Exports” por Victoria Gomelsky en “Precious Gemstone News” página 28 de la revista National Jeweler).

Lo anterior significa que muchos en la industria de la perla producen –o produjeron- perlas de cultivo con un espesor de nácar simplemente insuficiente, y esto afecta a aquellos productores que si están interesados en mantener un alto estándar de calidad en sus perlas, porque –a final de cuentas- para el cliente definitivo: todas las perlas son consideradas como “iguales”. Pero esto no es cierto.

 

Resumen Final

  • Las ostras perlíferas son especies importantes dentro de sus ecosistemas locales, pero es realmente importante que los productores no excedan la capacidad de carga del ecosistema evitando así un colapso ambiental, mortalidades masivas y asegurando la producción sustentable de perlas excepcionales.
  • Empleos Dignos: si todos pudiéramos hacer que nuestras empresas prosperen, una responsabilidad posterior debería ser la de ofrecer sueldos dignos y buenas condiciones de trabajo; claro que vamos a “perder dinero” pero ayudaremos a mejorar nuestra economía regional. Si todos hiciéramos nuestra parte en este punto, nuestra economía podría crecer por sí misma y no tendríamos que depender –como lo hacen nuestros “líderes”- en que tanto crece o deja de crecer la economía de los Estados Unidos.
  • Mantener una alta calidad: la buenas perlas son las primeras en venderse. Los buenos compradores de perlas están siempre buscando a la perla especial de su vida…la perla que les robará el aliento con su belleza. Las perlas de baja calidad solamente son buenas para producir baratijas o bisutería.

Quisiera finalizar a este tema con una mención –muy adecuada al tema que tratamos en esta ocasión- de las Sagradas Escrituras, la cita en Mateo 13: 45-46

45  También el reino de los cielos es semejante al comerciante, que busca buenas perlas; 46  que hallando una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.

Los clientes deben de buscar calidad en sus perlas porque una buena gema te da lo que esperas: valor y belleza a largo plazo. Los productores necesitamos producir esas perlas preciosas para satisfacer al cliente, ya que siempre van a existir personas que exijan y demanden productos de calidad…a pesar de que la mayoría se oriente al bajo costo. No todo mundo vive bajo el esquema de “adquirir lo desechable” y sabe que una inversión en joyería (¿ya vieron los aumentos en el valor del oro y la plata?) puede ser una inversión adecuada (como lo llegó a ser antes).

¿Qué opinas al respecto? ¿Crees que el respeto al medio ambiente es una verdadera necesidad para el cultivo de perlas? o ¿producir calidad será una mera inconveniencia para el granjero? ¡Házmelo saber con tus comentarios!

En nuestro próximo post detallaré algunas de las razones para no cultivar perlas por períodos más largos de tiempo y algunas de las maneras en cómo una granja de cultivo perlas puede afectar el medio ambiente…tanto de manera positiva como de manera negativa.

¡Hasta la próxima!

 

Tucson Gem Show 2011 – Parte 3

abr 28

Esta parte es el cierre de este tema, el cuál tuve que descuidar por varios meses debido a la falta de tiempo para continuarlo y porque fueron más “relevantes” las entradas sobre el Turismo regional y la “Calamabe”. Asi, que sin mayor preámbulo continuamos con mis comentarios sobre el Tucson Gem Show 2011.

 

¡ Más Granjeros !

Cuando vamos a eventos internacionales de esta naturaleza estamos más expuestos a convivir con compradores, distribuidores, diseñadores de joyería y gemólogos que con el tipo de personas que somos: Granjeros o productores. Pero este año notamos que la tendencia del año 2010 continuaba: hay más productores en estos eventos.

Por ejemplo, hemos podido conocer a muy buenas e interesantes personas como la familia Lattendresse (de la empresa “American Pearl Company” de Estados Unidos), que producen perlas de río en el Mississippi, a nuestro amigo tahitiano Josh Humbert de “Kamoka Pearls” que produce excelentes perlas negras y a Jacques Cristophe Branellec de “Jewelmer” de Filipinas. Este año tuvimos la oportunidad de conocer a Kazuhisa Yanase y a Kiyoshi Yonegushi de la empresa “Seiwa Pearl Co.” del norte de Japón, pioneros en la producción de las perlas “Kasumiga”, quienes fueron invitados a Tucson por nuestra amiga Sarah Cannizzaro de “Kojima Company”.

Así que este año tuvimos el gusto de conocer a los Yanase y Yonegushi, y después de lo acontecido el 11 de Marzo con el devastador terremoto y tsunami me acordé de nuestros amigos granjeros y me comuniqué para ver cómo estaban. Afortunadamente, no tuvieron pérdidas humanas personales aunque sí tuvieron daños en su granja (50% de pérdidas en sus balsas de cultivo) y daños en sus edificios. Sabemos que se van a recuperar, aunque en este negocio la recuperación siempre toma años…desde Guaymas les deseamos fortaleza, para que puedan sobrellevar esta desgracia que ha afectado severamente a Japón.

Y así como les sucedió a los granjeros nipones, esto me recuerda como el año pasado Josh Humbert avisó de un tsunami que iba en camino a Tahití y que –afortunadamente- no fue realmente de consecuencia. Pero creo que ese es parte del lazo o vínculo que se forma entre los perlicultores: nadie puede comprender mejor que otro que vive situaciones similares y que –día a día- lucha por producir esta bella gema.

 

Más Perlas Naturales

Las perlas naturales se han vuelto un artículo cada vez más codiciado debido a que el volumen de producción de las perlas de cultivo ha continuado en ascenso y –debido a la ley de oferta y demanda- esto ha ocasionado que el precio de muchas perlas disminuya. Por ello la importancia de limitar el volumen de producción –como lo hacemos nosotros- y así lograr que el precio se mantenga en un nivel adecuado y evitar los “desplomes” que han sufrido los Japoneses, Chinos y Tahitianos.

Así que visitamos a un proveedor de perlas naturales (no puedo proporcionar más información, me disculpo) y tuvimos acceso a una gran cantidad de perlas naturales de las formas, colores y tamaños más inusuales que se puedan imaginar…incluso pude tomar un pequeño video que muestra la “flama”, este bello efecto óptico que se puede ver en excelentes ejemplares de las conchas de caracola y de las que ya hablé anteriormente. Este video lo pueden ver aquí:

Pudimos apreciar perlas de Abulón Rojo (Haliotis rufescens) con las tradicionales formas de “Uña de Velociraptor”, algunas barrocas más tradicionales e incluso una enorme perla que asemejaban una combinación de pepita de oro y una almeja surrealista (difícil de explicar, mejor aprecia las imagen). Realmente unos especímenes fuera de serie. Por cierto, muchas personas confunden continuamente a nuestras perlas -y muy en especial a las Medias-Perlas o Mabes- con las perlas de Abulón, ya que presentan colores muy similares…pero no: las “Perlas del Mar de Cortez” son capítulo aparte.

También tuve acceso a perlas de la Escalopa “Mano de León” (Lyropecten subnudosus), una de ellas con forma por demás extraña…algo así como una “alita de pollo picosita” (creo que me comienza a dar hambre).

Otro apartado de interés serían las perlas de “Callo de Hacha” (que pueden ser de varias especies: Pinna rugosa, Atrina maura y A. texta), que son realmente bellas pero muchas de ellas tienden a ser quebradizas. Entre estas perlas se encontraba un magnífico collar y aretes con perlas negras de “Callo de Hacha”, trabajado en oro blanco de 18K y diamantes Pavé. Ciertas perlas de callo de hacha (presumo que de Atrina texta, ya que los pescadores muestran poco interés por la taxonomía) han salido con color verde-jade…interesante color. Por último: una “Perla Monstruo” (casi perfecta para salir en una película de luchadores mexicanos de los 1970′s: “El Zanto contra las Perlas Monstro“) hecha prácticamente de proteína (conquiolina) y cuyo valor se basa más en su rareza que su belleza…

Otras perlas interesantes: las perlas de “Almeja Gigante” (Tridacna gigas) que tienen una “flama” muy bella, pero que es difícil de captar en fotografía. Es más fácil de apreciar utilizando una lámpara LED y haciendo que la luz pase por la perla y que este efecto visual se “materialice”.

Ya para finalizar, las famosas “Perlas de Nautilus” de nuestro amigo Steve Metzler. Pero esas perlas son algo aún fuera de serie: su apariencia externa es muy similar a la de las almejas gigantes, pero al utilizar la lámpara se revelan detalles que hacen que de inmediato pienses en una imagen del telescopio “Hubble” y que estás viendo un vórtice sideral o una distante galaxia. Los dejo con estas apantallantes imágenes de las perlas de Nautilus…

 

¿Qué les pareció esta serie de entradas? ¿Interesante? ¿Aburrida? ¿Aprendieron algo nuevo? Su opinión siempre será importante asi que dejen sus comentarios por favor. ¡Hasta la próxima!

 

 

Tucson Gem Show 2011 – Parte 2

mar 16

Thomas Hainschwang:

Un reconocido gemólogo de Liechtenstein, fundador del laboratorio GEMLAB. Thomas vino a hablar de sus recientes descubrimientos sobre un elaborado fraude que se está cometiendo en la industria de la perla de cultivo. Esta es la historia –resumida- de los hechos:

En el año 2009 comienzan a aparecer una gran cantidad de enormes y redondas “perlas naturales” provenientes del Indo Pacífico (entre Indonesia y Filipinas). Como esto –la aparición de grandes cantidades de perlas naturales- no es algo común, algunos compradores enviaron sus perlas a analizar en los principales laboratorios gemológicos del mundo, y algunas perlas llegaron al laboratorio de Thomas.

Inmediatamente se dio cuenta que las perlas naturales tenían una enorme similitud con las perlas de cultivo (tamaño, formas y colores) y que eran muy parecidas entre sí…otro detalle revelador. Total que las analizaron con rayos X (un método muy socorrido para saber si una perla es natural y de cultivo) y efectivamente las perlas parecían tener la estructura de una perla natural…pero había algo que no le gustaba: unas pequeños huequitos entre una capa de nácar y el centro de la perla –algo muy común entre las perlas de cultivo- asi que decidió pedir permiso al dueño de las perlas para partir una perla y examinar el interior.

Lo que encontró lo dejó pasmado: algún granjero utilizó perlas naturales de “callo de hacha” (habría que mencionar que las perlas utilizadas eran de pésima calidad o incluso rotas) como núcleo para producir “perlas naturales”. Asi, ante un análisis no detallado las perlas pasarían a ser consideradas como naturales, con un valor por mucho superior al de las perlas de cultivo. Esto se conoce como FRAUDE. Quienquiera que diga que tiene perlas naturales debe de tener un certificado emitido por algún laboratorio de renombre (GIA, AGTA, SSEF, GEMLAB) y el defraudador sabía que con esta técnica podía engañar a muchos…pero no a todos.

Thomas recomienda no adquirir perlas naturales de ostras del género Pinctada en estos tiempos, para evitar al máximo el riesgo de ser engañado. Para leer toda la información, puedes descargar este archivo PDF (en inglés).

Kenneth Scarratt:

Director del laboratorio gemológico del Gemmological Institute of America (GIA) en Tailandia, nos ofreció un extenso repertorio sobre los métodos de tratamientos en perlas: básicamente sobre los métodos que han sido utilizados desde hace más de un siglo -asi como los más recientes- para “embellecer” a las perlas de cultivo que carecen de algún atributo deseable (como la belleza) y que se vuelvan “comerciales”, el “arte” de convertir a la basura en algo deseable.

 Y aunque no fue nada nuevo para nosotros conocer de todo esto, no deja de ser interesante el conocer detalles íntimos sobre las técnicas utilizadas para “mejorar” a las perlas. A nuestro parecer esto no es más que un refinado tipo de fraude, pero digamos que es un fraude aceptado en la industria…como todos lo hacen –bueno, nosotros no lo hacemos- entonces es algo válido y no está mal.

 Pero bueno, van los detalles:

  •  Todas las perlas que se producen en el mundo son procesadas de una u otra forma…aunque asumo que no estaba pensando en nuestras “Perlas del Mar de Cortez”, que no son procesadas. En este apartado mencionó más de 10 tipos de procesos industriales para mejorar la apariencia de las perlas.
  • Una cosa que nos llamó la atención a más de uno (incluyendo a Antoinette Matlins) es que la mayoría de los gemólogos no considera que el pulido de la perla es un tipo de proceso…cosa con lo cual difiero. ¿No sería acaso como distinguir entre un trozo de carne cruda y otro trozo de carne cocida? Para algunos esto es una cosa seria.
  • Menciona que el 99.99% de las perlas “Akoya” –que se producen en la ostra Pinctada imbricata (=fucata) en países como Japón, China, Vietnam e India- son BLANQUEADAS con agua clorada y rayos ultravioleta (UV)…y aunque no mencionó a las perlas de agua dulce, yo asumo que es un porcentaje muy similar.
  • Relevante: Kenneth hizo notar que las variedades de coloración en las perlas es algo muy normal en ellas…hasta que se les procesa para lograr UNIFORMIDAD de color.
  • Sobre las “Perlas Negras” teñidas: inicialmente se les pintaba por medio de Nitrato de Plata  y se obtenía una coloración negra-café que era fácil de determinar (por medio de una prueba de detección de plata), pero por el costo del metal y por ser más sencillo hoy se utiliza la IRRADIACIÓN o utilización de Rayos Gamma, para quemar la conquiolina de la perla y que esta se torne negra. Esto se detecta porque el núcleo de la perla también se quema y se torna negro. Es el método favorito de los productores de perlas de agua dulce (¿han leído sobre las “auténticas y genuinas perlas negras” que hay a la venta en “Mercado Libre” de México? Hay demasiadas perlas “quemadas” a la venta allí).
  • Un tratamiento interesante: el “coating” o “recubrimiento”, que al parecer es muy socorrido entre productores de perlas chinas y tahitianas. Se aplica una fina capa de óxido de aluminio (a veces de titanio) para hacer que las perlas mejoren de apariencia, pero este tratamiento no dura mucho y se identifica con rayos UV.
  • Otro dato interesante para quienes saben poco de Perlas Mabé o Medias-perlas: el color de la perla se puede “inducir” utilizando resina epóxica colorida…así, junto con una capa delgada de nácar, la perla Mabe puede aparentar tener el color deseado: azul, rosa, verde, etc…mencionó a las perlas de abulón de Nueva Zelandia como un ejemplo clásico.

Por último, habló de un fenómeno que el calificó como “admirable”: la fluorescencia especial de las “Perlas del Mar de Cortez”, ya que al ser producidas por la ostra Pteria sterna, son capaces de tener una fluorescencia que varía del rosa pálido al rojo sangre bajo un haz de luz Ultravioleta (UV de alta longitud). Este fenómeno está bien documentado y lo tenemos disponible en video:

 

Al término de las ponencias hubo que regresar al área de exhibición y ventas…pero este relato aún continúa…

La Gran Conspiración Japonesa en el Mar de Cortés

feb 22

En diciembre de 2010, tuvimos la fortuna de recibir a un visitante inesperado en nuestra granja: el Señor Richard D. Fisher, autor de algunos de mis libros favoritos acerca de la “barranca del cobre” de Chihuahua, México. No sólo es la información en estos libros muy interesante y precisa, sino que también contienen valiosa información histórica, geológica y etnográfica, así como y excelentes fotografías. Por lo tanto, se pueden imaginar mi sorpresa cuando me tocó recibir en nuestra granja al mismísimo Sr. Fisher, quien venía en un autobús turístico de nuestros amigos de “Closer Look Tours”. Fue un honor tener a todo el grupo para una gira completa de nuestra granja Perla y como sucede habitualmente –uno de estos días voy a escribir una entrada de Blog con las preguntas más interesantes y las más comunes que nos han formulado en los últimos 15 años) y ¿pueden adivinar quien hizo una de las que considero de las “mejores preguntas”? Sí, la pregunta fue hecha por Richard D. Fisher, y fue: “¿Realmente los japoneses envenenaron los bancos de perlas del Mar de Cortés en la década de 1940?”

Esto me hizo reflexionar sobre esta historia, así que para responderla habría que  devolvernos a los primeros años de siglo XX, para entender la pregunta y su posible respuesta…

Desde 1900 hasta 1920:

En esos días, la pesca de perlas en México era una actividad comercial importante a lo largo de las costas del Golfo de California, pero principalmente alrededor de la punta sur de la península de Baja California Sur, siendo la Capital del Estado -La Paz- el principal centro de acopio y comercio de la Perla. Los buzos de chapuz eran los principales proveedores de perla en la pesquería, pero después de varios cientos de años de explotación irracional, los bancos de perlas comenzaron a escasear, por lo tanto, era necesario una nueva clase de buzo: el buzo de escafandra. Y aunque eran pocos en número, podían trabajar por horas e ir más profundo que el buzo típico, por lo tanto, era posible encontrar mayores –más viejas- ostras en aguas más profundas y obtener algunas perlas más grandes.

En ese mismo tiempo, el Dr. Gastón Vivés tuvo una granja comercial operando con éxito hasta que en 1914 fue destruida por el “Ejército Constitucionalista” durante la Revolución Mexicana. Y a partir de este momento, las únicas perlas que podrían obtenerse de estas aguas fueron las perlas naturales provenientes de ostras silvestres producto de la pesca (a diferencia de las “perlas naturales de granja”: perlas 100% naturales pero provenientes de ostras “Madreperlas” criadas en la granja del Dr. Vivés). Es fácil imaginar que durante una guerra civil las personas se empobrecen aún más y tendrán que recurrir a saquear sus más valiosos recursos naturales con el fin de obtener fondos para sostener a sus familias…y esto es lo que probablemente ocurrió con este recurso natural en la zona, durante y después de la revolución.

Desde 1921 y 1940:

Este es un período particularmente sombrío para la pesca de perlas. Los bancos de perlas en el lado de la península de Baja California estaban “comercialmente agotados” (en pocas palabras: no valía la pena su pesca comercial), pero tuvieron un tiempo para “revivir” en la parte continental (principalmente en Sonora y Sinaloa). Un par de áreas fueron particularmente buenos “placeres” (nombre dado a los lugares donde un recurso abunda): las aguas de la costa de Caborca y las que rodean a “Isla Tiburón“, donde la pesca se llevó a cabo por pescadores e “indios Seri”, respectivamente. Pero en cualquier caso, las perlas ya estaban punto de agotarse…cuando –para acabarla de amolar- sucede una catástrofe adicional: en 1939 una “misteriosa enfermedad” que “viajaba” (así lo describieron los pescadores) desde la parte norte del Golfo de California y moviéndose hacia el sur iba matando a toda ostra Madreperla, dejando tras si las conchas vacías de las ostras, reconocidas por los pescadores locales debido a su plateado brillo. Ya para 1940 habían sido diezmados los pocos bancos de perla restantes en el Golfo y fue así que la Perla del Mar de Cortez se incorporó a la vasta colección de fábulas, historias, mitos y leyendas de México.

La teoría de la conspiración japonesa

Hacia los finales de la década de 1930, los mexicanos no estaban realmente pensando en la aún distante “carrera espacial” ni con “marcianitos” (como lo hacían en otros países) y con las enormes carencias materiales -que aún nos caracterizan- tenían poco interés en las “teorías de la conspiración”; pero, que esto no significa que nuestros pescadores carecieran de imaginación. De hecho, muchos empezaron a preguntarse sobre que hacían algunos barcos que portaban banderas con un “sol naciente” y cuyos tripulantes eran de una raza distinta y que hablaban un idioma muy diferente…y estos hombres eran bastante sospechosos: anclaban por aquí y colocaban dispositivos dentro del agua, los sacaban y después se trasladaban a otro lugar y repetían el proceso una y otra vez; adicionalmente, nunca parecían sacar pescado o mariscos (¿existe otra buena razón para estar en la mar?). También, en lugar del intercambio amistoso de productos (cigarros, refrescos, gasolina, cebo, etc.) que parecían disfrutar con los pescadores de otras nacionalidades, estos “fulanos” eran demasiado serios y no querían “truquear” (realizar trueque). ¡Habrase visto! Lo más seguro es que estaban haciendo alguna maldad… ¡No había una mejor explicación!

Ya para 1939, muchos pescadores mexicanos aún recordaban la importancia de su pesca de perlas y consideraban a las ostras locales como un buen alimento y un recurso de concha que los podía llegar a recompensar con una valiosa gema…si eras verdaderamente afortunado. Algunas personas incluso ya habían escuchado que los japoneses habían comenzado la producción de perlas cultivadas y que parecían no tener competencia en su capacidad de producir estas “perlas”; en ese entonces muchos aún creían que las perlas de cultivo no eran una competencia seria para “lo real” (la perla natural) y que México una vez más se convertiría en un jugador de “grandes ligas” en el mercado mundial de perlas.

Entonces, ya tenemos al ingrediente # 1 (la presencia de los japoneses en el Golfo) y lo incorporamos al ingrediente # 2 (el “regreso de la perla mexicana”) y básicamente hemos creado un complot (“compló” creo que se dice en estos tiempos), una conspiración del Imperio japonés para ENVENENAR al Mar de Cortés y destruir a un posible rival para la perla de cultivo del Japón: los buques japoneses fueron liberando un veneno en los bancos de ostras para matar a su oponente, antes de que este tuviera la oportunidad de estar de pie. Y son muchos quienes creen esta “conspiración” y muchos quienes hablan sobre este tema como si se tratase de una verdad certificable…esto lo hemos escuchado a lo largo de la geografía nacional (México). Pero, ahora bien ¿hay algo de verdad en esta trama? ¿Podrían los japoneses haber envenenado realmente a los bancos de madreperla? Analicemos la información disponible…

Los hechos y los mitos.

 Es un hecho que muchos barcos japoneses fueron vistos en el Golfo de California hacia finales de la década de 1930, algunos incluso con permisos de “pesca de fomento”, pero es muy improbable que fueran enviados en una misión para matar a nuestras madreperlas. ¿Cómo puedo afirmar esto? Porque con la tecnología disponible en esos días es muy poco probable que tuvieran la posibilidad de haber producido una toxina o veneno hecho especialmente para matar a las ostras perlíferas…cualquier otro tipo de veneno debiera de haber matado a otras criaturas marinas también: almejas, caracoles y tal vez hasta peces, por lo que los pescadores se habrían dado cuenta de manera inmediata. Pero no fue así. Incluso hoy en día (2011) no me parece posible la existencia de una toxina específica para ostras perlíferas… ¡y espero que jamás sea inventada!

Así que, ¿¡¿¡qué estaban haciendo los japoneses aquí si no estaban matando ostras?!?! Bueno, si analizamos los acontecimientos alrededor de la fecha de 1939, nos daremos cuenta de que la “Guerra del Pacífico” –parte del conflicto denominado como la “Segunda Guerra Mundial”- comenzó oficialmente el 17 de Diciembre de 1941… ¿sería posible imaginar que los Japoneses se estaban preparando para este conflicto? ¿Cómo?

Ya que Japón fue quien dio inicio a las hostilidades, es altamente probable que incluso hubiesen planeado un ataque directo a Estados Unidos (cosa que los Americanos consideraron, ya que prepararon puntos de la costa de California para un ataque anfibio), pero los nipones son muy listos y han de haber considerado el alto costo de un ataque frontal a la costa de California…pero ¿y si atacaban por detrás del frente enemigo? Una forma fácil sería entrando por el Golfo de California, desembarcando en el área comprendida entre San Felipe, Baja California, y Puerto Peñasco, Sonora, y podría atacar California y Arizona. ¿Acaso es descabellada esta propuesta?

Entonces ¿Qué pudo haber causado la mortalidad masiva de ostras?

Esto también es un tema interesante. La explicación “oficial” del gobierno mexicano fue que fue a causa de una epidemia desconocida (enfermedad epizoótica), pero nunca ofrecieron prueba científica alguna por lo que es más probable que sólo querían “salir del paso” con una fácil explicación a lo que ya parecía ser una causa perdida: porque a partir de ese momento (1939), la pesca de perlas fue considerada como oficialmente cerrada y se impuso una veda permanente a la pesca o captura de la “Madreperla” (Pinctada mazatlanica), que de alguna forma también englobó a la “Concha Nácar” (Pteria sterna).

Pero, al mismo tiempo estaban pasando otras cosas interesantes en el Mundo –quienes dicen que todos estamos “conectados” no parecen mentir- entre ellas aconteció la puesta en marcha de un gran proyecto hidráulico en los Estados Unidos de América: la gran presa “Hoover“. Aquí me voy a ayudar colocando una cita directa –pero traducida de la página en inglés, ya que la versión en castellano es bastante escueta al respecto- de la Wikipedia para adentrarme en el tema:

Impacto ambiental

Los cambios en el uso del agua causados por la construcción de la Presa Hoover han tenido un gran impacto en el Delta del río Colorado. La construcción de la presa se ha acreditado como causante de la disminución de este ecosistema estuarino. Después de la construcción de la presa y el  llenado del lago “Mead”, por espacio de 6 años el agua prácticamente no llegó a la desembocadura del río. El Estero del delta del Río Colorado, que alguna vez tuvo una zona de mezcla agua dulce y salada, y que se extiende 40 millas (64 km) al sur de la desembocadura del río, se convirtió en un estero de hipersalino, donde el nivel de salinidad es mayor cerca a la desembocadura del río. El río Colorado había experimentado inundaciones naturales antes de la construcción de la Presa Hoover. La presa eliminó las inundaciones naturales, lo que puso en peligro a muchas especies adaptadas a las inundaciones, incluyendo a plantas y animales. La construcción de la presa fue diezmando a las poblaciones de peces en el río en las aguas debajo de la presa. Cuatro especies de peces nativos al río Colorado se encuentran actualmente en peligro de extinción.

Si la Presa “Hoover” comenzó a funcionar en 1936 y se sabe que 6 años después (en 1942) ya no había más agua dulce fluyendo hacia el Mar de Cortés, entonces podemos empezar a imaginar las terribles consecuencias ambientales. El “Río Colorado” tenía sus aguas vertiéndose hacia el Golfo por millones de años y luego… ¡nada!  Como se diría en Cahíta contemporáneo: ¡Toma tu Chango Banano!

Así que, ¿cuáles son las posibles consecuencias? El impacto se hizo sentir casi de inmediato en la región norte del Golfo y en sus humedales, pero el efecto se desplazó hacia el sur, en las aguas del Golfo, haciendo que la falta de agua dulce incrementara lo “salado” de sus aguas (la “media” de salinidad de los océanos del mundo es de 3.5%, pero la del Mar de Cortés está en 3.6%) y un nivel de salinidad más alto normalmente significa que habrá menos oxígeno disuelto disponible (los animales marinos lo utilizan para respirar en el agua), algo que todo “acuarista” reconoce.

Además de afectar la salinidad, podemos imaginar que muchas otras sustancias venían con las aguas del río: limo, sedimentos y muchos minerales … todos ellos posiblemente importantes para mantener una variedad y cantidad de algas marinas y fitoplancton, las criaturas que se consideran la base de la mayoría de los ecosistemas marinos.

Bueno, usted podría decir lo siguiente: “pero las aguas del río dejaron de fluir en 1942, y las ¡ostras murieron en 1939!” y si… eso es un hecho. Pero el hecho es que cada año -desde la inauguración de la presa- había cada vez menos agua vertiéndose al Mar Bermejo, y que ya para 1939 esto estaba causando terribles estragos en nuestros ecosistemas locales.

Conclusion

¿Hemos finalmente identificado la verdad sobre esta teoría de la conspiración? Para nada. Creo que todavía hay mucho por hacer y explicar para llegar a este punto, pero una posibilidad sería la de un “efecto negativo combinado”: que la operación de la Presa “Hoover” aunado con la explotación irracional de los bancos de ostras e incluso una epidemia desconocida o –nomás para empeorar las cosas- la presencia de un cambio ambiental desconocido (una “Año Niño” o “Niña”). En cualquier caso: los japoneses no tienen la culpa: Son Inocentes y no envenenaron el Mar de Cortés para matar a una potencial amenaza comercial.

También me gustaría señalar que de ninguna manera estoy ahora culpando a los estadounidenses por este desastre (los mexicanos jugamos nuestra propia rol en esta tragedia), y si es importante señalar que -en aquellas épocas- pocas personas sabían, se interesaban, cuidaban o entendían cómo algo como el efecto de la presa “Hoover” puede tener un efecto verdaderamente significativo en los ecosistemas. Incluso ahora –en pleno conocimiento de la ciencia Ecológica- pocas naciones están dispuestas a considerar a la Naturaleza como un “usuario” más de un determinado recurso natural. Mientras tanto, nosotros podríamos especular que nuestras ostras perleras ya han tenido el tiempo necesario para adaptarse a su “nuevo” entorno natural y que -dada la oportunidad- serán capaces, de una vez más, repoblar nuestras costas.

Hablando de Perlas Naturales, 2nda Parte

nov 2

Aquí estamos una vez más con la intención de compartir información acerca de estas hermosas gemas marinas. En esta ocasión continuaremos con el tema de las perlas naturales y –específicamente- acerca de cómo estas gemas son creadas en la naturaleza.

A finales de los 1800s, durante la era de la “Ilustración científica”, los científicos de todo el mundo buscaron entender cómo ciertos moluscos –entre ellos las ostras perlíferas- eran capaces de producir perlas y sus descubrimientos fueron fascinantes. Sin embargo, algunas de las primeras cosas que descubrieron tuvieron que ver con la estructura interna de la perla, ya que el fin de obtener la verdad fue necesario cortar perlas a la mitad, para poder inspeccionar su núcleo. Y lo que encontraron es que las perlas son muy similares a las cebollas.

Cuando la cebolla se corta a la mitad, lo que vemos en el interior son numerosas capas concéntricas, cada una apilada sobre la anterior; y de una manera muy similar se organizan las perlas: la “causa original” –lo que provocó que la perla se produjera- se encuentra en el centro de la perla, y está rodeada de millones de microscópicas capas de aragonita. Tal vez esta sea una razón por la cual los antiguos griegos le dieron el nombre de “Margarita” a la perla, ya que esta es también la palabra para “cebolla” (de ahí el nombre de “Margaritifera“, que se le dio antiguamente a muchos moluscos productores de perla, un nombre que significa “dadora de perla”) en ese idioma.

En las imágenes de arriba vemos la estructura de una cebolla y de una perla natural (ambas cortadas a la mitad) y podemos ver su enorme semejanza interna, y observando detalladamente en lo más profundo del núcleo, también podemos apreciar cómo su centro o “núcleo” no es redondo, aunque la forma final –tanto de la cebolla como la perla- se “redondea” con las capas adicionales que se depositan. Con cada capa adicional de nácar (en el caso de la perla) la forma –lentamente- se vuelve más suave, más redonda… aunque la mayoría de las perlas naturales que hemos visto  rara vez tienen una forma 100% redonda, siendo la mayoría de forma barroca (irregular) y otra buena cantidad son de formas semi-barroca (sobre todo predominan las formas de botones, “balas” y gotas).

Pero, por supuesto, existen varios tipos de perlas naturales, el problema estriba en que muchas no se parecen a la “imagen” que tenemos “grabada” en nuestro cerebro de lo que es “una perla”, pero son sin embargo son perlas. Básicamente, tenemos dos grandes grupos de perlas naturales: las ampollas y las perlas libres. De estos dos grupos habría sub-grupos también. Comencemos con las perlas que podrían ser consideradas como las más comunes.

Perlas Ampolla

Tal vez algunas de las perlas naturales más comunes son las que habitualmente se les conoce como perlas “Ampolla” en español, “Blisters” en Inglés, o como “Ampoulles” en francés, e incluso podríamos decir que estas perlas sentaron las bases para la eventual producción de las “perlas Mabe” (también conocidas como medias-perlas). Las perlas ampolla se encuentran comúnmente sobre la concha de la ostra perlera, como una respuesta defensa contra un pequeño “Bio-terrorista” (por lo general un animalillo que penetra a través de la concha de la ostra). Las razones por las cuales estos organismos atacan activamente a la ostra son muy variadas y dependen de la especie de “bio-terrorista” que ataca a la ostra; las perlas ampolla son, por lo tanto, el resultado del mecanismo de defensa de la ostra en contra de estos intrusos.


Las variedades de organismos que “atacan” la concha de la ostra son enormes e incluyen animales tales como esponjas, gusanos poliquetos y ciertos mejillones taladradores (perforadores). Muchas de estas criaturas no buscan alimentarse de la carne de las ostras, sino que en realidad están lo que están buscando un es un “hogar” y es por ello que se les ha conocido bajo el nombre de “organismos domiciliares”, ya que por lo general hacen sus hogares dentro de la de concha de las ostras y -por desgracia para la ostra- su actividad debilita a la concha, volviéndola frágil y fácil de romper. Por supuesto, estos “bioterroristas” también entran en contacto directo con la carne de la ostra, y bajo esta interacción es casi seguro que se producen las “perlas ampolla”.

Existe una variedad de esponja conocida como “perforadora” (género Cliona, que por lo general es de un color naranja brillante o amarillo y con una consistencia pegajosa) que crece sobre una gran variedad de moluscos y también en rocas aquí en el Mar de Cortés, y que parece tener una preferencia por la Madreperla (Pinctada mazatlanica). Este organismo causa serios daños sobre las conchas y que puede ocasionar la aparición de  pequeñas “ampollas” en el interior de la concha, pero jamás he visto una perla “interesante” –por su forma y tamaño- que haya sido ocasionada por esta esponja.


Otra criatura capaz de causar perlas ampolla es el mejillón perforador (una especie de pholido). Estas criaturas -y aquí también incluyo a la esponja Cliona- en realidad son filtradores –al igual que las ostras- por lo que podemos estar seguros de que no atacan con la intención de alimentarse de carne, pero poseen conchas frágiles y delgadas, por lo que necesitan la protección de una sustancia dura alrededor de ellos. Estas pequeñas criaturas incluso son capaces de perforar piedra, madera y todo tipo de conchas marinas. Hemos visto numerosas perlas ampollas formadas por el ataque de estos agentes, así como también en una perla libre. Estas criaturas también tienen una preferencia por las ostras Madreperla, pero en ocasiones pueden atacar a espécimenes grandes de la Concha-Nácar (Pteria sterna).

El grupo de organismos que encontramos más interesante en el caso de la formación de perlas es el de los gusanos poliquetos, principalmente las de género Polydora: son gusanos largos y delgados, por lo general con una coloración rojo brillante. Estos gusanos tienen la capacidad de infestar las ostras de perlas hasta el punto de debilitarlas y provocar su muerte, y en el proceso formación de sus “túneles” producen numerosas “ampollas de lodo”, que eventualmente pueden llegar a ser recubiertas con nácar.

Organismos taladradores de concha

Las ampollas de lodo

Hemos examinado varias “ampollas de lodo” y en la mayoría de los casos, lo que hemos encontrado son los restos de los gusanos Polydora, así como buenas cantidades de un lodo de origen orgánico. Sería difícil identificar plenamente las causas de la formación de esta variedad de perla ampolla, pero creo que es seguro decir que es una combinación de la actividad de taladrado del gusano y la entrada de lodo debido a la desaparición del gusano perforador. ¿Qué ocasionó que gusano perforador desapareciera? Bueno, también hemos visto un gran número de gusanos poliquetos depredadores sobre la concha de la ostra, y estos podrían estar alimentándose de los gusanos Polydora, así que los matan y dejan “la casa vacante”. En ese momento otros organismos podrían entrar al túnel y ayudar en la deposición de lodos.

Al remover una ampolla de lodo y de cortarla por la mitad, lo que por lo general se encuentra es una capa protectora de proteína -secretada por la ostra- que ayuda a recubrir el lodo orgánico y que es, a su vez, recubierto con nácar. Estas perlas son –por lo general- de apariencia alargada, como el gusano que les da origen.

Insólitas Perlas Ampolla

Algunos ejemplares muy inusuales han sido encontrados, que incluyen otras variedades de animales como la causa, que incluyen peces y crustáceos. Tal vez la muestra más interesante es la de un pez pequeño que se encuentra en la concha de una Madreperla que fue pescada en la Baja California Sur durante los últimos días del siglo XIX (este ejemplar aún se conserva en el “Museo Americano de Historia Natural” –AMNH- de Nueva York). El pez fue identificado como un “pez perla” (familia Carapidae), que se generalmente se asocian con algunas especies de bivalvos y pepinos marinos (utiliza este enlace si quieres ver un diagrama animado de un “pez perla” introduciéndose en un holotúrido o “pepino de mar”). Y aunque hemos visto estos peces dentro de algunas muy pocas ostras, nunca hemos tenido la fantástica oportunidad de encontrar una “perla de pescado”. Encontré 3 referencias a peces convertidos en perla (la más reciente aparece en el libro de “Pearls” de Hubert Bari): dos de ellos en “Madreperlas” mexicanas (Pinctada mazatlanica) y la última en una Madreperla Australiana (P. máxima).

Pearl Fish - Carapus dubius
Los “Peces Perla” no son parásitos, sino que encuentran refugio dentro de las conchas de la ostra. Creo que las ostras no sienten ofensa ni daño alguno por la presencia de este pequeño pez, pero en este caso en particular, puede ser que el pez muerto pudo haber causado alguna molestia y la ostra rápidamente procedió a recubrirlo con nácar, no creo que esto podría suceder jamás con un pez vivo.

Otras posibles fuentes de perlas ampolla

Otros organismos que tienen el potencial de convertirse en perlas -pero que no tienen reporte de haber sido “perlificados”- son los pequeños “camarones pistola” y también los “cangrejos chícharo” que se encuentran dentro de las ostras perlíferas. El a veces llamado “camarón perla” también se encuentra en muchas otras especies de bivalvos, tales como los “callos de hacha” (familia Pinnidae), y también se encuentran dentro de las grandes ostras del género Pinctada. La especie que encontramos en el Mar de Cortés es Pontonia margarita, y por lo general se encuentran dos individuos dentro de una ostra (un macho y una hembra, el macho suele ser de menor tamaño), esta especie no parece afectar a la perla ostras y probablemente solamente sea un comensal de la misma.

Una pareja de Camarones Perla
Otro tipo de crustáceo hemos visto que habita en el cuerpo de la ostra es el “cangrejo chícharo”, estos pequeños cangrejos poseen una concha muy blanda y son bastante torpes, no es de extrañar que necesiten la protección que encuentran dentro de la concha de una ostra. Estos pequeños cangrejos sólo se han reportado viviendo dentro de la Madreperla australiana (Pinctada maxima), pero aquí en el Mar de Cortés existe una variedad que se encuentra dentro de la ostra “Concha Nácar” (Pteria sterna) y aquí es la primera vez que se esta información se plasma por escrito. El nombre de esta especie aún se desconoce (Pinnotheres sp.) ya que no conocemos a especialistas en Pinnothéridos, pero a futuro tendremos esta información. Por lo general, sólo encontramos un cangrejito dentro de una ostra, y hemos visto a algunos cangrejos provocando alteraciones en la ostra, algo que eventualmente podría conducir a la producción de una perla ampolla, pero todavía no hemos encontrado una “cangre-perla”.

Cangrejo Perla

En nuestro próximo capítulo seguiremos hablando de las perlas naturales y sus posibles orígenes, mientras tanto vamos a seguir en la búsqueda de información adicional y -por supuesto- en la eterna búsqueda míticas perlas: yo puedo visualizarme –claramente- portando un dije con diseño de Carlos Cabral y una “cangre-perla”.

Joyería con Perlas Naturales

oct 29

Apartándome un poco de lo que es el tema científico de las perlas naturales, pero aprovechando que nos encontramos dentro de este mismo capítulo, quisiera aprovechar un breve espacio -en lo que finalizo la parte 2 del tema sobre perlas naturales- para comentarles de una nueva variedad de piezas de joyería que estamos elaborando y que hemos puesto a la venta en nuestra joyería en Guaymas, Sonora, y también a través de este medio.

Cada año, durante nuestra cosecha de perlas, obtenemos cientos o miles de pequeñísimas perlas naturales que los españoles primero -y los pescadores mexicanos después- denominaban “morralla” y que en inglés se conocen como “Seed Pearls” y que a veces se denominan “perlas iniciadoras o semilla” (por la creencia que eran las encargadas de provocar el desarrollo de las perlas de mayor tamaño). Estas pequeñas perlas miden entre 1 y 4 mm de diámetro y tienen todo tipo de formas (desde totalmente irregulares -barrocas- hasta formas de gotas, trompos, botones y a veces redondas) y de colores (negras, blancas, grises, verdes, moradas y rojas). Este tipo de perla ha sido muy utilizada en países de Asia -como la India- donde las mujeres elaboran unos largos collares llamados collares “Basra” (para ver fotos de este tipo de collar haz clic aquí).

A sabiendas de que muchas personas quisieran adquirir una perla natural pero que desconfían de la procedencia de la misma (el eterno temor a recibir “gato por liebre”), nosotros -como auténticos granjeros de perlas- podemos garantizar el origen de estas perlas y ofrecerle un artículo especial para regalo: algo que nadie más tiene y que de ninguna manera es un artículo de producción masiva (en pocas palabras: son muy pocas piezas, menos de 10, las que están disponibles). Además, esta piezas distan mucho de ser caras.

Dijes y Aretes de Concha Nácar con Perla Morralla

Estas pequeñas piezas (miden de entre 3 y 5 cm de largo, con las perlitas en tallas entre los 2 y 4 mm) están elaboradas con piezas talladas de la muy colorida concha de la “concha nácar” (Pteria sterna) para que haga un gran contraste con la blancura de la perlita. Por supuesto, la perlita ha sido perforada y se adhiere a la concha por medio de alambre de plata (como se aprecia en la parte trasera de los dijes).

Dijes y Anillos de Perlas Ampollas en Plata

Otro selecto grupo de piezas son aquellas que se elaboraron con las llamadas “perlas ampollas” (de las que hablaremos en la próxima entrega) y que poseen -por lo menos estas piezas- formas alargadas inmersas en un hermoso disco de concha nácar y montadas en fina plata. Las piezas son de tamaño grande (con un diámetro entre los 2.5 y 4.5 cm), por lo que son muy llamativas.

Tenemos solo tres piezas con estas características y también a precios que consideramos muy razonables. Para mayor información visiten nuestra página (dentro de este mismo Blog) de PRODUCTOS DISPONIBLES.

Y una cosa que tenemos que dejar BIEN EN CLARO aquí es que estas perlas naturales NO proceden del saqueo de bancos de ostras perleras…sino que son perlas naturales que se producen dentro de nuestras ostras de cultivo, por lo que son consideradas una PERLA ECOLÓGICA. Pueden tener la absoluta confianza de adquirir un producto que es respetuoso del medio ambiente y que está garantizado y avalado por la la principal fuente de perlas de cultivo en el Continente Americano: Perlas del Mar de Cortez.

Más sobre perlas naturales

Ya casi termino de integrar la información e imágenes del próximo tema sobre perlas naturales (es mucha información) y que será sobre las perlas tipo “ampolla”, aunque también tenderemos mucha información sobre los animalillos con quienes las ostras tienen contacto íntimo…demasiado íntimo para algunas ostras. Los esperamos aquí pronto.

¿Cómo reconocer la Calidad de una Perla? Parte 1: el Grosor de Nácar

sep 2

"Valva II": Bello diseño de Carlos Cabral con una increíble Perla Mexicana

Comenzamos otra entrega y en esta ocasión el tema principal es la CALIDAD de la perla. Pero, ¿por qué nos interesa la calidad de la perla? Desde el punto de vista de un cliente: ¿por qué debo de pagar más por una mejor calidad? ¿Qué recibo a cambio? Y la respuesta debe de ser clara, sin ambigüedades: la calidad te da valor y te da belleza. Y en el caso de una gema esto tiene importancia ya que se trata de productos que tienen que conservar esa belleza para seguir conservando su valor en 5 o 10 o 200 años. Una gema que pierde su belleza también pierde su valor.

¿Cómo podemos medir la calidad en una perla? Esa es una pregunta muy interesante e importante y esperamos poder responderles de una manera fácil y precisa. Por lo pronto adelantamos un indicador crítico de la calidad de la perla: el GROSOR DEL NÁCAR y veremos por qué es esto tan importante. Pero, demos comienzo a esta entrega con un par de relatos…

Una Inversión de Vida

Durante siglos los seres humanos han comprado piedras y metales preciosos, así como joyería y ornamentos elaborados con estos materiales. La joyería no solamente sirve de adorno o para “marcar Status” entre las personas, sino que también sirve como una suerte de “salvaguarda” en momentos de crisis. Por ejemplo, en algunos países las mujeres utilizan mucha joyería y esto les dio una gran ventaja en algunos momentos históricos: ¿te imaginas un ataque repentino a su aldea y una familia sale huyendo con sólo lo que tienen encima? Ya con la joyería de la madre cuentan con algo…claro está que la CALIDAD –y por ende el valor- de esta joyería repercutirá en posibilidad de que esta familia pueda sobrellevar sus pérdidas materiales. Más valdría poseer una pieza muy valiosa que 40 kilos de bisutería (que además no le ayudaría a correr con mayor velocidad). Siguiendo esta lógica, veamos un caso relativamente documentado:

En Octubre de 1917 –durante la Revolución Rusa- el nuevo gobierno bolchevique rápidamente apresó a la Nobleza Rusa, creando una “desbandada real”: los Zaristas huyeron y tuvieron que dejar palacios, tierras y mobiliario, llevando sólo aquello de gran valor. Entre estos nobles se menciona al Príncipe Félix Youssoupov (conocido en parte por haber sido de los asesinos de Rasputín) quien escapó a París con las joyas familiares. Uno de sus más preciados tesoros consistía en un collar de Perlas (que algunos asumen eran Perlas del Mar de Cortez, debido a la voracidad que tenían los Rusos por las perlas de esta región) que probablemente había pertenecido a su madre, la Princesa Zenaida Youssopova. Durante su estancia en Francia, ya para 1922 sus problemas económicos se acentuaron y resolvió llevar a cabo la venta del preciado collar de perlas (probablemente se trate del collar que aparece en la imagen, aunque sin la famosa perla “La Regente” o “La Perla de Napoleón”, ya que esta perla tiene su propia historia), cosa que fue encomendada al prestigiado joyero Pierre Cartier, quién logró su venta –a una rica heredera norteamericana- por un valor de $400,000 dólares americanos. Para poner esta cantidad en un contexto que no sea meramente monetario: el valor del collar fue idéntico al valor de una pintura del prestigioso Rembrandt, que fue subastado ese mismo año.

Princesa Zenaida Yusupoff

Princesa Zenaida Yusupoff con Collar de Perlas y "La Regente"

Ahora bien, tengo que ser franco con este asunto, ya que hay varias referencias que se contradicen entre sí en esta historia. Algunas –como esta referencia-  apuntan a que el collar de perlas perteneció a la Regente Rusa Catalina “La Grande”, pero el collar pudo haber sido parte del tesoro imperial ruso, aunque se dice que los bolcheviques lo encontraron escondido en uno de los palacios de los Romanov. Así que utilicé como válida la información de la página de “Cortez Pearls”. Ustedes están en posibilidad de encontrar otras vertientes…en estas historias hay varios cabos sueltos.

Aquí lo importante es recalcar la importancia de contar con tu propio “tesoro” para esos momentos de crisis. Ahora, analicemos el aspecto de la Calidad de las perlas.

El Grosor de Nácar y la Calidad de la Perla

Para nosotros, uno de los principales atributos a considerar es el grosor de nácar. Para entender de qué se trata esto, podemos utilizar la siguiente pregunta ¿Cuánto de tu perla es realmente perla? Analicemos.

Las perlas de cultivo se forman introduciendo –por medio de una cirugía- un núcleo nacarado (una esfera de nácar) dentro de la ostra perlífera, la cual será recubierta por delgadísimas capas de nácar, una tras otra…a semejanza de una cebolla, hasta el momento de la cosecha de la perla. Así pues, el tiempo de cultivo de la perla determina cuánta perla posee la perla: a un tiempo de cultivo “corto” (4 a 8 meses) se tendrá una delgada capa de nácar, pero a un ciclo de cultivo “largo” (18 a 24 meses) se tendrá una muy buena capa de nácar.

Perla vista bajo Rayos X

Perla vista bajo Rayos X

¿Cómo se puede medir la capa de nácar de una perla? Hay varias maneras, entre ellas tenemos:

  1. Los Rayos X – Se utilizan para observar el núcleo nacarado dentro de la perla y se puede medir el grosor. Un método muy utilizado en algunos países productores de perlas, como Tahití.
  2. Mediante Corte: se selecciona una muestra de perlas para ser cortadas y analizar su grosor de nácar. El mejor método para determinar el grosor de nácar.
  3. Inspección del orificio de taladrado: un método difícil ya que no te asegura el grosor de nácar, pero sirve para identificar perlas con bajo grosor de nácar.

Adicionalmente, tenemos métodos indirectos que pueden ser utilizados por los perlicultores. Nosotros utilizamos un método sencillo que nos provee de muy buena información respecto al grosor: utilizamos un grupo de ostras “control” al cuál solamente les introducimos núcleos de una sola talla (por decir 6 mm, por lo que al momento de la cosecha alcanzan los 8 mm). Así, al final del período de cultivo las perlas cosechadas se miden y –por diferencia de talla- sabemos el grosor de nácar de las perlas, tanto el máximo como el mínimo y el promedio. Utilizando una combinación de estos métodos nosotros podemos sentirnos confiados en la calidad del nácar de nuestras perlas.

Cosecha 2010 – Grosor de Nácar

Nos sentimos muy agradecidos por la cosecha de este año 2010 ya que el grosor de nácar resultante fue EXCELENTE en las perlas. El rango que nosotros consideramos aceptable para una perla de nuestra granja es de 0.8 mm como mínimo, teniendo usualmente un promedio de 1.2 mm y en ocasiones raras con grosor superior a 2.2 mm. Este grosor de nácar en las “Perlas del Mar de Cortez” es igual al de las mejores South Seas Pearls o “Perlas de los Mares del Sur”.

Grosor de Nácar de un Lote de Perlas MexicanasEn las imagen anterior pueden apreciar el grosor de nácar de un lote de perlas que fueron seleccionadas para este fin. Las que tienen la capa más “delgada” tienen un grosor de 0.9 mm, las intermedias poseen 1.5 mm y las más gruesas alcanzaron un grosor de hasta 2.8 mm (en todos los casos menciono el grosor de sólo uno de los lados, como se observa en la siguiente foto).

Dos perlas gruesas a la mitad
Dos perlas gruesas a la mitad: se puede observar el amartillamiento del nácar y las capas concentricas de nácar alrededor del núcleo de concha.

Garantía de las Perlas del Mar de Cortez

Dos perlas Akoya
Dos perlas Akoya de Japón, mostrando descarapelamiento y pérdida de nácar, debido a su baja calidad.

Una gruesa capa de nácar significa que tu perla tiene la cantidad necesaria de perla para que esta presente un buen lustre natural –así no será necesario pulirla- y para que la perla tenga DURABILIDAD y tenga la posibilidad de ser una “joya familiar”. Por el otro lado, una perla con una delgada capa de nácar se verá opaca –a menos de que se le pula-, carente de belleza, sin oriente o iridiscencia y no tendrá durabilidad (estas perlas se “pelan” y resquebrajan con facilidad).

La perla que producimos está garantizada DE POR VIDA contra defectos naturales: si la perla sufre de algún daño (ajeno al portador) esta será reemplazada por otra perla de la misma calidad o valor. En la mayoría de los casos, los daños son imputables a quien posee la perla: raspones, uso indebido, maltrato causado por un joyero inexperto e –incluso- por haber sido arrollada por un auto o por haber estado en un incendio…pero para casos excepcionales, atribuibles a la calidad de la perla esta garantía es única en su tipo.

Si consideramos que una perla con un bajo grosor de nácar puede tener una “vida útil” de unos cuantos meses a un par de años, entonces una perla con un valor de $100 pesos resulta un producto caro:

$100 pesos / 8 meses = $12.50 pesos/mes

$100 pesos / 24 meses = $4.17 pesos/ mes

Pero si la perla posee una gruesa capa de nácar, entonces posee el potencial de tener una “vida útil” en los cientos de años (100-300 años), pero para ser francos esto es muy difícil de estimar, así que digamos que con una “Garantía de por Vida” estamos hablando de al menos 80 años y tendremos que una perla con valor de $1,000 pesos sería realmente un producto económico:

$1,000 pesos / 80 años = $12.50 pesos anuales/ 12 meses = $1.04 pesos/mes

Regresando a la pregunta inicial de ¿por qué nos interesa la calidad de la perla? Pero ahora, desde el punto de vista del Productor de Perlas: ¿por qué debo de invertir más tiempo para obtener una mejor calidad? ¿Qué recibo a cambio? Lo primero que se recibe es prestigio por una calidad comprobada y lo segundo es que tu perla asegura una exclusividad asociada a su calidad, además de que es un motivo de orgullo personal. Cualquier otra razón es adicional a estas.

Vale la pena invertir en la calidad…en el futuro hablaremos de otros aspectos de la calidad de las perlas.

El Mar Rojo de Cortés: Historia y Descubrimiento

ago 27

Haciendo un alto en nuestro recuento de metodologías para identificar entre perlas falsas y perlas auténticas, nos vamos a poner un poco más “históricos” ya que recientemente tuvimos un animoso debate con algunos amigos sobre el nombre de nuestro hermoso mar: el mundialmente famoso “Golfo de California” o “Mar de Cortés”. Así pues, creímos que esta información sería de interés para otros que gustan de este tema y tomando en consideración que en este año 2010 celebramos el bicentenario de nuestra nación y se antojan los temas con “historia”. Si ustedes desean formar parte del debate, no dejen de realizar sus comentarios.

¿De dónde surge el nombre de “Mar de Cortés”?

La respuesta es casi obvia, aunque hay quienes desean “olvidar” que México es un país que fue conquistado -hace ya cerca de 500 años- por España. Esta conquista fue militar y cultural y dio origen al país que hoy día conocemos como “México” (aunque oficialmente se llama “Estados Unidos Mexicanos“), razón por la cual el idioma oficial es el Español o Castellano, nuestra religión dominante es la Católica y nuestra “raza” (o “razas” dirían algunos) y cultura, incluyendo nuestra apreciada gastronomía, es de un mestizaje matizado por regiones. El nombre de “Mar de Cortés“ tiene la virtud de evocar una etapa histórica de grandes descubrimientos haciendo obligada referencia al conquistador Hernán Cortés, por ser él quien envió las cuatro expediciones que no sin grandes dificultades (Cortés mismo tuvo una participación decisiva en la tercera expedición) descubrieron y lograron la delimitación por vez primera de los litorales del Golfo de California o Mar Bermejo, conocido también como “Mar de Cortés”, nombre muchas veces empleado y consignado en numerosos mapas como un perdurable testimonio de los muchos empeños y ensueños del Marques del Valle (para leer más se recomienda: el libro “Cartografía y Crónica de la Antigua California” por Miguel León-Portilla, editado por la Fundación de Investigaciónes Sociales A.C. junto con la UNAM en 1989).

Nombre “Oficial” contra Nombre “Popular”

Ahora bien, el debate surgió porque algunos consideran que este nombre -”Mar de Cortés”- no es oficial y por lo tanto no merece ni ser recordado ni utilizado. Digamos que es como el caso expuesto anteriormente (primer párrafo de esta entrega: México vs. Estados Unidos Mexicanos), donde el nombre “oficial” es el que aparece ante organismos internacionales (ONU, UNEP, FAO, OEA, etc.) e incluso en instituciones oficiales (INEGI) y el otro es el nombre de “uso común”, el que está en el corazón y mente de las personas, el que se saborea cuando se utiliza: así sería con el uso de “México” y el de “Mar de Cortés”. Realmente no hay razón para enfrentar a uno contra el otro…cada nombre tiene su uso y no son mutuamente excluyentes. Así pues es casi imposible imaginarse una fiesta patria al grito de “Vivan los Estados Unidos Mexicanos” en lugar del más utilizado “¡Viva México!” (en ocasiones seguido por expresiones adicionales).

La Verificación del Nombre de “Mar de Cortés”

Este es el punto más acalorado del debate ya que se centra en referencias históricas sobre el uso del nombre de esta zonas y se hace una muy amplia referencia a varios nombres utilizados por un sinnúmero de personajes históricos que visitaron esta región durante su reconocimiento y exploración. Entre estos muy variados nombres se citan aquellos dados a puntos específicos dentro del Golfo de California y no en referencia a esta zona geográfica en lo general, haciendo mención de algunos como “California” (que hace referencia a la península con ese mismo nombre), “Calafia” (en referencia a una mítica Reina dentro de las gestas de “Las Sergas de Esplandián“) e incluso otros menos populares como “Mar de Anián” (en referencia a un mítico “estrecho de Anián” que no fue sino otro mito) y “Mar de las Perlas” (un nombre muy popular para las áreas de gran producción perlífera). Para el caso, otro nombre apropiado debiera ser el de “Mar de Mares” (en referencia al nombre otorgado a la Bahía de Guaymas por Francisco de Ulloa en 1539: “Puerto de Puertos”) Entonces ¿cuál es la referencia más apropiada?

La respuesta no puede venir ni de mitos, ni de gestas, ni de cuentos…estos fueron capaces de inspirar a la acción y prestanza (muy necesaria en esos días), pero nuestras referencias deben de tener una mayor solidez. ¿Quiénes en la Nueva España tenían la preparación para redactar y dejar constancia de hechos y referencias? ¿Acaso la “Soldadesca” Española? Probablemente las referencias más sólidas y contundentes provengan, pues, de los Misioneros Religiosos (principalmente Jesuitas) y Notarios Públicos que acompañaron a los conquistadores.

Presentemos pues, una referencia histórica irrefutable: el documento del Sacerdote Jesuita Miguel Venegas, escrito originalmente en 1739 (aunque publicado en Madrid hasta el año de 1752). Este  manuscrito consta de 5 tomos y se titula “Noticia de la California, y de su Conquista Temporal y Espiritual hasta el Tiempo Presente” y en el tomo 1 hace constar lo siguiente en referencia a esta área geográfica:

 

Texto Original del Jesuita Venegas, hablando del Mar de Cortés en 1739

“Los Antiguos Descubridores le llamaron Mar Bermejo y Mar Rojo por la semejanza que tiene en la figura y a veces en el color o apariencia de las aguas… Apellidaronle también Mar de Cortés, en gracia del empeño con el que el Conquistador del Imperio Mexicano solicitó adelantar por él la glorias de sus empresas”

Así pues, tenemos una constancia fidedigna sobre el nombre de este bello mar mexicano: Mar Bermejo o Mar de Cortés y que no tiene que pasar por la revisión de mapas cartográficos realizados por europeos que probablemente jamás visitaron esta región (como sería el caso de Frederick de Wit, un famoso cartógrafo holandés que realizó el famoso mapa que indica el mítico “Estrecho de Anián”).

 

 

Mapa de Frederik de Wit (1670) mostrando el mítico "Estrecho de Anián"

Conclusiones

Se pueden utilizar ambos nombres al gusto, utilizando de preferencia el de “Golfo de California” en documentos de naturaleza oficial y el de “Mar de Cortés” cuando sientes el vuelco al corazón que te causa este lugar cuando contemplas un increíble atardecer en Bahía Bacochibampo en Guaymas, cuando disfrutas de un paseo en el bello malecón de La Paz, B.C.S., cuando tienes un paseo en bote frente a la majestuosa “Isla del Tiburón” o te das un refrescante chapuzón en Puerto Peñasco…no importa en que parte del Golfo te encuentres, siempre encontrarás un lugar para el “Mar de Cortés” en tu corazón.

Nota adicional: Nos preguntaron que por qué razón el nombre comercial de nuestras perlas es “Perlas del Mar de Cortez” y no “Perlas del Mar de Cortés”. La pregunta habría que formulársela al IMPI (organismo que otorga los nombres comerciales en México)…nosotros no hicimos las reglas ni establecimos la tramitología y simplemente nos adecuamos a lo que si se podía, amén de que en inglés resulta afortunado el uso de un nombre sin acentos y que para un diseñador gráfico fue más afortunado el uso de la “Z” ya que te otorga una “simetría única” (sic).

Para nosotros, era importante que cada una de nuestras perlas tuviera su historia -su legado- en su mismo nombre, al igual que un hijo recibe los apellidos de sus padres. Para nosotros no era ni digno ni suficiente que terminasen con un nombre comercial (pudieron haber terminado con un nombre como “Perliva“…una “Diva de Perla”) como cualquier otro producto de manufactura masiva. Nosotros creemos en nuestra perla y la consideramos una auténtica heredera de la tradición perlífera de México y nos enorgullece poder producirlas en Guaymas, Sonora, en el corazón pleno del Mar de Cortés…

Los invito ahora a realizar un pequeño video-viaje -de tan sólo 5 minutos- a la historia de las “Perlas del Mar de Cortez”…

Hasta la próxima entrega…