Asi como el huracán “Jimena” fué benigno con nuestra granja, hemos tenido otros huracanes que han hecho mella en nuestros recuerdos y nuestras almas…huracanes que dejan cicatrizado el corazón y que sofocan el alma. Y si debemos de agradecer que no es esto debido a la pérdida de amigos o familiares y que tampoco se debe a las pérdidas materiales y económicas (que si son muchas), sino que esta pesadumbre ataca principalmente tus “sueños y aspiraciones”: los planes, proyectos y visión de futuro que te trazas quedan destruidas de tajo.
En esta ocasión nos remontaremos al año 2005, cuando el huracán “Wilma” asestó un tremendo golpe en las costas del Caribe Mexicano. Pero…¿qué acaso su granja de perlas no se encuentra en el Pacífico Mexicano? Si, asi es…pero en el año 2004, tras la adquisición de la empresa al “Tec de Monterrey”, decidimos ampliar nuestros horizontes por medio de la apertura de una tienda de “Perlas del Mar de Cortez” en la isla Caribeña de Cozumel, Quintana Roo. En este sitio pensábamos aprovechar la abundante cantidad de turistas de cruceros para aumentar nueastras ventas y -de paso- iniciar con el cultivo experimental de ostras perleras nativas al Caribe (Pinctada imbricata y Pteria colymbus), tanto por su atractivo turístico como por poder ofertar un nuevo producto de perla de cultivo.
Fué asi que en Mayo del 2005, nuestro nuevo local quedó listo para atender la nueva temporada turística de Cozumel. Instalado junto con dos buenos restaurantes y al Delfinario, con una pequeña granja experimental de perlas y realizando colecta experimental de semilla. Nuestro personal se encontraba listo y capacitado, la joyería lista para su venta. Lo único malo fué que los huracanes previos -el 2005 fué una temporada tremendamente activa- habian ahuyentado al turismo, y el que “la cliente” que se presentó no pagó nada pero se llevó todo…

Nuestra Tienda en Cozumel - Junio 2005
Cuando el huracán “Wilma” decidió tocar tierras mexicanas, lo hizo exactamente sobre la Isla de Cozumel. La intensidad de los vientos de este huracán -en ese momento de categoría 4-, aunado a las intensas lluvias y el fuerte oleaje del mar, contribuyeron para dejar a la bella isla en ruinas: calles y negocios destruidos, el recientemente mejorado malecón quedó en ruinas, miles de personas perdieron sus hogares, negocios y empleos. Realmente no fuimos los únicos en perder algo, pero las pérdidas si fueron TOTALES: el mobiliario, el inmueble y nuestras perlas y joyería con perlas fueron arrasados por la furia del mar y esto tras apenas 6 meses de apertura.

La Tienda de Cozumel - Tras la Visita de "Wilma"
Asi que, como lo comenté en una entrada previa: si, tuvimos más de una tienda de “Perlas del Mar de Cortez”, y de hecho ya habíamos tenido otra anterior a esta de Cozumel…pero eso, es otra historia.
Desgraciadamente y a diferencia de la nota previa, los huracanes nos han causado más problemas que beneficios. Asi que aquí haré un recuento de los daños causados por estos fenómenos naturales sobre nuestra granja y joyerías (puntos de venta). ¿Joyerías? Si solamente tienen la de Guaymas ¿no? Asi es, solamente tenemos la de Guaymas pero no siempre fué así.
Sin más preámbulo, comenzamos con los daños por huracán, del más reciente al más antiguo.
Huracán “Jimena” – 2009
A pesar de que este huracán tuvo una fuerza destructiva mayor que la de cualquier otro, esta capacidad destructiva residió principalmente en la enorme cantidad de agua de lluvia que tuvimos: 711 mm en 36 horas continuas de lluvia. Básicamente, tuvimos arroyos y cascadas en pleno desierto sonorense y los daños materiales a las ciudades de Guaymas y Empalme, asi como a los poblados de San Carlos y San José de Guaymas, fueron tremendos: la infraestructura hidraúlica, carreteras, caminos y calles fueron destrozados, miles de personas perdieron sus hogares o sus bienes. Fué terrible. Pero, en nuestra granja los daños fueron mínimos ya que el mayor daño es usualmente causado por el oleaje y el viento, no el agua.
Datos interesantes sobre los daños que vimos en el mar: el fondo del mar -por lo menos en Bahía Bacochibampo- se transformó en un fondo lodoso. Si, no arena ni roca marina: lodo rojizo 100% de origen terrígeno. Esto -por supuesto- altera la química del agua y muy importantemente la turbidez de la misma. La visibilidad dentro de la bahía fué -por dos semanas- de menos de 1 metro.
Hace unos años, en el 2002, las granjas de perlas de la región de Hainan, China, sufrieron grandes mortalidades de ostras perlíferas (Pinctada imbricata) debido a que un tifón provocó grandes lluvias que desbordaron un río y cuyas aguas afectaron la salinidad y turbidez de la bahía donde se encontraban diversas granjas con millones de ostras. Aquí el problema de los chinos fué:
- Establecieron sus granjas en el delta de un río
- en una zona muy somera (1-2 metros)
Por ser una zona somera, el agua dulce rápidamente alteró la salinidad del agua de la bahía y las ostras perlíferas no son organismos estuarinos, como lo serían los ostiones, sino que son 100% marinos. En nuestro caso, Bacochibampo es una bahía poco profunda (promedio 8 metros), pero no tiene descarga de un río y además tiene una boca amplia que permite que tenga condiciones 100% marinas. En esta ocasión…nos salvamos de los daños a la granja.
Bacochibampo
Estamos iniciando una nueva etapa en “Perlas del Mar de Cortez” (PMC) y por ello -al fin- hemos decidido dar el siguiente paso para comunicarnos con todas las personas que nos han apoyado en el pasado y con quienes -esperamos- poder contar en el futuro.
¿Qué es lo que queremos compartir por este medio? De todo un poco: nuestras historias en el día a día como perlicultores, anécdotas curiosas, leyendas y cuentos sobre las perlas, todo lo que rodea a esta magnífica gema emblemática del noroeste mexicano.
Esperemos que este Blog sea de su agrado y que nos visiten con regularidad…asi que desde Bahía de Bacochibampo, donde el desierto se une al mar, les agradecemos su visita y apoyo.
Atte. “Los Perleros” (Enrique, Manuel y Douglas)
Los Perleros